La gran diferencia entre leer (Rajoy), o hablar (Rubalcaba)

 

En Infolibre pueden ustedes conocer al completo los contenidos de las intervenciones en el Debate del Estado de la Nación. Las razones que, unos y otros, han puesto de manifiesto para apoyar su visión política. Aquí me quiero referir, en exclusiva, a la imagen que han traslado a la audiencia a través de las cámaras. Y he de comenzar por resaltar una diferencia básica: Mariano Rajoy HA LEÍDO su discurso (hasta el punto que los periodistas hemos podido seguir en papel cada frase que iba a decir a continuación); Alfredo Pérez Rubalcaba HA HABLADO a la Cámara, y a las cámaras. No es una diferencia menor. Es sabido que la comunicación directa con el público multiplica el impacto; crea la sensación de que se habla, “personalmente”, para cada uno de los espectadores; otra cosa es la lectura de un discurso, por bien estructurado que esté, que lleva aparejada una “distancia”, la sensación de que el protagonista, al leer un papel, también lo “representa”. Bien lo saben los líderes políticos en Estados Unidos, y en buena parte de Europa, que gastan un buen dinero en pantallas, traslúcidas para el público, pero en la que pueden leer, mientras dan la sensación de improvisar sus palabras.

La diferencia se acentúa cuando se analiza desde el lado de los receptores de los mensajes. Inevitablemente, quién nos habla, nos traslada la sensación de que “siente” lo que dice; quién lee, introduce, por medio de los papeles, una separación que “aleja”, que crea un intermediario entre el emisor y el receptor. Se da, además, otra circunstancia relevante: la comunicación gestual, que reafirma y enfatiza las palabras, es fácil para quién libera su cuerpo de cualquier traba; no así para quién tiene que dedicar manos y ojos a los folios, para no perder el hilo de qué párrafo ha de leer.

Al margen de este aspecto, me ha parecido relevante la “actitud” del Presidente del Gobierno, y el líder de la oposición. El primero ha intervenido relajado y suficiente, como aquél que sabe perfectamente la lección, y se siente superior a su adversario. Rubalcaba, en contraste, daba la impresión de quién obtiene en su presunta inferioridad, la fuerza para atacar al adversario. Quizás por que sea este -como presagiaban los comentaristas políticos- su último Debate del Estado de la Nación como portavoz del PSOE; lo cierto es que, desde su primera frase ¡¿Pero en qué país vive usted, señor Rajoy’!, dio la impresión de que actuaba como quién no tiene nada que perder. Entonación y gestualidad eran propias de quién se lanza al ataque, sin miedos, ni complejos. De esta forma -Y sin entrar en el contenido de una y otra intervención- me pareció ver al Rubalcaba más convincente de los últimos años; frente a él, Mariano Rajoy escenificó una puesta en escena tan solo discreta.

9 pensamientos en “La gran diferencia entre leer (Rajoy), o hablar (Rubalcaba)

  1. Este año he pasado del dichoso discurso,no me arrepiento, pero este punto de vista es nuevo para mí , me ha gustado y creo que tiene razón. Hace muchos años un hombre de pueblo me indicaba, que el primer líder socialista realizaba todos sus discursos sin leer y que le gustaba, él le creía y entendía que le hablaba a él. Vd. lo ha concretado. Estoy de acuerdo.

  2. Rajoy no tiene pensamientos propios ,lo lee todo,se lo escriben todo y va de sobrado chulo y prepotente es un títere inepto y le encanta decir:Yo soy el presidente, para eso le falta mucho es muy ridículo ,da verguenza ajena y en Europa y el mundo ya lo tienen calado

  3. Don Mariano, no sube ni baja, ¡ eso es, con carácter!… Tampoco va ni viene, ¡así con energía!.. Con su rigor y su justicia regala a jerarcas chinos la impunidad internacional, eso si previa consulta o no, a los jueces y al Tribunal Supremo, importa o no. La orden le llega de China.

  4. Lo de Mariano es increíble. Es incapaz de hilar tres palabras seguidas sin leerlas, y además, lo que le escriben otros, pues ,el indecente, no entiende su su propia letra. Era impresionante y patético ver como la (vice)Presidenta escribía rápidamente lo que Mariano tenía que decir. Si le pone “soy un idiota” el indecente lo recita y se queda tan pancho. Solo se enteraría cuando lo leyera en el Marca.
    Y en manos de ese personaje hemos puesto nuestro presente y futuro. como para temblar.
    saludos.

    • tedoy toda la razón, ya sabemos que el lame culos de éste bufón tontorrón y manipulable, el tal Marguenda debe escribir muy mal para que este académico,que fue de los más justitos en primaria
      entienda la que dice ser su letra, así noa va el pais,conducido por
      ladrones corruptos chupando todos de lo que papá estado nos roba a los borregos.

  5. Lo malo de este asunto es que este personaje mediocre, esta de presidente porque muchos trabajadores de menos de mil euros y muchos jubilados de menos de mil euros le an votado. Un saludo

  6. Los políticos que nos gobiernan no crecen en los árboles como las frutas. Les damos vida nosotros, los votantes. No podemos por tanto eludir nuestra responsabilidad en el ejercicio de nuestro derecho al voto. Claro que para votar sabiendo mas o menos de qué pie cojean los candidatos y cuales son sus deseos es necesario informarse. Tarea difícil en un País donde la manipulación de las noticias es cosa habitual y el votante tiene a veces poco tiempo para buscar fuentes fiables, pero hay que intentarlo siempre. Así si nos equivocamos podremos sentirnos responsables de lo votado, lo que nos hará reflexionar respecto a lo de votar a cualquier charlatán de feria que se nos cruce.

  7. Hasta cuando los españoles nos vamos a enterar de lo que es la derecha, entiendo que sus políticas puedan interesar a unos pocos (1%?). Personalmente me llama la atención la hipocresía de la que hacen gala los políticos en general y más concretamente los que ostentan algún poder, dentro del partido y del gobierno, saben perfectamente que cala en una cantidad de personas “suficiente” que lo hace rentable, por muy increíble que parezca.

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