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GESTIÓN PÚBLICA

Tragsa paraliza el ERE tras ejecutar el 41,5% de los despidos

  • La empresa esgrime ahora la “mejora de la actividad” registrada a finales de 2015”: prevé cerrar el año con 3,5 millones de beneficio
  • Los sindicatos exigen el regreso de los despedidos y una nueva negociación

Publicada el 21/01/2016 a las 12:11 Actualizada el 21/01/2016 a las 14:48
Trabajadores de Tragsa protestaron el pasado jueves ante el Ministerio de Hacienda.

Trabajadores de Tragsa protestaron el pasado jueves ante el Ministerio de Hacienda.

CCOO
La empresa pública Tragsa ha concluido con 555 despidos, el 41,5% de los previstos, el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que comenzó a ejecutar en Nochevieja. Lo ha dado por culminado con 10 días de antelación sobre la fecha inicialmente fijada, el próximo día 31, y dejando sin acometer 781 despidos de los 1.336 programados.

El grupo lo ha comunicado este jueves a la plantilla a través de la intranet. Además, en un comunicado justifica su decisión en la “mejora de la actividad” registrada por la empresa “a finales de 2015”. Una mejora que los sindicatos esgrimieron ante Tragsa en diciembre para exigir la paralización del ERE y que la dirección rechazaba apoyándose en la sentencia del Tribunal Supremo que avalaba el despido colectivo y en las pérdidas de 2013 y 2014. El año pasado la empresa preveía cerrar con unos beneficios de 3,5 millones de euros.

Los comités de empresa de Tragsa y su filial, Tragsatec, se encuentran a la espera de que los convoque la dirección. De momento, mantienen la convocatoria de huelga para el día 26 de este mes y 3 de febrero. También quieren confirmar las cifras de despedidos que ha hecho públicas el grupo. “Ya hemos conseguido la paralización, pero seguimos exigiendo la reversión de los despidos ya ejecutados y una negociación”, explica la responsable de CCOO en Tragsatec, Carmen Torrente.

Tanto CCOO como el responsable de CSIF en Tragsa, Rafael Fernández, consideran que la decisión de la empresa es el resultado de la “presión política y sindical” ejercida en las últimas semanas. Este mismo jueves el PSOE ha registrado en el Congreso una proposición no de ley que exigía al Gobierno que paralizara los despidos y abriera una mesa de negociación con los sindicatos para pactar un nuevo plan de negocio.

¿Recontratados como temporales?

También CSIF quiere “buscar una solución a quienes ya han sido despedidos”. Cuando comunicó la ejecución del ERE a los sindicatos, la empresa advirtió de que un informe de la Abogacía del Estado les permite contratar como temporales a los mismos trabajadores que despide. Según Rafael Fernández, esa posibilidad y el hecho de que Tragsa haya contratado a 1.155 eventuales en 2015 mientras proyectaba despedir a 1.336 fijos es la demostración de una “gran mentira”: “No existe un problema de producción, sino que se trata de filosofía empresarial”, protesta. Buena parte de los 555 despedidos son trabajadores con 20 años de antigüedad y rondando los 50 años de edad que la empresa quiere sustituir por otros más baratos, aseguran los sindicatos.

A juicio del responsable de CSIF, además, los despidos han sido otra forma más de influir en la negociación del convenio colectivo de la matriz, para forzar al comité a aceptar condiciones a la baja.

En su comunicado, Tragsa detalla las medidas incluidas en el plan de viabilidad que ofreció a los comités antes de conocerse la sentencia del Tribunal Supremo. Los trabajadores se encuentran pendientes ahora de que la empresa les comunique si vuelven a poner sobre la mesas ese plan –recortes salariales, medidas de flexibilidad interna y reducción del organigrama– que desechó en diciembre cuando decidió ejecutar el ERE.

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