Guerra abierta en TVE

 

Las habituales discrepancias entre dirección y representación de los trabajadores en TVE han sufrido una escalada, que ha desembocado en guerra abierta en los últimos tiempos. Con la llegada al Gobierno de España del PP, y el casi inmediato cambio de las reglas para elegir la dirección, se inició una cierta confrontación entre los nuevos rectores, impuestos sin consenso político, y una parte de la representación de los trabajadores. Pero ha sido desde el cambio de Presidente de la Corporación, y el nombramiento de José Antonio Álvarez Gundín como director de Informativos, cuando se ha desencadenado una escalada de enfrentamientos, que permiten hablar ahora de guerra abierta.

Los bandos

A un lado se sitúa una dirección plenamente identificada con el ala más dura del PP y del Gobierno. José Antonio Sánchez fue el director general de RTVE entre 2002 y 2004; con Alfredo Urdaci como director de Informativos, fueron los tiempos del Prestige, de la guerra de Iraq, de la confrontación con los sindicatos y, sobre todo, de las mentiras sobre la autoría de los criminales atentados del 11-M. Tras unos años en Telefónica, fue nombrado director general de Telemadrid por Esperanza Aguirre y se encargo de perpetrar un ERE, declarado improcedente por la justicia, que supuso el despido de 861 trabajadores y la entrega de la televisión pública madrileña al negocio privado. Nombra director de Informativos a Gundín, responsable editorial de La Razón y defensor de la derecha más tradicional en las tertulias en que participaba hasta ese momento. Frente a ellos se sitúan los sindicatos cercanos a la izquierda política (CCOO, UGT y CGT) y el Consejo de Informativos,órgano de representación de los trabajadores de ese área.

Los hechos

El anterior presidente de la Corporación, Leopoldo González Echenique abandona el cargo tras no obtener financiación suficiente para una RTVE al borde de la quiebra, tras los sucesivos recortes en el presupuesto decididos por el Gobierno (una situación que continúa a día de hoy y pone en peligro la propia supervivencia de la empresa). Al poco cesa en la dirección de Informativos Julio Somoano, víctima, no de las denuncias por manipulación informativa, y pérdida de audiencia, sino por realizar unos telediarios no suficientemente alineados con el PP; un “error” en el que no está dispuesto a caer su sucesor. Pero la situación entre los trabajadores -y muy especialmente entre los periodistas- es muy distinta a la vivida durante el Gobierno de Aznar; la redacción tiene muy reciente la etapa en que ganaron premios y prestigio, y desarrollaban su trabajo con profesionalidad. Ahora denuncian y se rebelan; el mismo día del abandono de Echenique, la redacción se pone en pie para protestar por la información, breve y parcial, que la dirección pretende dar, sin que los gritos del subdirector José Gilgado impidan la rebelión. Por esos días el Consejo de Informativos presenta a público su manifiesto “Ante una situación límite”, avalado por más de mil quinientas firmas, en él denuncia una catarata de malas prácticas informativas, que atentan directamente contra el estatuto y la deontología profesional. Pero Gundín tiene claro quién y para qué ha sido elegido… Y lo demuestra con nombramientos de personas que ya habían ocupado cargos en los tiempos de Urdaci. Confirma a Gilgado, recupera a Carmen Sastre y a responsables de telediarios y áreas de aquella época; sitúa incluso al frente de Economía a Cecilia Gómez Salcedo, la subdirectora que tuvo que cesar al conocerse que suministraba al PP “listas negras” de los miembros electos del Consejo. La redacción vota en contra de Gundín, califica negativamente cada uno de sus nombramientos y ceses, pero el nuevo director actúa “sin complejos”, y contrata, al margen de la legalidad, a redactores externos, provenientes de medios identificados con el PP; aduce -como si no fuera obvio- que lo hace “ante el gran  número de citas electorales”. Sentada de la redacción ante los despachos de la dirección de Informativos, denuncia por parte del órgano de representación de que “se pretende crear una redacción paralela para ponerla al servicio de los intereses electorales del PP”, se suceden mientras el Consejo de Administración no recibe, como es preceptivo, a los representantes de la redacción, y la dirección hace oidos sordos a sus demandas, tal y como denuncian en la visita que realizan a los grupos parlamentarios, que forman parte de la Comisión de Control de RTVE, con excepción del PP, que aduce “conocer ya su posición”. En paralelo, Comisiones Obreras y UGT, enfrentadas durante la negociación del convenio, coinciden en apoyar, unidos entre sí y con CGT, las protesta y demandas de los periodistas; durante el aniversario de la Constitución han repartido lazos naranjas, bajo el lema #DefiendeRTVE, pero en los primeros meses del año constatan que no se resuelve la financiación, que cada día es menor el porcentaje de producción propia, que se cierran estudios, afectados por el amianto, en Prado del Rey, mientras se venden los estudios Buñuel. La situación, proclaman, es de emergencia, y deciden llevar sus requerimientos a la calle: crear una “marea naranja” en la que un  gran lazo haga presente su lucha, y la traslade a la ciudadanía.

