Libertad de información: versión original

Fernando Flores

Resulta curioso que una página web llamada “Versión Original” haya provocado una suma de sobreactuaciones (en el ámbito político y mediático) tan concentrada en tan poco tiempo.

La página en cuestión, creada por el equipo de gobierno recién llegado al Ayuntamiento de Madrid, declara como objetivo “ofrecer directamente a la ciudadanía información contrastada sobre la actividad municipal… (así como) rectificaciones y matizaciones sobre noticias aparecidas en medios de comunicación”. El origen de la misma es conocido: desde que Carmena llegó a la alcaldía, una parte considerable de su trabajo consiste en rectificar y matizar declaraciones de sus concejales, bien porque estos no han sido especialmente hábiles haciéndolas, bien porque algunos informadores las han interpretado mal (sin mala intención), o sencillamente las han tergiversado (con mala intención).

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Sea o no una buena idea (yo no creo que lo sea), lo que llama la atención es tanto la cantidad de reacciones como los argumentos que, en presunta defensa de la libertad, han tratado de desprestigiarla. Así, para el Partido Popular la creación de la web supone un “ataque a la libertad de expresión y a la libertad de prensa” y, echa mano del socorrido 1984 de Orwell; Ciudadanos afirma que “el defecto de comunicación no está en los medios”; el PSOE habla de “no matar al mensajero”, y de que se trata de un “uso partidista de los recursos públicos”; y la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) descubre en la medida “un halo de censura”. Por supuesto, también televisiones y prensa escrita han dado buena cuenta (cuenta no muy favorable) de la noticia, destacando las editoriales de hoy mismo de El País: “Manuela Carmena se equivoca”, y de El Mundo: “La ‘web de la verdad’ es una herramienta de presión y desprestigio hacia la prensa”. Si bien, y tratándose de una página que se creo ayer, es difícil superar la perspectiva del diario ABC: “ABC, el único periódico al que no ha podido desmentir Manuela Carmena”.

Yo creo que esa mosca no merecía los cañonazos, pero también creo que esas sobreactuaciones muestran algunas cosas. Vamos por partes.

En primer lugar habría que aclarar que esa página de ningún modo vulnera la libertad de expresión e información recogida en el artículo 20 CE, sencillamente porque ni prohíbe ni obstaculiza la que pueden ejercer otros ciudadanos. Contradecir, negar, matizar lo que dicen otros forma parte del diálogo social y está en la esencia del pluralismo informativo. Y por supuesto, no se trata en ningún modo de censura. El Tribunal Constitucional define ésta como “cualquier medida limitativa de la elaboración o difusión de una obra del espíritu, especialmente al hacerla depender del previo examen oficial de su contenido” (STC 52/1983), medidas que en ningún modo aparecen vinculadas a la web del Ayuntamiento (entre otras cosas porque serían ilegales). No, ni de lejos se coarta la libertad de información ni se extiende un halo de censura sobre la misma.

Se habla también de que existen otros “cauces jurídicos” para ejercer el derecho de rectificación, y que la web es, por eso, innecesaria. Efectivamente, cauces los hay: la Ley Orgánica 2/1984, reguladora del derecho de rectificación, una de las leyes más frustrantes del ordenamiento jurídico español: porque los medios rara vez rectifican sin que el juez les obligue; y cuándo éste lo hace ha pasado tanto tiempo que el ofendido casi prefiere que no se recuerde el caso.

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No cabe detenerse demasiado en el argumento del uso de dinero público, al menos mientras existan en su estado actual RTVE, TeleMadrid…, o se beneficie con publicidad institucional o ayudas encubiertas a ciertos medios de comunicación (audiovisuales y prensa escrita), una realidad que tiene un eco menor, o nulo, en los propios medios y en los partidos políticos hasta ahora mayoritarios. Hacer una simple página web no cuesta nada.

Quien quizás da en el clavo –pero por la parte opuesta– es Ciudadanos, cuando dice que “el defecto de comunicación no está en los medios”. Frente a esto podría decirse que a veces sí y a veces no, y a veces en parte. Obviamente el equipo de Carmena puede equivocarse cuando comunica (a fe que lo hace), pero negar que los grandes medios en ocasiones trasladan la información de forma defectuosa e interesada es vivir en otro mundo. Es cierto que esto no solo le sucede a los de Ahora Madrid, pero ese no es, en sí mismo, un argumento en contra de la web. No se trata de matar al mensajero, se trata de decir, de una vez por todas, que a veces el mensajero, como profesional, deja mucho que desear.

