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Los diablos azules

Refugio en la lectura

  • Cuando se inicia el segundo fin de semana de confinamiento, los colaboradores de la revista de libros proponen títulos que sirvan de compañía durante la cuarentena
  • Entre las obras rescatadas de la estantería están el Quijote, Drácula, Sefarad, de Antonio Muñoz Molina, o Entre visillos, de Carmen Martín Gaite

infoLibre
Publicada el 27/03/2020 a las 06:00 Actualizada el 02/04/2020 a las 14:33
Ante el segundo fin de semana

Ante el segundo fin de semana de confinamiento, los colaboradores de Los diablos azules recomiendan lecturas.

Debbie Tea (Unsplash)

Segundo viernes de confinamiento para todo el país. El 11 de abril, nueva fecha dada por el Gobierno para el final del estado de alarma, parece lejano. Cuando las fuerzas empiezan a flaquear y las tardes se hacen cada vez más largas, ahí están los libros. En este número de Los diablos azules, los colaboradores de la revista de libros proponen lecturas que sirvan de compañía durante la cuarentena.

José Manuel Benítez Ariza desconfía de las listas de títulos para pasar el encierro, pero aun así invita a asomarse a algunas antologías poéticas; Fernando Valls propone conocer un poco mejor el género del microrrelato; Lola López Mondéjar viaja entre Jane Eyre, de Charlotte Brontë, y Ancho mar de los Sargazos, de Jean Rhys, y Sonia Asensio celebra un Día Mundial del Teatro especialmente triste gracias a las lecturas de sus alumnos de Literatura. Aquí recogemos, además, un carrusel de recomendaciones de Carmen Peire, Arturo Tendero, Carmen CanetAlfonso Salazar y José Luis Morante

El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes

"Hay un libro que me acompaña siempre en especial por las noches. Antes de dormir, recomiendo un capitulo del Quijote. Puede ser un buen reto para el aislamiento: ellos dos, Quijote y Sancho, viajan por asendereados caminos y nosotros podemos acompañarlos con la imaginación. Además, es muy divertido, lo que nos viene bien, y también profundo, para analizar la naturaleza humana, lo que resulta de plena actualidad. También, en mis momentos duros, vuelvo a Chéjov, siempre Chéjov, lo que se prefiera, pero en estas circunstancias se me ocurre aconsejar El pabellón numero seis: cómo el doctor descubre la esencia de la naturaleza humana y de la sociedad a través de un supuesto loco recluido, como nosotros ahora, y cómo ese loco es el ser más lúcido que el doctor encuentra. Un viaje interior que a nadie deja indiferente. Si hay jovenes en casa, se puede leer, incluso en voz alta, La estepa, del mismo autor. Por último, comentaré que he vuelto a leer La peste, de Camus. Puede parecer un poco masoquista, pero esa altamente recomendable y de plena actualidad para ver las reacciones de los estamentos sociales e individuales en situaciones límite. También tiene un alto valor simbólico". 

 

Sefarad, de Antonio Muñoz Molina

"Y tú qué harías si supieras que en cualquier momento pueden venir a buscarte, que tal vez ya figura tu nombre en una lista mecanografiada de presos o de muertos futuros, de sospechosos, de traidores'. Entre todos los libros que uno recuerda que lo tuvieron ante las cuerdas durante el tiempo que duró su lectura, hay unos pocos en los que uno ya pasó por lo que ahora está pasando: la espera, el estupor, la incertidumbre. Y entre ellos, quizá llame con más fuerza este, escrito con la prosa proustiana de Muñoz Molina, vertido en un género mestizo, que no es cuento ni crónica, que es vida, que pasa del presente al ayer histórico y del ayer al sueño y vuelve con una facilidad brumosa, llevándote enredado. He vuelto a él y me he encontrado las hojas amarillas, quebradizas, como si estuviera concebido para autodestruirse muy deprisa. Entre otras cosas, Sefarad nos enseña que entre los enfermos y los sanos se abre una separación invisible, pero real, un abismo semejante al que segrega a los presos de los libres, a los documentados de los sin papeles. 'A cada instante, aunque te mantengas inmóvil, estás cambiando de lugar y de tiempo gracias a las infinitesimales descargas químicas en las que consisten tu imaginación y tu conciencia".

