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LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Los gobiernos de EEUU y la UE se lanzan al rescate público de la economía sin miedo a entrar en el capital de las empresas

  • Alemania se olvida del rigor fiscal, EEUU aprueba un paquete de ayudas que supera al de la crisis de 2008 y la UE permitirá a los Estados participar en el capital de empresas consideradas estratégicas
  • Los programas van más allá de los préstamos garantizados e incluyen inyecciones directas de capital e incluso nacionalizaciones
  • Aerolíneas como KLM, Lufthansa, Alitalia, Norwegian o Virgin, además de Adidas, Puma, Media Markt o Boeing, entre la larga lista de grandes compañías que recibirán ayudas millonarias de los Estados
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Publicada el 28/04/2020 a las 06:00
Aviones de Lufthansa en una terminal aérea.

Lufthansa negocia ayudas millonarias con los gobiernos alemán, suizo, austriaco y belga.

El ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, lo llamó "bazuca": 200.000 millones de euros en garantías del Estado que el banco público KfW (Kreditanstalt für Wiederaufbau, Instituto de Crédito para la Reconstrucción) ha puesto a disposición de las empresas en crisis por culpa del coronavirus, más otros 400.000 millones en avales. Adiós al schwarze Null, al rigor fiscal, Alemania se endeuda. “Nos acostamos como Estados Unidos y nos despertamos al día siguiente pareciéndonos a la Europa socialdemócrata”, es el resumen que hace al otro lado del Atlántico un profesor de la Universidad de Michigan, citado por The New York Times, del plan de casi tres billones de euros que Donald Trump no ha dudado en poner en marcha para salvar a las empresas del país de la debacle del covid-19. “El nivel de intervención [estatal] supera con mucho el alcance financiero y la amplitud de los esfuerzos de recuperación de la crisis financiera de 2008”, destaca el periódico.

Y en Europa, la Comisión Europea ha abandonado sus cautelas sobre las ayudas públicas al sector público y prepara cambios en el Marco Temporal de Ayudas Estatales para respaldar la economía frente al coronavirus que permitirán a los Estados miembros participar en el capital de empresas consideradas estratégicas.

En España, la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, negó la semana pasada, tras la reunión de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, que el Gobierno planee nacionalizar empresas. “España está atenta y en permanente diálogo con empresas, sobre todo con las que pertenecen a los sectores mas afectados por esta crisis, para desarrollar mecanismos y soluciones a fin de llevar la crisis de la mejor manera posible y arbitrando soluciones”. Poco antes, el Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, había defendido en una entrevista en RNE la entrada del Estado en el capital de empresas en riesgo por culpa de la pandemia.

“En España, algunos debates parecen un anatema”, ha terciado este lunes el secretario general de CCOO, Unai Sordo, refieriéndose a la intervención del Estado en las empresas, una medida que van a llevar a cabo en Europa, dijo, “gobiernos de centroderecha”. “Europa no está gobernada por coaliciones de izquierda, esta especie de sensación de que aquí se están tomando medidas casi bolivarianas es propaganda”, asegura en una entrevista concedida a la agencia Europa Press.

De KLM a Adidas

En efecto, Francia y Países Bajos, ambas gobernadas por partidos de centroderecha, acaban de anunciar un paquete de 10.000 millones de euros en ayudas para la aerolínea KLM, de la que ambos Estados son accionistas, con un 14% del capital cada uno. La compañía, con una caída de la actividad del 95%, arriesga 350.000 puestos de trabajo. Los franceses pondrán 7.000 millones de euros en préstamos garantizados por el Estado hasta en un 90%, así como préstamos directos del Estado. Los Países Bajos han olvidado su prevención contra el riesgo moral de las ayudas públicas y se harán cargo del resto, siempre que la empresa recorte sueldos, no distribuya primas y cumpla con determinados estándares medioambientales.

