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Y efectivamente, no pasaron

Antonio García Gómez
Publicada el 30/04/2019 a las 06:00
Esta vez no pasaron, a pesar de la crispación y los malos modos orquestados y la mala baba y la peor saña, sobreactuando para mal.

Con el valor y la prudencia de quienes —esta vez sí, señor Casado y compinches—, madrugan y se parten el alma por los suyos y por los más vulnerables e indefensos, sálvense las patrias desdibujadas ante la precariedad y la necesidad.

Porque el domingo ganaron, ganamos, quienes, tras y sobre las diferencias, creemos en la fraternidad, el diálogo y el respeto mutuos.

Contra el miedo inoculado hasta convertirlo en odio y supremacía de baratija.

Defenestradas las amenazas inventadas, inoculados de momento los fantasmas del pasado más cutre e injusto, incluso por encima de banderas e himnos, a favor del respeto y la convivencia, precisamente, entre distintos.

Y ahora tocará gobernar, dialogar, coincidir o disentir, llegar a acuerdos y decisiones… Aunque cueste lo indecible, alejados de la radicalidad interesada y utilizada para odiar, porque los seres humanos, así tomados de uno en uno, somos mejores de lo que algunos líderes intentan dogmatizar. Contra una derecha, en fin, encajonada y sometida al odio racial de quienes se empeñan en no sonreír, en no comprender que muchos estamos a otras cosas, como por ejemplo a intentar convivir permitiéndonos sorprender incluso por aquellos que también tienen ideologías distintas a las de los otros, a favor de la reivindicación, firme, humana, capaz de ser ensambladas a pesar de las diferencias insalvables.

Porque la vida es política, y la política viabilidad, y la viabilidad encaje de las distintas formas de enfrentarse a cada realidad propia y singular.

Porque ya nos lo cantó Brassens, y Paco Ibáñez nos lo tradujo: Que la música militar no nos anima a levantarnos.

Y, a pesar de todo y con ello, la vida sigue, el mundo también va, bélico, airado, hacia ¿el fin de ese mismo mundo?, a riesgo de ¿autodestruirse?

Y así hoy se puede leer: “El gasto militar alcanza un máximo por el impulso de EEUU”, con un gasto militar, enorme negocio, que asciende un 4,6% más hasta llegar a 649.000 millones de dólares.
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Antonio García Gómez es socio de infoLibre
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