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'El gobierno de las togas': por qué la judicialización no es la respuesta al problema catalán

José Antonio Martín Pallín
Publicada el 10/11/2020 a las 06:00

"Hace ya algún tiempo, las tensiones de la vida política comenzaron a llegar a los juzgados y tribunales, para que seamos los jueces los que tengamos que resolver situaciones que nunca debieron salir del marco de la confrontación política". Lo dice José Antonio Martín Pallín, magistrado emérito de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Y dentro de esta tendencia, defiende, el juicio del procés es especialmente significativo. Martín Pallín ha criticado abiertamente numerosos aspectos del proceso contra los líderes independentistas por la organización del referéndum del 1 de octubre, y en El gobierno de las togas analiza el contexto en el que se produce lo que considera una judicialización de un problema político, deteniéndose también en detalles del proceso y de la sentencia, y señalando sus posibles consecuencias. infoLibre recoge aquí la introducción del libro, editado por Catarata y la revista Ctxt, en librerías el 10 de noviembre. 

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Son varias las razones que me han impulsado a escribir este libro. Durante más de cuarenta años he desarrollado mi vida profesional entre el Ministerio Fiscal y el Tribunal Supremo, como magistrado en la Sala Segunda. Han sido todos estos años dedicados los que me han permitido enriquecer mis conocimientos y mi sensibilidad ante los conflictos humanos que surgen en todas las sociedades, sean o no democráticas. Hace ya algún tiempo, las tensiones de la vida política comenzaron a llegar a los juzgados y tribunales, para que seamos los jueces los que tengamos que resolver situaciones que nunca debieron salir del marco de la confrontación política. Para eso están los mecanismos previstos en todas las Constituciones democráticas.

Como fiscal he celebrado miles de juicios que, además de ejercer las acciones penales, me han permitido profundizar en la comprensión del entorno y las circunstancias que podían haber llevado a esas personas al banquillo de los acusados. Por supuesto, hay un factor criminológico que surge de la marginación social, pero actualmente las circunstancias han cambiado y una parte importante de la estadística criminal la ocupan los delitos económicos, relacionados con la corrupción de funcionarios públicos y de particulares. Mi tarea como fiscal consistía en tratar de convencer al tribunal de la existencia de pruebas suficientes para formular una acusación y pedir una determinada pena o incluso la absolución. Pero mi labor no acababa en ese momento. Después de finalizar el juicio, tenía que leerme las sentencias para decidir si estaba de acuerdo con ellas o procedía interponer algún recurso. Más adelante, con la vigencia de nuestra Constitución, se amplió la esfera de posibilidades y tuvimos que entrar de lleno en la comprobación del cumplimiento riguroso de las garantías constitucionales establecidas en todos los sistemas internacionales de derechos humanos. Era necesario leer previamente las sentencias recurridas. Una vez que llegué al Tribunal Supremo, debía estudiar y seleccionar los recursos para comprobar si efectivamente se había vulnerado alguno de los principios esenciales y las garantías propias del proceso penal de una sociedad democrática.

Esta larga trayectoria entre el Ministerio Fiscal y la Magistratura me permite, modestamente, afirmar que tengo una experiencia temporal y material consolidada por mi práctica como acusador y como magistrado. Estoy seguro de que mi criterio será discutido y criticado por muchos juristas, incluso por algunos que no tengan esta condición, pero puedo asegurarles que el principal motivo de mi discrepancia con la actuación judicial, en el caso de los independentistas catalanes, nace de mi rechazo a que un proceso político desarrollado a través de órganos constitucionales, controlado por el Tribunal Constitucional y culminado en una sesión parlamentaria pueda ser criminalizado, sin haber optado por otras alternativas como la aplicación de las previsiones constitucionales del artículo 155. La sentencia condenatoria de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, que va ser objeto de mi análisis crítico, reconoce paladinamente que todo lo que ha considerado como un proceso rebelde o sedicioso quedó abortado por la aplicación de las medidas políticas tomadas por el Gobierno de la Nación. Por eso nunca comprenderé cómo el Tribunal Supremo de un Estado democrático puede criminalizar iniciativas políticas, arrogándose competencias que nunca debieron utilizarse para hacer frente al conflicto catalán.

El segundo motivo es mi preocupación por la incapacidad histórica y política de mi país, en los tiempos presentes y pretéritos, para afrontar una situación que corre el riesgo de hacerse endémica. El llamado conflicto catalán no es nuevo, e incluso la sentencia, de casi 500 páginas, dedica unas cuantas líneas a los antecedentes, relativamente recientes, para establecer una comparación, que en mi opinión no es homologable, con la declaración de independencia desde el balcón de la Generalitat por Lluís Companys en el año 1934. El llamado conflicto catalán ha gravitado sobre nuestra historia desde hace largo tiempo. Para no retroceder estérilmente a épocas más remotas, iniciaré mi reflexión a partir de la proclamación de la dictadura de Primo de Rivera en el año 1923. Cuando Alfonso XIII dio un golpe de Estado, entregando el poder a un alto cargo militar que, por circunstancias del destino, era capitán general de Cataluña, la burguesía catalana celebró este acontecimiento. El advenimiento de la II República ha sido siempre el punto de partida de mis reflexiones sobre la democracia y los valores cívicos que quisiera ver, algún día, instalados con solidez en nuestro país. Años antes, la experiencia del Estado federal que propugnaba la I República (1870-1873) hubiera sido una solución para afrontar este conflicto, pero su duración fue tan efímera que no pudo plasmarse en un texto constitucional que rigiera nuestra convivencia política.

Me parece oportuno recordar, como precedente, que todas las fuerzas democráticas que alumbraron la II República habían acordado en el Pacto de San Sebastián de 1929 la creación de Estatutos de autonomía lo más amplios posible para las llamadas comunidades históricas, como Cataluña, el País Vasco y Galicia.

Las fuerzas políticas reaccionarias, sociales y eclesiásticas, se aliaron para aunar todos los medios a su alcance hasta conseguir derrocar el régimen ejemplar de derechos y libertades políticas y sociales que se recogían en la Constitución de 1931. Ni los más acérrimos partidarios del golpe militar de 1936 han sido capaces de negar las avanzadas políticas de educación, cultura y seguridad social que se pusieron en marcha. No me voy a detener en sus bondades, pero siempre lamentaremos la pérdida de esa oportunidad histórica que transcurrió en tiempos convulsos para toda Europa. En mi opinión, la II República fue una gran oportunidad para asentar en nuestra sociedad los valores democráticos y los avances sociales, con absoluto respeto al pluralismo de todas las ideologías comprometidas con los derechos y libertades fundamentales.

El golpe militar del 18 de julio de 1936, que triunfó tres años después, dejó un reguero de sangre y desolación que nunca hemos podido superar. Nuestras carencias históricas y nuestro déficit democrático nacen de la oposición feroz de los vencedores a cualquier intento para integrarnos en la cultura democrática europea. Los movimientos democráticos que surgieron desde los primeros momentos en contra de un régimen totalitario —que representaba un anacronismo en la Europa que empezaba a gestar el embrión de lo que ahora es la Unión Europea— siempre propugnaron la sustitución de la dictadura por un sistema democrático que tuviese en cuenta las peculiaridades de Cataluña y el País Vasco.

Cuando se comienza a desarrollar el moderno independentismo catalán, los poderes políticos tuvieron la oportunidad, durante varios años, de concertar una solución política compatible con nuestra actual Constitución. En mi opinión, y a pesar de los dogmáticos inflexibles, esta solución pasaba por un referéndum consensuado como en Escocia y Canadá, aunque con ciertos condicionamientos y limitaciones. Todas las estadísticas demoscópicas solventes de las que se disponía apuntaban a que si se hubiera celebrado una consulta popular, hace unos años, hubiera triunfado rotundamente el “no” a la independencia unilateral de una República catalana independiente.

