Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es



Caníbales

Mujeres que crecen

Publicada 16/05/2015 a las 06:00 Actualizada 19/05/2015 a las 18:30    
Etiquetas
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 10

Desayuno de negocios

El viernes desayuno en un hotel pequeño y solitario con dos tipos con corbata y más de cincuenta años. Toman fruta y té, no prueban los lácteos, hablan de trabajo. En la mesa de enfrente, dos mujeres de su edad comen churros y hablan por los codos. Tienen la marca de la almohada en el pelo (ese pelo de peluquería que algunas mujeres conservan durante días lleno de huellas de vida) y no se han maquillado. Al salir les pregunto a los dos hombres con corbata si las han visto y lo niegan sin esfuerzo y con total sinceridad: “No había nadie más en el salón”. Les juro que no las he inventado y me contestan: “las mujeres de cincuenta son invisibles, ya lo sabes. Aprovecha…”.

Madres en el portal

El sábado, a última hora de la tarde, me encuentro a dos niñas de siete años que juegan en el portal de mi casa. Juegan a ser madres. Las he visto de lejos y he adivinado sus gestos: una cuidaba su tripa de falsa embarazada; la otra preparaba biberones. Las he pillado por sorpresa y me suplican que no revele su secreto. “Es que no quiero que mis padres sepan lo rápido que deseo crecer”, me suplica una. “¿Para qué?”, pregunto. “Para saberlo todo”.

En casa, su hermana de catorce años se desmaquilla mientras repasa un capítulo de “Juego de Tronos”. Le pregunto si no le asusta la violencia. “¿Es violenta? No me he fijado; me dejan clavada las escenas de sexo”.

Un hombre y un libro

El domingo por la noche, un hombre me regala un libro. “El intenso calor de la luna”, de Gioconda Belli (Seix Barral). Me lo regala con una intención profesional que no viene al caso, pero me lo regala y yo, que soy muy agradecida, lo leo. Y, así, a traición, me encuentro leyendo mi primer libro sobre la menopausia.

Y pienso: toda la vida, las mujeres queremos crecer y pasar a la siguiente etapa. ¿Toda? No. Sólo hasta los treinta, los cuarenta si me apuran.

Las mujeres nos pasamos la vida queriendo saber más sobre lo que nos espera, y sobre lo que nos atrae, y sobre lo que nos aterra. Nos pasamos la vida informándonos sobre el sexo, la menstruación, la maternidad, el amor y la conciliación, pero… (y este pero es un gran pero) salimos huyendo (o escapo yo y casi todas las mujeres que conozco) cuando nos quieren contar el más allá. ¿Sudores? ¿Hormonas? ¿Vejez? ¿Que la madurez era esto? “Muchas gracias, muy amable, perdone, que prefiero no saberlo”.

Y alguien te grita que escuches, que a partir de los cincuenta ya sabes quién eres, que es una etapa de plenitud, que…

Pero no te pillan. Porque las mujeres nos pasamos la vida creciendo para poder, cuando ya han nacido nuestros hijos y aún viven nuestros padres, darle a la pausa.

La pausa, puede ser, este libro de Gioconda Belli. La pausa, también, puede ser hoy. Es primavera, hace sol, estamos todos.


10 Comentarios
  • 10 Laniebla 19/05/15 21:55

    En honor a la verdad no me preocupa volverme invisible en ese aspecto, ya lo soy y lo llevo bien. El otro aspecto, el del mercado laboral, ese si es duro de llevar, es más, es imposible de soportar. Por que nos volveremos invisibles, pero necesitamos trabajar. Esta es la invisibilidad que me indigna.

    Responder

    Denunciar comentario

  • 9 sagrario 18/05/15 14:50

    Esos hombres que no nos ven, no imaginan, la satisfacción que nos da a muchas mujeres "invisibles", el placer de mirar sin ser vistas.  Un lujo leerle Paloma.

    Responder

    Denunciar comentario

  • 8 Lunilla 18/05/15 10:11

    relacionado con el cm,tº nº 6 refiero "Onanismo" como expresion literal; La popular, si que contaba con expressiones varias, bien conocidas. Perdon y gracias.  Molete.

    Responder

    Denunciar comentario

  • 7 Lunilla 18/05/15 10:04

    Maria garcia dijo..
    Ciertamente Maria Garcia.. donde estè ujna mujer inteligente- tenga la edad que tenga- la cosa no tiene color. Molete

    Responder

    Denunciar comentario

  • 6 Lunilla 18/05/15 10:02

    Marix dijo..
    Pues ¡Si!, tenemos miedo a envejecer..ahora a la edad "provecta"; Años ha,  nosotros los hombres, ya desde alevines, nos creiamos "cadetes" y teniamos un deseo innato y natural de envejecer, ¡ojo!, en el siguiente aspecto;  ser mayor para casarse y poder tener mujer y  dejar de practicar el "onanismo" (aunque entonces el concepto no era muy conocido- problema de enuestra educaciòn- (sexuaal...? )  (pero ese era siempre el primer deseo manifestadoclara que esto sucedia hace ya muchos años (tengo 72)- y no me considero interprete de nada- estoy hablando desde la pubertad, similar a  "Madres en el portal" del articulo de Paloma, o sea que este tipo de Mundo, sigue igual , aunque con otra "Realidad-Virtual" (Vaya Oximoron que me acabo de maarcar)  realidad -vs- virtual.....  Molete

    Responder

    Denunciar comentario

  • 5 Marix 17/05/15 20:23

    Me aburre tanto topicazo pseudo-feminista. ¿Sólo las mujeres, los hombres no tienen miedo a envejecer? en mi experiencia las mujeres tienen menos miedo porque permanecen activas, siempre haciendo y a ser posible disfrutando, también tras la jubilación cuando, por fin, disponen de su tiempo para sí (las más afortunadas, claro). 

    Responder

    Denunciar comentario

  • 4 Maria garcia 16/05/15 17:02

    El analista de Marilyn dijo..
    Tiempo no es la clave sino las experiencias desprovistas de calor , y de frio, que sirven para alimentar el espiritu unico de cada ser.

    Responder

    Denunciar comentario

  • 3 Khalo 16/05/15 16:47

    Hace unos meses, pocos, en una isla filipina tuvimos la rabia y el dolor de comprobar la presencia de cinquentones, sesentones, setentones, no, no estaban sólos... ERAN MUY MUY VISIBLES !!!

    Responder

    Denunciar comentario

  • 2 El analista de Marilyn 16/05/15 10:23

    Maria garcia dijo..
    A las jóvenes hay que darles tiempo, para que se hagan mayores.

    Responder

    Denunciar comentario

  • 1 Maria garcia 16/05/15 00:55

    Si las mayores ademas fuesen atractivas nadie querría soportar a una joven.

    Responder

    Denunciar comentario

Lo más...
 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre