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Contra el Dios de la ira

Juan Antonio Aguilera Mochón Publicada 18/01/2015 a las 06:00 Actualizada 18/01/2015 a las 15:18    
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A raíz del espantoso atentado contra los trabajadores de Charlie Hebdo y contra la propia revista, se están escuchando muchas voces que proclaman la tolerancia y pacifismo del islam, y de las religiones en general, y se citan para ello sus libros sagrados. Pero no hay más que leerlos para comprobar que no es cierto.

La Biblia y el Corán (“palabra de Dios” y “de Alá”, respectivamente), en particular, están repletos de mensajes de intolerancia, ira y hasta odio extremo hacia los increyentes o infieles (por no hablar de la intolerancia homófoba y la sexista de los creyentes hacia las creyentas). Para quien no conozca esos pasajes, baste una muestra entre tantas posibles; lean estos versículos del Deuteronomio, libro del Pentateuco o Torá válido para cristianos, musulmanes y judíos. No es que el Dios bíblico o el Alá coránico (a quienes me refiero desde ahora como “Dios”) se opongan a la increencia ni que (esto ya es mucho pedir) argumenten contra ella, sino que su divina intolerancia abomina de los increyentes.

Entiendo que se quiera ocultar esto para aplacar ánimos, pero creo que es un error. “La verdad os hará libres”, dice la Biblia; “no ocultéis la verdad cuando la conocéis”, dice el Corán (aunque ya sé que en ambos casos “la verdad” se entiende como “mi dogma”). También se pueden entresacar de los libros sagrados muchas citas positivas, claro, pero no suprimen las otras. La manipulación (o en el mejor de los casos equívoco) que supone pasar por alto o justificar lo injustificable que hay en ellos ha permitido que tengan un prestigio desmesurado y se presenten absurdamente como el súmmun de la bondad y el amor al prójimo (y puede que esto último lo sean, mientras el prójimo profese la misma fe). Pero siempre con la amenaza del castigo en el otro mundo y la opresión en este. El Dios de los libros sagrados no es sobre todo de amor, sino de temor. (Proverbios 1:7, Corán 2:22, etc., etc.).

La manipulación ejercida y promovida convenientemente por los clérigos correspondientes, ha hecho de la Biblia y el Corán los libros más peligrosos, como se comprueba en la historia criminal de las religiones basadas en ellos: cuánto mal se ha realizado y realiza en nombre del supuesto Dios del amor, por personificar este la crueldad fanática. Mantienen ese carácter peligroso en la actualidad, por cuanto están, como textos sagrados y, por tanto, generalmente inmunes a la crítica, en los hogares de miles de millones de creyentes. Y, por mor de políticos como muchos de los concentrados en la manifestación de París, en las escuelas, como libros claves para ejercer el adoctrinamiento religioso sobre los niños, antes de que espabilen y bastantes se percaten de que con los dogmas y misterios quieren hacerlos comulgar… con ruedas de molino.

La intolerancia de Dios no se manifiesta sólo en casos extremos como el de París (y tantos otros similares). Muchos creyentes, sobre todo clérigos, se sienten incitados por Él a conseguir que todos sigamos sus normas morales, y se reconocen con mayores derechos que el resto de los mortales. Y, así, porfían por imponer sus criterios en leyes que atañen a derechos personales y colectivos, por abusar mentalmente (como mínimo) de los niños, y por medrar a costa de todos (incluyendo el robo amparado por la ley).

Sin embargo, ese aciago ser de ficción llamado Dios ha quedado en evidencia existencial con el avance de la ciencia y la racionalidad, y en fuera de juego moral desde el día que se aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos (con todas sus imperfecciones). Dios, tan infinitamente listo y bueno, podía haber empezado por ahí y no dar lugar a que los humanos le mojáramos la Oreja. Sobre todo desde entonces, la mayoría de los creyentes de a pie afortunadamente ignoran –en más de un sentido– las admoniciones divinas más inhumanas y se hacen un Dios justo a su medida, y ejércitos de teólogos se descuernan, con toda su buena voluntad, por poner la Biblia y el Corán a la altura de la Declaración. Un teólogo como Dios manda se justifica tres pasajes como el del Deuteronomio mientras mea recién levantado. Pero al cabo es una misión imposible si no se emplea a fondo el lápiz rojo de tachar y corregir. Muchos lápices.

Dios, Jesús, Mahoma, curas, imanes, rabinos, cristianos, musulmanes, judíos… ¿por qué no esperáis que a todos nos llegue (ojo, sin querer adelantárnoslo) el Juicio Final, con todo el fuego y crujir de dientes que queráis para los infieles, y en esta vida nos dejáis en paz? Gracias por vuestro interés, pero no queremos que nos salvéis. Creo que el laicismo, y especialmente la educación laica, es imprescindible para conseguir una convivencia al menos moderadamente libre, pacífica, igualitaria y constructiva, sin privilegios, menoscabos, ni por supuesto miedos, por razón de creencias y convicciones.

Los laicistas (con creencias e increencias de todo tipo) defendemos ardientemente que el Estado proteja vuestro derecho a expresar y difundir creencias y rituales, que es el mismo que el de quienes profesan otras ideas y convicciones. Todas criticables: respeto a los creyentes, no a las creencias. Haced y decid lo que os venga en gana, siempre que también respetéis el derecho de quienes quieren argumentar o simplemente manifestar que la religión les parece deplorable o ridícula, y el de los que blasfeman o se burlan de lo que otros consideran sagrado.