Los políticos catalanes, como era de esperar, no cejaron en su empeño y pusieron en marcha lo que se denomina la hoja de ruta, que se atajó por el Tribunal Constitucional de manera clara y rotunda. Siempre estuvo abierto el espacio para el diálogo en busca de la convivencia y, aunque no seré yo el que reparta las culpas políticas, es evidente que el Gobierno central, en manos del Partido Popular, pretendió dar un “golpe jurídico” para enfrentarse a las propuestas independentistas, encomendando esta tarea, propia de la actividad política, a lo que en ciencia política se denomina el gobierno de las togas. Se retorcieron las funciones y el sentido de un Tribunal Constitucional en una sociedad democrática, regida por el principio de la división de poderes. Se modificó ad hoc el Código Penal para poder castigar determinadas conductas. En definitiva, se decidió que los jueces penales tenían la palabra y que todo era un problema que se solucionaba con la aplicación del derecho penal.

Es cierto que vivimos en una sociedad en la que todo se pretende regular por leyes, dejando un escaso espacio a los ciudadanos para que solucionen sus conflictos por las vías del convenio, el pacto o las votaciones democráticas. Precisamente por ello el Poder Judicial ocupa un mayor protagonismo, a veces indeseable, en los espacios públicos e incluso privados. Corresponde a los políticos afrontar, con responsabilidad, las cuestiones que afectan a la buena gobernanza del país. No pueden eludir sus obligaciones remitiendo a los jueces conflictos que no son propios de la función jurisdiccional, trastocando el sistema de la división de poderes y perturbando la estabilidad democrática. La cosa pública, su gestión y gobierno, pertenece en exclusiva a los legisladores y a los que administran, desde sus cargos ejecutivos, las políticas necesarias para el desarrollo de la vida diaria, velando por los intereses generales.

Un sector del llamado catalanismo independentista se presentó a las elecciones del año 2015 anunciando, clara y transparentemente, como acontece en toda sociedad democrática, que en su programa electoral ofrecían a sus potenciales electores activar las medidas políticas y legislativas necesarias para llegar a la proclamación unilateral de independencia de Cataluña en forma de república. Consiguieron la mayoría parlamentaria.

Era evidente que esta iniciativa política iba a suscitar conflictos y controversias con el resto del Estado español y con la legalidad constitucional, por lo que a nadie podría extrañarle que el Gobierno central utilizase los mecanismos previstos constitucionalmente. Se trataba de impedir, coartar o reconducir estas iniciativas, valiéndose del único procedimiento que contempla nuestra Constitución, que no es otro que el de suscitar ante el Tribunal Constitucional, máximo intérprete de la Constitución, la constitucionalidad de las leyes o iniciativas legislativas encaminadas a organizar un referéndum vinculante sobre la independencia y a proclamar, en virtud de sus resultados, la República catalana. Resulta impensable y denotaría una grave irresponsabilidad que los dirigentes políticos y los partidos independentistas catalanes no contemplasen las consecuencias de esta inevitable reacción.

Ante esta encrucijada, el Gobierno central y los partidos políticos sin responsabilidades de gobierno y que no participan de estas ideas independentistas debieron meditar serenamente sobre las previsibles consecuencias, escoger las respuestas adecuadas y buscar las posibles salidas. Del mismo modo, los catalanistas independentistas deberían ofrecer cualquier otra alternativa. Es justo reconocer que desde estas esferas se ha invocado reiteradamente la necesidad del diálogo y de buscar una salida pactada, al estilo de la vía utilizada en Escocia y, con anterioridad, en Canadá. No es mi propósito, ni el objeto de este libro, hacer una crítica a las posiciones intolerantes de una parte de la sociedad española, ni siquiera al inmovilismo del Gobierno central ante estas propuestas, sino poner de relieve que algunas reacciones posteriores han tensado, en exceso, los principios y fundamentos esenciales de un sistema democrático firmemente asentado en sus valores fundamentales, que no son otros que la división de poderes, el respeto a los valores superiores de la Constitución y a los compromisos contraídos con la comunidad internacional, en forma de pactos y tratados internacionales sobre los derechos civiles y las libertades fundamentales.

El punto de fricción se encuentra, evidentemente, en el artículo 2 de la Constitución, que fundamenta su propia existencia “en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”. Sin embargo, a continuación reconoce, de forma un tanto contradictoria (lo que abre una vía interpretativa), “el derecho a la autonomía de las nacionalidades”. Si la respuesta del Estado se hubiera limitado a utilizar los mecanismos constitucionales para enfrentarse a las iniciativas independentistas, sería difícil formular críticas y, con toda seguridad, nos encontraríamos ante un panorama distinto.

Pero han sucedido cosas que trascienden la pura legalidad para constituir un suceso inesperado e indeseado que ha suscitado la atención de toda la comunidad internacional y de la gran mayoría de los medios de comunicación. Los informativos de las televisiones abrieron sus programas y crónicas con los sucesos insólitos acontecidos el 1 de octubre de 2017. No tuvieron la misma atención las concentraciones ante la Consejería de Hacienda el 20 de septiembre de 2017. La diferencia me parece significativa.

Transportar y utilizar contingentes importantes de la Policía y de la Guardia Civil para impedir, por la fuerza, que se ejerciese el derecho y la voluntad de votar en un referéndum cuyos efectos serían puramente simbólicos, fue una decisión tomada más por instintos emocionales y rentabilidad electoral que por racionalidad política. Era evidente que la ley de referéndum, la de transitoriedad a la República catalana y la convocatoria electoral del 1-O habían sido declaradas inconstitucionales. Por tanto, una declaración de independencia, cuyos efectos políticos habían sido abortados en su origen, solo podría tener efectos simbólicos.

Todas las televisiones del mundo retransmitieron la violencia policial. Su impacto conmocionó a la opinión pública internacional, que no podía entender que la única reacción de un Estado democrático frente a un acto declarado indudablemente inconstitucional fuera la de actuar como si se tratase de una manifestación violenta o de una programada rebelión de las masas.

La mayoría de los medios de comunicación internacionales y los políticos extranjeros no entendieron esta desproporcionada y violenta intervención de las fuerzas de seguridad del Estado. Es cierto que la inmensa mayoría de los Gobiernos que forman parte de la comunidad internacional, actuando dentro del más estricto formalismo diplomático —y es posible que también por sus convicciones—, se opusieron a la declaración unilateral de independencia, pero gran parte de los ciudadanos y muchos de esos mismos políticos reclamaron también la necesidad de un diálogo racional, civilizado y propio de sociedades democráticas maduras, para encontrar una posible salida a esta situación insostenible, con repercusiones también en otros ámbitos como el económico, social y financiero.

Ninguna de las normas reguladoras de las competencias del Poder Judicial permite al mismo controlar o anular leyes aprobadas en sede parlamentaria. Solo tiene la posibilidad de suscitar una cuestión de inconstitucionalidad, de una ley o de parte de ella, sometiéndose, en última instancia, a lo que resuelva el Tribunal Constitucional. Pero, en mi opinión, las cotas del intervencionismo judicial y la extralimitación del principio de la división de poderes alcanza sus máximos niveles cuando, como estamos viendo, el Poder Ejecutivo va más allá de la utilización de las resoluciones administrativas y se decanta por echar mano del derecho penal para criminalizar decisiones adoptadas, mediante votación, en un Parlamento soberano. Siempre he pensado que el derecho penal debe detenerse ante las puertas de un parlamento cuando trata de enjuiciar actividades parlamentarias. Así lo entiende Inglaterra, la cuna del parlamentarismo, cuando en su Bill of Rights (Declaración de Derechos) de 13 de febrero de 1689 proclama que “las libertades de expresión, discusión y actuación en el Parlamento no pueden ser juzgadas ni investigadas por otro tribunal que no sea el propio Parlamento”.

