x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Los diablos azules

Lo que pudo ser

  • Para morir iguales sigue el periplo vital y social de una generación que Reig conoce y describe con una serie de personajes magistrales
  • Pedro Ochoa es un niño huérfano que vive su infancia en un hospicio de monjas preguntándose sobre su identidad, sobre la muerte y la soledad

Publicada el 29/06/2018 a las 06:00 Actualizada el 28/06/2018 a las 15:18
Facebook Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir

En uno de sus escenarios más reconocidos por otras novelas anteriores, en 1975, en pleno inicio de la Transición, sitúa Rafael Reig a su protagonista, Pedro Ochoa, un niño huérfano que vive su infancia en un hospicio de monjas y que se hace preguntas sobre su identidad, a la vez que asiste a su despertar sexual, a su encuentro con la muerte y la soledad. Después le acogerán sus abuelos maternos, gente de buena posición que llevarán a Pedro a estudiar en un colegio de élite donde aprenderá a fingir y hacerse adulto, a triunfar como abogado pero haciéndose las mismas preguntas sobre lo que fue y pudo haber sido. Es una trama con aventuras, amor y una investigación criminal también en los años de aquella Transición que sigue marcando parte de la obra de Reig y que aquí nos cuenta desde su fina ironía una vida de peajes y la importancia de lo experimentado en la infancia, adonde siempre se acaba volviendo.

  Para morir iguales (Tusquets, 2018) es una novela sobre los amigos que nunca se olvidan. Sobre las certezas y dudas de la infancia (el verdadero territorio de la autenticidad) que reaparecen en la vida adulta para ajustar cuentas, pues tiene Para morir iguales un tono psicoanalítico en su lectura. No solo por el recorrido psicológico de su protagonista, que repasa su vida para saber realmente qué es lo que de verdad importa, sino por la reflexión a la que le conduce el periplo vital y social de una generación que Reig conoce y describe con una serie de personajes magistrales, a menudo ruines, cínicos o crueles, pero también leales: está Escurín, amigo hasta el final, o Pardeza, el más vivo, siempre oportunista y arrimado al sol que más calienta, o Mercedes y Paquita, las mujeres que marcarán su vida sexual y afectiva. Después Pedro Ochoa conocerá a su padre, un mafioso que saldrá libre en la amnistía de 1977, se hará abogado de éxito, será sospechoso de un asesinato e irá enseñándonos cómo la corrupción irá calando en nuestra sociedad, en la que la Iglesia católica es criticada sin contemplaciones y con el humor corrosivo característico del autor asturiano.

Es una también una novela costumbrista narrada en primera persona por un personaje casi picaresco que nos hace transitar por la vida y la memoria de Pedro Ochoa, que se autoanaliza para encontrarse, para saber por qué no fue feliz, porque no supo querer a los demás y menos a él mismo. La ironía, a ratos amarga, siempre aguda e inteligente como el escritor y su protagonista, recorre esta novela por muchas de sus páginas, que es también un homenaje a la amistad y al amor, al sexo, a la política y  a los libros de Salgari y a Sandokán, que acompaña a Pedro Ochoa como un pirata que lucha elegantemente contra todos los elementos que se le interponen. Una novela con muchas lecturas que confirma a Rafael Reig como uno de los narradores más ingeniosos e inteligentes de nuestra literatura y del que siempre se aprende al leerlo, con libros muy diferentes. Y, pese a todo, con la alegría como estandarte, pues, como dice en la página 62 hablando de la vida con su cáustico sarcasmo: “Esa duda nunca nos ha abandonado y nos ha hecho incapaces de comprender el sentido de lo que nos sucede en este mundo, donde ninguna buena acción se queda sin su castigo y todo malhechor recibe su recompensa”. Genial siempre Rafael Reig.

*Pablo Bonet es es poeta y librero de guardia en la Librería Muga de Vallecas, Madrid.

Volver a Los diablos azules
Más contenidos sobre este tema




Hazte socio de infolibre

 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.