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Ni Bolívar ni Calígula

Publicada 06/03/2013 a las 13:18 Actualizada 08/04/2013 a las 11:17    
Portadas de 'Página12' y de 'The New York Post' sobre la muerte de Chávez.

Portadas de 'Página12' y de 'The New York Post' sobre la muerte de Chávez.

Sé que hago una incursión en aguas pantanosas, de las que difícilmente saldré indemne. Será difícil escapar a algún mordisco de los caimanes de uno u otro bando, probablemente de los dos. Hugo Chávez despertó pasiones entre sus partidarios y detractores, y las sigue despertando después de muerto. Si no proclamas que fue el nuevo Libertador de América Latina, te crujirán los primeros; si no lo estigmatizas como el Calígula del subcontinente, lo harán los segundos. Y sin embargo, Chávez no fue ni una ni otra cosa.

Quizá el mismo nos sugería cómo deberíamos recordarlo cuando le daba por cantar aquella canción que dice: “Yo soy como el espinito que en la sabana florea: le doy aroma al que pasa y espino al que me menea”. Era feliz sintiéndose un personaje controvertido y manejaba con habilidad la estrategia de la confrontación, incluyendo la reconciliación más o menos táctica.

Cuando, en la primavera de 2005, visité Caracas, yo ya tenía a Chávez por un caudillo deslenguado y bronquista, y, desde luego, no apreciaba el romance exhibicionista que sostenía con el castrismo cubano. Sigo manteniendo esa visión, pero de aquella visita, saqué un par de matices importantes.

El mero viaje en automóvil entre el aeropuerto de Maiquetía y la ciudad natal de Bolívar me descubrió el universo de los ranchos, prueba definitiva e incontestable del egoísmo de la oligarquía tradicional venezolana y del fracaso de los políticos que habían precedido a Chávez -incluidos los autodenominados socialdemócratas- y ahora le combatían sañudamente. Durante kilómetros y kilómetros se extendió ante mis ojos el dantesco espectáculo de los barrios de chabolas de cartón, hojalata y madera podrida que se arracimaban en las verdes y húmedas colinas. Ese fue el primer matiz.

“Sin los cerros, no se puede entender Venezuela” me dijo un amigo periodista en Caracas. Chávez, me contó, era popular porque, a diferencia de sus antecesores en el poder, se preocupaba por los muchos pobres de su país. Se dirigía a ellos y les procuraba alivio en materia de vivienda, salud y escuela (cuando sus críticos le reprochaban que lo hiciera con los inmensos dinerales del petróleo venezolano, me preguntaba por qué no lo hicieron ellos antes, cuando gobernaban).

El segundo matiz tenía que ver con la libertad de expresión. En Caracas leí diarios –de hecho, eran la mayoría- que ponían a caldo, literalmente, a Chávez, al que abiertamente llamaban “payaso”, “dictador” y “tirano”, cosa inimaginable en la España de Franco, el Chile de Pinochet o la Cuba de Castro. Parecía respirarse allí una cierta libertad de expresión, por primaria y frágil que fuera, que para sí hubieran querido países tan poco criticados entonces por la derecha de Estados Unidos, España y América Latina como el Egipto de Mubarak y el Túnez de Ben Alí. Por no hablar de Arabia Saudí.

Chávez les ganaba elecciones a sus opositores, y, según certificaban organismos internacionales de vigilancia, lo hacía de un modo relativamente limpio. Eso, por supuesto, no le convertía en un demócrata impecable (al fin y al cabo había iniciado su carrera política con un intento de golpe de Estado, en 1992). Ni en alguien con el que yo, progresista independiente de raíz libertaria, pudiera simpatizar.

A Chávez se le ha comparado con frecuencia con el italiano Silvio Berlusconi y el ruso Putin, en el sentido de populistas que ganan elecciones. En relación al italiano, Chávez no tenía ni velinas ni fortuna personal. Comparado con el ruso, era más desenvuelto y más preocupado por los desheredados. En cualquier caso, es un error analizar América Latina con instrumentos básicamente válidos para Europa.

Inventó una mezcla de reivindicación del bolivarismo, ideología de izquierdas y exuberancia caribeña, y, con ello y con la plata del petróleo, se convirtió en un referente continental. Su influencia en América Latina ha sido notable en los últimos lustros, una influencia, dígase con claridad, ganadora. Al convertirlo en la encarnación del Mal, Washington y las derechas hispanoamericanas no hicieron otra cosa que elevar su estatura.