Si la actuación violenta de la policía el 1-O conmocionó a la opinión pública mundial, los que ostentan el Poder Judicial, nuestros políticos, los periodistas y los ciudadanos deben saber que, en otros Estados democráticos, resulta incomprensible que la voluntad de la soberanía popular, que radica en el Salón de Sesiones de un Parlamento, sea invadida por el Poder Judicial hasta el extremo de encarcelar, de manera selectiva e incongruente, a unos pocos protagonistas de una decisión que tomaron todos los que participaron y apoyaron, con su voto, la declaración de independencia y la proclamación de la República catalana.

Cuando se confunden las líneas divisorias entre los distintos poderes y se concentra la reacción en los juzgados y tribunales penales, sin escalonar las respuestas previstas en el texto constitucional, se está vulnerando gravemente la esencia de la democracia. Trataré, en lo posible, a lo largo de los pasajes que vienen a continuación, de exponer, según mi criterio, cuáles son los inconvenientes, cuáles las consecuencias y cuáles los efectos sobre la consolidación de nuestra democracia.

Cuando se examine, con más reposo, todo lo acontecido y las consecuencias de una sentencia dictada al final de un proceso penal seguido ante el más Alto Tribunal de nuestra nación, podremos valorar el alcance y los efectos sobre un conflicto político agravado por la innecesaria e invasiva actuación de la jurisdicción penal.

Así que ya lo saben ustedes: mi formación jurídica y mi pasión por la democracia son los dos factores que me han llevado a escribir este libro, que les agradezco tengan en sus manos.

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71 Comentarios
  • yosolo1 yosolo1 14/11/20 21:21

    Martín Pallín es un jurista parcial, que nunca se ha manifestado contra las actuaciones de los jueces que verdaderamente van contra el pueblo español, y me refiero a las vergonzosas sentencias del Tribunal Supremo en materia de gastos de constitución de hipotecas, de intereses distintos al Euribor, fraude en la contratación de funcionarios interinos, en los que ha dictado sentencias contrarias incluso con la jurisprudencia que el propio tribunal había establecido en las salas especiales. Del caso voslkwgen ni les hablo, 500 € para el español de a pie, y 6000€ para el alemán y norte americano. No sigo, Martín Pallín, es considerado un oportunista, muy majete, pero el catedrático de derecho Penal Enrique Gimbernat, de padres catalanes, ha opinado lo contrario de Pallín, y en algún debate le ha dejado bastante mal. Pero no está mal que aquí se lean otras opiniones de la izquierda antirfranquista, como la de Gimbernat.

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  • Ataio Ataio 14/11/20 18:31

    No sé si leeré el libro del sr Martín. Mi pereza ( virtud-defecto ) probablemente me lo impida.
    Doy por hecho que será un buen libro, atendiendo a la capacitación del autor, su rigor y honradez.
    Agradezco su valentía al tratar un tema incómodo y complicado.
    No creo que acierte en todo ( ni que lo pretenda ) dado que hay varios aspectos bastante subjetivos. Pero, cuando menos, aportará luz y notables elementos de juicio.
    Ya en este artículo-presentación me surgen algunas dudas.
    Cuando hace referencia a " las previsiones constitucionales del artículo 155 " no entiendo bien a que se refiere. He buscado el 155 en la wiqui. Parece ser que, a diferencia de otros países, en el nuestro, antes disolver las instituciones de una autonomía o suspender sus funciones, cabe la posibilidad de TOMAR MEDIDAS que demanden su obligado cumplimiento por parte de las instituciones de la autonomía en cuestión. Dichas medidas ( serán estas las previsiones ?), no se especifican, y puede ser este el origen de que, en su día, el Psoe se manifestase partidario de un 155 " blando ". Podemos concluir pues, que el 155 se presta a interpretaciones y ejecuciones varias, y no solo una e inequívoca.
    Coincido con el sr. Martín en que la propia constitución siembra cierta confusión al hablar de " la unidad de la nación" y de sus " nacionalidades ". Aunque creo que la misma, es salvable con buena praxis política. El espíritu de la constitución aboga por una mancomunidad, España, compuesta por diversas comunidades.
    La única posible contradicción que aprecio, es en lo referido a que " lo que acontece en un parlamento, solo el mismo puede juzgarlo o investigarlo " ( a no ser que se refiera al ámbito penal ). Pues es el mismo autor quien alude varias veces al tribunal constitucional como garante de lo constitucional y por ende lo legal.
    Hay un hecho, que yo considero determinante para el devenir del independentismo en el pasado reciente y en su futuro. La conversión de la derecha catalana a los postulados independentistas. Es notorio, que ello es debido a las investigaciones sobre la dinastía Pujol, y no a cuestiones conceptuales o políticas. Algo del todo perverso y nada respetable.

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    • Ataio Ataio 14/11/20 19:56

      Sigo, con perdón.
      Si algo está claro en el artículo es que, el autor incide una y otra vez, en las limitaciones de la justicia y, por tanto, el error tan grave de buscar una solución al conflicto mediante la justicia penal. Incluso ( con acertado criterio) apela a la política como solución, pero no le concede carácter de omnipotencia. Ya que solo ve la misma en la constitución, manifestada esta a través del tribunal constitucional.
      Soy de la opinión que los presos, nunca debieron serlo. Una inhabilitación para los funcionarios, hubiese sido mucho más justa, inteligente y práctica. Y los Jordis, prestar servicios sociales una temporada no les vendría nada mal.
      Siempre he sido partidario de un referéndum. No entiendo como se puede demonizar uno de los ejercicios democráticos mas sublimes. Eso sí, consensuado y debidamente reglado. Con tiempo para que la ciudadanía valore pros y contras. Y no solo el sí o el no, al menos una tercera opción federal.
      El ejercicio de cinismo que los independentistas pretendían al querer llevarlo a cabo en su momento álgido es del todo inaceptable. Además de forma unilateral. Dos veces mediante elecciones plebiscitarias ha quedado claro que más de la mitad de los catalanes no somos partidarios de la independencia. Sin embargo, nuestros gobernantes catalanes actúan como déspotas ignorando este hecho y se arrogan el carácter democrático de sus prácticas. Me lo expliquen, por favor.
      Es este, un aspecto en el que creo que el sr Pallín yerra ( manifiesta que los independentistas ganaron las elecciones con sus postulados), pues siendo el parlament el representante de la soberanía popular, no está legitimado para tomar una decisión de este calibre.
      Por último, no entiendo como personas que se dicen demócratas y progresistas, defienden la nefasta, torpe y brutal gestión que del conflicto hizo y hace el PP. Es penoso.
      Aquí lo dejo, porque ya me he extendido más de lo debido.
      Desearle suerte al exmagistrado y agradecerle su noble voluntad.

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      • Ataio Ataio 14/11/20 20:21

        Lo siento. Saludos a todas.

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  • jagoba jagoba 14/11/20 01:15

    Gabon
    Es de agradecer que José Antonio Martín Pallín se pronuncie tan claramente en asuntos de política. Quizas por su independencia económica, por su sabiduría o por su edad. Quizas por las tres cosas.
    Pinta que va a ser un buen libro, donde aparecen asuntos como:

    "Corresponde a los políticos afrontar, con responsabilidad, las cuestiones que afectan a la buena gobernanza del país. No pueden eludir sus obligaciones remitiendo a los jueces conflictos que no son propios de la función jurisdiccional, trastocando el sistema de la división de poderes y perturbando la estabilidad democrática".