Yendo al grano. El defecto de la comunicación –o de la información, que no es lo mismo– también lo es de los grandes medios, propiedad de conglomerados, de grandes empresas que tienen unos intereses particulares que nada tienen que ver con la información veraz, que no pueden enemistarse con la banca y con las grandes empresas privadas, que apoyan más a unos partidos que a otros, y a unos políticos que a otros, dependiendo de esos intereses… (intereses que en principio no parece defender Carmena con mucho ímpetu). En realidad, todos sabemos que ese es el verdadero problema del derecho de información, de la libertad de expresión, del “halo de censura” que efectivamente existe en nuestro país (y más allá). No la acción del Ayuntamiento de Madrid.

La salida desproporcionada, en tromba, contra una página web (una web que en mi opinión tiene un enfoque equivocado, pero por otras razones) una web que va a tener un recorrido y repercusión menor, muestra una vez más que el Cuarto Poder (acompañado de sus políticos seguidistas y aduladores) está más ocupado de “defender su territorio” que de cumplir eficazmente su función en el juego democrático, a saber, dar voz pública a quienes no la tienen por medio de representantes políticos e intereses económicos. Ofrecer, lo que sería, digamos, información en versión original.

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8 pensamientos en “Libertad de información: versión original

  1. Resulta asombroso que unos medios de comunicación en manos del poder financiero, que más que informar manipulan o silencian (véase lo de la Cope con los últimos mensajes del Papa sobre capitalismo o Grecia) hasta crear un mundo virtual, se escandalicen y tilden de ataque a la libertad de prensa, que se orqueste un medio de responder a la frecuente difamación, con la otra versión de la noticia. Es de una desvergüenza descomunal y muestra bien a las claras la idea de la democracia que tienen unos señores, que actúan como simples lacayos al servicio de las élites financieras. Se reivindica así el derecho de difamar sin el recurso de poder defenderse. ¡Bueno estaría que ahora el vapuleado injustamente tuviera derecho a hacer pública su versión de los hechos!

  2. A joderse periolistos. Llegó vuestro fin, solo publicáis basura, noticias tergiversadas y noticias inútiles para despistar. Ya no solo nadie os compra en los quioscos, ahora ya ni os leeran en las redes.

    Claro que Podemos.

    Jo-de-os

  3. No saben ustedes los periodistas la cantidad de tiempo que paso para poder llegar al fondo de una noticia. Tal es así que normalmente mi atención va hacia los artículos de opinión, pues en ellos, bajo un hecho verídico o no, se exponen argumentos en pro o en contra de una situación que si no se da bién podría darse.
    Para comprobar mi afirmación solo tienen que ver el tratamiento que los diversos medios dan a la misma noticia, sesgando partes, poniendo frases en otro contexto, cortando declaraciones en el punto interesado, etc. Visto un titular, suelo leer si me interesa la noticia hasta la última coma, encontrándome la mayoría de las veces con que la realidad noticiada no corresponde para nada con la intención sesgada del titular.
    Por esta razón me gusta oir o leer con detenimiento el total de las manifestaciones hechas por los noticiables.
    Agradezco de corazón al Ayuntamiento de Madrid por tan brillante idea que me da la posibilidad de enterarme de los hechos tal y como lo digan los interesados, y siempre que sea posible deberían acompañar la noticia con pruebas documentales. Es más, el resto de ayuntamientos de España, sean del color político que sean, deberían tomar ejemplo e instumentar una web de estas características.
    Esto iniciativa tiene dos ventajas fundamentales para el ciudadano. A saber. Una, si en la web el ciudadano encuentra las manifestaciones completas de tal o cual político y/o las pruebas documentales de la verdad noticiada, el resto de los medios dejaran de manipular el suceso en si mismo y podrán dedicarse a ensalzar la idea del hecho o a denigrarla. Sin embargo, el hecho en sí como noticia, será indudable. Otra ventaja. Si las administraciones mienten e intentan manipular al ciudadano los medios lo tendrán “a huevo”, como vulgarmente se dice, para ponerla en su sitio sin que aquella pueda aparecer como vítima de los medios cuando es la mentirosa.
    No dejo de lamentar que una organización como la Asociación de Periodistas de Madrid, en unas manifestaciones más propias de un corporativismo interesad, se haya lanzado a especular con la función de esta web en lugar de aportar ideas para que la transparencia sea total. Tambien lamento las acusaciones sobre manipulación que ha realizado el PSOE sobre la web, y máximo cuando es participe del gobieno municipal que la ha puesto en marcha. ¿Que nos quiere decir el PSOE? ¿Qué el equipo de gobierno le cierra el acceso a la información, que no se fía de la que le dan o que el PSOE es un partido incompetente para ejercer sus labores en el gobierno municipal?
    Claridad en las informaciones ya, de manera comprobable directamente por los ciudadanos y que los trileros se preparen.

