Érase una vez Boadilla del Monte…

El periodista Tono Calleja, después de pedir disculpas a los lectores tras meses sin actualizar este blog, quiere compartir una información, de gran calado en el caso Gürtel.

El pasado 13 de agosto, en plena sequía informativa, la Agencia Tributaria incluyó en el sumario del caso que instruye el juez Pablo Ruz un informe sobre el exalcalde de Boadilla del Monte Arturo González Panero y de su exesposa Elena Villarroya.

Y en el mismo Hacienda especificaba que Villarroya había realizado compras en China en 2012 por un valor superior a los 700.000 euros.

Pero decía otra cosa, que sin embargo no había alertado a la propia Agencia Tributaria. Panero habría comprado una casa a una tal Alicia por 700.000 euros.

¿Alicia? ¿no se llamaba así la actual pareja del albondiguilla. ¿Quién puede saberlo? Está claro, o Ángel Galindo o Pablo Nieto. Ambos son concejales de la oposición, Ángel de Alternativa por Boadilla (APB) y Pablo del PSM-PSOE.

Y con Galindo habló el periodista Tono Calleja. Ángel, que estaba de vacaciones, atendió al informador. Y con cuatro datos que recibió de forma telefónica llegó a la conclusión de que la Agencia Tributaria tenía información clave que apuntaba que Panero había adjudicado a su novia una vivienda poco después de comprarle a ella la antigua por 500.000 euros.

La Agencia Tributaria ha solicitado que se investigue esta operación, pues podría significar que Panero había utilizado la vivienda del Ayuntamiento para lavar medio millón de euros que tenía en paraísos fiscales.

Otras vez más, Ángel Galindo conseguía desenmascarar a la trama Gürtel en Boadilla. Lo mismo que hizo firmando junto con Peñas la denuncia inicial que ha dado pie al caso Gürtel.

La obligación del periodista es contrastar la información con las otras fuentes. Y por eso llamó al Ayuntamiento de Boadilla y al propio Panero. Éste último reconoció los hechos, aunque asegurando que la empresa que compró la vivienda a su novia no es suya, tal y como apuntan la Policía y la Agencia Tributaria.

¿Y el Ayuntamiento? Pues no sabía nada. Pese a que estaba personado no tenía conocimiento de la información descubierta por Galindo y Nieto.

Y el Ayuntamiento de Boadilla ha tardado más de 15 días en reconocer lo evidente. A remolque de la oposición de Galindo y Nieto, ha tenido que reconocer que su exalcalde, el que adquirió la nueva sede del PP de Boadilla que todavía utiliza, también pudo valerse del Ayuntamiento para “lavar” medio millón de euros procedentes de paraísos fiscales.

Ruz ya estaba sobre la pista, por lo que no se le iba a escapar este tema. Aunque la investigación de Galindo ha adelantado varias semanas las pesquisas.

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