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FOOTBALL LEAKS

Una agencia deportiva investigada por blanqueo en España es clave en el juicio a Rui Pinto que arranca este viernes en Portugal

  • Doyen Sports, propiedad de una familia kazaja con una red de empresas en Malta y Londres, denunció al informante de Football Leaks
  • El juicio contará con la declaración del exanalista de la NSA Edward Snowden
  • Pinto compartió más de 70 millones de documentos confidenciales con Der Spiegel y sus socios del consorcio periodístico internacional European Investigative Collaborations (EIC), en el que participa infoLibre

Miguel Prado (Expresso)
Publicada el 04/09/2020 a las 06:00
Rui Pinto, el alertador que filtró los documentos de Football Leaks.

Rui Pinto, el alertador que filtró los documentos de 'Football Leaks'.

SONJA OCH | DER SPIEGEL

En su alegato para el juicio que comienza este viernes, la defensa de Rui Pinto juega al ataque. “Es incluso repugnante que una entidad como Doyen Sports Investments se proponga dar al acusado lecciones morales y éticas sobre whistleblowers cuando se trata de una persona jurídica con un largo historial, como se demostrará más adelante”, puede leerse en el documento. Creada en 2011, la agencia deportiva Doyen participó en un sistema de traspaso de jugadores que la FIFA terminó prohibiendo, hizo enemigos, de los que Rui Pinto y el expresidente del club luso Sporting CP Bruno de Carvalho son sólo algunos ejemplos, y tuvo que reorganizarse obligada por las revelaciones de Football Leaks. En cualquier caso, ¿qué es Doyen?

En su última entrevista con la revista Der Spiegel, Rui Pinto resaltó la complejidad del universo Doyen cuando se le pidió su opinión sobre la empresa. “¿Qué Doyen? ¿Grupo Doyen, Doyen Capital, Doyen Sports? A día de hoy aún no sé de qué Doyen estamos hablando. Porque la denuncia era que se había producido un acceso ilegal a su sistema corporativo en Londres, y se refería al Grupo Doyen. ¿Pero qué es el Grupo Doyen? ¿Cuál es la conexión entre las empresas? No hay ninguna conexión. Y el denunciante, la víctima, es Doyen Sports. Pero esta empresa no tiene ninguna conexión con Doyen Capital, de Londres”, explicaba Rui Pinto.

Creada en 2011, Doyen fue la marca elegida por la familia Arif, de origen turco y kazajo, para entrar en el fútbol europeo, con dos negocios principales. Uno de ellos era la agencia de deportistas, un negocio gestionado en Londres por Doyen Global Limited, a su vez controlada por Doyen Marketing Limited de Malta, que tenía a Malik Ali como beneficiario final. Ali es uno de los sobrinos de Refik Arif, que dirigía las compañías mineras de la familia, y cuyo hermano mayor, Tevfik Arif, ganó notoriedad haciendo negocios inmobiliarios con Donald Trump entre 2005 y 2009.

Pero, además de representar a futbolistas y de dedicarse al marketing deportivo, la familia Arif quería entrar en un negocio financiero que renta grandes márgenes: la compra y venta de fichas de jugadores. Llevó a cabo esta actividad a través de Doyen Sports Investments Limited, registrada en mayo de 2011 en Malta. El objetivo era adquirir porcentajes de los derechos económicos de los futbolistas, lo que aliviaba las finanzas de los clubes. La propiedad de los derechos económicos de los jugadores por parte de terceros –Third Party Ownership, TPO– fue prohibida por la FIFA en 2015, pero varios fondos de inversión encontraron cómo eludir esa restricción diseñando nuevos modelos de contratos y soluciones de financiación para hacer frente a la enorme necesidad de liquidez de algunos clubes europeos.

Fue entonces cuando la familia Arif conoció a Nélio Lucas, un portugués que asumió la dirección de Doyen Global en marzo de 2013 en Londres, ciudad que abandonaron en febrero de 2017, pocos meses después de las revelaciones del consorcio periodístico European Investigative Collaborations (EIC), del que forma parte infoLibre, en Football Leaks. En diciembre de 2016, este proyecto destapó los esquemas que Cristiano Ronaldo y otras estrellas del fútbol europeo utilizaban para ocultar sus ingresos a Hacienda, pero también el negocio de Doyen. Un año antes, en septiembre de 2015, Doyen ya se había estremecido por las revelaciones que hizo un blog, también llamado Football Leaks, sobre los secretos de la industria del fútbol. Fue en ese momento cuando nació el proceso que a partir de este viernes sienta a Rui Pinto en el banquillo de los acusados.

El ataque informático tenía como objetivo los servidores que Doyen utilizaba en Londres, propiedad de Doyen Capital, pero el caso que investiga a Rui Pinto es el resultado de una denuncia por extorsión presentada por la maltesa Doyen Sports Investments. En el Registro Mercantil británico figuran inscritas dos sociedades de nombre similar, ambas de la familia Arif y ambas ya extinguidas: Doyen Capital LLP –a la que se hace referencia en el recurso de Rui Pinto– se creó en 2011 y se disolvió en noviembre de 2016; Doyen Capital Services Limited se creó en 2015 y se disolvió en diciembre de 2017.

