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Crisis del coronavirus

¿Son suficientes las ayudas públicas ante las nuevas restricciones? Los expertos piden salarios de emergencia y alivios fiscales

  • Los economistas consultados revelan su perplejidad ante la rapidez de Francia, Italia o Alemania al adoptar transferencias directas a las pymes frente al letargo del Gobierno español
  • Los consultados creen que es el mejor momento para endeudarse y lamentan que se cuide más a las grandes empresas con el Fondo de Solvencia. "Es indignante que el Estado no entre en el accionariado de Air Europa tras rescatarla", reprocha Eduardo Garzón
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Publicada el 10/11/2020 a las 06:00 Actualizada el 11/11/2020 a las 10:02
Vista de una calle de la Parte Vieja de San Sebastián donde abundan los bares y restaurantes, prácticamente desierta este lunes.

Calle de la Parte Vieja de San Sebastián llena de bares y prácticamente desierta por el confinamiento.

Efe

Inmerso el país en la segunda ola del coronavirus tras la que golpeó con tremenda virulencia la pasada primavera, el gran debate en España está entre si no confinar con dureza (caso de la Comunidad de Madrid) o si sí hacerlo (caso de prácticamente el resto de autonomías). Pero cada vez más, en público y en redes sociales, atruena un segundo interrogante: ¿por qué mientras Alemania, Francia o Italia anuncian nuevas ayudas masivas a sus pequeñas y medianas empresas, en España el tejido productivo más vulnerable, el cual emplea al 75% de los trabajadores nacionales, no ha recibido transferencias directas más allá de las medidas adoptadas por ayuntamientos, diputaciones y Comunidades Autónomas?

La respuesta es desoladora y pone en común a economistas heterodoxos situados en la izquierda política y a patronales de empresarios como Cepyme: en España hasta ahora se ha hecho mucho por los trabajadores y muy poco por las empresas, sobre todo las de menos ingresos y trabajadores. Solo los ERTE costarán al final de año 17.840 millones de euros, según el plan presupuestario remitido a Bruselas por parte del Gobierno antes del anuncio de los Presupuestos Generales del Estado. La inquietud por bares, restaurantes y cualquier tipo de comercio abocado a cerrar ha corrido como la pólvora por Twitter, caso del ex presidente de Red Eléctrica Española Jordi Sevilla.

Los expertos consultados responden al unísono: se necesitan más beneficios fiscales y ayudas públicas inmediatas ante un nuevo confinamiento. Entre esas ayudas hay quien defiende una suerte de "salario de emergencia" que vendría a mejorar el Ingreso Mínimo Vital (IMV) hasta que llegue la vacuna.   

"Todo se ha planteado muy mal", opina el economista de izquierdas Juan Carlos Barba. "Aquí no se puede actuar de manera asimétrica por mucho que el país esté descentralizado. Hay que abordar el capítulo de las ayudas directas sin ambages, porque solo se ha recurrido a avales del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para las firmas con problemas de liquidez y a la exoneración de cotizaciones sociales para empresas en ERTE". 

De momento, el Estado ha abonado entre marzo y septiembre 5.218 millones de euros al exonerar el pago de cotizaciones sociales a las empresas en ERTE (y es importante resaltar la situación de ERTE) y 4.138 millones por las prestaciones para autónomos afectados por la pandemia, según reveló hace un mes el ministro de Seguridad Social José Luis Escrivá ante la Comisión de Trabajo, Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del Congreso.

"¿Interesa que reabran los mismos bares que antes?"

Los ejemplos que revelan que España está muy lejos de las principales potencias europeas saltan a la vista. Alemania ha cerrado sus servicios de hostelería y restauración durante al menos un mes pero pagará el 75% de la facturación de noviembre de 2019 a los comercios de menos de 50 trabajadores, una medida que todo el mundo cree que se ampliará; Francia ha diseñado un ambicioso plan de ayudas, con partidas de hasta 10.000 euros al mes por pyme, para el confinamiento severo de un mes que ha decretado Emmanuel Macron. Italia, por su parte, también ha aprobado un paquete de ayudas directas de 5.400 millones tras el cierre de negocios no esenciales. España solo ha destinado el 5% de su munición multimillonaria contra el covid-19 a las empresas por más del 50% en Alemania, si bien es verdad que la dependencia del sector turístico y de los servicios priorizaron la protección de los asalariados vía ERTE, que al fin y al cabo también es un alivio para los empresarios.

