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¿Y por qué no hablar de la autodeterminación?

Luis Fernández Caballero Lamana
Publicada el 19/12/2019 a las 06:00 Actualizada el 19/12/2019 a las 11:54
Desde el inicio del procés en Cataluña, las fuerzas independentistas han venido reclamando al Gobierno de España una consulta pactada para comprobar la voluntad del cuerpo electoral en Cataluña sobre una eventual independencia de ese territorio respecto del resto de España en base al ejercicio del derecho de autodeterminación de los pueblos. De manera sistemática, desde el ámbito político especialmente se ha negado tal posibilidad, tan solo mentarlo exponía a la fuerza política a nivel nacional que se le ocurriera atender a semejante temeridad a una sangría de votos en las próximas elecciones dada la consumada traición a España que supone hablar sobre esta cuestión y la previsible ruptura de la integridad territorial.

Ciertamente podemos encontrar en ámbitos académicos literatura suficiente sobre este asunto tanto a favor como en contra, pero tengo la sensación de que, como sucede con otras cuestiones –por ejemplo, cómo luchar contra la corrupción–, el ámbito político es impermeable a lo que se debate en el mundo académico. Y yo me pregunto, ¿cuál es en realidad el problema en hablar sobre ello? Me refiero al hecho de que a lo largo de estos años desde el ámbito (mal llamado) constitucionalista no se ha dado la batalla discursiva sobre el derecho a la autodeterminación, no había nadie en la portería para intentar parar el gol que ha supuesto la construcción de un discurso independentista que, revestido de democracia, hace aguas por todos lados y es completamente falaz.

En lugar de eso, se ha preferido dar la batalla en una guerra perdida de antemano, que es la emocional. Digo perdida de antemano de cara a aquellos ciudadanos catalanes que han estado durante muchos años militando en el catalanismo no independentista y que, finalmente, llevados al terreno emocional, se han visto seducidos por un discurso más sexy de un independentismo que ha disfrazado de democracia el derecho a la autodeterminación (¿quién no está de acuerdo con votar?). Y ello en contraste con la defensa de la sagrada unidad de España, defendida por la derecha autobautizada como constitucionalista, que se ha situado en las mismas coordenadas emocionales e identitarias que el independentismo, con el fin de asegurar los votos extramuros de Cataluña, sopena de ser residuales en el territorio catalán (y vasco) y de exacerbar a la extrema derecha, con un discurso rancio y uniformador que se ha olvidado de defender la unidad en la diversidad de las nacionalidades y regiones y la descentralización territorial del poder, de defender que la Constitución no es nacionalista española, sino todo lo contrario (profesa un nacionalismo cosmopolita), que no pretende la uniformidad del castellano sino que reconoce la autonomía de nacionalidades y regiones, que ha permitido recuperar instituciones como la Generalitat de Cataluña o la foralidad y los hechos históricos diferenciales, que admite sin tapujos la cooficialidad de las diferentes lenguas, que ha integrado a los nacionalismos en los procesos de toma de decisiones a través de los diferentes órganos constitucionales y estatutarios, que establece un sistema electoral generoso con tales territorios hasta el punto de poner y quitar Gobiernos en el conjunto del Estado o de resultar agraciados en los presupuestos anuales en detrimento de otras zonas de España más necesitadas, máxime cuando hemos decidido como país que buena parte de nuestro Estado social se gestione desde las comunidades autónomas.

El derecho de autodeterminación que pretende ser ejercido en un Estado democrático no es posible ni deseable. No es posible porque un territorio que forme parte de un Estado democrático no puede imponer una decisión de esa parte del territorio al resto, no sólo de su propio territorio sino del conjunto del Estado; no es difícil de entender que el resto de la población integrante de este Estado algo tendría que decir en cuanto al impacto en sus pensiones, salarios, servicios públicos, los cuales se verían seriamente afectados, en definitiva, a su nivel de vida y expectativas futuras de prosperidad.

