x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Luces Rojas

Las grandes empresas no han luchado contra la corrupción

Publicada el 31/12/2015 a las 06:00 Actualizada el 30/12/2015 a las 21:29
Facebook Whatsapp Whatsapp Telegram Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios

La mayoría de los españoles piensa que Mariano Rajoy es indecente, decía Pedro Sánchez. Y es verdad. Como también la mayoría cree que la indecencia está tan bien repartida entre la clase política como los bares por todos y cada uno de los barrios españoles. Todo el mundo sabe que la clase política es uno de los principales problemas del país. Cada minuto aparece una nueva encuesta que coincide en suspender a la mayoría de los líderes políticos. La desconfianza en las instituciones políticas es compartida por la mayoría de los ciudadanos.

Tenemos datos, muchos datos. Esta legislatura no han faltado programas de referencia, ni voces autorizadas, ni medios de comunicación volcados en la demonización de la clase política, contando uno por uno los asesores de confianza, los coches oficiales, los sueldos, los sobresueldos, extendiendo la creencia de que todos los políticos son iguales. “Sobran políticos, son todos unos caraduras, unos parásitos, unos vagos”. Se puede decir todo esto a voz en cuello en cualquier bar y no se encontrará ninguna voz que matice, que niegue la generalización, que defienda que lo realmente malvado son las políticas que desarrollan muy pocos políticos, los que tienen el poder. También podemos escuchar en los bares analógicos insultos a los líderes empresariales de referencia o el último abuso sufrido por bancos o compañías de telefonía móvil. Rápidamente se organiza un consenso crítico alrededor de las ganancias pornográficas de las que ya presumen las grandes empresas y del poco impacto que tiene en la mejora de la calidad de sus vidas. Pero, ay, de esto tenemos menos encuestas y mucho menos espacio, público o privado, en los medios de comunicación.

Durante esta legislatura nos hemos enterado, entre otras cosas, que Volkswagen estafa a sus clientes; que Iberdrola paga multas de 25 millones de euros por manipular el precio de la energía eléctrica que consumimos. Auditoras como Deloitte, que hacían la vista gorda con los agujeros de los bancos, pilladas en prácticas de enchufismo que debían hacer reflexionar a toda la sociedad sobre el origen de las desigualdades, la falta de movilidad social en España y la pamplina de la igualdad de oportunidades. El Corte Inglés sancionado por no cumplir el estatuto de los trabajadores: parte de su personal desconocía sus horarios y trabajaban más horas de las permitidas por ley. En plata, sancionado por explotación laboral. Y al mismo tiempo, el Tribunal Supremo sentenciando que desde el Corte Inglés se discrimina a sus empleados por razón de género. Abusos denunciados con reiteración por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia en el mercado de la telefonía móvil. Como muestra, la multa récord que se llevó Telefónica por imponer la permanencia a las pymes.

Nuestra élite económica ha protagonizado sonoros escándalos relacionados con el fraude fiscal esta legislatura. La lista de defraudadores fiscales que regularizaron su situación avisados por el gobierno de Mariano Rajoy la encabezó el fallecido presidente del Banco Santander, que fue obligado a devolver a las cuentas del Estado 200 millones de euros que nunca hubiese declarado si no hubiera sido pillado. Otro caso paradigmático fue la multa que impuso la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia a 39 contratistas por repartirse los clientes en las licitaciones públicas de la recogida de basuras entre 1999 y 2013. ¿Qué empresas eran las que hacían trampas aprovechándose de su poder para que los ciudadanos pagáramos un sobrecoste del 35% por la recogida de nuestras basuras? Pues, entre ellas, las más grandes: Ferrovial, ACS, FCC y Sacyr. Casi las mismas que aparecen en los papeles de Bárcenas, y algunas de las que están detrás de la famosa corrupción catalana del 3%.

¿Y tenemos datos de lo que piensan los ciudadanos sobre las grandes empresas, más allá de lo que escuchamos en los bares analógicos o en las redes digitales? Pocos. En el último Deustobarómetro hay un bloque específico sobre la confianza y la valoración de la responsabilidad social de las grandes empresas que nos puede ayudar. En primer lugar, la ciudadanía confía mucho menos en las grandes que en las pequeñas empresas. La inmensa mayoría de los ciudadanos cree que las malas prácticas y el fraude que ha reconocido Volkswagen no se trata de un hecho aislado, sino que afecta a la mayoría de las grandes empresas. Esta desconfianza generalizada sobre la falta de compromiso ético de las grandes empresas está extendida a pesar del poco espacio que ocupan en los medios los escándalos y abusos descubiertos en el mundo empresarial. Por otro lado, son minoría quienes no se han sentido víctimas de abusos o malas prácticas en su relación con grandes empresas o bancos; uno de cada tres ciudadanos siente que ha sido estafado por una compañía de teléfono móvil.





