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Fotogramas verbales

  • José Luis Morante, con su claqueta, emprende el libro de aforismos cinéfilos Planos cortos con la siguiente sentencia: “Cine: oficio de la luz”
  • No faltan referencias a filmes como El hombre invisible o Thelma y Louise, al léxico del oficio, del travelling a la butaca, o a directores como Pasolini

Publicada el 18/06/2021 a las 06:00 Actualizada el 26/07/2021 a las 18:13

Planos cortos
Aforismos y cine
José Luis Morante
Trea
Cenero (Gijón)
2021

Una nueva incursión en el aforismo es este libro dedicado al arte cinematográfico, titulado Planos cortos, última entrega de José Luis Morante. Con un prólogo de Juan Varo Zafra, comienza con una serie de definiciones magistrales acerca del cine —de Alfred Hitchcock, Ramón Gómez de la Serna, Jean Luc Godard y Andrei Tarkovski, para concluir con la del mismo Morante. Varo disecciona y hace una personal y certera clasificación sobre los aforismos que integran el volumen y dice: “El modo complejo en que ese mundo se relaciona con el nuestro común es, a mi juicio, el asunto de este libro”. Los protagonistas que se proyectan en estas páginas son el amor al cine y a la literatura.

José Luis Morante, abulense pero afincado en Madrid, es profesor, poeta, aforista y crítico literario. Recoge su quehacer poético en las antologías Mapa de ruta (2010), Pulsaciones (2017) y Ahora que es tarde (2020). Cultiva también la prosa e importantes ediciones críticas. En el campo de la escritura breve tiene publicados los libros Mejores días (2009), Motivos personales (2014), las ediciones Aforismos e ideas líricas, con textos de Juan Ramón Jiménez (2018), la antología 11 Aforistas a contrapié (2020), de la que es editor, y Migas de voz (2021), compendio de sus aforismos.

Planos cortos es un título bordado para hablar de cine y de aforismos (“El aforismo parte desde la conciencia. Es testigo implicado; la visión de un director que dispersa planos cortos”). Con citas de Marco Aurelio, Nietzsche y Woody Allen abre el telón de estas frases que como fotogramas se suceden. Así Planos cortos, son dos términos cinematográficos que tienen también toda la dosis necesaria que el aforismo requiere.

Es un viaje por el tiempo al que Morante nos tiene acostumbrados, un camino paralelo donde realidad y ficción confluyen de forma natural, y, como en un laboratorio de conciencia, en su cuarto interior revela como si fueran fotografías. Así despliega su vuelo en estos segmentos en donde proyecta recuerdos que utiliza como objeto del montaje. Su gusto por contar se asoma a esa ventana indiscreta que unas veces nos abriga y cobija y otras nos evade, cuestiona y salva.

La identidad de Morante late y le delata en estos aforismos que reflexionan sobre lo humano, y que como espectadores anhelan ver en la gran pantalla un guion justo y digno. La vida sale por momentos de nuestra escena cotidiana y nos devuelve a unos paisajes, a unos horizontes lejanos menos decepcionantes, lo hace con una actitud solidaria, cabalgando por todas las latitudes.

El paso del tiempo, el amor, la soledad, la utopía, entre numerosos temas, son las secuencias que filma Morante en este pase-homenaje que hace al llamado séptimo arte: “La proyección trastoca planos existenciales. Todo es sueño; la realidad camina bajo la superficie de las cosas”, “La vida social no existiría sin el cine. Somos una incontenible avalancha de actores”, “Habitamos dentro de un cuarto oscuro; cada soledad petrifica su película”. Nos transporta en algunos momentos, a través de imágenes imborrables, a Cinema Paradiso y a rodajes que llevamos grabados en la retina.

No podía faltar en este repaso el uso de un campo semántico léxico-cinematógráfico, así desde el título del libro, pasando por taquilla, casting, secuencia, imagen, butaca, doblaje, travelling, publicidad, NODO, acomodador, largometraje… Ni tampoco la referencia a películas como El hombre invisible, Thelma y Louise, Blade Runner, Avatar, Matrix, Un perro andaluz, las alusiones a filmes como El discreto encanto de la burguesía, La vida es bella, Mar adentro, El Mago de Oz o Duelo al sol, o a algunos personajes (“Embalsamada en la memoria, la épica superviviente del general Custer anhela el pantalón corto con culeras y el pan con chocolate”). Convoca a directores como Almodóvar, Pasolini, Woody Allen, Walt Disney… y a actores emblemáticos como los hermanos Marx, Buster Keaton, Charlie Chaplin, Clint Eastwood, James Dean, Marlon Brandon y Cate Blanchett, entre otros. Todo un paseo magistral por la alfombra roja de la historia del cine. Un repaso memorable. Pero también la filosofía de Platón, Hegel, Nietzsche, Shopenhauer y Kierkegaard, entre otras, habitan entre estas brevedades.

Es un toque al recuerdo la clasificación que aparece del cine: en pantalla grande, cine en casa, cine de arte y ensayo, cine histórico, mudo, en 3D, cine de barrio, de verano, cine matinal... El cine como abrigo nos quita de la intemperie por un rato. Asombro e ironía se intercalan también estas frases: “El evento presiente la diversión en rebaño”, “El silencio labial con variaciones de la última fila”, “Suponía que dar codazos a los dormidos en el cine era un trabajo estable”, “El cine es un reducto, el punto cero de un enclave sin mapas”. Es relevante la importancia que da a la mirada, sus ópticas variadas, y la disposición establecida que parece sorteada pero en donde todo está medido, supervisado decorado, vestuario y demás funciones. A modo de epílogo, José Luis Morante añade una “Nota de autor” en donde nos manifiesta: “Padezco una temprana vocación cinéfila…”, y habla sobre el relato entre cine y literatura.

Está publicado bajo el sello impecable de Trea Ediciones, una de las primeras editoriales que crearon colección de aforismos. El motivo de cubierta de Fernando Menéndez y Mila García es excelente.

José Luis Morante con su claqueta, emprende la acción con esta definición, primer aforismo del libro: “Cine: oficio de la luz”. Más adelante escribe otras: “Cine: claridad que viene de la sombra” o “Cine, poesía en los ojos”. A partir de aquí ya viene todo rodado, toma ángulo y filma desde su sillón de director estos planos cortos, estos fotogramas sobre la experiencia, siempre esperanzadora. Repasa nuestra existencia con sus decepciones, también lo hace desde su butaca de espectador. Así baja el telón con este último aforismo de tinte machadiano: “El olmo seco, el final de esta historia espera otro principio.”

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Carmen Canet es crítica literaria y aforista. Su último libro es Legere, eligere. 99 aforismos sobre la lectura (Cypress, Apeadero de Aforistas, 2021).

 

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