Alemania ha dispuesto un programa de liquidez garantizada de hasta 1.000 millones de euros para cualquier empresa que terminara 2019 sin números rojos pero que haya resultado perjudicada por el coronavirus: el Estado asume hasta el 90% del riesgo del préstamo, concedido a un interés de sólo el 1%. El Gobierno de Angela Merkel prevé que soliciten las ayudas unas 100.000 empresas. En cualquier caso, las patronales ya han pedido al Ejecutivo de Berlín que la garantía ascienda al 100% del préstamo e incluso que se les exima de devolverlo.

No obstante, el Gobierno alemán ha concedido ayudas superiores al fijado en el plan. Por ejemplo, al operador turístico TUI, el mayor del mundo y al que ha aprobado una línea de crédito de 1.800 millones de euros.

También ha acudido al rescate de dos de las principales marcas de ropa deportiva del planeta, Adidas y Puma. A la responsable de la equipación del Real Madrid, KfW –el ICO alemán– le ha concedido préstamos garantizados de 1.000 millones de euros, de los 3.000 millones que dice necesitar para afrontar el cierre de sus tiendas. A cambio, Adidas no podrá repartir dividendos ni sus ejecutivos cobrar bonus este año. El beneficio de la empresa cayó un 95% en el primer trimestre del año, pero aún gana 31 millones de euros. Puma, que está aún a la espera de que KfW responda a su solicitud, no ha querido hacer pública la cantidad que debe permitirle superar la crisis del covid-19. Otro tanto le ocurre a Ceconomy, la sociedad propietaria de la red de tiendas Media Markt y Saturn. Aunque en este caso sí se sabe cuánto dinero pide al Gobierno federal: 2.000 millones de euros.

Igualmente está en el aire cuántos millones de euros y en qué formato los recibirá Lufthansa. Se los ha pedido no sólo al Ejecutivo alemán, sino también a los de Bélgica, Suiza y Austria, donde tiene sedes y con los que mantiene “intensas negociaciones”. Así lo ha reconocido la compañía alemana en un comunicado: “El consejo de administración confía en que las conversaciones [con los gobiernos citados] culminen con éxito”. Lufthansa ya perdió 1.200 millones de euros en el primer trimestre y ahora tiene, como el resto de las aerolíneas, casi todos sus aviones en el suelo. Pide 10.000 millones de euros en ayudas para sobrevivir, bien sea en préstamos o incluso con inyección de capital público. Preguntado por una posible nacionalización en una entrevista publicada por Der Spiegel el pasado 2 de abril, su consejero delegado, Carsten Spohr, la rechazaba: “Tenemos una probada trayectoria de empresa rentable y competitiva. La ayuda estatal es legítima en un caso tan excepcional, pero es vital que nuestra independencia corporativa no se vea comprometida en cuanto a la toma de decisiones y la adopción de medidas”. Por el momento, Lufthansa ha puesto a 87.000 de sus trabajadores en Kurzarbeit, la versión alemana del ERTE español.

Alitalia, renacionalizada

Las compañías aéreas están consideradas como sector estratégico en la mayoría de los países por lo que, heridas de muerte debido a la restricción de movimientos impuesta por la pandemia, los gobiernos se han aprestado a acudir al socorro. Alitalia fue de las primeras en ser rescatada. El 17 de marzo, el Gobierno italiano aprobó un paquete de ayudas de 600 millones de euros para su aerolínea de bandera, que lleva en concurso de acreedores desde 2017 y sin encontrar un comprador. A cambio, ha asumido el control del 100% de la aerolínea, que cuenta con unos 11.000 empleados y fue pública hasta 2008. En diciembre ya le había otorgado un préstamo de 400 millones, una cantidad que está siendo investigada por la Comisión Europea como posible ayuda de Estado ilegal, y antes un crédito puente por otros 900 millones de euros.

