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Los diablos azules

Rosa es una rosa es una rosa es una rosa

  • "Si la comunicación es perfecta las palabras tienen vida, y eso es todo lo que se necesita para una buena escritura", aseguraba Gertrude Stein
  • Publicamos un fragmento del posfacio de Tres vidas, obra de juventud de la escritora estadounidense, en la nueva edición de la editorial Sitara 

María Agra y Pablo Álvarez
Publicada el 09/06/2017 a las 06:00
Publicamos un fragmento de "Retrato de Gertrude Stein", el posfacio de Tres vidas (Sitara, 2017).
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En su literatura, Gertrude Stein ha estado siempre dominada por la pasión intelectual de la exactitud. Con ello ha llegado a una simplificación que es el resultado de eliminar las asociaciones emotivas. No deben ser las emociones, en sí mismas, la causa de los versos o de la prosa. Stein vehiculó esta pasión con un estilo aparentemente simple, intencionadamente coloquial.
  Aunque su poema "Sacred Emily" fue escrito en 1913, desde el principio de su obra que abre Three lives, Gertrude Stein ya manejaba el concepto que acuñó en este verso como base de su escritura. Su significado se ha interpretado con frecuencia como "las cosas son lo que son", una expresión del principio de identidad, "A es A". En el pensamiento de Stein, el famoso aforismo expresa que tan solo empleando el nombre de una cosa ya se invoca el imaginario y las emociones asociadas con el objeto. Dice, con este verso, haber traído a la literatura escrita en inglés, al fin, una verdadera rosa con su color rojo. Insiste sobre la misma idea a lo largo del poema: "Pájaros miden pájaros (…) Rogando para expresar rogando para expresar rogando para expresar bien (…) Era un espacio era un espacio era un espacio para ver".

"Percibo con la vista, (…) con la vista veo palabras y frases". Hay maneras de pintor en la escritura de Gertrude, retrata el mundo de ese modo: vemos el rostro de las cosas, lo aparente, auténticos cuadros de los personajes; el alma es una sugerencia. Como nos dice James R. Mellow en su estudio Charmed circle: Gertrude Stein & Company:
 

"El método estilístico de Three lives fue influenciado por el retrato de Cézanne frente al que ella se sentó a escribir. El retrato de Madame Cézanne es uno de los ejemplos monumentales de método de artista, exigente, cada plano cuidadosamente negociado desde los tintes suaves del sillón y los azules grises de la chaqueta de la modelo a la imagen de fondo vagamente figurada por los antecedentes que tiene, estructurado en existencia, al parecer para fijar el tema para toda la eternidad. Así fue con las frases repetitivas de Gertrude, levantando cada uno de los edificios, frase por frase, la sustancia de sus personajes."


Gertrude sintió una revelación al ver un retrato que Cézanne pintó de su esposa; ella misma aceptó este influjo y un cambio de percepción que marcaría su obra.

Si bien Stein sólo sugiere el alma de las cosas, guía estas sugerencias con repeticiones, insistencia sobre algunas líneas, repasadas una y otra vez, obsesivamente, para destacar matices de los retratos que le interesan especialmente. Hemingway dejó escrito: "En cuestiones de ritmo y de emplear palabras en repetición ella había descubierto verdades válidas y valiosas, y sabía comentarlas".

Gertrude es una teórica de la literatura, del arte en todos sus sentidos. Ella pensaba una y otra vez sus escritos y sus textos. Su ocupación era la creación, mientras amigos corregían y mecanografiaban sus textos cuando ella había llegado a la palabra adecuada, a la cadencia necesaria.
 

"He destruido frases y ritmos y alusiones literarias y todas las demás tonterías de ese estilo para llegar al meollo del problema de la comunicación de intuiciones. Si la comunicación es perfecta las palabras tienen vida, y eso es todo lo que se necesita para una buena escritura, poner en el papel palabras que bailen y lloren y hagan el amor y luchen y besen y realicen milagros."


Pese a sus convicciones, Gertrude expresó sus dudas acerca de su repercusión dado lo arriesgado de su propuesta: "Gertrude Stein terminó Three lives, y pidió a su cuñada que lo leyera. La lectura de esta obra conmovió profundamente a la cuñada de miss Stein, lo cual causó gran placer a la autora, ya que no podía creer que hubiera alguien capaz de leer cualquier texto salido de su pluma y sentir interés por él. En aquellos días, miss Stein jamás pedía a los demás la opinión que su literatura les merecía" (Autobiografía de Alice B. Toklas).

A Stein le fue imposible, al terminar su primera novela, conseguir un editor, lo cual la movió a imprimirlo por su cuenta a través de la Grafton Press: un día apareció por su casa un enviado de dicha empresa insinuando, de parte de su jefe, que Gertrude, quizá, no conocía muy bien el inglés —norteamericana de nacimiento—, o que quizá no tenía experiencia en materia literaria. T.S. Eliot llegó a declarar sobre la escritura de Gertrude: "Es buena, pero no es para gente como nosotros". A lo largo de su carrera, nada hizo virar el rumbo de su escritura o disminuir la fuerza de sus convicciones que es, a fin de cuentas, lo que la convierte en una escritora diferente y personal: hoy lo agradecemos.

*María Agra y Pablo Álvarez son dos de los responsables de la la publicación de Tres vidas en la editorial Sitara. 
 
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