    Y uno de los aspectos, que contraría este deseo de Pallin, será que tenemos politicos muy mediocres.
    En lugar de hacer política, de dialogar, solo miran la cuenta de resultados, los votos.
    Y en los últimos años se ha instalado las políticas Bannon, donde no importa la mentira, y el poder se consigue con la compra de los medios. Todo es imagen y contraimagen. Espero que sin Trump el sistema cambie y mejore un poco.
    Cuando Pedro Sanchez decide hacer un Consejo de ministros en Catalunya, me parece todo un acierto, y política con mayúscula. La política es dialogo y habilidad, en el gobierno y la oposición.
    A estas alturas , no necesito hacer pájaros de barro, los míos ya lo eché a volar hace mucho tiempo.

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  • jagoba jagoba 13/11/20 18:44

    Arratsaldeon.
    En la política en general, y en el caso del proces en particular, intervienen muchas variables.
    Y ocurre como en algunas películas de espías con muchos personajes, que en un principio nos puede liar. Hay que dejar que trascurra la trama, definir las variables y "dejarlas bailar". Esto último ocurre en política y en matemáticas.
    En el proces había grupos e intereses distintos. Algunos intereses unían voluntades y otros se obviaban y metían debajo de la alfombra.
    Pallin nos habla lo que debe ser, o lo que no debe ser. No se puede judicializar la política.
    Pero al PP si le interesó. Y no desde el 1 de Octubre. Desde el 2011. Ya llevaban adelantado la trifulca del Estatut. Un camino por supuesto judicializado.
    El periodo de 2011 a 2015, con mayoría absoluta, le caía basura desde cualquier esquina con infinidad de casos de corrupción, empezando con Bárcenas y la caja B del partido.
    Son de derecha extrema, pero no son idiotas.
    Sabían que por otro lado CyU padecía la misma enfermedad que ellos: corruptivitis. Y que cualquier solución les valía, incluso, hacerse ultranacionalista.
    Grupos y variables(intereses).
    No hablo de suposiciones, sino de hechos., esto es historia y reciente.
    El PP dejó que se calentara la independencia , hasta que se forma el belén, que iban a judicializar, con toda seguridad, mas teniendo en cuenta que salen muy favorecidos de los juzgados.
    En contra de lo que pueda parecer, por tener tantos casos de corrupción, le interesa el "gobierno de las togas".
    Miremos los resultados, Casado no permite hablar ni un segundo de corrupción, aunque le chorree, y encima ha sido capaz de dar un giro al centro. Partido democrático y limpio. Objetivo casi conseguido, si no fuera por la kitchen.
    ¿Y Convergencia y Unió? Son independentistas, perseguidos por la justicia española. Ya pero también dentro hay una pandilla de chorizos y ladrones.
    Esquerra no tenía fuerza de votos. El objetivo de Junqueras era hacerse la primera fuerza de Catalunya. En el 2011 era impensable. Ahora no está tan lejos.
    Comparto con Pallin: "un conflicto político agravado por la innecesaria e invasiva actuación de la jurisdicción penal"

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    • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 20:42

      Gau on, Jagoba. Nunca es tarde si alcanzas la paz y te reconcilias contigo mismo estimandote un poco en vez de despreciar a los demás por el morro. Parece que existen otras formas de intervenir y de empezar una conversacion diferente a la de insultar pero si es cierto que llevan más tiempo. Yo, por vicio o lo que sea, me curre cinco comentarios, bost, que al comentarista anteriormente conocido como Platanito le parecieron "batacazos" y respondió con un acto de fe y alistándome en un bando. Tu te has recorrido toda la sala en pelotas y con gestos muy feos antes de intervenir como parece más razonable y aunque sea de una forma extraña. Cada cual habla de lo que le parece y aunque a mi me convocó lo que dice Pallín en el prológo de un libro y a eso me limité, parece que otros quereís contarnos algunas cosas sobre el procés y defender la honra de Pallín. Y ni se sabe cuantas cosas más pero ninguna sobre lo que dice en el prologo y, si hace falta, imaginar lo que dirá en un libro que no hemos leido. Salvar al exmagistrado Pallín es la misión aunque nadie sabe que estuviera en peligro tras soportar cinco batacazos, cinco, en los que, al parecer, solo se ven insultos encadenados y anatemas hacia el extogado. Tu intervencion y otras son algo raras porque no hay manera de que se responda a lo que se critica y a lo que dice Pallín. No hay manera de conocer tu opinión sobre lo que dice del 155 y su aplicación antes del 1-O y como supuesta alternativa a la "judicialización". NI sobre la omnipotencia de la política o la palabrería que ronda alrededor de la "no judicilización" e incoherencias a mogollón. No hay manera de hablar de lo que habla Pallín y todo acaba en el mismo sumidero, Casado, el PP y la mona de pascua. En fin, que me parece bien si a ti te sirve pero estás en un monólogo contigo mismo. Y para lo mismo pero sin insultar: salvar a Pallín sin hablar de lo que habla Pallín. Creo que para divagar o para imaginar has llegado tarde y nadie te va a contrariar a estas alturas. No, por supuesto, los exPlatanitos y otros fan a los que las ideas o lo que diga Pallín les resulta indiferente. Yo creo que ni lo han leido y para nada lo del 155. Un saludo y ahora sí el ron.

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  • Coronel Dax Coronel Dax 13/11/20 13:53

    Discrepar de las tesis que plantea Martín Pallín es una postura legítima, pero descalificarlo a base de atribuir su postura a mala fe o a interés comercial creo que es ir demasiado lejos.

    Aplicar la coacción del Estado para combatir un comportamiento delictivo individual o de un pequeño colectivo no suele, salvo excepciones (hay una serie del narco Pablo Escobar donde aparece una clara excepción), causar problemas sociales. Cuando nos enfrentamos a grandes grupos de población con un comportamiento que consideramos “desviado”, a mi modo de ver, es preferible alcanzar una solución pactada. No siempre es posible, es verdad, pero hay que contar hasta diez, pues las consecuencias de la respuesta coactiva (represiva) suelen ser nefastas. Del lado españolista es la aparición e Vox y la voxización de PP's y C's, e incluso de una parte del PSOE. Del lado catalanista, la voxización de PdCat, la aparición de la CUP, y las enormes dificultades de ERC para cambiar el relato. Entiendo como “voxización” la dificultad para entender al contrario en este asunto, tratándolo como un enemigo con el que nada se puede acordar y que la única salida es la represión. Y cuando me refiero a los partidos, incluyo a sus militantes y simpatizantes.

    Sobre cómo se llegó al “procés” hay opiniones diversas. La mía reparte culpas, pues al nacionalismo catalán se le opuso desde hace años (muchos, pero me refiero a una escalada desde los años 90's) un nacionalismo español que se justifica en su anticatalanismo y ambos nacionalismos se han ido retroalimentando, azuzados por partidos con un objetivo siempre espurio: ganar votos con el cultivo del odio.

    Lo que imagino que nos cuenta Martín Pallín en su libro creo que es lo que vino después del “procés”, que fue el “proceso del procés”, con una utilización de la legislación por parte de los órganos judiciales tan espuria, como pudo ser la utilización que habían hecho antes los independentistas de su poder en el Govern de la Generalitat.

    Un saludo.

