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Niños emperadores

Antonio García Gómez
Publicada el 07/04/2021 a las 06:00

Y, de paso, empoderados por la gracia de sus progenitores que tanto les quieren, les miman, les enaltecen, se desviven por sus vastaguitos, los entronizan, les dan lo que quieren y nunca les dicen que no, porque les adoran tanto que los destrozan de tanto amor… hasta convertirlos en meros semovientes, ricuras sin rumbo, ni sustancia, ni capacidad de ser algo más que sempiternos inmaduros, víctimas, al cabo, de tanto exceso de amor paterno y materno.  

Ajenos a toda sombra de frustración que se atreva a oscurecer el destello ¿innato… de tanto querubín, amado, adorado, puesto en un trono, sobre una peana, en una burbuja?, ¿Qué quede libre, en definitiva, de toda polvareda de mundanidad rastrera, porque ha sido tocado, el infante, la infanta, por la varita mágica del páter, de la máter, arrobaditos ante su chicuelo/a?

Recuerdo al señor Antonio Ordóñez, torero de tronío y de época, afirmar con mucho orgullo que él “jamás había negado nada a sus hijas”.

Y se quedó tan flamante, más chulo que un ocho, tras el inigualable regalo que hizo a sus herederas, sin haber caído en la cuenta de que sus vastaguitas, Carmina y Belén Ordóñez, estaban inhabilitadas, de tanto capricho concedido, para llevar una existencia normal. Habiéndolas convertido en paradigmáticas víctimas de su amor tan paternal, tan desorbitado como, en consecuencia, hipertrofiado, patológico.

Y es que viene a resultar que desde el momento en que se entroniza en tal disposición a los objetos, en este caso ricuras de mofletes sonrosados, de tan desproporcionados amores, persiguiendo convertir a los hijos/as en emperadorcitos de sus propias carencias, de sus inaguantables ansiedades e insoportables berrinches, sin ninguna exigencia que nuble sus inestables existencias, desde tan pronto, desde antes de saber de qué va la vida, de qué van los límites, de qué va la responsabilidad, la autonomía, la capacidad de respetar y emular, de ofrecer y compartir, paso a paso creciendo y madurando… a pesar de tanto amor desmedido, para su desgracia, solo consiguen, efectivamente crear monstruitos que serán víctimas de su propia incapacidad de valerse… por sí mismos, con cierta inteligencia, astucia y sentido práctica, superviviente.

Y así se construyen historias trágicas de niños y niñas, a quienes se les extirparon sus posibilidades de tanto amarlos, hasta convertirlos en muñecos/as inútiles, vanos y desgraciados.

Y ya es tarde cuando se quiere reparar tanto daño, cuando esos niños, esas niñas, se convierten, a su vez, en papás, mamás que volverán a repetir el exorcismo sobre sus propios hijos, desplegando un amor desmesurado, narcotizante, sobre sus proles que caerán, de nuevo, en la desgracia concebida, abonada y recreada una vez más.

 

Antonio García Gómez es socio de infoLibre

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4 Comentarios
  • Angel10 Angel10 07/04/21 17:08

    Seguramente educar a nuestros hijos es una de las tareas más importantes de nuestra vida y no existe ni un grado ni un master para eso.

    En cualquier caso, conozco a muchos ciudadanos que, para bien o para mal, son lo contrario a lo que querían sus padres que fueran, unos han superado a sus progenitores y otros han preferido vivir de ellos.

    Siempre he pensado que el mejor consejo es el ejemplo diario de comportamiento, pero hay que enseñarles a ver esos ejemplo, en muchas ocasiones la gente, jóvenes o viejos son incapaces de ver lo que tienen ante sus narices y desee luego creo que es importante tratar de enseñarles que, en general, las cosas se consiguen con esfuerzo. Tampoco hay que olvidar que somos un saco de contradicciones y que por mucho que aspiremos a la coherencia, no siempre la conseguimos y creo que los jóvenes tienen un sexto sentido para detectara contradicciones.

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  • t.santiuste t.santiuste 07/04/21 10:48

    4 hijas. Ninguna entronizada como "emperadora". Todas autónomas económicamente.
    En cualquier caso las generalizaciones pueden llevar consigo ciertas injustas exageraciones pero, no por eso, negarán realidades incontestables.

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    • ncvc ncvc 07/04/21 12:31

      Gracias por la contestación a mi curiosidad, y enhorabuena sin duda a Antonio Gómez García por haber educado con el máximo éxito a sus 4 hijas. Pero pienso que su generalización no es acertada en el mundo de hoy, alrededor de mí veo mucho esfuerzo en educar a niños en un mundo cada vez más terrible y difícil, del que no teníamos ni idea cuando éramos pequeños o padres jóvenes, por ejemplo la destrucción del planeta no estaba en el orden del día, ni el extremismo musulmán, ni la mutilación genital, etc. El mundo en el que Antonio Gómez García educó a sus hijas no es el de ahora con que tienen que lidiar los padres jóvenes de hoy, yo no les envidio, lo tienen difícil y creo que lo están haciendo lo mejor posible en la mayor parte de los casos. Hay que tener mucho valor para criar hijos hoy en día.

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  • ncvc ncvc 07/04/21 09:31

    Me parece una generalización un tanto exagerada (hay de éso pero mucho más de lo otro) que me lleva a preguntarme ¿cuantos hijos tiene Antonio García Gómez?

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