Teorema de las mujeres – Capítulo II

Maguy Borrás

Captura de pantalla 2015-03-25 a la(s) 10.04.26En este segundo Capítulo del Teorema de las mujeres sigo con la exploración del contenido de la norma «mujer». El vestido rosa como metáfora de esa norma. (primer Capítulo aquí). Esta vez las preguntas han ido más allá de consideraciones estéticas para cuestionar también el papel y el lugar que nos es otorgado dentro y por la sociedad. (Sólo extractos de las entrevistas que han sido a menudo largas conversaciones han sido expuestos).

Todas, en nuestra diversidad, hacemos malabarismos interiores con descripciones que son en realidad prescripciones. Ninguna puede extraerse de ellas, no importa de dónde sea ni dónde esté.

Entre adhesión, ambivalencia y ruptura, la identificación e interiorización de una imagen y de un rol de La Mujer por parte de Las Mujeres es constante.

Cada una compone su identidad singular en esa jaula de la que también somos las guardianas y de donde la evasión nos cuesta cara en aislamiento y exclusión cuando no en muerte para las que intentan salir.

En el momento actual en que la primera causa de mortalidad de las mujeres en el mundo es debida a las violencias masculinas, quiero sacar a relucir con este trabajo socio-artístico el vínculo que existe entre esa identidad impuesta y el no reconocimiento de nuestros derechos, incluso exterminación, por razón de nuestra pertenencia al colectivo mujer.

Desde que el mundo es mundo, el poder político, religioso, científico, social, ha escrito su orden moral sobre nuestro cuerpo.

Nuestra inferiorización, erigida en norma y en saber, ha sido institucionalizada.

El orden «natural» de las cosas es en realidad un mito que oculta la dominación de los hombres sobre las mujeres haciéndose pasar por justo y legítimo.

Sacralizadas en madres, malditas en mujeres, reducidas a nuestra envoltura corporal, se trata siempre de una identidad opresiva, definida por el exterior. El imaginario colectivo nos niega la capacidad de existir como sujetos autónomos y ese potencial se percibe como una desviación, un peligro o una amenaza.

No obstante, el acceso a la educación, al trabajo, a la esfera política, fruto de largas luchas contra los prejuicios y tutelas misóginas, han mejorado la vida de todas y todos, y han contribuido a construir un mundo más justo en donde la otra mitad de la humanidad es reconocida como igual.

No dejamos por ello, de ser buenas madres y compañeras. No nos impide amar a los hombres.

Así hoy me pregunto, ¿Cómo serían las mujeres si fueran libres de esos mandatos y dispusieran del derecho de elegir su destino?

¿Cómo sería el mundo si el poder fuera compartido ?

El camino que nos queda por recorrer es largo y difícil pero como diría Gide «La utopía de hoy es la realidad de mañana». Mujeres, atrevámonos a cambiar el mundo, a saltarnos los límites impuestos e inventémonos con nuestras propias reglas. Eso, a la humanidad, sólo le puede sentar bien.

Lucette

Maguy: ¿En qué te hace pensar este vestido ?

Lucette: Pienso en que es un vestido de fiesta, agradable de llevar, me hace pensar en las mujeres coquetas.

1 Lucette

M- De manera general, más allá de la estética ¿Qué sientes que la sociedad espera de las mujeres ?

L- La mujer es mucho más valiente que el hombre, tiene más trabajo que el hombre, es más digna que el hombre.

M- ¿Te parece que hay exigencias particulares que recaen en las mujeres?

L- No, creo que son las mujeres las que dominan un poco… Estuve casada pero poco tiempo…

M- ¿Cómo es que estuviste casada poco tiempo?

L- Porque tengo carácter y no dejo que hagan lo que quieran conmigo…

M- ¿Crees que si se tiene carácter y no dejas que hagan lo que quieran contigo no se puede permanecer casada?

L- Depende de las personas, pero no tengo intención de dejarme hacer, así que sigo como estoy, estoy bien así.

Trabajo para mí, no para un hombre.

 

Vimalalogini

M- ¿En qué te hace pensar este vestido ?

V- En una modelo, para mí es raro ponerme un vestido así, nosotras tenemos que ponernos mangas cortas. La gente no tiene que ver nuestros brazos.

2 Vimalalogini

M- ¿Por qué ?

V- Porque la gente me va a mirar, formo parte de una cultura tradicional, hay que vestirse correctamente.

M- ¿Qué significa vestirse correctamente ?

V- Un vestido así, la gente dirá que es demasiado sexy. Los hombres van a querer ligar conmigo.

M- ¿Qué crees que la sociedad espera de las mujeres?