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    • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 15:47

      Doy por hecho que no responde a mis comentarios y no me doy por aludido. Se agradece que alguien comente otros comentarios sin empezar por el insulto y la descalificación aunque se ponga un poco severo al enjuiciar lo que “es ir demasiado lejos”. Nadie es ajeno a ciertas desmesuras y retóricas y bien cierto es que seleccionamos, nos aplicamos y aplicamos filtros a algunos que van “demasiado lejos” y absolvemos o no nos aplicamos por igual a los que se van casi siempre a la estratosfera.
      El caso es que usted y cada cuál interviene como le parece, no está opinando sobre lo que dice Martín Pallín en su prólogo y lo que nos comenta es cómo ve o ha visto lo del “procés”. Y que resume en un reparto de culpas. Como posición es impecable y a ver quién discute eso o como se aborda a quien se ha cogido posición tan poco comprometida como justa y sabia o salomónica. Pero, al menos en mi caso, esto no iba de juzgar o analizar el “procés” y “las culpas” sino de opinar sobre aquello que dice Martin Pallín en su prólogo. Sobre la “judicialización de la política”, la omnipotencia que le atribuye a esta, los jueces como agentes que “resuelven conflictos”, los “problemas endémicos” o “históricos” que se deben resolver hablando o sugiriendo fórmulas empleadas en otros países sin diferenciación y como trasladables de forma mecánica a otro al margen de su contexto, condiciones y reflexiones casi opuestas como en los casos de Escocia y Canadá.

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      • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 15:48

        El caso es que, usted, Coronel, siendo muy severo con el que, al suponer intenciones comerciales, va demasiado lejos, nos propone para defender a Pallín una suposición libre y lo que usted “imagina” que cuenta Pallín en su libro. Así, imaginando, no podemos discutir de nada y cada cual puede imaginar lo que quiera. No se trata de imaginar y sí de opinar sobre lo que podemos leer en el resumen. Y no es poco como para poder opinar sin tener que imaginar. Por ejemplo, la aplicación del 155 que propone a toro pasado mucho antes de celebrarse el referéndum del 1-O. Y contemplar eso como medida política, atribuyéndole efectos pacificadores pero desconociendo si los hechos violentos y la desobediencia no podrían haber sido mayores por ese motivo que los que vimos. ¿Usted era partidario de aplicar ese artículo antes del 1-O? Yo no leí esas opiniones y menos entre los sectores a los que halaga Pallín. De hecho lo han criticado siempre y considerado antidemocrático hasta ayer.
        Usted parece sugerir que cuando nos enfrentamos a colectivos amplios y con representación política que puede ser mayoritaria, las leyes deben cancelarse y con ellas la democracia y los procedimientos y los derechos que ampara. Y que no deberían juzgarse las ilegalidades cometidas a lo largo del tiempo por el Govern. Esto debería funcionar en algunos casos pero en otros no e imagínese la de barbaridades que se podrían aprobar de forma democrática y por mayorías ultras si la legitimidad viniese exclusivamente de lo que apoyen las mayorías en cada momento.

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        • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 15:49

          La democracia es algo más y el acuerdo y la negociación siempre conveniente. Pero de la política forma parte también la impotencia, el desacuerdo, las leyes y los jueces que deben juzgar su incumplimiento y los delitos cometidos. De forma individual o con coberturas y justificaciones de lo “que el pueblo demanda”. Y que suele ser un “pueblo” inventado, prefigurado o seleccionado casi siempre que se actua en su nombre. En fin, esto es elucubrar o discutir sobre lo que imaginamos. El resumen es bastante claro y de eso iban, en mi caso, los comentarios. El procés, las culpas, el “problema” y “sus soluciones” es o son otros temas y las de Pallín otras opiniones más. Para algunos santificadas o propietarias de verdades incuestionables.

          Un saludo.

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          • Coronel Dax Coronel Dax 13/11/20 18:11

            Por partes:

            Usted no ha hecho mención a un interés comercial de Martín Pallín para realizar su crítica. Por tanto, es evidente que en mi comentario no me refería a usted.

            No considero que mantener una posición central, más o menos equidistante entre dos ideas extremas, otorgue una superioridad moral por el hecho de ser central. Es muy habitual en los medios poner como virtuosos a los partidos “de centro” (hoy en el editorial de El País, viene un ejemplo). El “centro” sería una postura ideológica entre PSOE y C's y ahí no me encontrarán. Pero, ¡qué le voy a hacer!, en este asunto sí que estoy en esa posición intermedia.

            Tampoco afirmo que no se tenga que adoptar una posición de fuerza en ocasiones extraordinarias. Solo indico que las soluciones de imponerse por la fuerza deben meditarse mucho. Incluso aunque sea evidente que la fuerza la tenemos nosotros, siempre hay efectos de encanallamiento que perduran y que pueden aparecer décadas más tarde.

            Es evidente que los que aquí opinamos no hemos leído el libro de Martín Pallín. Pero tampoco me lanzo al vacío, porque en mi caso he leído muchos artículos suyos y escuchado muchas entrevistas suyas sobre el proceso al procés, como para intuir lo que puede exponernos en su libro.

            Por último, qué había o no que hacer ante el desafío del procés no es para mí el verdadero dilema. Pensemos qué había que haber hecho (y qué no había que haber hecho) para que el procés no se hubiera llegado a plantear. Todos los agravios que se produjeron (cada facción tiene una lista) tenían soluciones mucho más fáciles antes de llegar al punto al que llegaron. Los agravios territoriales se han ido incrementando desde hace bastantes años, no sólo en Cataluña, también se plantean en la C. Valenciana, por ejemplo, sin que exista un cauce de diálogo. No lo hay de forma “reglada” y tampoco ha habido voluntad de diálogo, pues estamos al albur de la buena voluntad del Gobierno central.

            Un saludo.

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            • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 19:02

              Que no se refería a mi ya estaba descontado aunque si he señalado que las suposiciones o intenciones que atribuye usted también lo emplea imaginando lo que quiere decir Pallín en un libro que no hemos leido. Pero si hemos leido el prologo y hay ideas suficientes como dije como para no tener que imaginar. Las ideas son discutibles por si mismas y criticar unas en concreto no es criticar al opinante en su totalidad, para siempre y ante cualquier opinión. Y el que podamos estar de acuerdo con algunas o muchas de ellas en otros temas o discusiones no debería ser aval para juzgar cada una, absolverlas todas o ser benévolo de cualquier forma. O imaginando y suponiendo sobre lo que desconocemos.
              Por otro lado yo no he hablado de equidistancia ni de centro y no era tanto una crítica como señalar una posición que se adopta muchas veces para no opinar sobre lo concreto o evadirse con generalidades y vaguedades salomónicas. El ejemplo del centro político supongo que es una confusión porque normalmente se refiere a un espacio político y sociologico, templado o moderado y que se supone mayoritario entre la población y hacia el que tienden muchos partidos para tener opciones electorales o de gobierno. En las discusiones teóricas o en los juicios sobre determinados conflictos, lo de apropiarse del fiel de la balanza es otra cosa, tiene otras connotaciones y como decía es una posición casi inexpugnable o que necesita de mucha laboriosidad casi siempre. No será su caso pero suele ser una almena que tan apenas necesita defensa, argumentos o desarrollo. Se reparte por aquí y por alla. Normalmente se escora y necesita de mucho artificio repartir los mismos pesos y medidas a los lados. Como análisis suele ser poco interesante y fructífero pero se lleva mucho en discusiones ordinarias y que no quieren complicarse. Como he dicho, no tengo ni tenía interés en este caso de discutir sobre el procés y creo que ha quedado claro que ideas de las expuestas por Pallín me parecen criticables. He señalado algunas que defiende y sobre las que usted no opina, remitiéndonos una y otra vez a lo que no se discutía: el prestigio de Pallín y sus opiniones sobre otros temas.

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          • Antonio Basanta Antonio Basanta 13/11/20 16:16

            Arkiloco: Excelente estos 3 comentarios.

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  • Epi Epi 13/11/20 09:02

    El artículo-resumen de Pallín sobre su libro "El gobierno de las togas" me parece muy interesante. Veo muy enfrentadas las posiciones en los comentarios que se hacen en este foro. Eso quiere decir que el libro puede resultar muy interesante y aporta soluciones. Por cierto, ¿ alguien en este foro ha leído el libro?