La situación no es muy distinta más al norte. La compañía de bajo coste Norwegian ha solicitado al Gobierno noruego ayudas por importe de 461 millones de euros, después de haber presentado concurso de acreedores en cuatro de sus filiales en Dinamarca y Suecia. En marzo ya había recibido un primer soporte de 250 millones. Finnair va a recibir del Ejecutivo de Helsinki, que posee el 56% de su capital, préstamos por valor de 600 millones de euros. A la sueca SAS los gobiernos de Suecia y Dinamarca le han concedido 280 millones de euros en préstamos garantizados para hacer frente a los estragos de la pandemia en sus cuentas.

Pese a que inicialmente la prensa británica publicó la existencia de un plan del Gobierno de Boris Johnson para rescatar a sus aerolíneas, que incluía su nacionalización, Londres ha decidido que estudiará cada solicitud de ayuda de forma individual y que la intervención estatal sólo llegará cuando se hayan agotado el resto de las posibilidades. Fuertes críticas ha despertado la petición de rescate hecha pública por el dueño de Virgin, el multimillonario Richard Branson: 500 millones de libras (573 millones de euros). A cambio, Branson ofrecía como colateral una isla de su propiedad en el Caribe.

Participación accionarial del Estado en aerolíneas

En Estados Unidos, el Congreso ha aprobado una paquete de rescate de casi tres billones de euros para empresas y trabajadores afectados por la pandemia. Incluye, además de pagos directos y préstamos en condiciones especiales, la compra de acciones. A cambio, las empresas deberán limitar los sueldos de sus ejecutivos y mantener el 90% de sus plantillas hasta finales de septiembre. Por ejemplo, las compañías de entre 500 y 10.000 trabajadores pueden acceder a préstamos con un tipo de interés del 2% anual y un periodo de carencia de seis meses. Se les han destinado ayudas por importe de 420.000 millones de euros. Pero no les está permitido deslocalizar o subcontratar plantilla hasta dos años después de haber devuelto el dinero, ni recomprar sus acciones o pagar dividendos hasta un año después de haber reembolsado la ayuda. Entregado el Gobierno de Washington al America first, ni las compañías de cruceros ni las energéticas, que tienen sede fuera de Estados Unidos y empleados repartidos por todo el mundo, pueden solicitar las ayudas de Trump.

Sólo en el sector aéreo, el Gobierno federal inyectará 55.400 millones de euros, de los que casi 16.000 millones serán destinados a sostener al gigante Boeing. Se trata de inyecciones de liquidez directa y préstamos federales al 50%, pero con la condición de que el Estado toma a cambio una participación de relevancia en las empresas rescatadas. De esa cantidad total, el Tesoro ya ha desembolsado casi 3.000 millones en préstamos para American Airlines, Delta Airlines y United Airlines. 

Además, hospitales y proveedores de servicios médicos recibirán 162.000 millones de euros, que no tendrán que reembolsar.

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13 Comentarios
  • frida56 frida56 02/05/20 21:06

    La cuestión es: qué exigen los gobiernos a las grandes corporaciones para participarlas? Se les mete dinero público a cambio de qué cuando sean reflotadas. Lo que yo he leído es que no se les va a exigir nada. Suena muy bien que los gobiernos entren en grandes empresas porque da la impresión de que se las va a fiscalizar, pero igual solo nos están engañando otra vez y los Estados, en realidad, siguen trabajando para el gran capital. Nacionalizar es otra cosa. Y nacionalizar para devolver limpias de polvo y paja por cuatro duros, tampoco es una opción. Puede que el Neoliberalismo únicamente se esté disfrazando y nos embauque usando la terminología que sabe que nos convence

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  • Gulberri Gulberri 01/05/20 11:45

