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Librepensadores

Tabarnia: 'fuñones' y 'patrioterus'

Ángel Lozano Heras Publicada 17/01/2018 a las 06:00 Actualizada 16/01/2018 a las 21:40    
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Empleo estos vocablos del bable/astur en honor a los orígenes de la Reconquista del Reino de España, desde donde Pelayo y sus victorias milagrosas contra la morería ayudado por la virgen de Covadonga.

Fuñón significa “tacaño, que retiene con avaricia”. Y patrioterus, son esos nacionalistas españolistas, patrioteros, de las banderitas, pulseritas y del “viva España, campeones”.

El nacionalismo más provinciano –más arcaico y rural– se asemeja al bizkaitarrismo paleto, que decía Unamuno sobre los orígenes del vasquismo de Sabino Arana. Cuando, hace unos meses,  escuchábamos y veíamos en EITB calificar a España de tierra de "fachas, paletos y atrasados", nos preguntábamos si aún perduraban la xenofobia y el racismo fundacional en el nacionalismo vasco del carlista de Abando. Inocentes nosotros, pues considerábamos que las rabotadas de Arzalluz y de algunos herribatusaneros, estaban ya erradicadas de las hemerotecas.

Pero, sin embargo, también Unamuno defendió –enérgicamente, jugándose la vida– a los vascos y catalanes de los ataques de los fajistas y fascistas en el paraninfo de la USAL en plena guerra civil española: “Se ha hablado también de los catalanes y de los vascos, llamándoles la anti-España. Pues bien, por la misma razón ellos pueden decir otro tanto. Y aquí está el señor obispo (Plá y Deniel), catalán, para enseñaros la doctrina cristiana que no queréis conocer. Y yo, que soy vasco, llevo toda mi vida enseñándoos la lengua española que no sabéis. Ese sí es mi Imperio, el de la lengua española”.

Quede claro de antemano que yo siempre he defendido el derecho a decidir de los diferentes pueblos españoles y he criticado las aberraciones y las tendencias represoras e inquisitoriales de los que aplicaron el artículo 155 en Cataluña. Y protesté contra los abusos de las políticas opresivas en el País Vasco –a todo quisque– cuando el terrorismo etarra. He apostado por la plurinacionalidad de España, un "concierto político y social con horizonte confederal", trabajando por el diálogo y el acuerdo para resolver conflictos y encontrar soluciones políticas –no judiciales– en la defensa y actualización del autogobierno.

Pero respetar la tolerancia a las nacionalidades, a sus identidades, de catalanes, vascos, gallegos, etc., debe ganarse a pulso. Y muchos políticos independentistas, sobre todo catalanes, han estado últimamente muy lejos de ello.

Hay que reconocer que el binomio gubernamental –CIU y ERC­– tenía de progresista y de independentista lo que yo de obispo de Teruel que –con perdón– “no sabemos si existe y si tiene obispo”. ¿No fue el honorable Artur Mas el presidente de la Generalitat  de Cataluña, con algún diputado actual, y con el consejero de Interior de entonces, Felip Puig, cuando el 15M, en la Plaza de Cataluña, ordenaron aquellas brutales palizas, con saña, de los Mossos d'Escuadra a los manifestantes, progresistas, de izquierda, ahora en la CUP, en En Comú Podem, o en asociaciones vecinales y sindicales? Y cuando los recortes sociales y salariales, y los desahucios, repartían pelotazos y fastidiaban los ojos y las caderas a los ciudadanos, ¿no eran dirigentes de CIU o de ERC los que mandaban en la Generalitat?