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    • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 09:32

      Cuando leas el libro ya nos contarás todo lo interesante que contenga y las soluciones que aporta. Aquí, o al menos yo, nos hemos limitado a opinar sobre lo que dice en el resumen. Y señalado que puede ser que en el libro se desarrollen con más rigor y consistencia lo que en el se dice. Si a ti te orienta para comprarlo perfecto, a otros nos hace desestimarlo por aquello de aprovechar mejor el tiempo. Dicho esto, yo creía que, como le dices a Lunilla en otro lugar, tu no leías a otros comentaristas. Salvo, claro está, para insultar de vez en cuando o hacer estas preguntas ¿alguién ha leido el libro? Creiamos que era opinar sobre el resumen. Un saludo, Epi. De los que se dan por aquí.

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      • Epi Epi 13/11/20 17:54

        Creo que no has leído bien mi corto comentario. ¿Me he metido yo con alguien? ¿Le he insultado? Mis desencuentros o encuentros con otra persona de este foro son asuntos que no te competen. Me repito: "Lo bueno, si breve , dos veces bueno" (B. G.); " lo malo, si extenso, dos veces malo (E.R.A.). Saludos.

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        • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 19:10

          Te fallará la memoria. Cachisss

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          • Epi Epi 13/11/20 21:03

            " La ociosidad es la madre de todos los vicios" Parece que no tienes otra cosa que hacer que litigar con el personal... Puedes seguir todo lo que te pete... Por lo que a mí respecta hasta aquí has llegado.

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            • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 21:51

              Me parece muy bien porque, aparte de desmemoriado, pareces algo calvinista y lo de los vicios suena a preconciliar y pastas de convento con anís. No te enfades, Epi, que hace poco te pusiste las botas y aquí estamos a salvo con el anonimato. Y si las palabras se las lleva el viento o eso dicen ¿cuánto valen estas cositas que nos decimos aquí para pasar un rato y conversar sin herirnos? Un saludo y si hace falta un abrazo pues también

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              • Epi Epi 14/11/20 10:01

                Ja, ja. Te veo a ti más del Santo Oficio. Saludos.

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  • jagoba jagoba 13/11/20 00:43

    En defensa del señor Pallin
    Siempre me ha parecido un jurista claro y honesto.
    Y creo que hablo en nombre de muchos opinadores de Infolibre.
    Sus apariciones en televisión, sus comentarios y sus opiniones suelen ser concisas y muy aclaratorias.
    Y entiendo que en el tema del independentismo existan opiniones muy encontradas.
    Pero...
    El señor Basanta se ha quedado de a gusto. Me ha regalado esto:
    Falton insultan a ti y a tu familia, con el siguiente txiquito hablan desde su ignorancia, chivato. Los borrachos no tienen razón por mucho que chillen,por su incapacidad o por su vergüenza de que le lean, epresión de un faltón profesional.

    Y todo, por esto:

    Egunon.
    No tienes ni idea de política y menos de internacional.
    Eres muy pretencioso.
    Para ser un defensor de la argumentación, te la pasas por el arco en cuanto puedes, y empiezas insultando a Pallin
    Que desastre de comentario.
    Antonio estudia, y no seas tan soberbio.
    Que tengas buen día.

    Y este regalo de Arkiloco:

    Creo que Antonio ha dado en el clavo y que empiezas a no acertar con la cerradura...Demasiado ron para ser tan temprano. Espesura, contradicciones en el BAT... no me jodas. Eso es el tartamudeo de una incipiente cogorza. Eso es, no sigas leyendo y a dormir la mona si lo que tienes para comentar es esto e insultar.

    Por esto:
    Demasiadas contradicciones en el Bat.
    Para respirar hay que meter aire. Y en los problemas políticos, mucho diálogo .
    Empiezas muy espeso Arkiloco, dudo que me anime a leer el resto.
    Buen día y buenos paseos.

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    • jagoba jagoba 13/11/20 01:00

      Evidentemente me importan un carajo los insultos.
      Pero si estás en contra de los independentistas, bien sean de Eukadi o de Catalunya, pues expresa tus opiniones , sin tener que insultar al escritor.
      Y es lo que les he querido decir. Pero tanto Basanta como Arkiloco, defienden posturas de carguillos del PSOE, rancio, que creen que sobre ellos recae la política española y mundial.
      Tienen pinta de ser concejales de pueblo, en tiempos de Felipe, muy cortos de miras.
      Eso si , se les ve como almas agradecidas, y si alguien , nombra a Gonzalez, el Gal o los independentistas se tiran al cuello, con los ojos inyectados en sangre, de ira, que no de ron, que es mucho mas sano.
      A estos señores les pido que se se relajen,y que eviten el insulto. Que lean mas, y si lo que leen no lo entienden, que busquen ayuda, alguien que se lo pueda explicar.
      Son filósofos "lataanchoas". Se pierden en lo que dicen, pero siguen y siguen, como los conejitos de duracell.
      En fin, en cualquier caso les deseo buenas noches

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      • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 09:23

        Buuuaaaaa, buuuuuua...snif eta snif and snifff... Nada más levantarme y ponerme a llorar con tu desconsolado lloriqueo. Por solidaridad y esa empatía que tengo con los doloridos y ofendidos del mundo entero tó. Un paquete de cleenex no me ha llegado y el papel de cocina me ha dejado los morros con llagas y como que no voy a parar de llorar cada vez que vuelva a leer tu lacrimoso comentario y me de la risa. Pobre Jagoba, mira que decirte cuatro cositas solo por "eso": no tienes ni idea, pretencioso, que desastre, estudia, no seas tan soberbio...Y el pensador de Rodín sigue más abajo diciéndole al otro que "muchas contradicciones, que no sabe respirar, que si espeso y tal y no te leeré. Orkito más allá, torpe, pezuñoso...Hasta aquí y como siempre, Jagobita, del ala intelectual del insulto y la descalificación permanente y de la Comisión de Control de los Opinantes no ha expuesto ni una idea y ningún argumento sobre lo que se ha expuesto o sobre las ideas que disienten con Pallín. Al estudioso, al que lee, al que sabe, al destacado estajonovista del insulto a tiempo completo, al que sabe criticar lo único que se le ocurre es ¡salir en defensa del señor Pallín! Patético. Lo que se les ocurre a los arenques apelmazados en cajas de madera para enfrentar a los "lataanchoas" que nos pasamos la vida aqui defendiendo a González y al Gal como concejalillos paletos y con los ojos como los de Nosferatu. A ver, meloncín ¿tu crees que Pallín necesita ser defendido? ¿le he insultado, he puesto en duda su honestidad, le he hecho una enmienda a la totalidad a su persona y opiniones o tu eres uno de esos paletos serviles, criticones pero acríticos, que llevan los bolsillos cargados de estampas de virgenes y santos y que se encienden con solo mentar su nombre y cuestionar su santidad, omnisciencia y virginidad? ¿Por qué lo primero es insultar, ningunear y siempre no decir nada, obviedades y recitarnos los últimos actos de fé? Que te pongas telitas de plañidera por recibir unas pequeñas dosis de lo que tu repartes con aerosol parece guasa. Si te hacemos algunos el inventario de lo que recibimos y de lo que nos has soltado tu esto sería la Enciclopedia Británica. Te ha faltado encaje

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        • jagoba jagoba 13/11/20 11:14

