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La encerrona del independentismo

Mario Diego
Publicada el 09/09/2017 a las 06:00
Otra vez, “una luz cegadora”, como canta Amaral, podría llevarnos a la conclusión de que la CUP ganó otra batalla, después de la presentación pública y el registro de la ley de la transitoriedad por parte del frente independentista, llegando al acuerdo con sus socios de aprobarla antes del referéndum. En la CUP, algunos se muestran risueños y felices, orgullosos del protagonismo que se les está dando. ¿No se preguntan por qué repentinamente lo que no corría ninguna prisa se transformó en algo urgentísimo? ¿A caso piensan realmente que la correlación de fuerzas entre ellos y sus socios del Junts pel Sí ha cambiado?

Desde el referéndum de hace tres años, los dirigentes catalanistas siguen en su supuesto enfrentamiento con el Gobierno central. ¿Que proponen? ¿Enfrentarse a los que en Cataluña, como de hecho en el resto de España, explotan a la clase trabajadora? La huelga en El Prat, por ejemplo, demostró más bien lo contrario; Gobierno central y Generalitat coincidieron en el envío de la Guardia Civil para suplir a los huelguistas y la obligación para éstos de garantizar un servicio mínimo al 90 %.

El hecho de que la situación de las clases populares se deteriore en Cataluña, como en el resto del país, no es porque, como lo pretenden los dirigentes catalanistas, el Gobierno central los está despojando de toda la riqueza producida y acumulada en Cataluña – ¿acumulada por quién? – sino más bien, como en el resto de España, porque la codicia patronal, se llamen los patrones Jordi, Aitor, Anxo o Francisco y sean estos banqueros, capitanes de industria o ricos arrendadores, están amasando en sus arcas ganancias colosales.

Los dirigentes nacionalistas catalanes no se diferencian de los demás dirigentes políticos que gobiernan en Madrid, París o Tokio, el papel que desempeñan es el que los poderosos les ha asignado: defender sus intereses. Y no será la primera vez que en Cataluña como en otros países, el nacionalismo se utilice como instrumento para acarrear detrás de su bandera a la clase trabajadora en beneficio de los poseedores.

Sigo sin estar convencido de que la burguesía catalana desee realmente la independencia de Cataluña, las idas y vueltas de sus empleados políticos estos últimos tiempos, se parece más a una pantomima, que a un real deseo independentista. Sus representantes políticos buscan un chivo expiatorio para explicar por qué la situación desastrosa en la que se encuentra la clase trabajadora en su conjunto, no cambia y así eludir su propia responsabilidad.

De lo que si estoy convencido, es que tanto la burguesía española como la burguesía catalana – ¿estamos seguros que realmente son dos entidades diferentes? – están liderando conjuntamente, con las de los otros países europeos, la guerra sin cuartel que han declarado a la clase obrera en particular y trabajadora en general.

Lo que ha conseguido la CUP hasta ahora, es precisamente, permitir a la burguesía liderar un frente común en el que los explotados son coinquilinos con sus respectivos explotadores, sean éstos catalanes o no. Los primeros supuestamente en nombre de la “nación catalana”, los segundos en nombre de la “unidad de España”.

Pensar que hacer desfilar a la clase trabajadora detrás de una bandera nacionalista, ya sea catalana, española o de no importa que otro país, sea la solución para acabar con su explotación, es como esperar del olmo que dé peras. Con tales perspectivas, lo que en realidad se consigue es facilitar la tarea de los explotadores dividiendo a los explotados.

Mario Diego es socio de infoLibre
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3 Comentarios
  • Mario José Mario José 11/09/17 17:30

    Buenas tardes, gracias por leerme y por los comentarios. Gracias Andrés por el link. Cuando publicaste ese artículo aún no era socio. Muy interesante

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  • Andrés Herrero Andrés Herrero 09/09/17 22:44

    Comparto totalmente lo que expresas con tanta claridad. El problema radica en la "izquierda" catalana que parece no haberse enterado de que las banderas son armas de explotación colectiva. y marcha codo con codo con sus explotadores.
    Para que veas el grado de falsificación de la historia a que han llegado los independentistas, te sugiero veas el artículo: "La historia de Cataluña que no cuentan los independentistas": http://andresherrero.com/la-historia-de-cataluna-que-no-cuentan-los-independentistas/

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  • vianero vianero 09/09/17 07:01

    Qué visión más original y certera de asunto. ///. En 1914 el internacionalismo obrero europeo se transformó en nacionalismos guerreros siguiendo a las banderas patrias francesas y alemanas. Rebaños de borregos detrás de los salvapatrias y sus mastines. ¿Será el momento de las trincheras y del gas mostaza? ¿Volverán los yankees a rescatarnos o será el peligro amarillo quién seguirá hundiendo a la vieja puta?

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