Empieza la era del BlockChain

¿Qué es Blockchain y por qué es clave para el control ciudadano de los flujos financieros?

Blockchain es un tipo de bases de datos distribuidas que está detrás de monedas digitales sobre las que tanto se habla, como el Bitcoin.

Con este sistema la privacidad de los usuarios que efectúan transacciones puede ser protegida , ya que no es necesario asignar una identidad a sus “monederos” (cuentas personales). Sin embargo blockchain se convierte en un registro público de todos las operaciones que se han efectuado haciéndose muy difícil la manipulación.

Blanquear o evadir capitales resulta mucho más complicado que en el actual sistema, ya que estos movimientos no son información exclusiva y opaca en manos de bancos privados, sino movimientos trazables por cualquiera. Quedando claro cuanto hemos consumido, y por lo tanto cuanto han ganado las empresas, pero no necesariamente quien de nosotros se lo ha gastado.

Con este sistema los pagos no quedan registrados en un ordenador de una gran compañía sino en todos los ordenadores que participen en el sistema de pagos y a la vista de todos. Pudiendo así estudiar por dónde y cómo exactamente se escapa el dinero y a la vez garantizando la privacidad de los ciudadanos. Transparencia para los poderosos y privacidad para los ciudadanos.

Esta es precisamente la gran baza de Blockchain y es lo que llevamos años defendiendo, nosotros Xnet, el Partido X y muchas gente que se ocupa de un nuevo diseño financiero más justo como Dyne-Dcent, FairCoop, Eurocat, etc: no puede haber democracia sin control ciudadano de las instituciones; no puede haber democracia sin el control ciudadano de los flujos financieros.

Últimamente muchos países están directamente prohibiendo los pagos en dinero físico e implementando diferentes sistemas en el comercio local para que todos los pagos se realicen electrónicamente.

Los gobiernos y los grandes bancos que impulsan esta eliminación del dinero físico nos dicen a los ciudadanos que será la medida definitiva para luchar contra el fraude.
Naturalmente no podemos ni debemos confiar en los gobiernos y partidos responsable de avalar el gran fraude fiscal que cooperan con las grandes corporaciones. Gracias a filtraciones como las de LuxLeaks es ya de dominio público que la combinación gobierno-corporaciones es la gran especialista en la evasión fiscal (recuerden por ejemplo cuando destapamos como fue el propio De Guindos le que participó del diseño de la salida de grandes capitales empresariales del país).

Esta es la razón por la que no somos los únicos en interesarnos en el BlockChain: los gigantes financieros se están avanzando sobre esta tecnología, para marcar su desarrollo en una fase inicial de su expansión y garantizar que ese control distribuido sea distribuido entre ellos y no entre los ciudadanos. Goldman Sachs, ING y varios grupos financieros han mostrado su interés, los ciudadanos debemos estar atentos ya que no podemos permitirnos perder esta oportunidad de conseguir instaurar un control ciudadano de las finanzas.

Mientras el dinero electrónico sea un monopolio privado, sabemos perfectamente que la información sobre todos los pagos estará en los servidores privados de unas pocas corporaciones. Falciani afirma que entre el 3 y el 5 por ciento de cada pago va a parar a paraísos fiscales.
Acabar de esta manera con el dinero fisico es acabar con el anonimato de los pequeños pagos lo cual perjudicaría a nuestra privacidad como ciudadanos y, en vez de acabar con el gran fraude fiscal, lo facilitará.

Por eso durante la última semana hemos organizado y/o participado en una serie de encuentros y reuniones con Hervé Falciani en los que hemos presentado un proyecto para posibilitar el control ciudadano sobre los grandes flujos financieros y hemos querido aprovechar este espacio para explicar de la manera más simple posible el potencial de una tecnología que, queramos o no, es muy probable que se acabe utilizando masivamente: Blockchain.

En este sentido puede ser muy interesante la presentación que hace la gente de EuroCat este 2-3 de marzo.

La ciudadanía tiene una ocasión única para actuar y coger la delantera como ya está haciendo en muchos ámbitos. A eso vamos.

Seguimos :)