La batalla de la propaganda

El pasado viernes tuvieron lugar las elecciones para renovar el Consejo de Informativos. El resultado, con el presidente y vicepresidente, que optaban a la reelección, como personas más votadas, supone un refrendo a las tareas de denuncia contra la manipulación, y repulsa a la creación de una redacción paralela, desarrolladas durante los dos últimos años. Este lunes, El Confidencial Digital titulaba: “Los “nuevos” informativos de TVE ya complacen al Gobierno y al PP” y añadía: “Destacan los cambios introducidos por Álvarez Gundín y valoran positivamente que la “Marcha del Cambio” de Podemos fuera cuarta noticia del Telediario”. En la información, que aparece sin firma,  se atribuyen a “fuentes cercanas a la presidencia del Gobierno y a la secretaría general del PP” frases como “Desde que llegó Gundín TVE ha dado un giro radical… Estamos muy contentos con lo que se está haciendo”, y ponen como ejemplo una presunta subida de audiencia, mientras citan el caso del pasado 31 de enero: “Con motivo de la ‘Marcha del cambio’ organizada por Podemos en las calles de Madrid, el telediario del mediodía de Televisión Española colocó la noticia en la cuarta posición. Antes, se dio prioridad a tres piezas sobre el fuerte temporal que estaba sufriendo el país”. Lo cierto es que, tal y como informó Infolibre, no solo el tiempo relegó esa noticia, sino que también la precedieron actos políicos de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez en recintos cerrados, al contrario del orden establecido por la mayoría de los medios de comunicación. Las mismas fuentes, a las que alude el diario digital, califican la actuación de TVE, como “una medida acertada” y resaltan que “al conjunto de los españoles les interesaba más ese día cómo estaba el país por culpa del tiempo que la manifestación del partido de Pablo Iglesias”. El espíritu de confrontación queda patente cuando El confidencial Digital asegura: “En el Ejecutivo que lidera Mariano Rajoy consideran que los problemas crecientes en la redacción con algunos sindicatos de TVE son una muestra de que “algo se está haciendo bien” en la televisión pública”.

En un año con múltiples citas electorales, tanto la dirección de TVE y el PP, como los trabajadores, se juegan mucho. Nadie está dispuesto a paralizar el conflicto. La guerra en TVE ya ha comenzado.

 

3 pensamientos en “Guerra abierta en TVE

  1. Lección magitral de como convertir en poco tiempo, una televisión digna en telebasura.
    Meno mal que es de las cosas que tienen vuelta a tras.

  2. la estrategia de la izquierda, por cierto mayoritaria en TVE, es si no eres de los míos eres el enemigo!! Vergonzoso CDI que no vale para nada, salvo para lucir lazos y darse palmaditas en la espalda… Huelen a sangre

    • ¡Pero si los enchufados que maniPPulan y tienen historial de todo lo contrario al pluralismo son los peporrros! Los buenos al menos aprobaron una oposición o tienen una trayectoria impecable y no han sido contratados a dedo.

      Además, eso de cambiar las noticias para defender a Rajoy da asquito. Están peor que en la era de la manipulación de Urdaci.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


5 + tres =