Este “Informe Semanal” no merece mejor horario

La salida de “Informe Semanal” del horario privilegiado, que había disfrutado durante sus cuarenta años de historia, acarreo múltiples críticas. Temíamos muchos, que su desplazamiento a la madrugada, llevaría al decano de los programas informativos en televisión a la irrelevancia, primero, y a la desaparición a medio plazo. De hecho, las audiencias -con las naturales fluctuaciones- han disminuido a la mitad, sin que las reposiciones, tanto en la mañana del domingo, como en otros canales secundarios, hayan paliado la caída cuantitativa de espectadores. Más significativa ha resultado la pérdida de peso del programa en la opinión pública; sacar sus reportajes del escaparate del prime time ha traído -en lógica consecuencia- su desaparición de la actualidad. Desde octubre a hoy, las emisiones sabatinas del programa han cumplido los negativos augurios: “Informe Semanal” ya es un programa inane.

Lo antedicho es malo en si mismo; habla mal de responsables que maltratan su pasado; pero no es lo peor. Al margen de la poco afortunada expresión de un alto directivo -“Necesita un repaso de chapa y pintura”, como si de un utensilio inanimado se tratara-, el traslado fuera del foco mayoritario de las diez de la noche, podría haberse empleado en un examen profesional riguroso del evidente deterioro del espacio; un estudio detallado de formato y contenido para buscar una actualización que conectara con la realidad de la sociedad española del presente. En lugar de ello, se optó por un cambio cosmético – a peor- de cabeceras y sintonías; tras las primeras – y bien merecidas- repulsas por manipulación política, se optó por huir de asuntos “delicados”, justamente esos que abren telediarios y ocupan primeras páginas, para diluirse en temarios de actualidad secundaria y escaso interés.

En su última emisión la escaleta se abría con un manido repaso a la gripe de todos los años (eso sí, sin mención en texto o imágenes a esos enfermos en pasillos, que eran de prever a causa de los recortes en el gasto sanitario, y que hemos visto hasta en los propios telediarios de TVE). A continuación se emitía una auténtico regreso a la noche de los tiempos: El espacio reservado a glosar la edición de Fitur estaba repleto de los más genuinos ingredientes del NO-DO. El repaso por regiones de España, continuado por un vistazo a otros países, era un compendio de tópicos, lugares comunes y frases hechas, perfectamente identificables con aquella revista en imágenes que ponía “el mundo entero al alcance de todos los españoles”. Los problemas de un sector abrumado por millones de viajeros que cada año gastan menos; la incapacidad pública y privada de atraer un turismo de calidad; la proliferación de alojamientos piratas, o la degradación del servicio que se oferta, no existían. Bastaba con planos coloristas, para exaltar récords de afluencia, y declaraciones triunfalistas de los responsables. El tercer reportaje (este sí tenía una cierta estructura de tal) nos hablaba de Túnez, su lento camino para huir de los extremismos, y algo (poco) del papel que la mujer juega en las reformas. Cierto que, a pesar de titular con el último punto, no se profundizaba en el difícil camino a la igualdad, pero se parecía, ya digo, a un reportaje. Reportaje, vale, pero no de actualidad, sino de relleno, una demostración impúdica de la falta de pulso del actual “Informe Semanal”. ¿No han visto los telediarios de estos días los responsables? ¿Han reparado que Ucrania (un país con una superficie y población similar a la española) vive un conflicto entre la dependencia de Rusia y la integración europea, a punto de llegar a la guerra civil? ¿Tienen noticia de los cientos de muertos en las nuevas revueltas en Egipto?

El último apartado se dedicó a política nacional; el asunto (con la excusa de las primarias) fue mostrar al PSOE en pleno laberinto de ausencia de liderazgo y confrontación en Cataluña. Tan cierto es que el actual Partido Socialista no necesita a nadie para escenificar su desconcierto, como que con este asunto se podía obviar la omnipresencia actual del PP en esa autonomía, no sea que “nos rompan España a machetazos”, como dijo su Secretaria General.

La edición se cerró con un triste recuerdo a Manu Leguineche. Del primer reportero que llegó al programa, hace más de cuarenta años, se ofrecieron una serie de frases inconexas, sin una voz que trazara una mínima semblanza, sin un testimonio de los cientos de compañeros que compartieron su quehacer profesional, sin cercanía, sin cariño. Viendo como trata “Informe Semanal” su pasado y nuestro presente, no merece mejor horario.

2 pensamientos en “Este “Informe Semanal” no merece mejor horario

  1. Yo, en particular, desde que cambiaron al nuevo director de Tve que no se como se llama ni me importa un culo, YA NO VEO LA TVE, debido precisamente a eso, a lo tan manipulada que está. Ya no creo nada de las noticias de los grandes medios, voy buscando, las verdades en otro tipo de publicaciones, en internet, que gracias a est, los ciudadanos tenemos MEJOR INFORMACION, queda dicho!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


+ 8 = dieciséis