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Festival de San Sebastián

Diego Lerman decepciona y Alexandros Avranas impacta

  • El filme argentino Una especie de familia, protagonizado por Bárbara Lennie, aborda el tema del mercado de bebés en los países desfavorecidos
  • El thriller Love me not, del director griego, ha sorprendido con su aproximación al asunto de las madres de alquiler

Noticine.com | infoLibre
Publicada el 26/09/2017 a las 10:07 Actualizada el 26/09/2017 a las 13:51
El director de 'Una especie de familia', Diego Lerman, la actriz Bárbara Lennie y el productor Nicolás Avruj.

El director de 'Una especie de familia', Diego Lerman, la actriz Bárbara Lennie y el productor Nicolás Avruj.

EFE
Casi en el meridiano del Zinemaldia, se presentaron este lunes tres películas en su sección oficial: la coproducción mayoritariamente argentina Una especie de familia, del director Diego Lerman, la austriacoalemana Licht, y la grecofrancesa Love me not. Fuera del concurso, el gran protagonista del día fue el actory productor Arnold Schwarzenegger, que vino a presentar el documental marino en el que participa, Wonders of the sea.

La cinta argentina Una especie de familia, ya vista en el festival de Toronto y estrenada en cines australes, con la inconmensurable Bárbara Lennie, ha decepcionado casi unánimemente. Había importantes expectativas ante el filme, que se presentó como primero en competición del día. Las expectativas eran por varios motivos: el primero que su principal y absoluta protagonista es la actriz Bárbara Lennie, una mujer que todo lo que hace resplandece. Podríamos decir que es lo único interesante de esta cinta dirigida por Diego Lerman. La actriz nacida en Madrid de padres argentinos está excepcional en su papel de Malena, pero no es suficiente para salvar una cinta que no ha gustado en términos generales y que apenas fue aplaudida en su pase a los medios.

Su director esta vez no ha dado la talla. La cinta habla de un tema de rabiosa actualidad, el del mercado de bebés en lugares desfavorecidos. La historia cuenta cómo Malena, una doctora porteña que perdió a un hijo, intenta comenzar una adopción en el medio rural del norte del país, en la zona de Misiones. Su marido, también médico, no está muy convencido de llevar a cabo una adopción en unas circunstancias que él no ve muy claras. Pero Malena a pesar de las dudas y miedos iniciales, decide seguir adelante con un proceso que se tornará cuando menos complicado y poco claro.

Al nacer el bebé, el doctor Costas, que es el mediador, un familiar de la madre biológica y una representante legal le pondrán en la tesitura de seguir pensando en la adopción, cuando le plantean que deberá contribuir con una elevada cantidad de dinero en metálico para poder llevarse al niño con ella. Comienza entonces una especie de road movie, en la que en algunos momentos se le unirá finalmente su marido. Y donde le acompaña desde el principio Gato, su gato negro, y que siempre esta de un lado para otro en su transportín sin saber a dónde va. Malena es un personaje constantemente al borde del abismo, con la sensibilidad desbordada, y con un claro desequilibrio mental, pero sobre todo emocional.

Cuesta ver la cinta, se hace larga, y eso que es de las más breves proyectadas en la sección oficial. Demasiados espacios vacíos. Se intenta poner al espectador en una posición incómoda, y sufridora. Puede que Lerman haya querido mostrar lo desgarrador e injusto de las mafias que llevan a cabo este tipo de adopciones ilegales, y en las que están involucrados corruptos de estamentos gubernamentales en algunos casos. Pero insistimos en que lo único destacable de ella, aunque a alguno le ha parecido bien, es la actuación siempre fascinante de una actriz ya consagrada como Bárbara Lennie.

La segunda del día fue la película alemana Licht inspirada en una historia real, la de Mademoiselle Paradis, Maria Theresia Paradis, una joven que se queda ciega a los tres años pero que desarrolla un talento fuera de lo común como concertista de piano. Los padres de la chica son muy exigentes y poco afectuosos con ella, han intentado de todas las formas, por varios medios y  con los médicos mas prestigiosos, que su hija pueda recuperar la vista, pero de momento todos esos intentos resultan infructuosos. Hasta que deciden que le trate un doctor inusual llamado Franz Anton Mesmer.

Este médico tiene en su residencia, una finca barroca rodeada de suntuosos jardines y bosques, y que goza de todos los lujos rococó de la época (la historia transcurre en 1777), su particular sanatorio, y en él trata a unos pocos pacientes que sufren diferentes dolencias. Este hombre está dotado de una energía sanadora, e irá poco a poco haciendo que Theresia recupere la visión, ante los atónitos ojos de sus progenitores. Pero la felicidad durará poco, y cuando otros médicos y miembros de la alta sociedad de la época se enteran de los adelantos conseguidos por Mesmer, intentan que los demuestre, y después lo boicotean diciendo que todo es una farsa. La chica tendrá un problema añadido, y según vaya recuperando su vista irá perdiendo sus dotes interpretativas, el modo de vida que hace que la emperatriz le pague una pensión con la que viven holgadamente sus padres.

Esta película que dirige Kathrin Resetarits y protagoniza Maria Dragus, ha gustado a unos más que otros. La ambientación es exquisita, pero la historia a veces algo lenta, aunque la interpretación de Dragus es sensacional. El filme, aparte de reflejar el episodio que vivió la chica en el hospital del doctor Franz, muestra la mezquindad humana, las envidias, la falta de empatía, la miseria de las mentes crueles de los poderosos, o de los que creen serlo. El acoso a un hombre que estaba muy adelantado a su tiempo, y al que no se entendió, y la tortura emocional de una joven a la que se le roba la ilusión y la decisión sobre su vida.

La última del día, aunque hemos de decir que este año es bastante difícil dilucidar cuántas y cuáles son las cintas participantes en la sección competitiva de este festival, fue una especie de thriller titulado Love me not. Muchos han salido de la sala cuando han comenzado las escenas duras de esta cinta, que dirige Alexandros Avranas y que interpretan Eleni Roussinou y Christos Loulis.

Arranca esta historia en principio convencional con la contratación de una chica como madre de alquiler por marte de un matrimonio joven, pero entre las intenciones de esta pareja no está engendrar niño alguno, sino que necesitan un cadáver para hacerlo pasar por el de la mujer para cobrar un seguro de vida.

Hasta ahí la película transcurre por terrenos mas o menos aceptables. Pero llegarán las escenas impactantes cuando, en la casa donde el marido esconde a su mujer hasta que pase un tiempo prudencial para seguir viviendo con normalidad después de cobrar la póliza de defunción, aparece en escena un vecino que secuestrará a la mujer, la violara, someterá y tortura... Es entonces cuando se ha producido una estampida importante en la sala. Los espectadores que aguantaron hasta el final la califican de dura y sorpresiva.

El día quizás haya sido el de menos calidad hasta ahora en cuanto al cine que opta por los galardones mayores de este festival. El otro atractivo de la jornada fue la rueda de prensa del actor, productor y exgobernador de California Arnold Schwarzenegger, que vino a presentar con algunos miembros de la familia Cousteau el documental marino Wonders of the sea, en el que participa como narrador. El actor de Terminator desplegó simpatía en la rueda de prensa que lideró, criticando a su teórico compañero de partido, el presidente Donald Trump. 

© Carolina G. Guerrero (San Sebastián) —NOTICINE.com
 
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