  4. Hace tiempo que dejé de comprar prensa escrita, concretamente El País, por la simple razón de que quiero informarme, no que intenten adoctrinarme. Otros “panfletos” nunca me molesté ni siquiera en hojearlos aunque no hubiera otra lectura. Por desgracia, es evidente que lo único que buscan es que el poder financiero les mantenga de una u otra forma y a ellos están vendidos, la verdadera noticia, el periodismo de verdad les importa una higa.

  5. Siempre que he podido he leído el Boletín Oficial del Estado, y cundo digo BOE, es la fuente del texto que me interesa.
    El porqué es simple, habiendo sido protagonista, en alguna medida, de determinados hechos acontecidos en mi entorno, a la hora de la información y conocer el alcance de los hachos acontecidos he tenido las sorpresas más dispares y disparatadas de lo imaginable, si es cierto que en ningún caso me han matado en la información del día siguiente, pero el susto en algunos casos fue morrocotudo.
    Desafortunadamente hay poco periodistas, y aquellos que es criben en un periódico en la mayoría son simples transcriptores de los pensamientos o intereses delo dueños del medio.
    Pero el trabajar por un salario no es el problema, sino la falta de criterio critico y el conformismo con simples notas de prensa que a lo que más llegan es a un titular que no refleja ni el trasfondo de la nota o artículo, cuando no es contradictorio.
    En cuestión de cifras en un mismo artículo he llegado a leer tres diferentes para dar un porcentaje, y esto se llama periodista.

  6. Pongamos que a veces es defecto de comunicación por parte del propio equipo de gobierno y otras, malinterpretación (intencionada o no), por parte de los periodistas.
    La cuestión es que no es esa. Esta web es una herramienta para aclarar, explicar o desmentir informaciones incorrectas o falsas. Esta web INFORMA y punto.
    No veo dónde está el error, lo inapropiado o lo terrible.
    Periodistas ofendidísimos de que se informe. Tela marinera…

  7. Por cierto.. no hay más que leer las entradas. Por ejemplo: sale en los medios que se van a aplicar tasas turísticas y a cajeros. En la web ponen lo que se dijo, literalmente, recogido del Diario de Sesiones, y se puede ver que se decía que se estudiaría, no que se iba a aplicar tal y como decían los medios. Hay algo malo en esto??? #mevoyaurgencias

  8. En toda esta polémica tan falsa como interesada, llama poderosamente la atención el artículo de ABC titulado “AB, el únco periódico al que no ha podido desmentir Carmena”. Y es que han sobrepasado el colmo del cinismo y hasta del surrealismo.
    Aluden en él a que desde la web Versión Original no se ha desmentido la campaña iniciada por su redactor Javier Chicote, especialista en conspiranoias verias, acusando a Carmena de haber multiplicado los desahucios durane su etapa como jueza decana de Madrid. Aparte de ser falso, porque la propia Carmena sí desmintió personalmente la información, consigue el efecto justamente contrario del pretendido, porque viene a dar la razón a la esencia de la web municipal: en ella ni se emiten ni se juzgan opiniones. Pero lo más importante, solo se desmienten o se matizan noticias que tengan relación directa con las declaraciones o los hechos de los actuales concejales de Madrid, en su condición de tales, no por lo que a título individual hayan podido hacer o decir en el pasado. Ni mucho menos aquello que tenga que ver con la coalición Ahora Madrid.
    Con lo cual queda meridianamente claro que es una web institucional, no de partido. Pero no llegan a entenderlo.

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