Fuente: Deustobarometro Invierno 2015 barometrosocial.deusto.es

Y no es mejor la imagen de los líderes empresariales que la de los políticos. Hemos preguntado por algunos de los más influyentes tanto en Euskadi como en el resto del Estado español y no aprueba ninguno. La mayoría de los directivos de las grandes empresas son vistos como poco honrados e insensibles con los problemas sociales. Existe un problema con las elites empresariales de este país que no consiguen ser ejemplarizantes para la ciudadanía. Los cuatro años que la desigualdad, la pobreza y la exclusión se hicieron familiares en muchos hogares, los cuatro años en los que las clases medias abrieron la nevera, cogieron y comieron un yogurt caducado y al cerrarla se dieron cuenta de que ya no eran clase media, la ciudadanía siente que las grandes empresas han tenido un comportamiento socialmente irresponsable durante la gran crisis. El 91% de los ciudadanos cree que la mayoría de las grandes empresas no se preocupa en absoluto por los problemas de los más desfavorecidos, de los excluidos o de los ciudadanos que pasan más dificultades, a pesar de lo que digan sus informes de responsabilidad corporativa.




Fuente: Deustobarometro Invierno 2015 barometrosocial.deusto.es
 
Pero el fracaso de las grandes empresas en conseguir una imagen positiva ante los ciudadanos, a pesar de los planes de acción social que desarrollan, no solo afecta a la insensibilidad ante los problemas que sufre la parte más frágil de la sociedad de la que forman parte. También son muy pocos quienes creen que las grandes empresas estén comprometidas en el cuidado del medio ambiente o que estén luchando con todas sus fuerzas y recursos contra la corrupción dentro de su área de influencia (ver gráfico anterior). Y aquí entra uno de los temas centrales de la campaña electoral. Se ha hablado mucho esta legislatura del capitalismo de amiguetes que caracteriza al modelo económico español (el último ejemplo, Abengoa), y que ha posibilitado a las grandes empresas conseguir sustanciosos contratos a través de sus buenas relaciones con los partidos políticos. La financiación de los partidos tradicionales en España, la piedra angular de la corrupción política, es muy difícil de entender si no tenemos en cuenta el nulo compromiso que han tenido en el pasado las grandes empresas con la regeneración ética de la vida pública. ¿Algún partido será capaz de poner este cascabel a los grandes gatos del Ibex?

________________

Braulio Gómez es investigador en Ciencia Política en la Universidad de Deusto. Es autor del libro O controlo político dos procesos constituientes (Impresa de Ciencias Sociais, 2010), coautor de La calidad de la democracia en España (Ariel, 2011) y de La encuesta deliberativa (CIS, 2009). Es el director del Regional Manifestos Project.


