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Contenido ofrecido por Zahara Indie Festival

Niña Polaca y el último cartel de Carlos Galán

No es noticia que las cosas cambian de manera atropellada en el mundo de la música. Los caminos de las bandas, los proyectos, las nuevas ilusiones, las frustraciones de siempre, todo se sucede en una suerte de carrusel que no alcanza nunca un lugar claro de destino. Etapas que se cubren, mañanas que no llegan, presentes fugaces y pocas realidades percibidas unánimemente por el gran público.

Por todos esos lugares ha transitado un hombre que forma parte de un club, en lo que solo entran aquellas personalidades a través de las se explican, y se entienden, las cosas; es Carlos Galán, fundador de Subterfuge, un animal de barrio que lleva treinta años poniendo música en las calles de este país.

Galán habla pausado, como haciendo reposar los pensamientos que convierte en mensajes del que comparte sin querer enseñar. Su voz rota tiene las cicatrices que las noches de garitos y caminos de vuelta a ninguna parte, deja en los legionarios que vuelven a Roma después de una campaña en la que se pone en juego la fortuna, porque todo lo demás está fuera del negocio.

Es un tipo tímido que más que ocultarse detrás de sus brazos cruzados, se abraza a sí mismo como queriendo darse fuerzas, para catapultar lo que quiere decir al tiempo que libera a una mirada que sobrepasa unas gafas marrones de pasta que componen el paisaje de un rostro, que habla de más de las ilusiones aún por materializar, que de los éxitos que han ido haciendo camino al andar.

Carlos Galán sabe de música y sabe del negocio de la música. Este historiador del arte ha acompañado el camino de bandas como Dover, Fangoria, Marlango, Arizona Baby, Anny B Sweet. Su oficina en el barrio de Chueca ha sido lanzadera de carreras, no solo de artistas, sino de gente que se gana la vida en el andamio de la música, un lugar inestable por naturaleza.

Escucha aquí el podcast de “Pecados y Serpientes” con Carlos Galán

El último cartel

Si le preguntas a Carlos Galán sobre que banda le gustaría poder anunciar si tuviera que pegar su último cartel en una pared de una ciudad cualquiera, su respuesta tiene la contundencia tranquila de quien sabe que no se equivoca: “Niña Polaca…” responde sin pensarlo mucho.

La banda, una apuesta clara de Subterfuge, avanza firme en el mapa de la música indie española con un sonido en el que la presencia del garaje, el pop más enraizado en los 80´s, el Madrid más underground confluyen en una homogeneidad en el que ninguno de los matices termina de conceder toda la

Niña Polaca es la nueva confirmación para la edición 2022 del Zahara Indie, donde tendrá lugar preferente como una de las propuestas de mayor proyección en el panorama del rock indie actual. Una presencia que redondea el cartel de la cita de Zahara de los Atunes el 14 y el 15 de octubre.

 Un festival que dura todo el año

El principal objetivo de la cita zahareña es contribuir al fortalecimiento del tejido social de Zahara de los Atunes. Para ello el foco se pone en la lucha contra la estacionalidad y la masificación turística que condiciona a un núcleo de población como Zahara. Desde la organización del festival, y gracias a la implicación y colaboración tanto de la Entidad Local Autónoma de Zahara de los Atunes encabezada por su alcalde Agustín Conejo y por la asociación de comerciantes de Zahara, se busca que la propuesta del Zahara Indie sea un complemento a los conocidos atractivos turísticos de la zona, que año tras año consolidan a Zahara de los Atunes como el destino de vacaciones elegido por miles de personas.

En este sentido, la organización del Zahara Indie, apuesta por la cultura como motor de desarrollo socioeconómico y al margen de los días grandes del festival, que se celebrará fuera de la temporada de máxima ocupación, programa a lo largo de todo el año diferentes citas bajo el nombre de Zahara Sessions, que se celebrarán tanto en Zahara de los Atunes como en diferentes ciudades de toda España.

El festival de todo un pueblo

Desde el principio, la organización del Zahara Indie ha trabajado por abrir el festival a toda la sociedad de Zahara de los Atunes. La buena acogida que la iniciativa ha tenido en la localidad ha hecho que el Zahara Indie ya no sea una propuesta al uso impulsada por un promotor particular, sino que por el contrario es una iniciativa apoyada por un pueblo entero que se prepara para aportar toda la calidad de sus servicios a la hora de atender a las personas asistentes que se prevé llegarán a Zahara de los Atunes el segundo fin de semana de octubre. En la actualidad Zahara cuenta con unas seis mil quinientas plazas de alojamiento que serán más que suficientes para acoger a las cuatro mil quinientas personas que permitirá el aforo del recinto del festival.

Un entorno que marca la diferencia

Desde la organización se hace énfasis en el hecho de que la estrella del festival es Zahara de los Atunes. Este punto se asienta en la belleza sin igual del entorno natural en el que se encuentra la localidad zahareña, algo que sin duda sitúa a la propuesta del Zahara Indie en una posición privilegiada con respecto a otros festivales. A esto se une la amplia experiencia y los niveles de calidad de la oferta turística de la localidad.

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