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El coronavirus reaviva el debate sobre los estrenos de cine online frente a las salas

  • La última película de Xavier Dolan atrajo Filmin a más espectadores en un fin de semana de los que lograron en salas sus anteriores producciones
  • Las iniciativas surgidas por el cierre de los cines avivan el viejo debate entre distribuidoras y salas en torno a la ventana de exhibición 
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Publicada el 09/04/2020 a las 06:00 Actualizada el 13/04/2020 a las 10:48
Un niño mira la cartelera Un niño mira la cartelera en el cine Arclight de Manhattan Beach, California, durante la crisis sanitaria causada por el coronavirus.en el cine Arclight de Manhattan Beach, California, durante la crisis sanitaria causada por el coronavirus.

Un niño mira la cartelera en el cine Arclight de Manhattan Beach, California, durante la crisis sanitaria causada por el coronavirus.

EP

No es, ni de lejos, un debate nuevo en la industria del cine, pero el coronavirus, como en tantos otros ámbitos, ha supuesto una sacudida. ¿Deben tener las salas prioridad en los estrenos cinematográficos, o es hora de que ciertas películas se estrenen directamente online? Con los cines cerrados, y sin siquiera una fecha estimada para su reapertura, algunas distribuidoras recurren a Internet para mantener la actividad —y algunos ingresos— y huir de la competencia feroz que creen que se dará cuando reabran las salas. 

Es lo que ha buscado la distribuidora Avalon —que también tiene una división de producción— con Matthias & Maxime, la última película del director canadiense Xavier Dolan, que debía estrenarse en cines el 3 de abril. Avalon tuvo que posponer la llegada a las salas, pero no a los espectadores, y se lanzó a organizar lo que han llamado un "preestreno en casa": la película estaría disponible durante 48 en la plataforma de streaming Filmin, desde las 20.00 del viernes 27 de marzo a las 00.00 del domingo. 

Era un ensayo, pero salió bien: ni la distribuidora ni la plataforma dan cifras exactas de espectadores, pero sí aseguran que han superado las de cualquier estreno tradicional del cineasta en España, autor también de películas como Mommy (Premio del Jurado en Cannes en 2014) o Solo el fin del mundo (Premio Especial del Jurado en Cannes en 2016). Es más, dice Enrique Costa, de Avalon: ha sido el segundo mejor estreno online, tras Parásitos, la película de Bong Joon-ho, que llegó a esta misma plataforma justo después de haber arrasado en los Oscar. "Nosotros estamos muy felices", dice Jaume Ripoll, cofundador y director editorial de Filmin, que no duda de calificar de "éxito" la iniciativa. 

De vuelta a las ventanas de exhibición

Lo que pasa es que el feliz acontecimiento no lo es de la misma forma para todos. El sector discute desde hace tiempo, y no solo en España, en torno a la llamada ventana de exhibición, el tiempo que contractualmente debe transcurrir desde el estreno de una película en cines y su llegada a los hogares —ya sea por streaming, en DVD o por cualquier otro medio— y que acuerdan distribuidoras y salas. En España, esa ventana suele establecerse en 112 días, aunque esto depende de cada contrato. Simplificando un asunto complejo, se podría decir que los cines han tratado de mantener ese lapso de tiempo, y las distribuidoras y las plataformas digitales, de acortarlo

La crisis sanitaria ha acelerado y avivado estos debates, que no atañen ni de lejos solo a España: Disney ha anunciado ya que su último estreno, Onward, estará disponible en su propia plataforma, Disney+, semanas después de su llegada a los cines, un movimiento que por el peso de la major y por la contundencia del anuncio ha hecho presagiar ciertos cambios en las ventanas de exhibición. Pero las tensiones entre distribuidoras y salas están lejos de desaparecer: "Si queremos llegar a las salas en un futuro con Matthias & Maxime", admite Costa, "sabemos que hay muchos cines que no nos acompañarán en el viaje, pero otros ya nos han asegurado que sí". 

¿Una sala de cine virtual?