Volver a Luces Rojas
Más contenidos sobre este tema




Hazte socio de infolibre

8 Comentarios
  • irreligionproletaria irreligionproletaria 25/06/16 13:40

    Si. Precisamente hoy 25/6/2016 -día de reflexión para votar mañana 26J, la composición parlamentaria de la legislatura XII- deviene propio, retomar a Braulio Gómez y su artº de 31/12/2015. (votada la Legislatura XI) Luces Rojas - "Las grandes empresas no han luchado contra la corrupción" ¿NO SON LAS SUPER START? En esta campaña, acontecimiento absolutamente nuevo -para mi- en democracia, la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) representada por el Sr. Rosell, nos ha hecho llegar a los ciudadanos sus "Propuestas empresariales ante las elecciones generales del 26 junio 2016", Introducción: "...es fundamental que "la recuperación se consolide" con la adaptación de políticas económicas y sociales centradas en la eficiencia de los recursos, mediante REFORMAS ESTRUCTURALES Y UN MEJOR CONTROL Y ASIGNACION DEL GASTO PÚBLICO, EN ESPECIAL EN SU VERTIENTE NO PRODUCTIVA" Preocupante el relato de sus "Propuestas empresariales" vg. "Diseñar nuestro MIX ENERGÉTICO para poder cumplir con las políticas y compromisos adquiridos al menor coste posible..." Su propuesta: respecto a Infraestructuras, transporte y vivienda-: "...COLABORACION PÚBLICO-PRIVADA", "REFORMA DE LA NORMATIVA DE CONTRATACION PUBLICA"... conforman absolutamente procedente hoy, abrir este foro al artº de Braulio Gómez del 31/12/2015. Jamás me plantee esperar/demandar a las elites empresariales, "comportamientos ejemplarizantes" ¿Son la nueva religión? Por ahí, podría tener visos consecuentes. "Irresponsables socialmente" ¿Para que cree Ud. que existe una marca blanca del empresariado, exenta de cualquier impuesto, que todo ciudadano de bien "respeta"; o, lo que es igual, ONG´s católicas o de cualquier creencia? ONCE, DOCE, TRECE, CARITAS..."CARIDAD" Y ¿la dignidad de las personas mediante el desarrollo de sus aptitudes laborales a cambio de salarios dignos que les permitan sufragar sus necesidades y las de su prole? "ESO NO SE DICE, ESO NO SE HACE" PORQUE NOS HACE LIBRES...SI NOS SUPIESEMOS LIBRES...ELLLOS NO EXISTIRIAN...NO DEBIMOS EXTERNALIZAR LA ADMINISTRACION DE NUESTRA LIBERTAD. Y, SE LA HEMOS ENTREGADO A LA IGLESIA, vg. IBEX/ DIRIGENTES POLÍTICOS.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • JESÚS ALBERTO JESÚS ALBERTO 16/06/16 18:48

    Las grandes empresas que dominan la economía son las más interesadas en las malas practicas legales; Contratan políticos relevantes para que les consigan contratos ventajosos, desgravaciones fiscales, indemnizaciones, amaños de contratos, mordidas por obras y servicios públicos adjudicados, etc. Con voluntad política y el apoyo incondicional de la población se podría poner fin a tantos abusos de poder.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • EAJ49radio EAJ49radio 16/01/16 14:40

    Para corromper se necesitan corruptores y esos son las grandes empresas y algún que otro ciudadano que hace la vista gorda con los "suyos".

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Dr. Bacterio Dr. Bacterio 05/01/16 05:29

    Pone el dedo en la llaga.. Por favor sr. Gomez, siga publicando informacion al respecto.  Es necesario que todo el mundo se entere de estas practicas empresariales. Si, todo el mundo pone el grito en el cielo ante la corrupcion politica pero....quien se acuerda de la corrupcion empresarial, que es la madre del Cordero?

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Cuervo Ingenuo Cuervo Ingenuo 01/01/16 11:01

    No estaría demás incluir en las encuestas la opinión sobre la clase de ciudadanos que residen en este país. No dejamos de criticar todo y a todos ¿Y nosotros? ¿Qué hacemos nostros en nuestro día a día? El verdadero cambio no lo va traer ningún político por muy buen intencionado o capacitado que sea, el cambio de verdad lo tenemos que realizar ente todos y cada uno de nosotros en nuestro ámbito cercano. Decía Eduardo Galeano: "Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo" ¿Estamos dispuestos?

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • terrícola terrícola 31/12/15 11:21

    Ésta es la Política de la que se debería hablar en campaña electoral. Lo demás es teatro y cinismo a espuertas. Qué partido político apunta en este sentido ? Hay uno que si no se tuerce, va bién encaminado. Y lo siento por la llamada gente de bién, por la gente de orden, por los bién pensantes, por los que quieren cambiarlo todo, para que nada cambie. PODEMOS !!!  !!!

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    0

    0

    • baldos baldos 31/12/15 18:02

      Yo que llevo ya 23 años jubilado, con mi edad reglamentaría, he sido Gerente en tres empresas distintas y por mucho que he luchado, contra los propietarios sólo he conseguido en mi jubilación dos operaciones de corazón y múltiples anginas de pecho, aparte de diversos infartos, así que a mis largos octogenarios años toda mi familia, como yo decepcionados, por patadas en la puerta, regalo de pulseras, presuntamente de los fondos reservados del estado. HEMOS VOTADO PODEMOS, HABER SI LO POCO QUE ME QUEDA DE VIDA, VEO UN CAMBIO EN ESTE PAÍS.

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      0

      0

      • agus agus 01/01/16 05:04

        espero que veas  ese cambio que dices en la gente que has votado, yo tambien lo espero , pero se le ven unos tic que son muy parecidos a los de la casta esa que tanto critican

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        0

 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.