Inmigración: el Estado al margen de la ley

Fernando Flores

Se dice que la lucha contra las amenazas que ponen en peligro nuestra seguridad tienen como objetivo salvaguardar nuestro Estado de Derecho, nuestra cultura y la legalidad democrática. Sin embargo, por lo que se refiere al ámbito de la inmigración –los flujos migratorios irregulares son considerados una “amenaza”– lo que produce es precisamente lo contrario, la vulneración flagrante del Estado de Derecho y la violación sistemática de los derechos humanos.

Un nutrido grupo de profesores de Derecho presenta hoy el Informe “Expulsiones en caliente”: cuando el Estado actúa al margen de la ley.

Se trata de un documento que desmiente de forma categórica los argumentos del gobierno de España que tratan de justificar la entrega a la policía marroquí de inmigrantes que ya están en territorio español, sin cumplir el procedimiento legalmente establecido.

Captura de pantalla 2014-06-26 a la(s) 21.07.54

La muerte en febrero de este año de 15 personas que trataban de llegar a nado a las costas de Ceuta puso la atención de los medios en la frontera y provocó que saliera a la luz el modus operandi de la Guardia civil, al tratar de resolver por la vía rápida la expulsión de inmigrantes que acaban de cruzar la frontera ilegalmente. Con el tiempo no sólo se ha comprobado que nos encontramos ante un protocolo habitual (ordenado por tanto desde el Ministerio del Interior), sino también que el Gobierno se empecina en su necesidad y legalidad.

El Informe demuestra que el Estado está actuando sistemáticamente al margen de la ley:

– Las expulsiones por vía de hecho, ajenas al procedimiento establecido, vulneran la legislación de extranjería y los derechos fundamentales de asistencia jurídica y de intérprete que protegen al extranjero.

– El concepto “operativo” de frontera defendido por el Ministerio (una hipotética frontera constituida por la línea formada por agentes de la Guardia Civil en una playa española o por la valla interior en las ciudades de Ceuta y Melilla en las zonas de doble valla ) es útil para la ejecución por la vía de hecho, pero inadmisible jurídicamente.

– Los extranjeros que hayan entrado clandestinamente por un puesto no habilitado no pueden ser devueltos, sino que deben ser sometidos al procedimiento de expulsión, con las garantías inherentes al mismo.

– Un acuerdo entre Estados no puede dar cobertura a actuaciones ilegales. Es decir, el Acuerdo hispano-marroquí de readmisión en ningún caso puede ser un título jurídico que permita excepcionar a las autoridades administrativas los procedimientos establecidos en la legislación de extranjería, a saber, ni “expulsiones en caliente” ni devoluciones cuando procedan expulsiones.

– Las “expulsiones en caliente” son incompatibles con nuestro derecho interno, pero no solo. También resultan contrarias a la normativa comunitaria y al derecho internacional de los derechos humanos. Dotarlas de cobertura legal, una intención reiterada por el Ministerio del Interior, es inviable.

– Por último, el Informe advierte que los agentes que ejecutan este tipo de expulsiones no están amparados por el principio de obediencia debida, y pueden incurrir en la comisión de delitos (coacciones, delito cometido por funcionario público contra los derechos fundamentales, obstaculización de asistencia de abogado al detenido o preso, prevaricación…).

En los últimos años el Estado español, como la Unión Europea, han desarrollado políticas de inmigración que se alejan del Estado de Derecho y se acercan al Estado de excepción. La crisis económica y criterios de seguridad han justificado este deterioro de uno de los grandes valores europeos, la protección indiscutible dentro de sus fronteras de los derechos fundamentales de las personas. El trato al otro, al diferente, siempre ha constituido una prueba definitiva de los valores que sostienen a una civilización y del sistema normativo en que cristaliza. El Informe que ahora se presenta nos muestra una civilización que pierde altura por momentos.

Captura de pantalla 2014-06-26 a la(s) 23.48.49

5 pensamientos en “Inmigración: el Estado al margen de la ley

  1. Y lo peor no es esto: el Estado también es el ESTADO-JUEZ. Quiere ello decir que España, pura y simplemente, va camino de convertirse en una dictadura igual o peor a la de Franco, con sus hijos en el poder.

  2. Pingback: Inmigración: el Estado al margen de la ley

  3. Pingback: INMIGRACION: EL ESTADO AL MARGEN DE LA LEY

  4. Me parece muy bien eso de la legalidad. Pero entonces ante un problemón cierto ¿qué procede hacer? No sería conveniente cambiar la legislación?, la que sea. Porque lo que es insoportable es que este pais, con 6 Mlls de parados albergue a mas de 8 Mlls de inmigrantes (legalizados, nacionalizados e indocumentados incluidos) la inmensa mayoría, por no decir todos, que se han colado aquí.

    En todo caso, como medida urgente y para satisfacer a esa pléyade de solidarios de hoja de lata o a comisión que tanto se prodiga por aquí, pues que el estado los registre para que sean ellos, de sus rentas (sin desgravaciones ni subvenciones) quienes se hagan cargo de sus costes, incluso de sus posibles delitos.
    Con un sencillo ejercicio de cálculo se puede obtener un resultado,aproximado, de lo que pasaría si todos los inmigrantes salieran de España y que volvieran cuando se les llamara y con un contrato de trabajo.

  5. Pingback: ¿Quién está matando a Walter Benjamin? | Al revés y al derecho

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *