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¿Qué es la democracia?

Carlos Reyna Rosales
Publicada el 11/03/2013 a las 18:00 Actualizada el 21/03/2013 a las 15:15
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El título que encabeza este artículo bien podría ser el título de un capítulo de cualquier manual de ciencia política. Pero hoy no escribo para reproducir aquí lo redactado en manuales politológicos, tampoco será una contestación a la pregunta que encabeza este artículo.

Cuando pensamos en democracia, la primera imagen que se nos viene a la cabeza, la mayoría de las veces, es la acción de depositar un trozo de papel en una urna. También, si hacemos un repaso histórico de la implantación de la democracia en países y ciudades, pensaremos en la polis ateniense y el modelo democrático de asamblea, en el que “todos” los ciudadanos de Atenas participaban en las decisiones políticas.

Recordemos también que, en aquella época, no se consideraban ciudadanos ni a los esclavos, ni a las mujeres, por lo tanto no podían participar en el devenir político ateniense. Sin embargo, si pensamos en el modelo de democracia liberal o democracia representativa actual, debemos fijarnos en los comienzos del sistema parlamentario inglés, que resultó un sistema político revolucionario en el que su objetivo era evitar la tiranía del monarca británico contra la burguesía inglesa. Este modelo de representación política ha perdurado y sigue perdurando de forma estable, exceptuando el período previo de entreguerras y durante la II Guerra Mundial, con la aparición del fascismo como contraposición a la democracia representativa y los mecanismos y componentes con los que se forma.

Desde el comienzo de la crisis económica, allá por el año 2007 hasta hoy, se ha mostrado paulatinamente como las instituciones políticas de los Estados occidentales no han sido capaces de amortiguar los efectos que ha producido el estallido de la burbuja inmobiliaria primero, y la crisis crediticia de ahora. Esto ha conllevado una merma de los recursos de los individuos y familias más desfavorecidos que ha hecho que el nivel de desigualdad social aumentase. Por consiguiente, ha dado lugar a que se produjera la desconexión total entre la sociedad y sus representantes políticos.

La imagen que se ha mostrado y se muestra todavía es de una perfecta incompetencia para gestionar las distintas crisis que se han originado; no solo económica, sino social y de valores. El descontento y el desánimo hacia la élite política se ha traducido en numerosas manifestaciones, huelgas generales, concentraciones ante la sede central del partido de gobierno y resultados muy negativos en las distintas encuestas realizadas por empresas demoscópicas, sobre todo en contra del liderazgo que ejercen Mariano Rajoy Brey y Alfredo Pérez Rubalcaba en sus distintas formaciones políticas.

Mientras, las declaraciones de varios personajes políticos, poniendo el foco de atención en los límites de la protesta ciudadana, no hacen más que aumentar el grado de crispación social y política. En esta tesitura tenemos que hablar de democracia de máximos y de mínimos. A la élite económica y política para sobrevivir solo le hace falta un modelo democrático estrecho o mínimo en forma de poca transparencia en la administración, o algo que está muy de moda ahora, las ruedas de prensa sin preguntas.

Sin embargo, la ciudadanía necesita que las líneas rojas de la democracia se maximicen en forma de mayor transparencia en los asuntos concernientes con el Gobierno. Por lo tanto, esta situación ha desembocado no en una crisis de la democracia en general, sino de la democracia representativa en particular y de los mecanismos que la componen. La participación cada vez menos se canaliza a través del partido o representante político sino que surge de modo espontáneo y en grupos heterogéneos. A fin de cuentas, la democracia es un elemento muy necesario para los ciudadanos, no fue creada por otro motivo que el permitir la participación de estos.
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5 Comentarios
  • suricata suricata 15/03/13 14:18

    De ahí que en UK lo de "quemar el carné" sea algo exótico. Robin Cook sigue en el partido laborista y trabajando para su circunscripción. Y también explica las diferencias en muchas circunscripciones  (constituencies) entre los porcentajes de participación de las elecciones generales y las locales. (últimas generales: 65% / últimas locales: los porcentajes llegan hasta más del 80% en muchas circunscripciones). http://www.ukpolitical.info/Turnout10.htm

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    • vicoposa vicoposa 18/03/13 09:46

      Gracias Suricata por la aclaración, conozco la existencia de los partidos en UK y me parece ideal su forma de funcionar desde la base. Lo que pretendía señalar es esta secuencia en España: 1º. sólo pueden presentarse a elecciones partidos políticos, insscritos como tal. 2º. para modificar la ley electoral (y otras para poder hacer posible un sistema similar al inglés) sería imprescindible un apoyo mayoritario en las cámaras. 3º, con los partidos españoles (todos en mayor o menor medida) gestionados por "partitocracia cuasi presidencialista" esa modificación es impensable. Ergo es imposible arreglar la democracia española si no es mediante algo parecido a mi "broma" del PDTMBEC, una gran coalición de ciudadanos HH (honestos y hartos). Quizá esta idea se parece demasiado a Movimiento 5 Estrellas, pero como dijo Beppe Grillo en la entrevista a la 6ª: "Vds lo empezaron con los Indignados....". Salud y res publica

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  • vicoposa vicoposa 15/03/13 10:15

    SURICATA, me parece genial el sistema britanico, pero ¿podríamos mejorarlo respecto al sistema normal de partidos? en otro lado proponía esto: Hay que encontrar la fórmula (o fórmulas) que funcionen entre los partidos actuales y los movimintos sociales (15-M, etc). Pero hoy por hoy, los partidos con la legislación actual son "imprescindibles" en política, pues son quienes ostentan exclusivamente la representacion. Quizá hubiera que empezar por crear un nuevo "gran partido", el PDTMBEC (partido de todos menos banqueros, evasores y corruptos). Salud y res publica

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    • suricata suricata 15/03/13 13:59

      En UK el sistema  también se vertebra con partidos(tories, laboristas etc) La diferencia es que la cadena de selección de las personas con cuota de poder se inicia desde abajo: los delegados de distrito, residentes en el distrito por ley y pertenecientes a uno u otro partido, mantienen reuniones semanales con los residentes. Allí se debaten las cuestiones que importan a la gente. Estos delegados son a su vez los que eligen a los representantes municipales y estos a los del condado y la Cámara de los Cómunes. Si sus representantes de circunscripción no cumplen, los residentes mandan a su delegado de distrito a criar cebollinos De ahí que en ocasiones los líderes de partido tengan que aguantar en sus cogotes los abucheos de sus propias filas (back-benchers), porque esos señores no le deben su sillón al líder, sino a su circunscripción. Un caso interesante fue el de Robin Cook, que siendo ministro dimitió por el conflicto de Irak por mandato de sus votantes.

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  • suricata suricata 14/03/13 15:05

      Lamentablemente, el sistema británico es bastante más representativo que el español. Allí existen los delegados de distrito, elegidos por circunscripciones pequeñas y que son los que, a su vez, eligen a los representantes de ayuntamientos y de la propia Cámara de los Comunes; el ciudadano vota a su representante de distrito, éste debe su puesto no al líder del partido sino a los ciudadanos de su circunscripción. Lo mismo ocurre con los parlamentarios británicos, sentados en sus "benches" no gracias a sus líderes de partido, sino a los delegados de distrito y los ciudadanos de sus circunscripciones. Es decir, en España la pirámide de poder está invertida, estando arriba los líderes de los partidos y los propios partidos y abajo, con un margen mínimo de maniobra, el ciudadano. Justamente lo contrario de lo que ocurre en el sistema británico, donde los ciudadanos mantienen una alta cuota de poder. En resumen: lo  de UK sí es democracia representativa, lo de España es partitocracia.

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