          Realmente Arki respondes como un concejalucho del PSOE agradecido y rancio. No te he dicho concejal paleto. Te he dicho concejal de pueblo, soberbio y pretencioso. Tienes bastante de maestro Liendres.
          Me importa un carajo tu enmienda a la totalidad, solo que no se puede ser tan torpe, y encima pretender ir de profundo.
          De algunas cuestiones, bastantes, sabes y lo expresas bien. Pero de otras lo haces horrible, muy parcial y siempre tirando al monte. En este tema te iba bien la mejor frase del emérito. Pero no te lo digo como censura, sino como prudencia.
          Tu odio a todo lo nacionalista te nubla la sesera, y dices demasiadas tonterías al respecto,dando vueltas y vueltas, sin mucho sentido y sin aportar nada.
          Ni tu ni Antonio argumentais nada al respecto, salvo algunos párrafos sacados de algún panfleto de vuestro ídolo Felipe.
          Hemos tenido comentarios mas provechosos que este, pero si normalmente no suelo insultar, que no digo nunca, en este me estas obligando, por chuletilla y borde.
          Por lo demás hay comentaristas muy buenos y prudentes en Info, e incluso que distinguimos de lo que sabemos y de lo que no, y nos callamos.
          Con respecto al señor Pallín , reconocerte que es un señor que aprecio mucho, como comentarista, y me ha parecido mal el ataque de dos indocumentados como tu y Basanta.
          No seas pesado y no te alargues mucho en la respuesta, porque yo doy por zanjado el tema.
          Te envío la caja de pañuelos y el rollo Scotex, sin ningún problema, y lamento ponerte tan triste con mis escritos plañideros.
          Eres un poco tonto pero me caes bien!!
          Que tengas un buen día. No se en tu pueblo pero en Donosti hace bueno para pasear.

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          • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 13:33

            Pues mire usted, me alargaré lo que me plazca y porque usted se lo merece. Ha entrado aqui a enmierdar, revolver y dar lecciones insultando y mintiendo. La norma dice que un despelote torpe y zafio tendrá continuidad con otro más torpe y zafio. Serán consecuencias de ese "estudiar fuerte" con el que te has columpiado o las cosas de los que con cornamenta de añoso alce pretenden atravesar las puertas de frente y a toda costa. Y allí que se dejan, en el marco, el material petrificado con el que se adornan la cabeza. Sabrá señor Jagoba que yo no discuto ni cuestiono a "los comentaristas" y que discuto en singular. No hace falta que para defenderse utilice el "los" ni a los Pallines no insultados como hace su señoria. Ni que nos de muestras de su elitismo hablando de concejaluchos por ser de pueblo. Un paleto puede ser un zafío, un burdo o tosco e ignorante urbanita como tú. Y utilizar la mentira a troche y moche o inventarse odios para calificar lo que es crítica razonada y legítima. Lo del odio debe ser suponer tu reverso de pensamiento domesticado, gregario y acritico en el otro. Y de la misma especie que, el iracundo, encendido y con un gran sofocón de impotencia, se atreva a decir que, comentarios razonados y que podían tener una respuesta con otros razonamientos, están motivados por la ira y el odio a los independentistas. Y que, por cierto, no han sido el objeto de mis comentarios ni de mi crítica. Así eres de ceporro y esta es la desmesura de tu pornográfico despelote. Otro, insultar a la limón a dos comentaristas y quejarse por una respuesta del mismo nivel pero más moderada. Y decir, además, que el Arki y el Basanta "no argumentan". Esto es una constante, Jagoba. Quién, como tú, no tiene nada que decir, no sabe responder, le falta habla y argumentos a pesar de "estudiar fuerte", se dedica a insultar y descalificar. O a defender a quien no ha sido atacado soltando mierdas, mentiras, mala leche e ira. Odio también puede ser pero sería odio a pensar, razonar, discrepar y ser diferente. Y eso a Jagoba no le gusta. Se cree mejor aunque no lo sea o, al menos, no lo parezca. A mi, con benevolencia, me pareces un melón las más de las veces. Ya miraré los links

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            • jagoba jagoba 13/11/20 14:48

              Perdona ,pero un despelote torpe y zafio es imposible en mi caso. Me estoy poniendo más bueno que el pan de ostias. Siempre he sido muy guapo, pero perdía algo con el sobrepeso que me lo estoy quitando de encima, a marchas forzadas.
              Así que despelote viejo, pero no torpe y zafio

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              • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 16:37

                Compañero, no siento nada tener que responder una y otra vez a estas iluminaciones que tienes frente a "indocumentados". Es propio de personas autoritarias pero que se piensan tolerantes apropiarse de todo el juicio y de la capacidad de juzgar. Pueden calificar o insultar como les parece a otros y con absoluta arbitrariedad (depende del dia, de los jugos gástricos o del paseo) y, además, imponer que calificaciones se les deben poner a ellos y los límites. Despelote sí pero no zafio ni grotesco. Te estarás poniendo muy "güeno" Jagoba pero eso no evita que te pongas penoso con esta ofuscación sin sentido e insultos en los que se palpa el enojo y la impotencia del que anda corto de palabras. Y que se ha metido a defensor de la nada y de nadie sin motivo para exhibir unas buenas dosis de rencor sectario y estupidez universal. Yo no me estoy poniendo "güeno", estoy bueno ¿ y qué? ¿Quieres que te cante "j'aime tes genoux"? Anda, busca y te la cantas un rato. Hacer "mutis por el foro" es una opción bastante linda y de mucho decoro.

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                • jagoba jagoba 13/11/20 18:50

                  ¿Pa lo poco que te he dicho, no es muy exagerada la respuesta?

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                  • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 19:22

                    Aqui es donde se dice...¡no me jodas! ¿qué has dicho poco? Bueno igual si y casi nada desde el inicio salvo faltar e insultar como cree el habitual que no insulta. Y que se pone las botas y luego se siente "ofendidito" Mejor repasa el desarrollo de estas tonterías y meditas un rato. Yo siempre soy extenso. Y denso igual pero poco intenso en emociones. Uno empieza el juego y yo juego a lo que inviten.

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          • jagoba jagoba 13/11/20 11:23

            Respecto a estampas de virgenes y santos, solo llevo la etiqueta de Zacapa. Para mas informacion:
            https://www.zacaparum.com/es-es/

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            • jagoba jagoba 13/11/20 11:34

              Y para musica:
              https://www.youtube.com/watch?v=UGkHO_wHIxs
              Que lo disfrutes

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        • Arkiloco Arkiloco 13/11/20 09:43

          Para que te recuperes te puedes tomar esto https://www.youtube.com/watch?v=MWmpy0nCUKM

          Y me podia haber evitado la respuesta con este Mmm Mmm Mmm Mmmm https://music.youtube.com/watch?v=x5WhYUAOMDs&list=RDAMVMx5WhYUAOMDs
          Me debes un paquete de pañuelos y un rollo de cocina. Scotex si puede ser.

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  • Antonio Basanta Antonio Basanta 12/11/20 14:29

    El artículo de Martín Pallín esta plagado de lugares comunes, de inventos y de tergiversaciones políticas a las que últimamente nos tiene acostumbrados con el objetivo ¿De quedar bien? ¿De vender su libro? ¿De conseguir unos cuantos seguidores acríticos que le dicen babosidades que le gustan a cualquiera?. Etc. Veamos algunas "En Canadá y Escocia buscaron una salida pactada" dice el articulista ¿Pactada entre quien? Pues fue pactada entre el gobierno reaccionario de Cameron y el gobierno secesionista de Escocia. Y se olvidaron de los más importantes del pacto: La mayoría del pueblo escocés (no separatista) no quiso en ningun momento esa salida pactada. Le fue impuesta a la fuerza por el gobierno reaccionario de Cameron y por el gobierno secesionista de Escocia. Fue una grave conculcación de los principios democráticos por el Reino Unido y los secesionistas de Escocia. El pacto hubiera supuesto un pacto entre los secesionistas de Escocia y los no secesionistas que nunca se intentó. Y luego el pacto hubiera supuesto otro pacto con la mayoría de los parlamentarios británicos que nunca se intentó. El gobierno Cameron aprovechó la seguridad absoluta de ganar ese referendum para laminar a los laboristas en Escocia y así dejar franco su gobierno, como así ocurrió. Por motivos partidarios y por motivos del Poder de Cameron se impuso ese referendum que la mayoría de los escoceses no querían. Fueron forzados a votar y ante el peligro de guerra y separación votaron, sin que nadie respetara sus derechos democráticos. Y en cuanto al Quebec el quebequec Stphen Dion altísimo cargo entonces de Canadá y líder y teórico del federalismo, nos dijo aquí en España a los federalistas que ni se nos ocurriera hacer un referendum de independencia en España porque podría llevar a la guerra, que probablemente solo se evitaria si ganara la Unión. Que ese error terrible ocurrió en Quebec Y dijo que los referendums de Quebec fueron impuestos por la minoria secesionista del Quebec y ellos solo pudieron aceptar sus imposiciones, hasta que el Parlamento canadiense legisló la "Ley de claridad" y ahí se acabó cualquier veleidad de los impuestos e inmorales referendos secesionistas.

