“El Intermedio” ofrece un ejemplo de televisión pública

 

 

Con frecuencia, El Intermedio, que emite La Sexta de lunes a jueves, se adentra en temas controvertidos y de gran calado social; lo hace, en cuanto a la forma, con una mezcla de ironía, sarcasmo, humor y, sobre todo, con trabajo e ingenio. Pero lo que quiero destacar es el fondo, esa mirada cómplice con quien se lleva la peor parte, esa cercanía a quienes carecen de algo material, o sufren anímicamente. Y todo ello con una radical defensa de los valores humanos, y por tanto democráticos.

Ejemplos de lo que afirmo se producen con gran -y afortunada- frecuencia. Pero ahora voy a concretar en uno de lo emitidos en la noche de este martes, por el reportaje en sí mismo, y por el rotundo contraste que supuso frente al tratamiento que mereció en un malhadado espacio en la televisión publico. Les hablo de esa lacra social que es el acoso escolar.

En el tiempo dedicado a este asunto por el programa que presentan el Gran Wyoming y Sandra Sabatés, destacó, con información publicada por ABC, el caso de Finlandia, que ha logrado disminuir en grandes proporciones el problema con una iniciativa dirigida, más que a víctima y agresores, a los compañeros y testigos para que olvidarán actitudes pasivas y participaran en el aislamiento de la minoría que los provoca. A continuación entró en escena el reportero Gonzo que entrevistó a una profesora especialista en ese auténtico drama para miles de niños y adolescentes y, posteriormente ofreció el testimonio de dos jóvenes que habían sufrido en propia carne y animo las agresiones.

La elección del tema, la manera cercana y respetuosa con que el reportero sabe dejar hablar a los protagonistas; los planteamientos alejados de truculencias y sensacionalismos, convirtieron esos minutos en un valioso ejemplo de televisión pública, de servicio real a los ciudadanos, de implicación en valores imprescindibles para la sociedad. Y lo hicieron en horario de máxima audiencia, interesando sin aburrir, con ingenio para mantener el ritmo televisivo, trabajo para buscar los testimonios idóneos, y profesionalidad para darles el protagonismo adecuado. Con todo ello El Intermedio rompió, una vez más, el falso cliché de que en ese horario solo se puede competir con “productos entretenidos”.

He hablado antes de contraste, un lamentable contraste, en fondo y forma, con el felizmente desaparecido Así de Claro. En ese espacio, y precisamente el día de su estreno, abordaron el tema sin prácticamente expertos de solvencia, y con un grupo de comentaristas de lo divino y lo humano que improvisaron recetas, lanzaron ocurrencias a bote pronto, y confluyeron en el disparate emitido por el escritor Fernando Sánchez Dragó:”Un niño acosaba a mi nieto. Una psicóloga le dijo a mi hija que si no funcionaba con el niño respondiendo con lo mismo, que fuese a hablar con él. Le dijo que si volvía a tocar a su hijo, le mataba. Y funcionó”. Y ocurría en TVE, en la televisión pública del Estado. En un programa contratado, torciendo la normativa a una productora externa. En una televisión con cientos de profesionales capacitados para realizar programas y contenidos de servicio público. Que ya lo han hecho y han sido premiados, pero que en esta etapa se ven relegados a espacios marginales, o a tareas menores y esporádicas, postergados, relegados, ante recién llegados y mandos de “confianza política”.

Mientras, y volviendo al principio, una televisión privada, obligada a buscar rentabilidad comercial, ofrecía -triste paradoja- un espléndido ejemplo de televisión pública.

6 pensamientos en ““El Intermedio” ofrece un ejemplo de televisión pública

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  2. Hombre, ejemplo, ejemplo de televisión pública…
    ¡Pero si lo único que hacen es meterse con el PP y alabar a la izquierda!
    Que no digo que no haya razones, pero si el 75% del programa es así, evidentemente estás orientando el programa a un público en concreto y fomentando sus ideologías…. Eso no es correcto en una televión pública.
    Que sí, que ahora lo hacen, vale, ¿pero entonces es malo si lo hacen los otros pero es correcto si lo hago yo?

    • Hola Alfredo,
      se te escapa un detalle: la Sexta no es una TV pública; por ello es muy valorable que “El Intermedio” ofrezca momentos que son ejemplo de TV pública.
      Conocemos la tendencia ideológica de los que crean el programa y están en su derecho. ¿O todo tiene que ser como “El Gato al Agua” o “Así de Claro”
      Otros progrmas ejemplares son también dignos de la mejor TV píblica como “Salvados” de Jordi Évole y “El Objetivo” de Ana Pastor.
      Estos programas contribuyen a formar buenos ciudadanos y estos -a su vez- elegirán buenos gestores y etc. etc.
      ¡Los debería recetar la Seguridad Social!

    • Creo que o bien no ves el intermedio o no eres justo…le da igual caña a todos! Evidentemente el PP se lleva la palma primero porque esta en el gobierno y segundo porque es inevitable hablar de sus infinitos casos de corrupción, latrocinio, prevaricación, negocios chinos, cajas b, financiaciones ilegales, mordidas, gurtel, púnica, viajes monago, etc, etc, etc,etc…me dejo cosas supongo.
      Pero con los ere tampoco se han callado, o con lo de Tania sanchez, o más recientemente con los famosos tuits…
      De todas formas sigue siendo una cadena privada. El artículo creo que se refiere en exclusiva al contenido del intermedio y como trata las noticias y hace reportajes como deberían hacerse en la tv pública, y lo compara con el esperpento que tenemos ahora en TVE….la tele d todos, la tele pública….la tele que pagamos con nuestro dinero y que otros usan en su único y exclusivo beneficio o como medio de propaganda electoral!

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