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El Gobierno de Macron denuncia ante la Fiscalía a dos periodistas por destapar el uso masivo de armas francesas en la guerra del Yemen

Yemeníes gritan consignas y levantan armas durante un mitin en Sana'a, el 19 de abril de 2019, en protesta por la campaña militar saudí contra Yemen.

Fabrice Arfi | Matthieu Suc (Mediapart)

Esto es una declaración de guerra contra el periodismo y la información libre de los ciudadanos. Dos periodistas, líderes del colectivo Disclose, origen de las revelaciones sobre el empleo masivo de armas francesas en la guerra de Yemen, que ha causado incontables víctimas civiles, han sido citados por la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) por "comprometer el secreto de defensa nacional”. Según una fuente judicial, el Ministerio Fiscal de París ha abierto una investigación preliminar como consecuencia de una denuncia presentada por el Ministerio de Defensa.

A Geoffrey Livolsi y Mathias Destal se les tomará declaración el próximo mes de mayo por investigadores del servicio de información interior bajo la condición de “sospechoso libre” –figura equivalente al investigado en los procesos judiciales en España–, según la citación que han recibido. El oficial de policía precisa en la citación que el delito del que se acusa a los periodistas está “castigado con pena de cárcel”, en este caso de cinco años y 75.000 euros de multa.

¿Su crimen?: haber ejercido su profesión. Más concretamente, haber publicado el 15 de abril en varios medios franceses —entre ellos Mediapart— un informe clasificado de la Dirección de Inteligencia Militar (DRM) que contiene un balance exhaustivo de las armas francesas empleadas en Yemen por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos contra los rebeldes en un conflicto especialmente mortífero para la población civil.

 

Extracto de la tabla completa de armas francesas, pero también americanas, inglesas, británicas o alemanas, contenida en la nota 'Confidential defence'. @Disclose

Con al menos 10.000 muertos que lamentar desde hace cuatro años y miles de civiles yemeníes al borde de la hambruna, la guerra de Yemen ha sido calificada por Naciones Unidas como la peor crisis humanitaria del planeta.

La nota de la DRM, enviada al Ejecutivo francés en octubre pasado, es capital: viene a contradecir las declaraciones recurrentes del Gobierno francés, que hasta entonces aseguraba que las armas francesas vendidas a Riad y a Abu Dabi no eran utilizadas más que de manera defensiva y “no en una línea de frente”.

Sin embargo, el informe de la inteligencia militar conseguido por Disclose muestra que unos cincuenta cañones Caesar, fabricados por la industria francesa Nexter, fueron desplegados a lo largo de la frontera que separa Arabia Saudí y Yemen para “apoyar a las tropas leales, respaldadas por las fuerzas saudíes, en su avance por territorio yemení”, según la nota.

Barcos franceses participan igualmente en el bloqueo naval que frena el abastecimiento de civiles, y al menos uno de ellos contribuye, siempre según este informe confidencial, “al apoyo a las operaciones terrestres en territorio yemení”.

Por otra parte, un mapa de la DRM anexo a este informe evalúa en casi 450.000 el número de personas civiles que se encuentran “bajo amenaza de bombas” y “potencialmente afectadas por posibles ataques de artillería”.

 

Extracto de la nota 'Confidencial defence'. @Disclose

En resumen, las revelaciones de Disclose han permitido documentar de manera irrefutable una mentira de Estado: el papel de las armas francesas en la guerra sucia llevada a cabo por la coalición de los ejércitos de Arabia Saudí y Emiratos.

Como Mediapart ha indicado en la “caja negra” que acompaña los artículos de Disclose, hemos decidido publicar el informe de la DRM por dos razones:

1) Su contenido es de interés público.

2) Su publicación no es de ninguna manera susceptible de poner en peligro al Ejército francés, a sus compromisos o a sus militares, sólo se trata de la utilización por terceros países de un armamento que Francia les ha vendido.

Contactado un alto funcionario del Ministerio de Interior que está informado de la investigación contra los periodistas, ha declarado: “No hay comentarios sobre el procedimiento. Jurídicamente, nadie puede rebatir, creo yo, que una nota secreta de Defensa ha sido consultada y publicada por alguien que no está habilitado para ello”.

Un periodista del equipo de investigación de Radio France, Benoît Collombat, relacionado con las revelaciones de Disclose, ha sido igualmente citado por la DGSI por el mismo supuesto delito.

“Este procedimiento penal no tiene otro objetivo que tratar de conocer nuestras fuentes”, dice, enfadado, Geoffrey Livolsi, uno de los líderes del colectivo Disclose. “De hecho, es un atentado a la libertad de prensa que implica el anonimato de las fuentes. El poder ejecutivo ha decidido responder a nuestras revelaciones con la amenaza jurídica”, añade. Según nuestras informaciones, la investigación se abrió el 13 de diciembre de 2018, es decir, cuatro meses antes de que las revelaciones de Disclose fueran publicadas, por el cargo de “comprometer por persona depositaria y comprometer por un tercera persona”.

Mediapart proporciona, por supuesto, su apoyo pleno y total a los periodistas de Disclose, víctimas de un nuevo episodio de “criminalización” del periodismo fuera del marco legal previsto a estos efectos, la ley del 29 de julio de 1881. Es la elusión del derecho a la información que no tiene más que un objetivo: desecar las fuentes de un periodismo que a veces molesta (ver en el apartado Prolonger de este artículo el comunicado de las redacciones socias de Disclose).

Las revelaciones de Disclose ya han tenido varias consecuencias. La ministra de Defensa, Florence Parly, declarará ante la comisión de Defensa de la Asamblea Nacional el próximo 7 de mayo, a petición de varios diputados. También una decena de ONG, entre ellas Human Rights Watch, Amnestia Internacional o la Federación Internacional de Derechos Humanos, han difundido un llamamiento común para reclamar la suspensión inmediata de toda transferencia de armamento francés a Arabia Saudí y a Emiratos Árabes Unidos.

Para Mediapart no es la primera vez que el “secreto de defensa” es utilizado contra el derecho a la información. En 2016, nuestro colaborador Clément Fayol había revelado un informe de la Secretaría General de Defensa Nacional (SGDN) que mostraba la complacencia y los compromisos políticos de Francia con el dictador Idriss Déby, del Chad.

Este periodista y el director de Mediapart, Edwy Plenel, declararon como investigados en presencia de un abogado por “comprometer  el secreto de defensa nacional”. El expediente se cerró para Clément Fayol el 2 de octubre de 2018, por disposición del Ministerio Fiscal de París. En el documento final de la investigación fue informado por el entonces fiscal François Molins, hoy fiscal general del Tribunal de Casación, de que le estaba prohibido reincidir en los próximos seis años, de lo contrario podría ser llevado a juicio ante el Tribunal Penal. Una forma de debilitar el periodismo con el brazo de la ley. ________________

  Traducción de Miguel López

Puedes leer el texto completo en francés aquí:

 

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