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Examen, examen, examen. Nota, nota, nota

Antonio García Gómez
Publicada el 09/10/2020 a las 06:00

La razón de ser del actual sistema educativo.

Mi nietita de seis años, cursando, desde hace apenas un mes, primero de Primaria ya ha dicho en casa que este viernes tendrá “examen”. No se acordaba muy bien de qué, su madre lo ha tenido que investigar y ha concluido que será de “inglés”. El maestro ha tranquilizado a la madre, le ha dicho que será facilito, que preguntará cuatro cositas, los colores, los números… poco más. Y la madre ya ha dicho a la niña que, en cualquier caso, habrá que preparar el examen.

La palabra clave ya forma parte del corolario cotidiano de todo el proceso educativo que tiene por delante mi nieta: examen, examen, examen…

En las pruebas iniciales que se aplican al alumnado de ESO y de Bachillerato y que, desde luego, sirven para observar y percibir cuál es el nivel del que se parte, individualmente, aunque solo sea de manera apreciativa, el único interés que tienen los niños y con el que urgen es saber qué nota han sacado.

En las clases de “compensatoria”, o cómo se diga esos apartados para niños y niñas absolutamente fracasados que solo aguardan a cumplir 16 años, es muy frecuente encontrar muchachos/as que no saben leer ni escribir más allá de un silabeo torpe y una capacidad de copiar muy elemental. Y no es ni metáfora, ni hipérbole, ni retruécano que confunda. Es una realidad literal, antes al contrario diríase que se trata de unas excrecencias del sistema fácilmente desechables, relegadas a un porcentaje de una macroestadística.

Y sin que el funcionamiento del sistema educativo se resienta lo más mínimo, aceptando que un fracaso generalizado, rondando el 30%, con alumnos acumulando suspensos, bajas expectativos para seguir estudiando, frustración reconvertida en baja autoestima, rechazo al aprendizaje, sentimiento personal de fracaso en definitiva, de tiempo perdido… mientras triunfan los homologados, los más adaptados, los más estimulados, los más favorecidos por la realidad social, intelectual, familiar sin haber sabido reaccionar a tiempo cuando aún se podía, cuando aún se podía y se debía haber reventado el corsé.

Cuando un ciclista, por muy favorito que sea y por muy preparado que se encuentre se despista un momento y se descuelga 10, 15 segundos del grupo que se aleja, quien se ha quedado descolgado solo será capaz de comprobar impotente que la distancia aumenta, y aumenta y aumenta, mientras el grupo se aleja, soltando por cierto descolgados como si se tratarán de las cuentas de cualquier “rosario de la aurora”.

Y así funciona la cosa, desde la más temprana edad, en detrimento de los alumnos/as, en desprestigio creciente del profesorado, en base a la profusión de exámenes que solo constaten quién compite aún en el grupo y quién ha quedado descolgado irremisiblemente.

Y así hasta encontrarte un adolescente con 14 años que sude tinta para leer “silabeando”, para escribir “copiando” como aprendiz de miniaturista.

Pero, a la postre, ¿a quién le importará?

Cuando ya no tiene el menor interés preguntar “¿qué has aprendido hoy?”, por ¿qué nota has sacado o cuántas asignaturas has dejado colgadas?”


Antonio García Gómez es socio de infoLibre

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4 Comentarios
  • josemª josemª 10/10/20 17:23

    Más de lo mismo. En la variación, dicen, está el gusto. Nosotros podemos decir que en la variación está la educación, la enseñanza y el aprendizaje. Hace ya más de veinticinco años, nos dijo un inspector en una visita que su hija con siete años ya tenía exámenes. Le preguntamos si ya tenía exámenes tan pronto y tan pequeña. No nos contestó. Parece que la evaluación continua y el seguimiento tiene que seguir siendo a base de exámenes, como si no hubiera muchísimas maneras de evaluar.
    Es una pena que en la escuela se prenda a hacer ejercicios y no a escribir ni a leer. Pero recordemos que ya dijo alguien que "Ningún método conseguirá que un niño no aprenda a leer y escribir si quiere". Mucho libro de texto, mucho negocio de libros, pero se dificulta que se aprenda a leer y escribir. Entonces uno solo pedía cuatro libros en el Primer Ciclo de Primaria: el de lectura, el de Religión para la profe de la "asignatura", el de música para la profe de la materia y el de plástica si me parecía bien. A cambio las familias daban gustosas una entrega única para la Biblioteca de Aula, porque se ahorraban un pastón. Así se leía más, se escribía más, se pensaba más, se analizaba más se discutía más... en vez de hacer ejercicios en los que se contesta con una sola palabra o se señala con una "x" como si estuviera haciendo una primitiva o una quiniela.
    Suerte a todos y todas, ahora sí porque no he querido abusar de los dobletes.

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  • Ambon Ambon 10/10/20 13:00

    Ya no recuerdo cuantas reformas educativas han pasado desde que estudié, lo que resulta evidente, es que sobre eso que se llamaba "Cultura general" la generación del baby boom de los 50 sabía mas que cualquier otra de las generaciones que nos han seguido, lo compruebo cuando hablo con los amigos de mis hijos, algunos de ellos licenciados o doctorados, también con las siguientes generaciones, que tienen amplias habilidades digitales, pero que les cuesta leer un libro solo por placer y que desconocen todo aquello que no esté de moda, me lo confirman mis propios hijos y algunos de sus amigos que siguen sorprendiéndome con las ignorancias en geografía, historia y otras muchas cosas.

    La escuela debe servir para enseñar conocimientos y especialmente actitudes, como la curiosidad, para interesarse por lo que nos rodea, desde la política a las artes o los deportes, siempre he creído que los más importante es enseñar a aprender

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  • M.T M.T 09/10/20 19:16

    También me pregunto si en la enseñanza no universitaria ( ya que en la Universidad dependerá, supongo, del nivel de exigencia del Profesorado en las diferentes áreas y Facultades) con el poder pasar de curso con suspensos y llegar al final de Bachillerato con el mínimo esfuerzo, el estímulo por saber y aprender, los exámenes y notas ¿ qué valor van a tener? ¿ se va a valorar el esfuerzo y con qué nivelazo se accedera a la Universidad? Todo ello muy estimulante.
    Saludos.

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  • K2K2 K2K2 09/10/20 16:53

    Esto se llama 'educación  al servicio del sistema capitalista ', no es nuevo. La novedad es que a pesar de las protestas de much@s docentes, los 'pedabobos' lo han impuesto desde los 4 años hasta el fin del proceso: medir, evaluar, examinar, aprobar y suspender. Lo de menos es saber.

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