  • Arturo Tendero es periodista y escritor. Recientemente ha estrenado la obra teatral Padres putativos.

 

Drácula, de Bram Stoker

"Cada cual tiene sus obsesiones. Yo leí Drácula con 17 años y estuve otros 20 años releyéndola anualmente, una vez al menos. Era la relectura obligada de vacaciones. Además, me hice con una colección absolutamente inútil: tengo más de 20 ediciones en diversos formatos e idiomas, incluidos ejemplares en 15 lenguas que ni hablo ni leo. Drácula no solo me atrajo por su tono de aventura, misterio y erotismo, sino por una curiosa estructura de diversos narradores que utilizan soportes (para la época, muy innovadores, como el fonógrafo), por exponer las áreas entremezcladas de la luz y la oscuridad del cuerpo y el alma, por la subyugante presentación del mal, por su testimonio histórico de un tiempo entre dos tiempos (el mejor de los tiempos, el peor de los tiempos), por una precoz muestra de la relatividad moral, por un subtexto inquietante, pues bajo las premisas de la lucha del bien contra el mal en un entorno victoriano puede olisquearse una peste a podrido, a sociedad putrefacta, a tierra impía. Javier Egea, algún tiempo más tarde de aquel descubrimiento adolescente, hizo al vampiro (al negro conde) protagonista del libro de poemas Raro de luna, y me abrió el camino del vampiro en el piscoanálisis, del temor al sueño, de la seducción por los sueños, del temor al bosque, del atractivo del bosque del sueño, de las lecturas necesarias a la luz de los apuntes de Juan Carlos Rodríguez. Desde entonces, me encuentro con el vampiro en muchos lugares, como ese muerto no vivo, vivo no muerto, que es siempre heraldo de tiempos oscuros y fascinante ser y no ser".

  • Alfonso Salazar es escritor.

 

Entre visillos, de Carmen Martín Gaite

"En estos tiempos que corren, Entre visillos, de Carmen Martín Gaite, nos introduce en un laboratorio de pensamientos, de reflexiones dentro de espacios cerrados muy propicios en los días que vivimos. Esta novela fue la primera de la autora, que cuenta en su trayectoria con 40 obras publicadas en distintos géneros, y con la que ganó el Premio Nadal en 1957. Se desarrolla en un escenario histórico de apertura difícil: transcurre entre 1955 a 1957 en Salamanca. Presenta a una sociedad tradicional y provinciana y, dentro de ella, la vida de las mujeres, con toda la presión y las decepciones de una época en donde las desigualdades y las estructuras de poder merman sus inquietudes. En sus 18 capítulos, divididos en dos partes, aparecen distintas historias que luego se van anudando, contadas por distintos narradores y distintos puntos de vista. La autora transforma lo sencillo en algo excepcional pese a ser cotidiano, y alterna una 'voluntad de diálogo' distinta, entre lo emocional y la identidad de pensamiento de unos personajes que van tomando conciencia de su voz. La escritora denomina 'curación de la palabra' a esta forma de conversar; el lenguaje desempeña un papel decisivo como intercambio comunicativo. Se trata de una escritura de búsquedas del yo y del tú, y esto es lo nuevo: no es ese  autodialogal, autorreflexivo de la novelística anterior, sino uno que nace de la necesidad de encontrar un lector, de la necesidad del espejo y de interlocución para confesar insatisfacciones que buscan el aprecio y el descubrimiento".

  • Carmen Canet es crítica literaria y aforista. Su último libro es Olas (La isla de Siltolá, 2020).

