x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Librepensadore

Semana electoral de penitencia

Pablo Alcázar
Publicada el 22/02/2019 a las 06:00
Seguro que los lazos que unen hoy a los actores procesionales son tan fuertes como los que uncían a los fieles cristianos de la España eterna y católica. Es decir, que la secta heterodoxa, procesional y cofradiera es un fenómeno religioso que cubre las mismas necesidades espirituales que el decadente catolicismo tridentino. Le ha arrebatado a la Iglesia universal y eterna sus ídolos, parte de sus ritos, inciensos y juncias. Pero ya no obedece a la disciplina vaticana. Se trata de una religión nueva, laica y pagana, que sirve, como la antigua, para que personas de lugares lejanos, que no se conocen y que no se conocerán jamás, se sientan cercanas, compartiendo con millones de fieles, certezas, rezos, ídolos y procesiones.

En tanto que los sacerdotes católicos siguen obstinados en hablar más de sexo que de teología. Ante el recelo de la población que no perdona a la Iglesia los abusos sexuales a menores. Entrometiéndose en un asunto que su dios resolvió, para que la especie se perpetuara, primando la actividad sexual con un plus placentero que viene funcionando tan bien como la misma ley de gravitación universal. Tan pesados se están poniendo con este asunto que parecen viejos rijosos.

En tanto que los líderes de los partidos que se confiesan católicos, hermanos, acaso, de alguna cofradía, ponen el grito en el cielo porque el “resistente” Pedro Sánchez ha convocado elecciones para el 28 de abril, en plena Semana Santa. Lo ven como un ataque brutal a la tradición. Aunque tengan ya muy poco de tradicional. En ella el único que sufre de malos tratos (en efigie, esto sí), es la imagen de un Cristo sangrante y lacerado al que pasean por las calles los sacerdotes de la nueva secta (cofrades, costaleros, hermanos mayores), mientras que todo el mundo se lo pasa bomba y se harta de figurar y de comer y de beber.

España ya no es católica. Los obispos, los párrocos y hasta el mismo papa, teóricos propietarios de la franquicia cristiana, tendrían que salir a excomulgar a Sánchez. Pero no, ellos callan, mientras que el secretario general del PP, pregonero este año de la Semana Santa de Murcia, o Pablo Casado, un antipático líder regañón y apocalíptico, se arrogan el papel de pastores del rebaño cofrade y crucifican al rocoso e inmarcesible Sánchez por su herejía electoral.
__________

Pablo Alcázar es socio de infoLibre
Más contenidos sobre este tema




2 Comentarios
  • Ambon Ambon 22/02/19 18:23

    Esos cofrades tan devotos que veremos en Semana Santa, los veremos poco despues vestidos de corto en las ferias, volveremos a verlos en el Rocio, y volverán a coincidir unos con otros en los toros y en las monterías, los ricos de caza mayor y los pobres de liebres o perdices, que ¡ No todos somos iguales! ¡Faltaría mas!

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    1

    • Pablo Alcázar Pablo Alcázar 22/02/19 23:01

      Gran pagano, 
      se hizo hermano 
      de una santa cofradía; 
      el Jueves Santo salía, 
      llevando un cirio en la mano 
      —¡aquel trueno!—, 
      vestido de nazareno. 
      Hoy nos dice la campana 
      que han de llevarse mañana 
      al buen don Guido, muy serio, 
      camino del cementerio. (Machado)

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

 
Opinión