En segundo lugar, no es deseable, porque no es posible sostener un Estado (del bienestar) que esté sometido a la permanente tensión de la amenaza de un referéndum de autodeterminación por parte de los territorios en cuanto sus pretensiones no sean acogidas. No es posible considerar a los territorios como entes preestatales que en cualquier momento pueden amenazar la integridad del Estado ante la más mínima tensión política. Precisamente para esto está la democracia: para canalizar las distintas preferencias. Cabe recordar que una aspiración política basada exclusivamente en lo territorial es muy legítima, pero también lo son las aspiraciones económicas o sociales que defienden diferentes opciones políticas en una democracia y lo mejor que tiene ésta es que ningún partido va a poder conseguir materializar su aspiración política máxima, ya sea para unos, una sociedad socialista, o para otros una sociedad neoliberal, por ejemplo. Por tanto, lo territorial no es diferente ni tiene más derecho que otro tipo de aspiraciones políticas como lo social o lo económico, que deberán sujetarse en todo momento a los procedimientos democráticos previamente establecidos como sucede con el resto de aspiraciones políticas.

Por este motivo, los partidos independentistas no pueden esperar que su aspiración sea cumplida en sus máximos, como el Partido Popular o Vox no pueden esperar que su aspiración más neoliberal o centralista sea atendida o que Unidas Podemos pretenda que su programa de gasto público sea asumido y en caso contrario “sacar las urnas a la calle”. Para que estas cosas sucedan, deben persuadir y convencer a una mayoría muy amplia del electorado no sólo de su territorio sino del conjunto del Estado, que difícilmente es alcanzable en una democracia pluralista.

¿Esto significa que es posible que nunca puedan cumplir su ideal? Es muy posible, pero los demás partidos políticos muy probablemente tampoco (Vox debe saber que difícilmente los españoles van a querer desmantelar el Estado de las autonomías y que el destino de los territorios se decida dependiendo de lo que diga Madrid). El independentismo debe entender que deben convencer y persuadir a los votantes de PSOE, PP y Cs (más los partidos regionalistas) para que la Constitución se reforme y permita el derecho de autodeterminación y realizar un referéndum. Es verdad que eso es muy difícil, pero en otras latitudes como el referéndum por la independencia de Escocia fue posible por un acuerdo de ambos gobiernos, el británico y el escocés, es decir, el partido conservador británico, entonces en el Gobierno británico, quería el acuerdo, pero si aquí no lo quiere ni lo desea ninguno de los partidos que defienden la integridad territorial de España, tal acuerdo no es posible y aunque se produjera habría que modificar la Constitución y dar la voz a los ciudadanos.

Por lo tanto, no hay que tener miedo a hablar de todo porque hablar no significa ceder y porque afortunadamente por mucho que se quiera hablar, nada puede pasar si la mayoría de ciudadanos no quiere y de eso debemos felicitarnos todos porque eso es la democracia.
______________

Luis Fernández Caballero Lamana es socio de infoLibre
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5 Comentarios
  • JJJ JJJ 19/12/19 08:07

    "Sí pero no", es lo que nos viene a decir el articulista. Que sepamos, casi todos los procesos de autodeterminación han sido con la oposición del Estado dominante (menos Chequia y Eslovaquia, Noruega, y alguno más). Miren qué paso en nuestra historia con Cuba por ejemplo: milesy miles de muertos y represaliados por ir contra la madre patria, o sea, España. Miren qué pasó en los Países Bálticos. Miren qué está pasando por ejemplo en el Sahara Occidental o en Kurdistán. La autodeterminación se conquista, antes era por la fuerza, ahora ha de ser con democracia, es decir, por mayorías sociales. Como el Estado español no se aviene a negociar y consensuar, aboca a las partes a resolver el contencioso (ahora fifty/fifty) buscando la mayoría social, en la que se decantarà finalmente la sociedad catalana. Y entonces, si es a favor de la autodeterminación, no habrá nada que hacer o decir por parte del Estado español y por parte de Europa. La fuerza de la democracia es la fuerza de la democracia!!