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 12/11/20 16:04

      Continuo: Dice Martín Pallín que " la Constitución fundamenta su propia existencia “en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”. Sin embargo, a continuación reconoce, de forma un tanto contradictoria (lo que abre una vía interpretativa), “el derecho a la autonomía de las nacionalidades” ¿Por qué es contradictoria Martin Pallin si cualquier mente normal puede entenderlo y no admitir ni una sola contradicción? La Constitución proclama la soberanía del pueblo español y que dentro de esa soberanía se reconoce el derecho a la autonoma de nacionalidades y regiones: NO es tan dificil explicarlo para que usted nos cuente que es contradictorio. La soberanía es del pueblo español y la unidad española es la . base y dentro de ella se pueden constituir autonomías que tienen que respetar la soberanía popular y la Unidad de España. No hay contradicción Si la autonomia no respetara la soberanía de los españoles y la unidad de España esa autonomia seria ilegitima, ilegal e inmoral. Podría aplicarse la Constitución cesando a sus autoridades hasta que dicha autonomia reconozca lo básico y ese reconocimiento de que la soberanía es de los españoles y España es un único Estado es la base que fundamenta que pueden hacerse Estatutos de Autonomía como derecho de los habitantes dentro de La Constitución española y la soberanía del pueblo español. ¿En que puede haber diferencias interpretativas si es facilismo interpretarlas?. Si fuera matemáticamente España es un conjunto donde puede haber varios subconjuntos que funcionan solo si respetan el Conjunto y no lo rompen. Es que en las democracias Los Parlamentos no son soberanos. Ni siquiera lo es el Parlamento español cuanto menos el de cualquier comunidad autónoma. Solo son los representantes de los españoles (o solo de los catalanes) por 4 años y son legítimos en tanto en cuanto responda a la verdadera soberanía que es la del pueblo español expresada por la Constitución democrática y sus derechos y libertades individuales. El Parlamento puede actuar politicamente solo en lo que la soberania del pueblo (Constitución) le atribuye. No en lo que se le ocurra. Norma 1ª de la democracia.

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    • jagoba jagoba 12/11/20 14:45

      Egunon.
      No tienes ni idea de política y menos de internacional.
      Eres muy pretencioso.
      Para ser un defensor de la argumentacion, te la pasas por el arco en cuanto puedes, y empiezas insultando a Pallin
      Que desastre de comentario.
      Antonio estudia, y no seas tan soberbio.
      Que tengas buen día.

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      • Antonio Basanta Antonio Basanta 12/11/20 16:11

        !Que faltón es usted! Me recuerda a esos bebederos de bar que cuando le dices algo que no le gusta a la primera te ponen en cuestión te insultan a ti y a tu familia. A esos que con el siguiente txiquito hablan desde su ignorancia poniendo en cuestión tu saber, tu ascendencia, tu linaje, tus ideas, tu moral y tu ética. Se convierten luego en verdaderos chivatos denunciando a los demás todas tus bajezas ...y van elevando la voz. Menos verdades de las borracheras de bar es lo que hay que hacer. Los borrachos no tienen razón por mucho que chillen. Fíjese que sus insultos solo los aplica cuando hace alguien un comentario que a su capricho le disgusta. No ocurre que usted haga algún comentario (no se si por su incapacidad o por su vergüenza de que le lean) y yo le conteste como el faltón que es usted. La secuencia es que yo hago un comentario libremente y usted está al acecho para insultar y para anular el argumento. Así una y otra vez. Eso se llama represión de un faltón profesional. Hoy como tantos días repite la misma represión y la misma bajeza.

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        • jagoba jagoba 12/11/20 17:03

          Piensa el ladrón ...

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  • Jotaechada Jotaechada 11/11/20 13:52

    ¡Qué maravilla de texto de José Antonio Martín Pallín! ¡Qué lección de jurista sabio, de sabio verdadero, ecuánime, amable, progresista (= de izquierdas)! Lección para todos: nacionalistas, internacionalistas, independentistas [¿¡cómo se puede ser independentista?!], antiindependentistas, castellanos, catalanes, portugueses,,, ¿Cuándo llegará el día de la unión ibérica?

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  • jorgeplaza jorgeplaza 11/11/20 11:48

    ¿Y si el "problema catalán" no tuviera solución? Eso es lo que defendió Ortega frente a Azaña en aquella famosa sesión del Congreso de 1932 y no creo que sea temerario decir que unos pocos años después Azaña, desengañado, le habría dado la razón. Parece que no se hubiera intentado solucionar el dichoso problema desde la restauración democrática, cuando es justo lo contrario: empezando por el reconocimiento de las autonomías en la CE y siguiendo por los dos Estatutos en los que el Estado ha ido cediendo siempre hasta llegar a una situación en la que los presuntos oprimidos, por poner un ejemplo muy gráfico, prácticamente han eliminado de las aulas el castellano que, si se sostiene todavía, es por la pura pujanza del idioma y porque sigue siendo la lengua materna de la mayoría de los ciudadanos catalanes, cosa que se olvida sistemáticamente. Por cierto, que creo recordar que en aquel discurso Azaña hacía hincapié, a modo de garantía, en que la República (el Estado, en definitiva) mantendría el control de la enseñanza, cosa que obviamente no ha ocurrido desde 1978. Yo creo que la experiencia de estos cuarenta años avala la postura de Ortega: el "problema catalán" es una enfermedad crónica, incurable y molesta, pero el enfermo es suficientemente fuerte como para aguantarla indefinidamente, para "conllevarla" que decía Ortega, sin necesidad de andar buscando soluciones inexistentes. A condición de no ceder en esencial y mantenerse impertérrito durante los años que haga falta: la experiencia demuestra que, aunque la fiebre es recurrente, son siempre los separatistas los que terminan por desinflarse.

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    • allola allola 11/11/20 11:56

      El castellano no ha sido eliminado de las aulas catalanas. No sé donde vives, pero mientes.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 11/11/20 21:44

        A mi segundo comentario ya no ha contestado y lo siento. Tiene una respuesta muy simple: sí o no. Ah, si se digna contestar, no mienta.

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        • jagoba jagoba 12/11/20 17:05

          Orkito tienes que dejar de ver salvame.
          Se te pegan las maneras.
          Muy mal, orko torpe y pezuñoso.
          ¿A qué te doy en los morretes?

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      • jorgeplaza jorgeplaza 11/11/20 13:35

        No, no se ha eliminado. Estrictamente hablando, no se ha eliminado. Se le da la misma importancia y se le reservan las mismas horas lectivas que a cualquier otra lengua extranjera: ¿sí o no?

        (Pero recuerdE que el español es la lengua materna de la mayoría de los catalanes. RecuérdElo).

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