Gerente y socio de los Arif

En sus primeros cuatro años, Doyen Sports Investments protagonizó algunas relevantes operaciones en el fútbol portugués. La empresa poseía la mayor parte de los derechos económicos del argentino Marcos Rojo, que el Sporting compró al Spartak de Moscú en 2012 por cuatro millones de euros, para venderlo después, en 2014, al Manchester United por 20 millones. Doyen también negoció en 2012 el traspaso del holandés Ola John desde el Twente al Benfica. Y participó, en 2014, en la adquisición por el Manchester City del francés Eliaquim Mangala, del FC Porto.

Nacido en Condeixa-a-Nova en 1979, Nélio Lucas comenzó a hacer negocios a los 18 años como organizador de eventos. Poco después, entró en la representación de jugadores de fútbol y en la organización de eventos deportivos a través de World Football Management, para unirse después a una empresa británica, Stellar Group, cuyo propietario pertenecía al círculo de uno de los más destacados intermediarios del fútbol europeo, el israelí Pini Zahavi. Lucas trabajó con Zahavi en las empresa Soccer Investments and Representations entre 2002 y 2011. Fue entonces cuando saltó a Doyen.

Pero el empresario portugués no sólo fue el gerente de la familia Arif. También se convirtió en su socio, al adquirir el 20% del capital de Doyen Sports Investments a través de otra compañía maltesa, Wood, Gibbins & Partners. En marzo de 2017, Nélio Lucas dejó Doyen, cuyo mando estaba en manos de Timucin Kaan, un chipriota que ya trabajaba con la agencia deportiva en 2012, tras abandonar Barclays Capital. Pero eso no es todo lo que cambió en Doyen.

Reorganización

Aunque Doyen Sports Investments sigue activa –pero con dificultades–, en los meses posteriores a la salida de Nélio Lucas el grupo de la familia Arif se reorganizó. En enero de 2018 Doyen Marketing Limited –controlada por el turco Malik Ali– entregó la empresa londinense Doyen Global Limited a Timucin Kaan, que pasó a controlarla a través de una sociedad llamada Studholme Limited. Y con esa operación en Londres supuso el cambio de nombre de Doyen a Kin Partners Ltd, aunque manteniendo en lo esencial las operaciones de la agencia deportiva. La compañía tiene ahora dos docenas de empleados, pero ha cambiado sus oficinas en el 78 de New Oxford Street, en el centro de Londres, a otro lugar a pocas calles de distancia.

Kin Partners –antes Doyen Global Limited– ha acumulado pérdidas de 3,7 millones de libras (4,1 millones de euros) en los últimos tres años, durante los cuales ha conseguido ingresos de 14,4 millones de libras (16 millones de euros). En 2019, con un volumen de negocios de 4,17 millones de libras, la empresa registró pérdidas de 1,8 millones, según las cuentas consultadas por el diario portugués Expresso, también miembro de la red EIC.

¿Y qué hay de Doyen Sports Investments? El caso en el que se acusa a Rui Pinto de 90 delitos surgió de una denuncia en la Policía Judicial presentada por Doyen Sports Investments y Nélio Lucas a principios de octubre de 2015, después de que el gerente de Doyen fuera contactado por un misterioso Artem Lobuzov, quien le sugirió entonces que el blog Football Leaks dejaría de publicar informaciones sobre la empresa a cambio de un pago de entre medio millón y un millón de euros.

Nélio Lucas recurrió entonces a su abogado Pedro Henriques para presentar una denuncia por extorsión en nombre de Doyen Sports. Semanas más tarde, la Policía Judicial organizó con Nélio Lucas y Pedro Henriques un encuentro en la gasolinera A5 de Oeiras con el abogado Aníbal Pinto, que representaba entonces al autor del blog. Esa reunión, grabada por la policía, convenció a las autoridades judiciales de que el hombre que estaba detrás de la identidad de Artem Lobuzov era Rui Pinto, ya que Aníbal Pinto dijo conocer a su representado por un litigio por malversación el año anterior, relacionado con una cuenta bancaria en las Islas Caimán.

La investigación llevó a las autoridades judiciales a Budapest, lo que culminó con la detención de Rui Pinto en enero de 2019 y su extradición a Lisboa en marzo de ese año. Allí se le mantuvo en prisión preventiva hasta el pasado agosto. Durante el proceso, Doyen ha sido asesorado legalmente por Vieira de Almeida, uno de los mayores bufetes de abogados de Portugal. Algunos de sus letrados habían trabajado antes para otro despacho de la competencia, PLMJ, cuyos buzones de correo electrónico fueron presuntamente hackeados por Rui Pinto.

