¿Censura también en Tuiter?

La decisión del Ministerio del Interior de investigar mensajes en tuiter presuntamente injuriosos tras el asesinato de la Presidenta de la Diputación de León ha sido calificada por algún jurista como “sorprendente”. En mi opinión es, simplemente, aberrante, y pone de manifiesto el talante escasamente democrático de este Gobierno.

Vaya por delante que en tuiter -como en la sociedad misma- se producen comentarios que repugnan la sensibilidad de muchas personas. En las primeras horas, tras conocerse el trágico suceso, se podían leer afirmaciones tan execrables como las que vinculaban el crimen con los escraches a políticos, o quiénes criticaban la suspensión temporal de los actos de la campaña electoral “ya que no se hacía lo mismo tras el suicidio de un desalojado de su vivienda”. Contraponer a una bajeza moral, un disparate, nos ofendió a muchos; de hecho, algunos nos negamos a difundir mensajes que consideramos insultantes, ni siquiera para poner en evidencia al autor.

Cosa distinta es lo que propone desde el Gobierno de Rajoy. Un Gobierno de piel extremadamente sensible en este caso, que ha ignorado durante meses las vejaciones, aparecidas en el mismo soporte, dirigidas hacia Pilar Manjón, o Ada Colau (perdonen que no refleje aquí ninguna de ellas; ya he dicho que no contribuyo a difundir mensajes de miserables). Las ruindades acompañan -por desgracia- al ser humano; algunas, incluso, pueden ser delictivas, y para ello están las leyes y los tribunales de Justicia. Si una persona se siente ofendida, puede demandar reparación: está en su derecho. Cosa bien distinta es que los poderes públicos se afanen en investigaciones, puntuales y selectivas, sobre presuntos delitos de opinión o abusos de la libertad de expresión, que ya están recogidos en el ordenamiento jurídico.

Aquí y ahora, la libertad de expresión está seriamente mermada; la alineación de los grandes medios de comunicación con los poderes políticos y económicos favorece una uniformidad de enfoques, que se compadece mal con el pluralismo social manifestado en la calle. Que este Gobierno restrinja manifestaciones y concentraciones vía Ley de Seguridad Ciudadana, se complementa con el anuncio de investigar tuiter. Ya no se conforman con recortar derechos; ahora quieren restringir libertades.

En realidad, son coherentes. Recortan a la mayoría, y para poner sordina a las lógicas protestas influyen en los medios de comunicación de mayor difusión; tienen mayoría en los parlamentos y nombran a los afines para los órganos de gobierno de los jueces. De ese modo, al discrepante le quedan calles y plazas (que pretenden estrechar o alejar hasta hacerlas invisibles) y el aire, por donde viaja la libertad de expresión, esa que dicen querer investigar, cuando realmente quisieran censurar.

4 pensamientos en “¿Censura también en Tuiter?

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  2. Cuando un gobierno habla de herencia recibida, sin tener en cuenta el equipaje que porta en materia de corrupción, fraude, nepotismo y otros presuntos que, prefiero no nombrar, a lo mínimo que se expone es a ser criticado.

    Ya sabemos que un gobierno en mayoría absoluta tiene las manos libres para legislar como mejor le venga en gana, pero, lo que no es tolerable, es que sus decisiones excedan los límites de la Constitución, restringiendo derechos fundamentales.

    El hecho de no cumplir ninguna de las promesas electorales es un motivo suficiente para provocar protestas y manifestaciones. Lo que se sale común es legislar ad hoc, para evitar ser increpado y recriminado por ello. Reformar el código civil con el fin de sancionar acciones que no condenan los tribunales, no es, precisamente, un alarde de democracia.

    Este gobierno parecía permanecer ajeno a los oprobios, amenazas e insultos de todo tipo que, desde hace años vienen padeciendo en las redes sociales las víctimas del terrorismo, catalanes, inmigrantes, homosexuales, por citar unos pocos, pero, los execrables comentarios a raíz del asesinato de la Presidenta de la Diputación de León le ha hecho consciente de ello. Y, en otro alarde de democracia, se propone otra legislación ad hoc con el propósito de atajarlos, dándole otra patada al código civil.

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