"Soy partidario a corto plazo de un ingreso de emergencia", opina el ex ministro de Industria Miguel Sebastián. "Que todos los empresarios vean cubiertas sus necesidades si vuelve a haber otro cierre. ¿Y por qué estos salarios urgentes? Porque a lo mejor no nos interesa que vuelvan a abrir los mismos bares que había antes de la pandemia y apostar por otro modelo productivo. Con ese ingreso, la decisión de si cerrar o no puede recaer sobre el empresario". 

Otro ex alto cargo gubernamental pide desde el anonimato adoptar dos medidas: "Condonar impuestos y fórmulas de transferencias directas a las empresas incluidas en los Presupuestos Generales del Estado". Esta fuente asegura que es peor la quiebra de miles de empresas a posteriori que engordar coyunturalmente la deuda y el déficit. "Es el mejor momento para endeudarse", y añade que el Gobierno ha defendido más a las grandes empresas que a las pequeñas y medianas con el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, que ha rescatado a Air Europa con un crédito participativo, a la vez que otra gran empresa, Duro Felguera, condiciona su superviviencia a la obtención de otro crédito de 100 millones.

Gastar, la mejor opción

El economista Eduardo Garzón –hermano menor del ministro de Consumo y profesor en la Universidad Autónoma de Madrid– se manifiesta "totalmente de acuerdo" con el desagravio a las pymes frente a las grandes. "Más allá de las causas del parón, en otros países como Alemania o Francia las ayudas directas a las pymes que han tenido que cerrar han sido infinitamente más cuantiosas". Garzón cree que en la primera ola del virus en primavera los apoyos a los trabajadores por parte del Gobierno fueron más decididos, pero que ahora España queda rezagada en la protección al comercio. "Es indignante que el Estado ayude a grandes empresas como Air Europe sin entrar en el accionariado o ningún tipo de contraprestación. Eso lo hacen Francia y Alemania, pero aquí tenemos el complejo heredado de la etapa del rigor fiscal". 

Garzón cita un post de William Mitchell, uno de los portaestandartes de la Teoría Monetaria Moderna que defiende que el gasto neto en estos tiempos de pandemia es la mejor opción económica a futuro. 

Según Juan Carlos Barba, "el Ejecutivo está siendo muy cobarde con el gasto, con la deuda casi a intereses negativos y la hecatombe de la demanda". Sobre el rescate a grandes empresas, Barba cree que "quien tiene mejores contactos en las altas esferas tiene más opciones de salvarse. Eso no le sucede a un bar". 

Gerardo Cuerva, presidente de Cepyme –la patronal de pequeñas y medianas empresas asociada a CEOE–, aboga igualmente por ayudas directas y otras opciones complementarias: "Si ante una primera ola se aprobaron dos medidas claves como los ERTE y los créditos ICO, ante una segunda ola y con una situación de desgaste en las empresas muy preocupante se deberían incluir planes de estímulo a la demanda", valora Cuerva. Y expone su propuesta: "Ampliar al menos un año los avales del ICO, aplazamientos y rebajas fiscales y, en algunos sectores muy castigados, ayudas directas para las pymes que sufran una fuerte caída de ingresos".

Hasta ahora, las ayudas directas a pequeños comercios proceden de la administración territorial: por ejemplo, los ayuntamientos han podido concertar una serie de compensaciones económicas en función de su superávit. Y al dueño de un bar o de un negocio clausurado por el covid-19 le ha ido mejor o peor según el estado fiscal de la Corporación municipal a la que pertenezca. Fuentes de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) subrayan que los consistorios jugarán un papel crucial al poner a su disposición 15.000 millones extra el Ministerio de Hacienda el pasado mes de octubre, es decir, por la liberación de los remanentes, además de la supresión de la regla de gasto. El resto de transferencias económicas proceden de comunidades autónomas o diputaciones. 

