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La gran ilusión

Publicada el 04/05/2019 a las 06:00 Actualizada el 04/05/2019 a las 12:13
La socialdemocracia consiguió repetir el logro que sus camaradas franceses alcanzaron: hacer creer que la extrema derecha podía gobernar. La diferencia entre lo que pasó en Francia, en su tiempo, es que aquí no se trataba de votar a la derecha para que no gobierne la extrema derecha, aún no estamos ahí, se trataba de votar útil para impedir que se repitiera lo que ocurrió en Andalucía, cosa que, insisto, no podía ocurrir.

Lo que ocurrió en las autonómicas de Andalucía no se podía repetir en las generales, no porque esta vez consiguiésemos una alta participación, sino porque lo que ocurrió en Andalucía ha sido circunstancial. Aunque el PSOE hubiese podido gobernar en esa comunidad, la presencia de Vox en el parlamento andaluz estaba asegurada. Los votos obtenidos por Vox no se debieron a un movimiento del electorado hacia dicho partido, sino, principalmente, a un cambio de voto por parte de los votantes del PP.

Es ese cambio, esta vez no solo a favor de Vox, sino también de Ciudadanos, el que se ha vuelto a repetir en las elecciones generales que acaban de tener lugar. Lo que se ha repetido como en Andalucía ha sido un reequilibrio de la correlación de fuerzas en el campo de la derecha. ¿Quiere decir esto que la presencia de la extrema derecha en el parlamento no debe preocuparnos? De ninguna manera, es más, deberíamos empeñarnos en encontrar una solución apropiada ya, porque de no ser así, no será la papeleta en una urna ni un supuesto gobierno de izquierda quienes impedirán que la extrema derecha vaya a más.

El bloque reaccionario de la plaza de Colón y Navarra Suma obtuvieron conjuntamente 450.000 votos más que los votos obtenidos por el PP en las elecciones generales de 2011, lo que demuestra que efectivamente estamos en presencia de un reequilibrio en la correlación de fuerzas del campo de derechas y no de un auge de la extrema derecha, fenómeno que hubiese supuesto un desplazamiento amplio de una parte del electorado hacia sus tesis, a lo que sí asistimos en su día con la irrupción de Podemos en el paisaje político de nuestro país.

Esto, dicho en el ambiente reaccionario en el que se celebraron estas elecciones y la presencia de la extrema derecha en el Congreso de los diputados debe llamarnos la atención. Las consecuencias de la crisis económica y social empeoran y, en ningún caso, el ruido generado por estas elecciones debe tapar el saldo de dicha crisis: millones de personas excluidas socialmente, incremento de la precariedad y empobrecimiento general de la clase trabajadora. Por si fuese poco, ya nos están anunciando otra crisis, que en realidad, para nosotros, es la continuidad de la anterior.

Los ERE se sustituyen a otros ERE y afectan a todos los sectores: banca, alimentación, industria o telecomunicaciones; Banco Santander, Dia, Alcoa, Airbus o Vodafone son algunos de los ejemplos. Los resultados de estas elecciones, como los de cualquier otra, solo determinan de qué manera –por las buenas o por las malas– los posesores de los medios de producción nos impondrán su dictadura económica y nos harán pagar la crisis que ellos mismos han generado.

No tenemos nada que festejar o lamentar, dejemos esto a los vendedores de ilusiones y nosotros ocupémonos con la preparación de una respuesta contundente a la situación que estamos viviendo. Sea quien sea quien gobierne, más tarde o más temprano –cuanto más temprano mejor– tendremos que paralizar el país poniéndonos en huelga, ocupando las empresas e invadiendo las calles, única manera de parar a la patronal y a la extrema derecha.
 
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Mario Diego es socio de infoLibre
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1 Comentarios
  • Ambon Ambon 04/05/19 14:16

    Es evidente que todos aquellos que gobiernan sin pasar por las urnas, prefieren gobierno dóciles y comprensivos con sus "necesidades" de ganar ingentes cantidades de dinero sin emportarles el bien común, pero la democracia, aunque imperfecta, tiene estas cosas y las elecciones ponen sobre la mesa una mayoría alternativa a los intereses del Ibex, por tanto la ciudadanía debe estar vigilante para que se cumple su mandato electoral, que se hagan políticas de centro izquierda, es decir socialdemócratas, es decir lo que está escrito en los programas de PSOE y de UP.

    Se podrán hacer acuerdos mas amplios con fuerzas mas o menos progresistas, por ejemplo para la eutanasia, pero el gran reto de esta legislatura es la refroma fiscal, subir el IRPF a las rentas altas, en USA hubo un momento en que el último tramo llegó a pagar mas del 90% y no creo que fueran unos rojos peligrosos, el impuesto de sociedades debería ser también progresivo, en el IVA hay que bajarlo o mantenerlo para los artículos de uso común y volver a instaurar el que ya existió en su momento, un 33% para el lujo. El único impuesto que cumple con la progresividad que dice claramente la Constitución es el IRPF, el resto no cumplen esa norma y habrá que corregirlo o explicarlo muy bien.

    Además, es evidente que la ciudadanñia debe defender en la calle lo que ha ganado en las urnas, espero que no sea necesaria una Hualga General, que a veces me parece que somos muy ligeros para ponerla en marcha cuando gobiernan las izquierdas y mas timoratos si gobierna el PP.

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