    Y, para terminar, un aspecto complementario: los sectores susceptibles de tener participación/control/supervisión estatal. En tres vertientes diferenciadas, pero con un factor común: el interés general público. Simplificando, podemos establecer dichas vertientes como: Seguridad, Energía, y Salud+Educación. Que la Seguridad de un Estado no debe dejarse al albur privado, es una obviedad generalmente asumida y aceptada. Lo de la Energía ya es otro cantar, pero, podemos preguntarnos: si los recursos naturales productores de energía son públicos, por qué han de ser utilizados privadamente para su privado interés? Y, por último, la Sanidad y la Educación son los pilares fundamentales de cualquier sociedad que se precie. La explotación de las residencias geriátricas como puros centros de beneficios extremos a costa de la salud y bienestar de nuestros mayores (ahora, y nuestra pronto), y el caos derivado de esta grave crisis actual aflorando dercarnadamente la priorización de beneficios salvajes prescindiendo de cualquier interés humano vital (de vida, de supervivencia), a partir de privatizaciones interesadas y del desguace adicional de la Sanidad Pública (Con Madrid como máximo paradigma). Y, en la Educación, el vergonzoso espectáculo de los barracones-aulas con goteras y sin calefacción donde se colocaron a miles de alumnos de la escuela pública, y muchos otros aspectos similares. Todo ello, no nos obliga a requerir participación/control/supervisión estatal en estos 3 sectores fundamentales? Esta pandemia ha demostrado, está demostrando, de forma rotunda que sí.

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  • Gulberri Gulberri 01/05/20 11:25

    En términos estrictamente económicos, difícilmente cuestionables incluso para los cínicos hipócritas neoliberales que padecemos:
    una empresa que tiene dificultades económicas graves, que precisan fuertes inyecciones de capital y liquidez, solicita ayuda. Acude en su socorro (económico) una Sociedad X (financiera, inversora, o de Capital Riesgo). Esta Sociedad X analiza su situación, valora su retorno y hace un planteamiento económico a la empresa en dificultades serias: tanto dinero, en tal/es formas, con entrada en el capital y en el consejo de administración, y por tanto en las decisiones, y un horizonte específico de recuperación y rendimiento de la inversión. Más adelante, con el cumplimiento o no de las previsiones establecidas, se modifica la situación, cesando/incrementando/variando la participación de la Sociedad inversora X. Quién no entiende este procedimiento? Es exactamente lo que se ha venido haciendo con habitualidad y normalidad desde hace decenas de años en nuestro tejido empresarial. Incluso, sin llegar a esa formalidad, es lo que se ha hecho a diario desde el principio de la modernidad con la incorporación de inversores individuales en determinadas empresas. Alguien no entiende ésto? Pues pensemos que ese inversor/Sociedad X es el Estado, a quien tanto se denigra pero a quien se reclama en cuanto vienen mal dadas. No es aplicable el mismo procedimiento/criterio? En caso negativo, por qué?

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    • senenoa senenoa 01/05/20 13:00

      Cierto, muy cierto Gulberri. Así debería ser en este caso pero... mucho me temo que se pueda hacer el mismo rescate que se hizo con los bancos en nuestro país, donde los saneó el Estado y los adjudicó a empresas privadas, perdiendo en el proceso decenas de miles de millones de nuestros euros. Veremos.

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  • Gulberri Gulberri 01/05/20 11:09

    Leyendo este artículo, se entiende todavía más y mejor el brutal cinismo e hipocresía de la derecha española: en Europa y, de forma más sorprendente aún, en EEUU, ambos gobernados básicamente por derechas, afrontan con naturalidad y rotundidad la entrada de los Estados en los capitales/accionariados de las empresas.
    Aquí se rasgan las vestiduras.
    Eso sí, allí y aquí, todas las empresas piden ayudas y más ayudas, incluso piden eximirles de la devolución de dichas ayudas.
    Lo mismo de siempre: Estado no, pero sí socialización de pérdidas (la privatización de beneficios ni se cuestiona claro).

