Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es



Manu Leguineche

Manu, el jefe de ‘La tribu’

  • El reportero y escritor ha fallecido este miércoles en Madrid a los 72 años
  • Con él se va un símbolo del periodismo libre, veraz y cercano

Publicada 22/01/2014 a las 13:16 Actualizada 22/01/2014 a las 18:44    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir

Manu Leguineche

Manu Leguineche.

EFE
Decir Manu en este oficio de contar lo que pasa, ha sido, en los últimos cincuenta años, sinónimo de Manu Leguineche. O, lo que es lo mismo, de reportero de guerra, de periodista mordaz, implicado en lo que ve, y dispuesto a perder todo con tal de contarlo (y a ser posible antes). Es también hablar de seres humanos "depresivos, divorciados, dipsómanos", como el definía a los miembros de La tribu, su única obra de ficción, repleta de realidad, la realidad de ese grupo de PERIODISTAS, que nos convierte al resto en meros gacetilleros; esa raza –casi en extinción– de culos inquietos que no se fían de las grandes agencias, ni de portavoces autorizados; ellos van allí, donde esta el conflicto, la guerra, el dolor, y se empapan y se sumergen en la vida real, y nos la cuentan; a veces descarnadamente, otras fijando la vista en el último personaje; siempre retratando la realidad que ellos pisan y comparten. De todos ellos, Manu era el mejor.

Vasco, socarrón, malhumorado, tierno, huraño, y padrazo con los nuevos periodistas. Así fue siempre. Y a la vez, culto, generoso, compasivo, líder y referencia sin pretenderlo. Había nacido para el periodismo bajo la mirada sabia de Miguel Delibes en El Norte de Castilla, pero él estaba hecho para volar, y el oficio, bajo la bota del franquismo, se arrastraba pegado al suelo.

Se fue a Argelia y su guerra colonial, prólogo de Vietnam, ese conflicto largo de víctimas, ausente de héroes, en el que todos los reporteros confluyeron. La última guerra contada desde dentro y que nos descubrió a todos una realidad que Manu sentenció, en su propia persona: “Estoy aquí para demostrar que todas las guerras se pierden”. Desde allí, a Indonesia, a Oriente Próximo, a Yugoslavia, la caída de la URSS, la primera guerra de Iraq..., siempre intentando contar lo que no aparecía en los planos que filmaban las grandes cadenas de televisión, lo que había detrás de declaraciones y comunicados oficiales: el pálpito real de la vida, las peripecias de los que sufren conflictos generados muy lejos de sus víctimas.

Trabajó para TVE, creo las agencias Colpisa y FaxPress, escribió una veintena de libros sobre sus vivencias. Pero mientras la salud se lo permitió, él estaba de paso, camino de otros conflictos, de otras realidades. Cuando el cuerpo dijo basta, se recluyó en tierras de la Alcarría. Su casa en Brihuega se convirtió en lugar de peregrinaje para viejos y nuevos periodistas, recibía premios que, en realidad, se prestigiaban con su nombre, y mantenía sus eternas fidelidades al Athletic y al mus.

Muchos hoy hablaran de Manu Leguineche como maestro de periodistas, yo prefiero evocar su memoria como lo que ha sido siempre para mi: ejemplo de periodismo libre, veraz y cercano. El resto, no le interesaba.



Lo más...
 
Opinión
  • Muros sin Fronteras Ramón Lobo Ramón Lobo

    Las urnas y el casino

    Lo que le ha pasado a Matteo Renzi en Italia con su referendo fallido le va a suceder a Manuel Valls en las presidenciales de Francia.
  • Tiempos Modernos Miguel Sánchez-Romero Miguel Sánchez-Romero

    La ETA andaluza

    Los anhelos de los andaluces poco tienen que ver con la soberanía. Se parecen más bien a los del resto de españoles: trabajo y una wifi de calidad.
  • Nacido en los 50 El Gran Wyoming El Gran Wyoming

    Que no hable ni Dios

    Este estúpido circo que se ha montado en torno a Fernando Trueba no es otra cosa que la victoria moral de la extrema derecha en estos tiempos que corren.
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre