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Revolución 4.0

Félix Serrano Alda Publicada 12/07/2017 a las 06:00 Actualizada 12/07/2017 a las 11:15    
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Según nos anuncian por todas partes, está a punto de arrastrarnos la riada de la 4ª revolución industrial, lo que se llama el mundo 4.0. Las cosas las harán los robots y sobrará “mano de obra” aunque se seguirá necesitando y, cada vez más, “mente de obra”.

Por eso será necesario implementar en las sociedades avanzadas la renta mínima garantizada (RMG) que permita subsistir dignamente, juntamente con los servicios sociales, a aquellos que el mundo laboral abandone y no tengan los recursos necesarios para llevar una vida digna.

La primera “aceleración” importante de la producción se produjo hacia finales del siglo XVIII y consistía en la producción mecánica sobre la base de agua y vapor. La segunda revolución industrial sucedió a principios del siglo XX con la introducción de la cinta transportadora y la producción en masa, de la que son destacados adalides, Henry Ford y Frederick Taylor.

La número tres ha supuesto la automatización digital de la producción por medio de la electrónica y la informática que estamos digiriendo y asimilando en estos tiempos o está a punto de invadirnos con la domótica, el banco o el monedero gestionados a través del móvil, el auto de conducción autónoma, la impresión en tres dimensiones de las pizzas de una casa o una mano ortopédica, etc.

Lo que se conoce como “internet de las cosas” es gestionado por microprocesadores que son los cerebros de los dispositivos y sistemas digitales. Algunos ejemplos de industria 4.0 son máquinas que pueden predecir los fallos y sistemas de mantenimiento que se disparan de forma autónoma ante ellos. O logísticas autoorganizadas que reaccionan a los cambios inesperados en la producción.

Ahora nos encontramos en el inicio de esta cuarta etapa que se caracteriza por los llamados sistemas ciberfísicos que son consecuencia de la integración de la producción, la sostenibilidad y la satisfacción del cliente como base de los sistemas y procesos de la red inteligente.

Pero la enorme aceleración de los mil usos de internet y la tecnología digital se debe a la evolución de dispositivos de otras disciplinas como cámaras de vídeo, lectores e identificadores magnéticos, reconocimiento de huella digital o el iris del ojo, tabletas, etc.

El internet de las cosas y los servicios es responsable de esta nueva etapa 4.0 que se inicia ahora y se está desarrollando sobre la base de su capacidad para enlazar los mundos físicos y virtuales. Un romántico matrimonio entre la Tecnología Operacional con la Tecnología de la Información (IT) que gestiona los procesos de negocio. Y todo ello con mucha menos gente empleada.

En 1990, las tres principales industrias de Detroit –reina del automóvil en su día– capitalizaban 36bn (billion) de dólares y empleaban 1,2 millones de personas, mientras que en 2014, las tres principales industrias de Silicon Valley, capitalizaban 1,09tn (trillion) de dólars y empleaban a 137.00 personas. ¡Diez veces menos!

En el primer mundo, vamos hacia una sociedad donde se trabajará mucho menos y habrá mucho menos trabajo a repartir. La sociedad 30/70 que nos pronostica Peter Temin del MIT. Un 30% preparada y empleada en trabajos bien remunerados y solventes del mundo de las finanzas, la tecnología y la electrónica (FET), y otro 70% de trabajadores en condiciones corrientes y poco pagadas o gente que vive con la renta mínima garantizada (RMG) y usando los servicios que la sociedad del bienestar nos facilita.

Para superar los desajustes entre estas dos sociedades han aparecido en los últimos años propuestas, algunas consideradas neoliberales que defienden el impuesto negativo sobre la renta, y otras, consideradas más de izquierdas, que propugnan la asignación universal.

A pesar de sus diferencias, ambas defienden la simplificación radical del sistema de prestaciones sociales y su reducción a una prestación única y básica financiada a través de los impuestos.

La renta mínima garantizada (RMG), a diferencia de las dos propuestas anteriores, parte de una premisa fundamental: “La existencia de una provisión de servicios básicos por parte del Estado y la necesidad de que, en los casos a los que aquella protección social no alcance, se estructure un sistema de ingresos mínimos”.

La RMG pretende suplir las carencias de otras medidas y prestaciones para aquellos sectores de la población con acceso insuficiente a los recursos vinculados al trabajo o a las redes primarias de protección de la Seguridad Social, en sus vertientes, contributiva y no contributiva.

Y la sociedad del otro 30%, ya somos conscientes que la abundancia de recursos y medios para trabajar más cómodamente en ambientes relajados, amigables y bien retribuidos, o disfrutar de una pensión generosa, no será suficiente y también deberemos buscar el equilibrio físico y emocional. Donde lo importante será vivir en paz, respetar la naturaleza y disfrutar de armonía y paz familiar y, que casi todo lo que no se pague con el móvil, lo pagaremos con abrazos y buenos deseos.

Que no sabremos lo que es matar un animal vivo para comérnoslo y las merluzas vendrán en forma de barritas, los beef-steaks en forma de hamburguesas o albóndigas, o las paletillas de cordero las disfrutaremos en realidad virtual para no percibir el sufrimiento animal. Y a los animales los cuidaremos mejor y los apuntaremos también a la RMG.

Quizás a muchos de nosotros esta revolución nos pilla ya un poco mayores, manoseando la pensión o acariciándola, pero ésta es la sociedad en que nuestros hijos y nietos se van a mover o los va a arrastrar la riada 4.0 y 30/70, y por ello es importante que se anticipen y se preparen para navegar en ella. Happy new revolution !



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2 Comentarios
  • Carluis Carluis 12/07/17 12:57

    De acuerdo en que la tendencia es que se necesite menos mano de obra, sobre todo no cualificada. Pero antes de pensar en una renta mínima garantizada, por qué no se plantea que vayamos a repartir esa menor cantidad de trabajo? Por qué no una semana laboral de cuatro días? Hoy puede sonar un poco a fantasía pero estoy convencido de que el futuro irá, o debería ir, por ahí

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    • FSA FSA 12/07/17 21:27

      De acuerdo, posiblemente en el 80% superior de la pirámide, le 30% de Temin y el siguiente 50% -, se reparta el trabajo un poco más, pero creo que la sociedad está avanzando en algunos países nórdicos hacia experiencias de Renta Mínima Universal, como algunas CC AA como País Vasco y Baleares están trabajando ya con propuestas similares de rentas o subvenciones de inserción. Seguiremos avanzando

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