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8 Comentarios
  • Antonio Basanta Antonio Basanta 10/11/20 21:27

    Este es un problema. Todos sabemos que se necesitan más ayudas . ¿Pero quien las paga? Porque todos piden más ayudas, los politicos de la derecha los primeros para que se pague a una parte de sus bases electorales. En eso todos somos buenos. Es el buenismo. El problema político es definir quién las paga, cuánto se paga y cómo se financia ese pago: Los politicos de la derecha dicen que se debe pagar no se cuantos miles de millones a los autónomos pero cuando les dicen que a quien suben los impuestos para pagar esas ayudas recurren al ilusionismo y dicen "Con el dinero que dedican a..." y ahí e puede inventar cualquier cosa, decir cualquier mentira, etc para ofrecer pócimas mágicas. Pero la realidad es otra ¿Ha oído alguien a cualquier administración autonómica o municipal de ciudades importantes decir que ellos se hacen cargo de una parte de las ayudas a cargo de sus impuestos o deuda y pedir al gobierno central que las complete? Yo no he oído a nadie decir eso. Lo que oigo es decir que es injusto que no se ayude a los autónomos o a los pequeños empresarios, pero ofrecer no ofrecen nada. Y son administraciones públicas. Es el buenismo unido a la utilización politica. O ¿Ha oído alguien a las empresariales o a los sectores empresariales que se han mantenido o subido con la pandemia ofrecer una parte de la colaboración de algún excedente para ayudar a pagar las ayudas a otros empresarios más pequeños, incluso de su sector? Tampoco he oído a dirigentes sindicales (incluido a mis Sindicato al que pertenezco desde hace 47 años) ofrecer nada de solidaridad en lo que podamos hacer trabajadores y jubilados para ayudar a paliar a los sectores totalmente rotos por el devenir de la pandemia. Eso si todos ellos nos dicen, sin ningun tipo de culpabilidad) lo que tiene que hacer el gobierno central. Dicen que tiene que tiene que pagar, pero que no se tiene que endeudar, que no tiene que subir los impuestos, ni congelar salarios de funcionarios, ni rebajar algún gasto real. La solidaridad y el buenismo es de boquilla, sin coste alguno. Populismo de la recesión.

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  • senenoa senenoa 10/11/20 12:47

    Por supuesto que no son suficientes las ayudas públicas, y nunca lo serán. La solución estaría en un Estado de Bienestar fuerte y bien engrasado, que se financia con unos impuestos altos (por tramos) que pague todo el mundo, multinacionales, grandes empresas, bancos y grandes fortunas incluidos. Lo demás es palabrería oportunista.

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  • kalikatos kalikatos 10/11/20 12:05

    Hay un problema de credibilidad con la pequeña empresa, y es que algunos sectores, llevan años haciendo trabajar a los empleados con jornadas reducidas, cuando la realidad es que son mas largas que las normales, y en función de eso, los ingresos no se declaran, y también hay fraude en los sueldos, que una parte aparece en nómina y otra en negro. Esto yo creo que es de dominio público, donde se conocen casos de este estilo, y no es anecdótica la cantidad.

    Y cuando se lee los ingresos medios de estos empresarios, les sale a menos de mil euros al mes, menor del sueldo medio del trabajador.

    Ahora, con los ERTES pasa lo mismo, los trabajadores tienen horario reducido, el resto lo paga el Estado (es decir nosotros), y el personal trabaja mas horas que lo que se declara.

    Necesitamos MAS FUNCIONARIOS, que sirvan para buscar todas las anomalías administrativas y fiscales en nuestra economía.