Atuñáus del nacionalismu –otros vocablos en bable– son estos independentistas de pacotilla, poco demócratas y que siempre han ido a lo suyo. Y han provocado fuertes tensiones secesionistas irreparables. En este país, con muchos problemas, con un Gobierno de la derecha más dura y una izquierda débil, ha crecido el número de patrioteros españolistas gracias a las maniobras de un pacato independentismo unilateral, y a los continuos errores del PP.
La cosa de la porfía catalana ya venía desde los tiempos en que el clan familiar  Pujol y algunos dirigentes de CIU estaban en la timba de la corrupción y de las prebendas y con el trile del dinero de empresas a sus bolsillos y a sus cuentas bancarias y a las del partido. Cuando la cosa se vio mal, –en una suicida huida hacia adelante, a lo imposible–, Artur Mas y después Puigdemont, cogieron el timón de CIU, PDeCat o JxCat, para blanquear corrupciones e imponer una independencia unilateral en la que ellos nunca creyeron realmente. Son fuñones, los de “la pela por la pela”, y a dominar más autonomía, más financiación para Cataluña –añorando el cupo vasco–, pero protegidos dentro de un Estado federal o el que sea.

También la cabezonería en las gestiones del PP, primero con Aznar y luego con Rajoy y con casi todos los dirigentes catalanes peperos desde hace 15 años, nos han llevado a esta matraca catalana. Y solo se le ocurre a Rajoy y al PP eso de “frena al Cs”, o ignorarlo: “ese asunto del que usted me habla”. Ni siquiera ven la realidad cruda de que su partido ha desaparecido en Catalunya o Catalonia. O también llamada ahora Tabarnia, como dicen con mal gusto y sin innovación política, pero con más cachondeo que retranca, muchos españolistas de nuevo cuño.

O sea, seguimos en la propaganda y con las peroratas rupturistas. Tenemos dos discursos reduccionistas que se retroalimentan: españolistas patrioteros contra independentistas fuñones. Lo de tender puentes de diálogo no va con estas dos visiones de Cataluña.

La broma de Tabarnia explota la enorme fractura política entre los catalanes. Claro que sí existe un problema en Cataluña; un problema político, al que hay que buscar soluciones políticas, no judiciales, señores del PP. "Hay gente en la cárcel por defender un programa político que dos millones de personas han refrendado el pasado 21 de diciembre”.

Y aunque nos pese, existen presos políticos en España, en Catalonia y en Tabarnia; lo veamos como lo veamos, señor Rajoy. Claro, presos y dirigentes políticos independentistas, con delirios de grandeza, muy fuñones e iluminaos.
______

Ángel Lozano Heras es socio de infoLibre


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11 Comentarios
  • OCHOALU OCHOALU 20/01/18 13:07

    Al autor de este artículo, le recomiendo, encarecidamente, el artículo de su colega: el timo de la falacia.

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  • ribero ribero 19/01/18 13:08

    Punto primero: yo estoy absolutamente en contra del famoso “derecho a decidir” de los diferentes pueblos españoles. Por cierto, agradecería que alguien me explicara (como para tontos, pero pensando en mí, que estoy un escalón más bajo) por qué existe el derecho a decidir de los pueblos y no el de los rubios y ojos azules, o el de los que ganen más de un millón de euros. Podría haber razonamientos jugosos…
    Estoy totalmente a favor de un sistema federal/confederal o como se llame, en el que todos nos sintamos cómodos, con definición clara de los cometidos de un gobierno central y de las regiones/autonomías/lo que sea. Evidentemente, con LEALTAD TOTAL a los acuerdos adoptados entre todos. Y en ese escenario sobrarían “casi” todos los independentismos y separatismos (“casi” porque la capacidad de estupidez y/o falta de crítica y la ausencia de sensatez es infinita).
    A vueltas con el 155. No he conseguido ver un explicación clara de qué otras alternativas había tal como se pusieron las cosas. ¿Tendrían que haber negociado un referéndum con los independentistas porque metía mucho ruido?. Porque en Pamplona y en Navarra ni siquiera hay negociación con la “juventud alegre y combativa”. Simplemente se les deja hacer lo que quieren. Luego sale el alcalde y otras autoridades y dicen que eso “es un comportamiento inclusivo”…Tendrán razón.
    Cristianismo, islamismo, budismo… y ahora catalanismo y vasquismo: la panoplia de religiones está servida, aunque aparecerán otras en el futuro. A ver cuánto tiempo falta para que los “presos políticos” pasen a ser santos entronizados en los altares. Soy viejo y antiguo, pero me asusta cada vez más la dinámica amigos/enemigos, conmigo/contra mí… Perdonad el rollo.
    Osasuna y River Ega