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  • Alfonso J. Vázquez Alfonso J. Vázquez 28/04/20 22:44

    EL Presidente Sánchez tiene la oportunidad de hacer lo que el incompetente Sr. Rajoy NO QUISO hacer.


    en primer lugar quedare con Bankia como propietario de más del 50 % de sus acciones
    En segundo lugar analizar la compra de empresas con viviendas casi terminadas y comprarlas, descontando del pago todas las deudas que tengan con Hacienda y la Seguridad Social y dedicarlas a alquiler - mediante una gestin privada - para mejorar la oferta de alquileres con lo que, además de resolver un problema a quienes no pueden pagar el alquiler especulativo de mercado sino que también contriuiría a reducir el precio de venta al hacer más atractivo el alquler que lacompra. Dos beneficios sociales que mrcen ser considerados acn atención.

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  • P. González P. González 28/04/20 20:58

    Si la situación no fuera tan grave, daría risa contemplar el apresurado cambio de chaqueta de algunos notorios defensores del “libre mercado”.

    Pero mi mayor preocupación está en que “los de siempre” no se las ingenien para volvernos a convencer de que esas empresas, una vez compradas y salvadas de los buitres (con el dinero de todos), hay que devolverlas al mercado y dejarles hacer mangas y capirotes al margen de las conveniencias de la sociedad.

    Es más, en aquellas en las que se alcance una participación suficientemente relevante como para permitirlo, los Estados deberían sustituir a sus altos ejecutivos, o –por lo menos- limitar sus obscenos salarios al tope que marque el del funcionario o representante público mejor remunerado de cada país

    Saludos.

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  • Dver Dver 28/04/20 20:49

    Es curioso que solo en situaciones extremas se tomen medidas como nacionalizar o controlar empresas estratégicas.¿Acaso no son un riesgo para la sociedad en situción de normalidad que las decisiones las tomen intereses privados? ¿Acaso no pude la Ford, por poner un ejemplo, o la Wlkswagen, cerrar sus fábricas y trasladarlas a otro lugar? ¿Acaso el sector energético, con Iberdrola a la cabeza no mantiene los precios que le da la gana en situación de oligopolio? ¿Por que los Estados no hacen un análisis de riesgos sociales antes de meter en el mercado libre servicios públicos esenciales? La mal llamada Reconversión Industrial fue un desastre porque la voluntad política fue el cierre de algunas industrias punteras mundiales (la naval) y el cierre de las obsoletas, en lugar de renovar su tecnología. Ahora es tierra quemada, y muy difícil el levantarlas. ¿Nos pasará lo mismo con lo poco que tenemos de la aeronautica, lo poco que queda de la naval, y el aluminio?

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  • kaixo kaixo 28/04/20 18:04

    Pablo casado y PP acaso toda EU y Estados Unidos se han vuelto comunistas o filocomunistas por nacionalizar empresas? En España debe de ocurrir otro tanto si en ello está en juego la viabilidad de la empresa y los puestos de trabajo. Pablo casado de repente el mundo se ha vuelto chavista, comunista, filocomunista y bolivariano? Pablo casado sigue en lo tuyo y a ver si en las próximas elecciones os dais el ostion padre en las urnas. Pablo casado Donald Trump se ha vuelto comunista y chavista?

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  • Ayla* Ayla* 28/04/20 13:58

    Puede ser que haya que ayudar a empresas, pero no podemos permitir que se socialicen pérdidas y privaticen los beneficios. Revisar sueldos de directivos y no permitir pago de dividendos, así como impedir despidos y ventas.
    Pero antes de cubrir las necesidades de las empresas, LAS PERSONAS.
    Ya nos compramos un banco, un parque inmobiliario increíble, autopistas... y no hemos visto beneficio para la ciudadanía.

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  • Larrauri Larrauri 28/04/20 13:09

    ...si a cambio de esa entrada de capital público, del dinerito de todos, se puede tomar partido en las decisiones directivas de esas empresas que garanticen y tengan contenido social e igualdad me parece bien, si no , no. Huele a socializar perdidas otra vez!!! Cuidado como se hacen las cosas.

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