Hoy, según el Código Penal español (art. 524 y 525), y para vergüenza de los sucesivos gobiernos y parlamentos, todo esto puede ser no ya de gusto u oportunidad discutibles, sino delito, pues se castigan las ofensas públicas a "los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa" y el “escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias”. A propósito de los atentados contra Charlie Hebdo, pienso que tal vez la conquista de la laicidad se facilite mejorando el sentido del humor de todos, que empecemos por aceptar sin enfado que alguien nos diga “Si no quieres que me ría de tus creencias, no tengas creencias tan graciosas”. Qué distinta sería la historia si el dichoso Génesis hubiera contado que aquel séptimo día Dios descansó, y se rio por lo que había creado. Menos iras y más risa.


Juan Antonio Aguilera Mochón es socio de infoLibre



8 Comentarios
  • 8 gusalo 18/01/15 21:11

    Me gusta el artículo. Nada en él con lo que esté en desacuerdo. Me ha recordado estas palabras (no sé de quién) que leí en “El espejismo de Dios” de RICHARD DAWKINS:  “Con o sin [la religión], hay buena gente haciendo buenas obras y mala gente haciendo malas obras. Pero para que la buena gente haga cosas malas se necesita la religión”  Interesantes los comentarios que ha provocado el artículo. Hago mío, si no me cobra derechos de autor, el 4º comentario, el de “Tubal”.

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  • 7 Rogerio 18/01/15 15:26

    Pero aun se sigue creyendo que lo de Charli Hebdo es por lo de las caricaturas de Mahoma y la famosa libertad de expresion? Primero teneis que recordad que las famosas caricaturas las edito un periodico de derechas de Dinamarca, el "Jyllands-Posten,en el año 2005", que por cierto entre sus caricaturas, ponian a un musulman  arrodillado, orando y a un perro dandole por detras. Lo que realmente hacen esas caricaturas es poner a los musulmanes por los suelos, dado que no puede haber ni caricaturas, ni fotos, ni otras imagenierias sobre Mahoma, por que nunca ha sido pin tado, ni nada, no se sabe como era su fisico, al contrario de Jesusito de Nazaret. No estoy defendiendo ninguna actuacion, y sobre lo que paso en Paris, mejor preguntarle al servicio secreto frances, que segun parece los tenian vigilados. Y de paso preguntarle a Hollande, que apoyo a los yijadistas contra el gobierno sirio. Y por ultimo recordar que las religiones es una forma de tener al pueblo sojuzgado y controlado. 

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  • 6 ateo 18/01/15 12:29

    Y para mostrar el torticeramente criminal engaño que supone pensar que la estricta obediencia a la religión sirve para algo más que para volver a las cavernas dejo este impagable video de la antigua pero interesantísima serie "El ala oeste de la Casa Blanca": http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2015/01/la-bondadosa-religion-seguro.html

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  • 5 Juan Antonio 18/01/15 10:19

    Una anotación sobre esa risa final de Dios. Quizás debí escribir que "se rio POR lo que había creado", para que quedara más claro que se rio de Sí mismo. Tal vez entonces el papa-MazingerZ nos permitiría burlarnos de su fe sin el "¡puños fuera!

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  • 4 Tubal 18/01/15 10:17

    Evolucionar es ir aprendiendo a separar la paja del grano. Los clásicos "libros sagrados", tanto los  de raíz mesopotámica como los más orientales,  son compilaciones de experiencias humanas correspondientes a procesos históricos en los que fueron cuajando modelos sociales basados en la explotación de los medios de subsistencia por los más fuertes. Los "fuertes" eran la casta guerrera, que necesitaba sacralizar su status con ayuda de una casta sacerdotal capaz de controlar psicológicamente a los clanes, tribus y luego "súbditos" de los territorios marcados por los señores de la guerra. La invención de los "dioses" fue fundamental porque aportaba supuestas explicaciones de las causas de los fenómenos de la naturaleza… Pero, al mismo tiempo, el espíritu crítico racional humano fue estimulando la búsqueda de explicaciones del mundo que llevaron a la consolidación gradual de lo que conocemos hoy como "ciencias". Y en eso estamos aún….

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  • 3 Kikotaxi 18/01/15 07:54

    Magnífico artículo. Con los dioses estos hay que ser corto mental para creer en ellos. Por eso les aterra la ciencia , porque poco a poco les va desmontado su chiringuito de pasta y poder!

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  • 2 karls sanchz 18/01/15 01:01

    No debe haber ninguna idea, pensamiento, ideologia, cultura, bandera, nacion, religion, ejercito, rey, politico, familia, .... que sea sagrado.  El debate, la confrontacion verbal, la dialectica es caracteristico del libre pensamiento y lo mas democratico. Por mis creencias ateas, a algun creyente se le ha pasado por la cabeza que me ofende que haya personas que ,mantenga ideas tan absurdas como que, un llamado Dios, mandó a su hijo Jesus, bla, bla, bla. , me ofende intelectualmente como hombre pensante que llevamos mucho tiempo de evolucion. Pero por contrario jamas se me ocurriria utilizar la violencia contra ellos.

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  • 1 Maria garcia 18/01/15 00:11

    Las religiones católica y musulmana son sexistas. A los hombres les han venido bien para mantener el control del dinero.

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