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    • kelykely kelykely 19/01/18 15:58

      Nadie dice nada del art. 155, que está en la Constitución. Se cuestiona y critica  la forma de aplicación y la gestión del 155 por el Gobierno de Rajoy y la policía, ahora y hasta el infinito. Se critica y cuestionan las decisiones penales y judiciales "ad hoc" , y no se hace nada de acción política. Y seguimos pensando que no es rebelión... Eso si, también estamos en contra del independentismo de zapatilla  y de los cuentos de hadas...

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  • mogronauta mogronauta 17/01/18 23:24

    En España no hay presos políticos  por más que adornado de progresistas ideas quiera dejarlo caer  al final de su exposición.  Hay políticos  presos , imputados por delitos clarficados en el código  penal, mal que le pene. Su apertura al plurinacionalismo deja un poco a oscuras su posición en cuanto a la represión en el Pais Vasco. No olvide los crímenes  de eta y vaya tan ligero al pasar por Euskalerría.

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    • kelykely kelykely 18/01/18 12:11

      Los tribunales europeos y el tiempo mostrarán a los demócratas españoles que la aplicación del 155 al pueblo de Catalunya es una felonía al Estado de Derecho. Eso no quita que el independentismo catalán ha traspasado rayas rojas también del juego democrático y del respeto a todos españoles con sus delirios de grandeza y obsesiones. Y sí, presos políticos son,  aunque nos pese. Esa tontería de políticos presos con delitos, de dónde ha salido. Ni hay rebelión, ni debe haber soluciones judiciales. Así no se arreglan los problemas políticos, aplicando el código penal a todo quisque...

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      • mogronauta mogronauta 18/01/18 14:34

        La felonía  ( y la justicia dirá  si es delito) es azuzar a personas contra policías que cumplen una ORDEN JUDICIAL, la felonía ( y la justicia dirá msi es delito) es malversar caudales públicos  ...., la felonía  es dejar sin voz a la mitad de un pueblo, saltarse la LEY que soporta esta débil democracia que tenemos es además  de delito, una gran felonía.

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        • kelykely kelykely 18/01/18 22:37

          Tú mismo mogronauta, erre que erre... Menos códigp penal y acciones judiciales, y más política...¡

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          • mogronauta mogronauta 20/01/18 00:11

            Me explicas de que sirve la política sin ley ? La ley garantiza entre otras cosas los derechos de todos frente a los abusos del poder (politico). 

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  • vaaserqueno vaaserqueno 17/01/18 11:43

    Más claro que el agua clara de la fuente. Estoy totalmente de acuerdo con usted. Un saludo

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  • M.T M.T 17/01/18 10:25

    En bable, castellano o el idioma que guste. Se le entiende y lo expresa con toda precisión y claridad. Vamos, que lo suscribo en su totalidad. A su artículo es a lo que añado el llamar a las cosas por su nombre. Un saludo.

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  • kelykely kelykely 17/01/18 08:06

    Los abusos judiciales, económicos, policiales y políticos,  en la aplicación del 155, y el uso continuo del código penal contra el independentismo, no son de recibo en democracias modernas, ni son armas constitucionales. Tribunales europeos dirán en su día las aberraciones cometidas por el Gobierno del PP y algunos de los llamados constitucionalistas. 
    Eso no quita que los engreimientos delirios de los soberanistas sean algo así como falsos delirios de grandeza…

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