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Mercado de Divisas

El mercado de divisas recibe a la nueva presidenta de la FED con una fuerte inestabilidad

  • El peso argentino y la lira turca reflejan la inquietud en el mercado de divisas a las puertas del relevo en la Fed de EE UU
  • Los mercados especulan con el fin de los estímulos monetarios en la economía norteamericana
  • El dinero más inquieto abandona  países emergentes a la búsqueda de inversiones más seguras

Publicada el 24/01/2014 a las 13:47 Actualizada el 24/01/2014 a las 14:54
Billetes de euro.

Billetes de euro.

Images of Money
La próxima semana, la Reserva Federal de EE UU (Fed) tendrá nueva presidenta. Janet Yellen (67 años, vicepresidenta de la institución desde 2010) se convertirá en la primera mujer en dirigir el banco central de EE UU. Sustituirá a Ben Bernanke, que ha dirigido la estrategia de la Fed en la tormenta financiera desde 2009. Los mercados miran hacia EE UU, hacia Yellen, y especulan sobre la hipotética retirada de las inyecciones de liquidez a mayor ritmo del registrado hasta ahora. Hay inquietud y las divisas de los países emergentes lo han notado. Argentina, pero también Turquía, se han convertido en centros de la inestabilidad.

El dinero está inquieto. En su última reunión (diciembre de 2013), la Reserva Federal decidió reducir a 75.000 millones de dólares (54.435 millones de euros) la intensidad con la que compra deuda mes a mes para estiular la actividad de la economía y sostener el empleo.  Fue un recorte  modesto, casi simbólico, pero alimentó la imagen de un nuevo escenario de fin del dinero barato (los tipos se mantienen al 0% en EE UU) y menores alegrías en las Bolsas.

En la delicada urdimbre de intereses en los mercados, la mezcla de inestabilidad socio-política (caso de Turquía), pronósticos sombríos sobre el crecimiento en los países emergentes del Fondo Monetario Internacional y desgaste (Argentina) ha llevado a los mercados de divisas a una situación de agitación evidente. En el caso del peso argentino, esa situación se ha traducido en caídas de cotización frente a la divisa estadounidense del 14% (8,30 pesos por dólar).

Ecuación

La ecuación que sopesan los mercados es la siguiente: menos impresión de dólares en EE UU significará un refuerzo en el valor del billete verde, que se aprecia frente al resto de monedas. El dinero sale de los mercados emergentes se va en busca de territorios más seguros, dólar, pero también euro (1,367 frente al dólar, subida del 0,53% en la semana). 

A la inquietud contribuyen informaciones como los cálculos sobre el nivel de reservas del Banco Central de Argentina, que en su pugna por sostener el peso, se habría dejado más de 15.000 millones de dólares desde 2012. Las reservas argentinas de dólares estaría, según los expertos,m en los niveles más bajos en siete años, por debajo de los 30.000 millones de dólares.

Pero no se trata solo del peso. La lira turca también está bajo presión. Se ha desplomado  a minimos históricos, al borde del nivel de las tres liras por euro, y de los 2,2 frente al dólar. Hay desbandada de inversores por la crisis política que azota al país, y en especial al primer ministro, Tayyip Erdogan. Con el peso y la lira turca afectados, la inestabilidad se ha extendido a otras divisas como el rand Surafricano o la rupia india.

Pese a la inquietud, los mensajes que han salido de la Reserva Federal en los últimos tiempos han sido tranquilizadores. Según las actas (públicas) de la Fed, la mayoría de los miembros coinciden en que la mejora acumulada de las condiciones del mercado laboral en EE U y la probabilidad de que ésta sea sostenida en el tiempo facilitaría comenzar a reducir el ritmo de sus compras de activos en esta reunión. Pero todos destacaron también que la retirada, si Yellen la apruaba, tendrá que ser progresiva.






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