Investigada por la Audiencia Nacional

Durante este proceso, no sólo Nélio Lucas se retiró del grupo de la familia Arif, sino que también la propia Doyen Sports Investments terminó involucrada en al menos dos investigaciones penales en España y Portugal.

El 4 de agosto, el Diário de Notícias reveló que la empresa maltesa tiene una cuenta bancaria en Portugal con ocho millones de euros que está congelada y está siendo investigada por el Ministerio Público por sospechas de fraude fiscal y blanqueo de dinero.

La información sobre esta investigación figura en una sentencia del Tribunal de Apelación de Oporto en la que se desestima un recurso de Doyen para tratar de anular la suspensión de su cuenta bancaria en Portugal, decretada el 24 de enero de este año. La investigación del Ministerio Público tiene su origen en la comunicación a las autoridades de una orden de transferencia de 530.000 libras que despertó sospechas, destinada a una empresa que prestaba servicios exclusivamente al grupo Doyen.

Posteriormente, otro intento de transferir cuatro millones de dólares al paraíso fiscal de Santa Lucía aumentó las sospechas de la Fiscalía. En la orden de enero se señalaba que la cuenta bancaria en Portugal había estado prácticamente inactiva entre junio de 2015 y enero de 2019, siguiendo después una serie de órdenes –incluido un depósito de 4,6 millones de euros procedente de una cuenta en Suiza–, que suscitaban la sospecha de que esa cuenta en Portugal podía estar siendo utilizada para operaciones de blanqueo de dinero.

Bloqueada desde 2015 por la prohibición de nuevas TPO según las normas aprobadas entonces por la FIFA, Doyen ya no podía seguir con estas operaciones, por lo que sólo gestionaba los derechos que ya poseía, además del negocio menos atractivo de preparar contratos de publicidad para deportistas y músicos. Pero no fue sólo la investigación en Portugal lo que convirtió la vida de Doyen en una pesadilla.

En España, los acuerdos sobre los derechos económicos de los futbolistas, los préstamos a los clubes y los contratos de derechos de imagen llevaron a las autoridades a abrir una investigación en la Audiencia Nacional contra Doyen Sports Investments por los supuestos delitos de fraude fiscal y blanqueo de dinero, que incluye la acusación contra dos de sus representantes en el país –Mariano Aguilar y Juan Manuel López, ex futbolistas del Atlético de Madrid–, pero también contra Nélio Lucas, que fue llamado para su interrogatorio hace poco más de un año. Contactado por Expresso, Lucas no quiso hacer ningún comentario. La Justicia española le reclama el pago de al menos cinco millones de euros en impuestos correspondientes al ejercicio de 2013.

Hoy Doyen parece ser una sombra del prometedor negocio de inversiones deportivas que emprendió hace casi una década. El pasado día 2 se publicó en el Registro Mercantil de Malta el acto de transferencia de las acciones de Doyen Sports Investments en el también maltés Benington Group Assets a la esfera directa de Malik Ali, que reside en Turquía. La familia Arif está poniendo en orden su casa. Pero lo que queda de su influencia en el fútbol europeo es todavía una nebulosa sin contornos definidos.

Cannabis medicinal sin licencia

¿Y Nélio Lucas? Desde que dejó Doyen, el empresario portugués ha mantenido un perfil bajo. Dueño de una pequeña empresa británica, D Ruption Ltd, que abrió en 2017, el antiguo socio de la familia Arif creó en diciembre de 2018 en Portugal una sociedad llamada Silver Decade, donde tiene como socio minoritario –con un 5%– al empresario João Rafael Koehler. La compañía pretendía producir cannabis con fines medicinales, pero ni siquiera pidió la preceptiva licencia a la Autoridad Nacional del Medicamento portuguesa, Infarmed. Koehler aseguró a Expresso que ya no es socio de Lucas.

A principios del año pasado, Nélio Lucas también se convirtió en director de la empresa suiza June Capital Partners, que Expresso encontró inactiva. Mientras tanto, el empresario portugués sigue siendo accionista de Vela Management Limited, una sociedad maltesa que, según ha revelado Football Leaks, tiene negocios con el FC Oporto y con Energy Soccer, vinculada a Alexandre Pinto da Costa, hijo del presidente de ese club.

Lucas es el número 24 de la lista de testigos llamados por la defensa de Rui Pinto a declarar en el juicio. En total serán 45 nombres, incluido el del whistleblower y exanalista de la NSA Edward Snowden. Pero también el de Bruno de Carvalho, el ex presidente del Sporting que en su mandato –2013 a 2018– declaró la guerra al fondo de la familia Arif, negándose a abonar la parte de Doyen en el traspaso de Marcos Rojo al Manchester United. Doyen ganó el litigio y el Sporting fue condenado a pagar.

En los próximos meses, Rui Pinto, Bruno de Carvalho y Nélio Lucas pasarán por los mismos pasillos del Juzgado Central de lo Penal de Lisboa, y tendrán la oportunidad de retroceder media docena de años. Contarán las historias de una Doyen bastante diferente de lo que es hoy en día.

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