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 19/12/19 20:25

      La fuerza de la democracia es la fuerza de la democracia en los Estados democráticos. Y en la democracia los corpus soberanos están establecidos. En España el corpus democratico es el pueblo español que corresponde a la totalidad de ciudadones que viven en España, es decir los españoles sin distinción de raza, sexo, territorio o sentimientos de pertenencia. Todos ellos forman parte del corpus democratico. Y pretender sustituir al corpus democratico por otro a conveniencia de unos pocos o bastantes personas, solo se puede hacer por la violencia y por la guerra. Los ejemplos que usted habla pertenecen a colonias, que no es el caso, o a otros siglos en los que no había derecho internacional, a desmembramientos de naciones totalitarias, a guerras crueles, a guerras mundiales, etc, ni había ONU siquiera. Uno de los principios fundamentales de la ONU, y por ende el mas importante, es la proteccion, incluso militar, de la integridad territorial de los Estados y más de los democráticos. En ese concepto fundamental de protección de la integridad territorial de los Estados contra injerencias imperialistas externas o contra minorías que quieran quedarse con un trozo de ese Estado, es donde surge la teoría de la autodeterminación de los pueblos coloniales. o sometidos a yugos militares sin elecciones pero no surge como derecho que cada cual puede aplicarse a su gusto sino como una petición a la ONU que es quien da contenido al derecho de autodeterminación. No se puede autodeterminar quien le de la gana, porque es un motivo de guerra, sino en las situaciones coloniales que la ONU determine. ¿Es que usted se cree que con la democracia se puede conseguir que los españoles pierdan la frontera de siglos con Francia para que se la quedan unos pocos a su conveniencia contra los intereses y sentimientos del corpus democratico original, que es el pueblo español? Con la democracia es imposible porque los españoles siempre lo rechazaremos por mayorias amplisimas. Lo único es por la violencia y la guerra. Y Para lograrlo los secesionistas tienen que ganar la guerra a la mayoría de los catalanes y al resto de los españoles. Esa es la realidad y no la que se inventa usted.

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      • JJJ JJJ 20/12/19 01:19

        Díganos, señor, por què El Quebec tiene derecho y ha ejercido por dos veces el derecho a la autodeterminación: son democráticos o no?... Díganos señor, por qué Felipe III de España entregó a Francia el Rosellón (Perpiñán) y la Cerdaña, parte de Cataluña, para conseguir acuerdo de Francia contra las demandas de Cataluña: es democracia o qué?

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        • Ambon Ambon 21/12/19 08:40

          ¿De verdad pregunta usted si el régimen de la monarquía absoluta es democrático?

          El tratado de los Pirineos, por el que se cede a Francia el territorio del Rosellón se produjo bajo el reinado de Felipe IV y no Felipe III y fué en el contexto de la guerra europea de "Los 30 años". Ese territorio había sido disputado entre las monarquías hispanas y francesas durante siglos. Todo eso nada tiene que ver con los "supuestos" derechos históricos de los catalanes actuales frente a una democracia como la española.

          No necesita usted ninguna justificación para querer independizarse, es libre de tener esa aspiración, pero "en democracia", debe usted respetar las normas, también aquellas que se refieren a la fidelidad del relato histórico, la historia es algo muy serio para dejarlo en manos de los políticos que solo saben utilizarla para sus propios intereses.

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    • Ambon Ambon 19/12/19 19:28

      El derecho de autodeterminación existe para resolver problemas de colonización, en España en el siglo XXI no existen colonias y el derecho de decidir, que yo sepa, no está en ningún código ni constitución.

      Si volvemos a España y hablamos de derecho a decidir, ¿Quien tiene mejor derecho, los catalanes a decidir como quieren su nación o los españoles a decidir como quieren que sea España? ¿Que sucede si la mayoría de españoles quieren un territorio unido? ¿Han de someterse 40 millones de españoles y 2 de catalanes no independentistas a la decisión de 2 millones de catalanes indepedentistas? ¿Le parece que eso es democrático? La Democracia es el gobierno de las mayorías y debe ejercerse respetando a las minorías, jamás puede ser democrático que una minoría imponga su criterio a la mayoría, para resolver estos temas están las instituciones para parlamentar, dialogar, debatir y convencer logrando nuevas mayorías.

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