Cuando Chávez llegó al poder en Caracas, América Latina vivía mayoritariamente bajo el yugo político, ideológico, cultural y económico de Estados Unidos, y con gobiernos que decían que no había ninguna alternativa a las recetas del FMI de privatización, desregulación, eliminación de subsidios, o sea, capitalismo puro y duro. Pero el activismo de Chávez y sus aliados, y un ciclo económico favorable, basado en una gran demanda de sus materias primas, han provocado tanto una notable emancipación de América Latina respecto a su poderoso vecino del Norte como la puesta en práctica de otras políticas de mayor dimensión social y justiciera.

Si penosos eran los encuentros de Chávez con las momias del castrismo, no menos penosa ha sido la campaña permanente en su contra de las derechas hispanoamericanas y algunos de sus aliados de supuesto centroizquierda. La satanización de Chávez llegó a ser tan estrafalaria como el propio caudillo venezolano. El colmo del esperpento fue la reciente publicación en un diario español de una foto falsa de Chávez entubado en un hospital. Tal era la manía que le tenían a Chávez los responsables de la publicación de esa ignominia que ignoraron una regla elemental del periodismo –chequea y vuelve a chequear- y otra de la humanidad –no se divulgan imágenes “robadas” de un paciente en el lecho del dolor-.

Chávez se ha ido. No fue ni Simón Bolívar redivivo ni Fidel Castro. Ni para lo bueno ni para lo malo. Pero marcó su tiempo y dejará huella. Fue el Espinito.


10 Comentarios
  • 10 Tomás Pérez 08/03/13 12:11

    josevi dijo..
    Erich Honecker  : " Chavéz compraba votos de los venezolanos pobres con trabajo y vivienda digna. Yo voto a los que me lo quitan, porque soy europeo listo".   No sé la experiencia particular de las miles de personas que hayan pasado penurias con Chaez; lo que si sé es que 5 millones de personas que no tenían DNI ahora lo tienen; también sé que es países como guatemala un 70% de la población es indígena y nunca hubo ningún presidente indígena; en Bolivia ya hay uno; Chávez era mestizo y para algunos no correcto en su habla... Pero deberías informarte sobre cuantos pobres son menos pobres.  Si atendemos a causas partículares, usted lo pasó mal( quizás) , yo lo pasé bien, y otro regular. Por eso, me fijo en los que menos recursos tienen, y esos, están mejor que nunca tras Chavez.

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  • 9 josevi 08/03/13 00:53

    Aún recuerdo, tras la caída de Ceaucescu, como muchos periodistas a los que sigo leyendo y admirando, tras una valiente autocrítica se avergonzaban de su miopía, muchos habían viajado en repetidas ocasiones a Rumanía, y regresaban entusiasmados de lo progresista, valiente y buen gobierno que había. Ahora observo perplejo esta elevación al Olympo, de otro gobernante. Soy español, mi esposa e hijos son venzolanos, viví muchos años en Venezuela y conservo los lazos con Venezuela por familiares y amistades y, diariamente trato de informarme a través de diferentes diarios. del día a día de allá. Carlos Andrés Perez fué destituido por desviar una suma de 100.000 dolares de fondos reservados para la seguridad de Violeta Chamorro, HOy en día en los 14 años de gobierno Chavista no se sabe lo que se han hecho con miles y miles de millones de dolares . ya que no existe ninguna transparencia , pero claro antes gastaban el dinero de Venezuela, ahora manejan el dinero del pueblo como suyo.

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  • 8 josevi 08/03/13 00:48

    La democracia no funciona, si desde el día 1 en que un candidato obtiene la presidencia, pone todo su esfuerzo en perpetuarse en el poder, a través de adoctrinar diariamente a la población, someter a todos los poderes públicos, utilizar todos los recursos públicos con fines partidistas, someter a las fuerzas armadas a sus fines partidistas, convertir a sus seguidores en subvencionados del estado a costa de endeudar el futuro del país, acabar con los opositores, que para él son simplemente traidores, acabar con su poder a costa de perder la capacidad productiva. Basta de miopía. Yo sólo veo un Presidente que gracias a sus excentricidades se ha hecho famoso por ser además Presidente. por favor señores periodistas investiguen, por ejemplo he leído que Chaves nacionalizó el petroleo, y dedica sus ingresos a las clases menos favorecidas, claro eso es lo que el repite , machaconamente, y se convierte en verdad. Sin embargo fué el presidente Carlos Andrés P. que en el año 1975 lo nacionalizó.