 

José Saramago en sus palabras, con edición y selección de Fernando Gómez Aguilera

"El regreso a la escritura de José Saramago, más allá del confinamiento temporal en casa por la pandemia, es el encuentro con una conciencia vigilante. El perfil intelectual del Premio Nobel portugués fortalece la idea del necesario compromiso con el tiempo histórico. La edición de Fernando Gómez Aguilera, José Saramago en sus palabras, muestra sondeos reflexivos entresacados del itinerario creador y de materiales procedentes de trabajos en medios de comunicación. Una intensa labor que conexiona con la fuerza vertebradora de la realidad social del yo. Más allá de dudas y reticencias, no estamos aislados; formamos parte de un universo global e interactivo.

Los pensamientos exploran el espacio abierto del hombre de la calle y posibilitan encuentros con asuntos colectivos. Con ellos establece un sutil diálogo con rigor crítico para que las palabras tengan peso y contorno perdurables y se posicionen con los humildes y desfavorecidos. Saramago percibe las asimetrías de lo real y sabe que "Auschwitz no está cerrado, está abierto y sus chimeneas siguen soltando el humo del crimen que cada día se perpetra contra la humanidad más débil". También pone bajo sospecha una economía que fomenta la concentración de riquezas y la explotación y convierte al mercado en un territorio especulativo del liberalismo económico.

José Saramago en sus palabras es un balance vital. Permite recorrer el paisaje moral de una voz que habló siempre alto y claro para condenar la apatía y la inacción de quienes no saben que el futuro comienza a construirse en el páramo seco del ahora".

  • José Luis Morante es poeta, crítico y aforista. Su último libro publicado es A punto de ver (Polibea, 2019).

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1 Comentarios
  • Jonaca Jonaca 31/03/20 11:54

    Realmente la lectura es un refugio para el ser humano no solo durante esta pandemia, tambien para los momentos difìciles que, haberlos haylos y para, en general, la vida te depara. Aprovecho este "refugio" donde apenas nadie comenta, para expresar mi opiniòn al respecto. No es que quiera destacar en un artìculo de informaciòn al querer ser el ùnico que valora la recomendaciones de infolibre, es que me invita irremediablemente a ello por la importancia que tiene para mì ese refugio de la lectura.
    En mi opiniòn, ademàs de todos los beneficios que se describen en muchos estudios, la lectura es un acto de meditaciòn. Si entendemos èsta como un ejercicio de focalizar la mente en un punto evitando que "la loca de la casa" se apodere de tì y te lleve a su terreno; sin forzar, sin luchar contra ese flujo de pensamientos que, inevitablemente, te llegaràn, estaremos meditando. Estaremos inmersos en un relato y alejados de las preocupaciones que estos momentos difìciles y otros provocan. No podrìa recomendar una lectura concreta porque cada persona es un mundo, aunque coincidirìa con algunos en decir que hay un libro (uno de ellos) que te acompaña por distintas etapas de la vida y que como tù va transformàndose: Le petit Prince de Antoine de Saint-Exupéry, un relato para compartir con los demas en casa. Posiblemente ahora estarìamos mejor si en vez de habernos ocupado en hablar de corbatas, zapatos, coches, etc, hubièsemos hablado de estrellas o de asteroides,de los juegos o de niños que amaban a su cordero, hubièsemos desarrollado la capacidad de ver màs allà si hubièsemos visto que no era un sombrero lo que dibujò nuestra Naturaleza, nuestra Pachamama en las primeras advertencias de catàstrofes.
    En mi caso tambièn existe otro que me ha acompañado: "Siddhartha" de Hermann Hesse. Un libro lleno de premisas que te ayudan a entender este mundo, la mejor para mì (que invita a declarar como paradoja el adjetivo que he empleado para definirlas:"premisas") es la de: "lo contrario a toda verdad tambièn es verdadero (...)". Un libro lleno de "verdades" o
    cualquier cosa que para tì sea interesante que haga que las preocupaciones se aparquen para el resto del dìa.
    Feliz meditaciòn.

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