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Más de 20.000 niños viven de la mendicidad en las calles de Dakar

  • Los "niños talibé estudian en escuelas coránicas pero no reciben alimentación, cuidados esenciales, ni educación formal
  • Las niñas, en lugar de salir a mendigar, se quedan en el centro realizando tareas domésticas

infolibre
Publicada el 11/04/2013 a las 19:21 Actualizada el 11/04/2013 a las 19:47
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Bambina Diola en la población de Casamance.

Bambina Diola en la población de Casamance.

Pazzina / Flickr
Más de 20.000 niños viven de lo que mendigan en las calles de la capital de Senegal, Dakar, y muchos de ellos son "estigmatizados y discriminados" al alcanzar la pubertad porque "los chicos son vistos como delincuentes y las chicas como impuras o trabajadoras sexuales", según ha informado la ONG Plan con motivo de la conmemoración del Día Internacional de los Niños de la Calle, que se celebra mañana viernes.

La organización ha llamado la atención sobre la situación de los llamados "niños talibé", cuyos padres los envían a edades tempranas a estudiar a las escuelas coránicas para que reciban alojamiento y aprendan de memoria los textos del Corán. En estos centros, según Plan, "no reciben alimentación, cuidados esenciales, ni educación formal y llegan a la adolescencia sin saber hablar francés y sin tener un expediente académico que pueda garantizarles una profesión y un futuro digno".

Los niños que acuden a estos centros se ven obligados a buscarse el sustento mendigando por las calles. Aunque no se conoce el número exacto de niños que viven en estas escuelas, las daaras, se estima que entre el 30 y el 40 por ciento de los menores que viven en ellas son niñas que, en lugar de salir a mendigar, se quedan en el centro realizando las tareas domésticas.

"Una infancia en la calle es una vida sin derechos", ha señalado la directora general de Plan Internacional en España, Concha López, que ha explicado también que la labor de la organización en el país se centra en formar a los líderes de las escuelas coránicas para que, además del estudio del libro sagrado de la religión islámica, los menores reciban alimento, aprendan francés y puedan tener acceso a educación formal.

La ONG ha destacado el testimonio de uno de los marabú (líderes) de uno de estos centros que ha implementado la enseñanza de la lengua francesa de forma complementaria al estudio del Corán y ha introducido mejoras en la atención a los niños. El maestro, Serigne Mohhamed John, asegura que ahora "hay mucha gente que quiere traer a sus hijos al centro" y que su objetivo es que "los niños y niñas que estudian con él tengan las mejores oportunidades de futuro".

La organización ha recordado que, según el informe de 2012 sobre la Promoción y Protección de los Derechos de los Niños, realizado por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, se desconoce el número de menores que viven en las calles a nivel global, aunque se estima que podría ser superior a los 250 millones de niños.

A su vez, las organizaciones locales que colaboran con Plan en diferentes países han alertado de que se está incrementando el número de menores que se encuentran en esta situación en algunos países de Asia y África, debido, principalmente, a la frecuencia de los desastres naturales, a la proliferación de conflictos armados y a la extensión del virus del Sida, según ha indicado la organización.
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1 Comentarios
  • SitaPepis SitaPepis 12/04/13 12:11

    Ayudar a un niño es algo que produce satisfacción inmediata. Los niños, todos los niños del mundo, son nuestro futuro. Los apadrinamientos, a través de una organización respetable, son una forma fácil de hacer que un poco de nuestro dinero (el precio de un café diario) contribuya a que este futuro sea posible. Mis experiencias con la Fundación Vicente Ferrer han sido completamente positivas y estoy segura de que hay muchas otras organizaciones donde elegir. Si queremos que el mundo sea mejor, esto es algo que no podemos ignorar.

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