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  • 7 TiradoMarín 08/03/13 00:08

    ¿Por qué no nos callamos? http://histericapeninsula.blogspot.com.es/2013/03/por-que-no-nos-callamos.html

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  • 6 Tomás Pérez 07/03/13 18:48

    Otras cosas:  - Populismo vs Revolucionario: Son términos que se confunden por la dialéctica usada por los líderes, pero no es lo mismo. el lider populista, aprueba medidas aceptadas por la sociedad con agrado, pero no empoderan al pueblo( ejemplo : pena de muerte a asesinos en serie); el lider revolucionario, empodera al pueblo mediante sus medidas( programas educativos, sociales , etcc) NO ES LO MISMO  Y sobre democracia , a ver: cuando un trabaja con indicadores se da cuenta de ciertas cuestiones . Por ejemplo, que la mayoría de los indicadores que miden la libertad política, incluyen dentro de los datos que los construyen: El respeto a la Inversión Extranjera. Así que, si eres democrático respetaras el capital de aquellos que en la historia saquearon a los demás estados.  Y esto es muy significativo para entender las políticas de estatación. Un saludo

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  • 5 Tomás Pérez 07/03/13 18:42

    Buenas Javier!! Sabiendo que es un artículo de opinión, el cual respeto, si me permito hacer tres indicaciones: - la primera acerca del término Caudillo. El hecho de usar ese tipo de adjetivo calificativo con tildes dictatoriales parece , cuando menos, que lleva una carga despectiva hacia la forma de Estado en Venezuela. Este ex-presidente del gobierno de Venezuela ganó las elecciones, y  son tan legítimas como las que más. Debemos ser un poco respetuosos y no dejarnos llevar por los medios de comunicación lineales- de los que creo que este nuevo portal quiere huir- y tratar con respeto, puesto que podríamos poner en duda los sistemas de voto o libertad democrática en muchos lugares y ejemplos sobran. Somos conocedores de las irregularidades en la eleccion de Bush hijo con el sistema de voto; el espacio en los medios limitado a dos partidos mayoritariamente en España, o una infinidad de irregularidades que pueden ser consideradas como poco democráticas, si somos tan demócratas.

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  • 4 Leutario 07/03/13 13:53

    Decir que fue ni una cosa ni la otra es una perogrullada lo mismo que sostener la tan mentada fórmula de que las categorías europeas no explican a América Latina. Es casi como instalarse en lugar cómodo para no decir nada. No puede hablarse de "ciclos económicos favorables" así como tampoco tratar de explicar en algo la economía latinoamericana por "el viento de cola". La pauta de quien fuera Chávez la da el alma desgarrada de nuestro continente, los millones en las calles, el ALBA, la CELAC, la UNASUR, el MERCOSUR, las voces entrecortadas de Correa y Evo, el rostro desencajado de CFK y el Pepe Mujica, la irreverencia ante el monarca, el ALCA-RAJO en MDQ en el 2005, la paz en la región, su impronta malvinera, su maradonianismo, su sueño sincero de Patria Grande, y mil etc. Si querés para jugar con los nombres de la historia tal vez un algo parecido a Perón pero sin un López Rega. En fin Chávez fue Chávez

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  • 3 XANA 07/03/13 12:15

    No hay mayor libertad que juzgar desde la objetividad. Aquí nadie es perfecto. Jamás lloverá a gusto de todos, y las comparaciones son tan odiosas como injustas, sobre todo cuando se trata de personajes que han dejado huella profunda sobre todo en los más pobres, que han sido junto al abuso sin escrúpulos del capitalismo, una de sus mayores preocupaciones. Demonizar es muy fácil, lo difícil es material la objetividad en la información. Este artículo a mi juicio lo ha conseguido.

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  • 2 Javier Valenzuela 07/03/13 12:04

    Jaime dijo..
    Jaime, si se fija bien, en mi artículo señalo el esfuerzo de Chávez por los pobres de Venezuela y, ya que lo cita, critico severamente a ese periódico tan obsesionado con satanizarle que hasta hasta publicó una foto falsa y, añado yo, inhumana aunque hubiera sido verdadera. Si se fija, soy transparente: digo pronto que nunca fui fan del fallecido presidente venezolano. Pero tampoco fui fan de los que lo atacaban con o sin razón, hiciera lo que hiciera. Gracias por su comentario!

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  • 1 Jaime 07/03/13 11:13

    Para leer cosas malas del presidente que ha sacado al 50% de población de la pobreza en Venezuela ya tengo ElPais, espero que este medio lleve otra línea.

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