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Lo digo para ver

Elena Sánchez Sánchez
Publicada el 12/03/2021 a las 06:00 Actualizada el 13/03/2021 a las 11:18

En tiempos repletos de dificultades, problemáticas, crispaciones y hartazgo, hacerse preguntas y decirlas puede ayudar a ver el panorama y, tal vez, a construir de manera común las respuestas que nos permitan, si no solventarlas, al menos actuar en pro del bien común perseguido. Escribo estas líneas días antes de celebrarse el 8M, un 8M en el que el feminismo parece estar más de moda y visible que nunca y, al tiempo, más revuelto también. Por eso, una de las alternativas en medio de la pandemia puede ser quedarse en casa y hacerse preguntas sobre lo que preocupa o debiera preocuparnos para la agenda que construye y avanza, y no sólo por las calles. Aquí algunas de ellas:

El feminismo, es decir, la igualdad, no discrimina, aunque observa y distingue muy claramente las diferencias que pueden llevar a las discriminaciones del considerado diferente, e inferior por diferente, precisamente para atajarlas, y en ningún caso las diferencias. Si el deseo y la teórica libertad personal se anteponen al bien común: ¿Sería justo? ¿Es democrático? ¿Existe posibilidad de pensar en los individuos al tiempo de regular la cuestión social y de volver al bien común en todas las ocasiones en que el individuo requiera nuestra atención? Aunque implique seguir sintiendo y pensando, es posible y necesario. Albert Camus expresó algunas de estas cuestiones y la necesidad, para hacer frente a ello, del amor por el prójimo o, de preocuparse sencillamente por la verdad, por el olvido de uno mismo o una misma y por el gusto por la grandeza humana.

Si obligar, imponer y castigar por considerar que se está yendo en contra de la igualdad conformaran la democracia y al feminismo, ¿sería democracia? ¿Sería feminismo? La respuesta a ambas cuestiones parece obvia, pero no lo es tanto en cuanto a las formas que pueden y llegan a emplearse y que harían que el feminismo se equivocara y confundiera la democracia.

Para una nueva estructura democrática sólida, ¿habría que modificar el concepto de poder? Si las mujeres asumieran el poder del mismo modo en que tradicionalmente lo han hecho los hombres, ¿qué ocurriría? Asumir como líder el poder sobre otros, ¿debería requerir también asumir la responsabilidad del bienestar de esos otros? ¿Asumir dicho poder sin dicha responsabilidad es tan solo y, además, tristemente, dominar e imponer? ¿Se asume el bienestar del prójimo en los puestos de poder? ¿Debería definirse el poder en términos de conocimientos especializados o habilidades concretas para liderar a un grupo de iguales en un fin común positivo, que no sólo fuera el resultado?

Considerar que valores como el amor o la bondad forman parte de la “empanada mental” de las mujeres, ¿es machista? ¿Una “empanada mental” tiene que ver con el amor y la bondad o con la capacidad de razonar? ¿Una razón sin amor, es razonable? ¿El amor sin razonar es el más alto amor de la humanidad o un sucedáneo? ¿Se trata de restar capacidad de amar y bondad a las mujeres o sumarlas a hombres y mujeres y a la humanidad?

Aunque las respuestas a las preguntas puedan ser muy diversas, existe una respuesta común a todas ellas, que podría servir de punto de partida: la democracia necesita a los hombres y también a las que, en las contadas oportunidades presentadas, reproducen un modelo desigual y un poder equivocado. Hombres y mujeres necesitamos construir sin demora una auténtica democracia. Vamos a ella.

Elena Sánchez Sánchez es socia de infoLibre

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4 Comentarios
  • abelmartin abelmartin 13/03/21 20:34

    Es el mejor de los buenos/ quien sabe que en esta vida/ todo es cuestión de medida,/ un poco más algo menos... (A. Machado). No debe olvidarse esa cuestión de medida que dice el maestro si el feminismo no quiere terminar dando cuartos al pregonero y acabar pareciéndose al machismo. Hay que elevar el nivel no del ruido feminista sino del discurso. Gracias a la librepensadora por recordárnoslo.

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  • abelmartin abelmartin 13/03/21 18:44

    Es

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  • Jose Espuche Jose Espuche 13/03/21 16:56

    Magnífico escrito el respeto a los demás sean mujeres u hombres debe de estas presente en nuestras vidas. Es cierto que cada día que pasa las mujeres avanzan más. Hacer y desarrollar el artículo 14 de la Constitución de España es una terea imperiosa. A algunas opciones políticas parece ser que no han leído la Constitución de España, hombres y mujeres, y si la han leído se les ha olvidado.

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  • Angel10 Angel10 12/03/21 16:35

    Creo que decir que las mujeres tienen mas capacidad de amar o de cuidar que los hombres es machista, decir que un gobierno de mujeres sería mejor para todos, es machismo, si creemos en la igualdad deberíamos pensar que hay mujeres igual de hijas de puta que muchos hombres y que las actitudes y los vicios del poder son iguales para unos y otras. Lo que marca el cambio en la calidad de las personas no es lo que hay entre las piernas, sino lo que existe en la parte racional del ser humano y también lo que hay en la parte emocional, la capacidad de empatía, de comprensión, de tolerancia, de amor y no creo que esas virtudes tengan sexo, ni género. ¿Somos o no somos iguales?

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