Ya hay otras iniciativas en el horizonte. La distribuidora y productora A Contracorriente, responsable también de los Cines Verdi (con locales en Madrid y Barcelona), ha lanzado saladecinevirtual.com, una herramienta donde estrenará cuatro de sus títulos previstos para el mes de abril. No se trata de una plataforma, aclaran, sino algo más similar a un cine: el espectador no paga un abono mensual, sino que compra su entrada, que le da acceso a ver la película en la pantalla del ordenador o en la televisión. Los estrenos se mantendrán en esta cartelera online el tiempo que la empresa considere oportuno, como ocurre con las salas de cine. 

La programación prevista cuenta, por ahora, con cuatro títulos de A Contracorriente que debían llegar a la gran pantalla en las próximas semanas: el documental La pasión en el arte (6 de abril), la película de ciencia ficción Vivarium (8 de abril), la italiana La alegría de las pequeñas cosas (10 de abril) y la francesa Los profesores de Saint-Denis (17 de abril). "Cuando supimos que nos veíamos abocados al cierre", cuenta Eduardo Escudero, de A Contracorriente, "nos preguntamos cómo nos podíamos seguir comunicando con el público". El sector, explica, no sabe cuándo podrá recobrar la normalidad, y no era viable posponer todos los estrenos: "Ya veníamos de una situación al límite, con 10 estrenos a la semana, que si eres una major te abres paso, pero para las independientes era muy duro". 

A la iniciativa se han sumado casi 80 salas de toda España. Cada cine tendrá un código de descuento que hará llegar a su público habitual: los ingresos que vengan identificados con este código, irán directamente a cada cine. Además, A Contracorriente repartirá también entre las salas adheridas un porcentaje de los ingresos que se deriven de plataformas con las que se asocien, como Apple TV o las aplicaciones de Android, LG o Samsung. Pero Escudero lo tiene claro: "Es una tirita, un vendaje. Se trata de intentar minimizar los problemas que tendremos después y de no perder el contacto con el espectador". 

Una entente cordiale

Hay algo que las dos partes tienen claro. Como dice Borja de Benito, portavoz de la Federación de Cines de España, "la taquilla es la primera fuente de financiación de las películas". Esos ingresos, por ahora, no los suplen ni plataformas ni ventas de derechos a televisiones. Y nadie quiere renunciar a ellos, ni las majors ni las independientes. De hecho, Enrique Costa, de Avalon, matiza los buenos resultados del estreno de Dolan: "Aunque el número de espectadores sea mayor [en Filmin] que en los cines, la recaudación sigue siendo mayor en salas, porque las entradas son más caras". 

Por eso las distribuidoras apuestan por un modelo mixto. "Muchos exhibidores entienden que tienen que defender un modelo en el que los servicios de streaming son competencia", reflexiona Eduardo Escudero, "pero nosotros creemos que son complementarios". Y utiliza como ejemplo Parásitos, que tras ganar el Oscar regresó con fuerza a als salas, pese a que ya estaba disponible en varias plataformas online. "Nosotros defendemos las ventanas de exhibición, pero habrá que ajustarlas caso por caso, porque habrá películas que permitan una exhibición en ambos formatos, otras que no y otras que funcionen mejor online", defiende. 

Algo similar defiende el responsable de Avalon, que insiste en que "lo más importante siguen siendo las salas de cine" pero también lanza que "habrá que ver cómo vuelven las salas y cómo vuelve el público a las salas". Por ahora, ellos no han cerrado más estrenos online, y de hecho defiende que algunas películas de su catálogo solo tienen sentido en salas: "Cuando conseguimos Under the skin [una película de Jonathan Glazer con Scarlett Johanson que se estrenó en 2014 y jamás llegó a España] fue precisamente para llevarla a los cines, no tendría sentido hacer un estreno online". Y lanza el guante a los exhibidores, particularmente a las grandes cadenas, entre las que encuentra —sin dar nombres— una particular oposición a renegociar las ventanas

Todo este movimiento ¿es un paréntesis o un cambio definitivo? Al inicio de la crisis, con los cines recién cerrados, las propias salas lo veían claro: "Tenemos que tener en cuenta", decía Borja de Benito, "que estamos en una situación extraordinaria que exigirá medidas extraordinarias". Pero Jaume Ripoll, de la plataforma Filmin, advierte: "Es importante que si queremos acostumbrar al usuario creemos hábitos, y estos se hacen desde la convicción y la determinación, no desde el acumulado de excepciones".

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