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    • Dver Dver 14/11/20 20:57

      Hay otro problema del que nadie habla. En Alemania, parece que van a haber ayudas sobre la facturación anterior a la pandemia. ¿Quién de estos que salen a la calle (no me refiero a los trabajadores) ha pedido lo mismo? ¿Dónde están sus declaraciones de renta anteriores a la pandemia? Que yo sepa no hacen factura los dentistas, los médicos privados, muchos profesionales liberales, no entremos ya en el terreno de la hostelería y de las reformas, y sin embargo nadie saca su declaración de la renta anterior a la pandemia. Lo único que les he oído ha sido pedir subsidios lineales. Mi problema, nuestro problema, en el 2008, no lo crearon los autónomos ni la PYMES, sino la gran banca a la que sí se le rescató. Yo, y muchos de mis competidores y proveedores, hubiéramos sufrido un duro golpe, pero se hubiera podido aguantar si se hubiera seguido facturando algo; pero no, el mercado se vino a cero. Que yo sepa hubo 800.000 pymes familiares que se fueron a la mierda (con sus empleados) por una razón ajena (crisis de la banca), y a nadie se le ayudó. Se perdieron talleres, casas, bienes de afianzamiento financiero. Por supuesto pienso que para que el país no pare hay que dar dinero a fondo perdido a quién lo necesita (trabajadores y pequeños autónomos que no tienen nada), pero, oiga, antes dígame si ha sacado rédito de su negocio y dónde está. No todo el monte es óregano. Y si para que la gente coma y tenga un techo el estado, después de sacar dinero de dónde lo hay (banca y grandes fortunas, etc.) tiene que endeudarse, se endeuda, y ya veremos en cuantos años pagamos esa deuda, si se paga. Y saquemos consecuencias. Una fiscalidad fuerte y progresiva protege a nuestra sociedad. Lo que no se puede decir es que se va a ayudar al personal y a bajar impuestos. Eso no es posible.

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  • GRINGO GRINGO 10/11/20 10:40

    Urgen medidas de apoyo en favor de la Hosteleria, como han hecho en otros países de la UE, donde el sector no tiene la importancia que tiene aquí, detrás hay muchas familias, y, sinceramente, no sé a qué están esperando.

    Con ese apoyo económico, que se podría cuantificar en función de sus últimas declaraciones del IRPF, desaparecerían muchas "tentaciones" de saltarse las leyes y los confinamientos, lo cual ayudaría a combatir el aumento de contagios.

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  • BASTE BASTE 10/11/20 10:26

    Antes del virus existía un gran poscentaje de la población que necesitaba ayudas y nadie se las dió, el problema es anterior a la pandemia que solo ha echo una ampliación del mismo. Nuestra economía tenía un componente sumergido que aflora ahora,muchos no podrían justificar las ayudas con sus declaraciones anteriores. Por otro lado,los grandes arquitectos financieros,se reparten dividendos inconmensurables (noticia de este medio) a pesar de la pandemia que al facilitar el tráfico con su cura los va a hacer todavía más ricos. Necesitamos una reestructuración urgente y profunda de nuestra organización social y,para ello,otros dirigentes con los que intentarlo (que no implica conseguirlo,solo intentarlo) o iremos a un desastre. En nuestra mano (votos) está la posible solución, si no seguiremos tropezando con la misma piedra.

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  • Pointer56 Pointer56 10/11/20 09:31

    Allí donde se impone una restricción o cierre a la operatoria de un negocio debería haber de forma inmediata algún tipo de ayuda, bien fiscal bien directa o ambas. Está bien que se ayude a las grandes empresas, pero que se ningunee a esa parte afectada por los cierres del 90% del tejido empresarial del país es lacerante, por no decir discriminatorio, incompetente, irresponsable, etc. Nos queremos parecer a Europa, pero sólo en algunas cosas. Muy decepcionante la actuación del Gobierno en este capítulo.

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    • Dver Dver 14/11/20 21:00

      Pointer56, la Merkel ha dicho que va a ayudar con un 75% de la facturación anterior a la pandemia. Me imagino que ese dato lo sacará de la declaración de renta del solicitante. Yo quiero que se ayude así, que se saquen las declaraciones de renta de los solicitantes. No ayudas lineales ni bajadas de impuestos; dinero contante y sonante sobre lo que cada uno declaraba a hacienda.

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