V- Hay que ser activa, honesta, hablar amablemente, hay que sonreír, hay que hablar educadamente.

M- ¿Crees que se espera lo mismo de las mujeres que de los hombres?

V- Sí, ahora las mujeres son iguales que los hombres, por ejemplo ahora hay mujeres médicas.

M- ¿Cómo te sientes como mujer en la sociedad ?

V- Yo he estudiado, soy profesora de baile indio y he creado una escuela de danza franco-india. Doy clases aquí.

Clara

M- ¿Qué evoca para ti este vestido ?

C- Me recuerda mi infancia, tenía vestidos así.

3 Clara

M- ¿Cómo crees que son las mujeres en el imaginario colectivo?

C- Guapas, frescas..

M- ¿Sientes que la sociedad espera un comportamiento específico por parte de las mujeres?

C- Hay que ser buenas, pero no demasiado, sino la gente se aprovecha..

Hay que ir bien vestida, pintada y aparentar ser joven.

M- ¿Y tú qué piensas de eso ? ¿Cómo lo vives?

C- Me gusta cuando voy bien vestida y voy a algún sitio, siento que me reciben mejor… si visto sexy, tengo vergüenza…

M- ¿Qué es lo que te avergüenza cuando vistes sexy ?

C- Me da la impresión que las mujeres que visten sexy están más agredidas.

Cuando voy bien vestida la gente me trata con respeto.

 

Hanene

M- ¿En qué te hace pensar este vestido ?

H- No me gusta, no es mi estilo, es demasiado femenino, no me gusta el color ni la forma…

4 Hanene

M- Me acabas de decir que el año que viene cursarás una carrera de cuidados a las personas. ¿Hay muchos chicos en esta rama?

H- No, hay sólo chicas.

M-¿Por qué crees que no hay chicos?

H- No sé, porque solo las mujeres pueden hacer cosas así

M- ¿Un chico no puede ocuparse de alguien ?

H- Sí, pero es cosa de chicas.

M- Si es una cosa de chicas, ¿Qué competencias crees que se requieren para hacer este trabajo ?

H- Hay que tener paciencia, escuchar, saber cuidar…

M- ¿ Crees que estas cualidades están vinculadas al ser chico o chica ?

H- No

M- ¿Entonces por qué crees que en esas carreras sólo hay chicas ?

H- Por la imagen, a los chicos no tienen ganas de ir a una carrera donde hay sólo chicas, piensan que debe ser un trabajo de mujer.

 

Sofía 

M- ¿Qué evoca para ti este vestido ?

S- El verano, algo bucólico, pero nada de sexualizado.

5 Sofia

M- ¿Cuál sería la imagen de las mujeres en la sociedad a nivel estético ?

S- En el espacio público el cuerpo de las mujeres es un bien mercantil. Ya se ve lo que se espera de ella, que tenga un cuerpo deseable, que guste y llame la atención…

M- ¿ Sientes una presión particular en pertenecer a la categoría mujer ?

S- La única presión que siento es respecto a la procreación.

Si no cumples esa función no has ido hasta el final de tu misión sobre la tierra. Te reducen a eso…

M- ¿Cómo te llevas con eso ? ¿Cómo lo vives ?

S- (…) No lo vivo como algo que me obstaculice, no me frena, aunque vea la presión social no tengo la impresión de padecerla. Para mí la idea de hacer familia cuando se es joven es limitarse, fijarse, estas ante responsabilidades que no te permiten explorar todos los espacios de tu potencial de libertad.

 

Un pensamiento en “Teorema de las mujeres – Capítulo II

  1. He llegado a este blog de casualidad y ha sido un regalo.
    Hace muchos años, discutíamos en torno a las palabras mujer/mujeres. Mi compañera, jurista, comentaba que consideraba más apropiado hablar de mujer ya que la lucha por la consecución de derechos resultaba más efectiva al concentrar los esfuerzos en lo que nos une y, dejar en segundo plano, lo que nos distingue.
    En mi caso, soy socióloga, me parecía interesante visibilizar lo que nos une pero también lo que nos hace diferentes y, al fin y al cabo, nos identifica.
    Con la lectura de esta entrada, y al ver el vestido rosa de lunares blancos he pensado en eso: en el “traje de la igualdad” y las distintas formas en lo que lo llevamos, defendemos, asumimos…. Lo que para unas puede estar incluso algo sin mayor importancia, transnochado incluso, para otras se convierte en un reto o en algo peligroso.
    En segundo lugar, me ha llamado la atención, las referencias al discurso del resto y las influencias que recibimos. Al final, las personas como seres sociales necesitamos la aprobación de nuestro entorno y, el entorno lo sabe.

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