X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Los diablos azules

‘El amor del revés’, de Luisgé Martín

  • Este libro es también una meditación en la que se encarnan el narcisismo, el egoísmo, el exceso y la pedantería. Ese es su valor, el éxito de su riesgo
  • Bajo las modas y los emblemas de las generaciones, cada cual vive la historia como puede y tiene derecho a tomarse en serio sus sentimientos

Publicada 30/09/2016 a las 06:00 Actualizada 29/09/2016 a las 12:54    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir

'El amor del reves', de Luisge Martin.

'El amor del revés', de Luisgé Martín.

Luisgé Martín ha hecho en su último libro un viaje al norte o al sur de su conciencia, un viaje que supone al mismo tiempo un ejercicio literario. El amor del revés (Anagrama, 2016) no es sólo una historia de las negociaciones del autor con su propia homosexualidad. Es también una meditación en la que se encarnan el narcisismo, el egoísmo, la megalomanía, el exceso y la pedantería. Ese es su valor, el éxito de su riesgo.

El hilo biográfico de El amor del revés cuenta la historia de un hombre que sufre desde 1977 el descubrimiento de su homosexualidad, con sentimientos de cucaracha ante una condición miserable, y que acaba felizmente casado en el 2006 con otro hombre, sintiéndose al fin orgulloso de su deseo. Cuenta también un proceso de vinculación ética y de calado político cuando las alcobas y la eyaculación se convierten en barricadas: “Había estado durante años tratando de salvar mi propia vida y de repente me di cuenta de que no es posible nunca salvar una vida a solas”.

Pero sobre ese hilo biográfico saltan muchas cosas y las situaciones se llenan de matices o de laberintos trazados en una intimidad. Como se nos recuerda en estas memorias, “la sexualidad representa la piedra angular del edificio de la personalidad y (…) esa piedra debe sostener los arcos y las bóvedas, los muros recios y las paredes finas, las columnas y las techumbres”. La elaboración de un carácter se parece mucho a un tratado de arquitectura. De esto trata El amor del revés.

El autor confiesa a lo largo de la narración su horizonte literario. Recuerda la admiración que siente por Michel Leiris, autor que convirtió “la mayor parte de su obra en una obstinación biográfica” y que optó por una sinceridad absoluta, asumiendo el riesgo de que el lector encontrase el lado vergonzoso e infame del autor. La verdadera literatura comprometida es en esta tradición la que compromete al autor.

El amor del revés
El examen de conciencia sobre el pasado homosexual es un punto de partida. El hombre casado con otro hombre recuerda de forma descarnada sus miedos, sus vergüenzas, sus reacciones hostiles. Nos enteramos de que Luisgé fue un joven que rechazó metódicamente a los que frecuentaban los bares gays y a los que sobrellevaban una biografía promiscua o desequilibrada. Nos enteramos también de que a este homosexual no le conmovía la causa de los homosexuales. Son vergüenzas que se enseñan y son también el primer reto literario de El amor del revés.

Estamos acostumbrados a vivir la represión de los homosexuales en la posguerra dura del franquismo, pero sorprende que al final de los años setenta y en la década de los ochenta, tiempo identificado con la libertad sexual y las impertinencias generacionales ante cualquier represión, un muchacho viva el hecho de ser homosexual con tanto sufrimiento, hasta el punto de sentirse una cucaracha. Estas confesiones corrían el peligro de regodearse en la teatralidad de un dolor no justificado del todo.

La verdad en literatura es cuestión de lenguaje. El oficio de escritor del Luisgé Martín consigue no sólo imponer una realidad narrativa, sino darnos la oportunidad de recapacitar después de la sorpresa. Bajo las modas y los emblemas de las generaciones, hay experiencias concretas, vidas particulares. Cada cual vive la historia como puede y tiene derecho a tomarse en serio sus sentimientos. Además, por mucho que se haya avanzado, quedan mil aristas que hacen daño en las realidades de la desigualdad.

El ejercicio de conciencia, como he dicho antes, no se limita a una descripción del pasado homosexual. Adquiere dimensión y riesgo literario en el sentido formulado por Leiris cuando indaga en las secuelas. La arquitectura de un carácter se apoya en una piedra angular, pero se eleva o se hunde en las ramificaciones del edificio. Luisgé Martín recuerda una máxima de La Rochefoucauld: “Estamos tan acostumbrados a disfrazarnos para los demás que al final nos disfrazamos para nosotros mismos”. Escribir un libro de este tipo supone comprender y contar la historia del disfraz, pero también intentar quitarlo, enfrentarse al no sé ya quién soy y al quiero saber quién soy.

Los matices de El amor del revés son importantes en la indagación personal porque el autor ha descubierto ya que el invierno no existe, pero sabe también que ese descubrimiento no lo arregla todo. Existen secuelas: “El corazón se queda tierno, sin hacer, se pudre en algunas partes, se descuaja, y ya no es capaz de cumplir con su función”. Bueno, sí que cumple con su función, pero ya sin ser del todo dueño de sí mismo cuando se trata de conquistar la serenidad, la confianza y la alegría.

A partir de esta realidad el libro se arriesga a mostrar al lector el narcisismo, los escudos de la pedantería, la imposibilidad para el cortejo, las contradicciones, el egoísmo, la soberbia, la megalomanía, asuntos más comprometidos y más incómodos incluso que la confesión de haberse mostrado poco comprensivo en los años ochenta con los derechos de la propia homosexualidad. El amor del revés, y ese es el mérito del buen escritor que es Luisgé Martín, se enriquece sobre todo con las secuelas que una historia ya antigua ha dejado para siempre no sólo en la vida, sino también en la literatura del protagonista.

“La propensión al exceso y a la prestidigitación que hay en todos mis libros tiene que ver, sin duda, con mi propio carácter”, afirma la voz narrativa en un momento de El amor del revés. El yo es el asunto que todos los escritores tienen más cerca de su mesa de trabajo. Es el verdadero asunto de las ficciones. Convertir ese yo en verdad literaria, en la verdad de las palabras, es el logro de los buenos escritores.

[Lee aquí la entrevista a Luisgé Martín]

*Luis García Montero es escritor y profesor de Literatura. Su último libro, Un lector llamado Federico García Lorca (Taurus).

Volver a Los diablos azules



Lo más...
 
Opinión
  • Tiempos Modernos Miguel Sánchez-Romero Miguel Sánchez-Romero

    El Teorema de Aguirre

    ¿Soy el único que cree que Esperanza Aguirre no debería haber dimitido? ¿Me ha poseído el espíritu del hermano conservador de Marhuenda?
  • Muros sin Fronteras Ramón Lobo Ramón Lobo

    Muerte de la vieja política

    Ya no hay 'Liberté, Égalité, Fraternité' para todos los franceses. La primera vuelta de las elecciones presidenciales deja un titular: Francia está harta de sus políticos, y mucha letra pequeña que escrutar.
  • A la carga Ignacio Sánchez-Cuenca Ignacio Sánchez-Cuenca

    “El tiempo nos dio la razón”

    Lo que ha quedado claro en estos meses es que el PSOE ha permitido con su abstención “responsable” que la democracia española transija con unos niveles de corrupción intolerables.
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre