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'Corona-news': cuánto tráfico soporta la red de Internet, la brecha racial del teletrabajo y cómo salió el virus de Wuhan

  • Der Spiegel analiza si la infraestructura de Internet está preparada para soportar el incremento de tráfico generado por el confinamiento masivo. Su conclusión es que sí.
  • The New York Times explica en un gráfico interactivo cómo se expandió el virus desde Wuhan: unos siete millones de personas salieron de la ciudad en enero

  • The Washington Post desvela la brecha racial del teletrabajo: un 37% de los estadounidenses de origen asiático puede teletrabajar, cifra que se reduce al 20% de los afroamericanos y al 16% de los hispanos

Dolores Armijo
LA AUTORA
Publicada el 24/03/2020 a las 06:00
Imagen de la Policía Local de Leganés y la Unidad Militar de Emergencias (UME) en una residencia de Leganes.

Imagen de la Policía Local de Leganés y la Unidad Militar de Emergencias (UME) en una residencia de Leganes.

Europa Press

infoLibre resume las informaciones más interesantes sobre el Covid-19 publicadas en la prensa internacional. Esta es nuestra selección de hoy.

¿AGUANTARÁ LA INFRAESTRUCTURA DE INTERNET? (DER SPIEGEL)

Millones de personas están en sus casas teletrabajando, haciendo videollamadas, realizando negociaciones por teléfono. Y durante su tiempo libre ven Netflix o YouTube, envían Whatsapps a los amigos o participan en todo tipo de actividades por internet. Por eso el tráfico digital se ha multiplicado en muchos países de la UE. Así que surge la pregunta de si las infraestructuras están preparadas para soportar ese incremento de tráfico y, en caso negativo, qué ocurrirá entonces.

El semanario alemán Der Spiegel asegura que la situación del tráfico en Internet no es tan tensa como podrían hacer creer algunas noticias, por ejemplo las que indicaban que en Francia se estudiaba limitar el ancho de banda de sitios como Netflix o YouTube. Y pone como ejemplo la situación en Alemania: DE-CIX, el punto neutro más importante del país, tiene una capacidad máxima de transferir 54,1 terabits por segundo y de media sólo se demandan 6,3 terabits por segundo. Portavoces de servicios de comunicación de Suiza, Francia e Italia dieron la misma respuesta que en Alemania: no hay problemas.

El problema en todo caso no es la infraestructura de Internet, sino congestiones de tráfico que puedan producirse de forma puntual a nivel local. Por ejemplo, si en una familia con varios miembros todos se conectan al mismo tiempo a Netflix y la vivienda sólo tiene contratada una lenta conexión a la red.

La revista concluye recordando, no obstante, que si finalmente estos pronósticos no se cumplen y fuese necesario intervenir en la red, el Reglamento de la UE 2015/2120 permite cortar determinados servicios individuales de forma temporal.

Cómo se expandió el virus (the new york times)

The New York Times publica un gráfico interactivo para explicar cómo el virus salió de Wuhan. El periódico analiza los movimientos de cientos de millones de personas para demostrar por qué las mayores restricciones a viajar en la historia de la humanidad no han sido suficientes para frenar la epidemia.

El 1 de enero, asegura el periódico, salieron de Wuhan al menos 175.000 personas. Y esos movimientos se aceleraron en las tres semanas siguientes: unos siete millones de personas salieron de la ciudad en enero, antes de que se impusieran las restricciones a los movimientos. Miles de esos viajeros estaban infectados por el virus.

Mientras la epidemia se extendía a otras ciudades chinas, los viajes internacionales continuaban con normalidad. Así que miles de personas viajaron desde Wuhan hacia ciudades de todo el mundo. A Nueva York llegaron 900 al mes, a Sidney fueron 2.200 y más de 15.000 se desplazaron a Bangkok, el destino preferido. Allí se detectó el primer caso fuera del continente chino: una mujer de 61 años que viajó pese a tener todos los síntomas de la enfermedad. Otros contagios tempranos se descubrieron en Tokio, Singapur, Hong-Kong y Seúl.

Los investigadores creen que el 85% de los viajeros infectados no fueron detectados. Y hasta finales de enero, las aerolíneas no cancelaron sus vuelos con Wuhan. Ya era demasiado tarde. Se habían detectado casos en 30 ciudades de 26 países, la mayoría originados por viajeros procedentes de Wuhan.

el teletrabajo evidencia la brecha racial y educativa en estados unidos (The washington post)

Mientras muchos ciudadanos se están quedando ya confinados en sus casas en Estados Unidos, armados con sus portátiles y sus conexiones wifi, otros muchos millones están obligados a acudir a empresas, hospitales o supermercados. The Washington Post asegura que la pandemia del coronavirus está evidenciando otra brecha en la división racial y socioeconómica que sufre Estados Unidos: entre quienes pueden realizar sus trabajos desde casa y quienes no pueden.

Quienes asumen mayor riesgo de contraer la enfermedad, porque no pueden trabajar desde sus casas, son en su mayoría personas de color, aquellas que sólo disponen de educación secundaria y las que corren el riesgo de ver disminuidos sus ingresos durante esta crisis.

El crecimiento de la economía digital hace que cerca del 30% de los empleados de Estados Unidos –35,7 millones de personas– puedan teletrabajar, según un estudio realizado en 2017-2018 por la Oficina de Estadísticas Laborales (Bureau of Labor Statistics). Pero las diferencias son grandes según el tipo de empresa. Un 60% de quienes afirmaron trabajar en "gestión, negocios u operaciones financieras" podía trabajar desde casa, pero menos del 10% aseguró lo mismo si trabajaban en sectores descritos como "servicios", "construcción y extracción", "instalaciones, mantenimiento y reparaciones", "producción" y "transporte".

Esa división también existe al analizar la raza y la clase social. Un 37% de los estadounidenses de origen asiático y un 30% de los blancos sostienen que pueden teletrabajar, pero sólo un 20% de los afroamericanos y un 16% de los hispanos aseguran lo mismo. Casi un 52% de quienes tienen formación universitaria aseguran que pueden trabajar desde casa, una cifra que se reduce al 4% cuando son personan que no tienen el Bachillerato.

cASI MIL MILLONES DE NIÑOS SIN ESCUELA (The ECONOMIST)

The Economist explica cómo está interrumpiendo el Covid-19 la educación de los niños en todo el mundo. Y es que más de cien países han decidido cerrar ya sus colegios, afectando a casi mil millones de estudiantes.

La revista británica analiza los problemas que provoca ese cierre escolar: desde padres con trabajos precarios que pueden perder sus empleos si tienen que quedar en casa cuidando a los menores hasta niños pobres que recibían su comida principal del día en el colegio. En Nueva York, 22.000 pequeños duermen en instalaciones municipales.

No obstante, argumenta el semanario, para la mayoría de los padres la preocupación más inmediata es cómo un cierre prolongado puede afectar a la educación de sus hijos. Los recursos online son cada vez más populares, pero pocos países tienen una infraestructura digital para todos los estudiantes. Y aunque los profesores tuvieran la capacidad de dar sus clases por videoconferencia, no todos los escolares podrían acceder a ellas. En Estados Unidos hay siete millones de niños en edad escolar que no tienen acceso a Internet en sus casas.

Incluso realizada correctamente, concluye la revista, la educación online es un pobre sustituto de lo que sucede en una clase. Una idea que apoyan en el testimonio de Susanna Loeb, de Brown University, quien asegura que de media los estudiantes rinden menos trabajando online, especialmente aquellos con una formación académica menos sólida.

cómo manejar la ansiedad del coronavirus (the guardian)

El cerebro humano no está preparado para tolerar la incertidumbre, pero sí en cambio para estar alerta ante cualquier amenaza. Así que sentir pánico ante la pandemia es natural. Es lo que explica The Guardian en un reportaje sobre cómo manejar la ansiedad provocada por la crisis del coronavirus.

Según un estudio realizado en 2016 por neurocientíficos del University College de Londres, la incertidumbre es un estado más estresante incluso que tener la certeza de que algo malo va a ocurrir.

Daniel Freeman, profesor de Psicología Clínica en la Universidad de Oxford, advierte de que consultar constantemente las noticias parece una forma de mantener el control sobre los acontecimientos, pero en realidad puede exacerbar la ansiedad. "El conocimiento es poder. Así que asegúrate de que obtienes la información y los consejos de las mejores fuentes posibles. Existe una tentación obvia de buscar información todo el tiempo, pero aunque esto puede ser útil al principio hasta saber qué está ocurriendo, llega un momento en que tenemos que trazar límites", asegura Freeman.

El psicólogo también recomienda pensar en nuevas formas de "conectar y apoyar a nuestros amigos, nuestra familia y nuestros vecinos. En estos tiempos, nuestras relaciones con los demás se vuelven aún más importantes".

La ansiedad es contagiosa, según demostró un estudio llevado a cabo en 2014 en Alemania por investigadores del Max Planck Institute. El "estrés empático" se incrementaba como resultado de observar a otra persona angustiada, da igual que fuese un ser querido o un desconocido. Así que cuando ahora vemos una preocupación a escala global, es normal que nos afecte. "Intenta ser la persona que calma a un amigo o compañero y los dos os deberíais beneficiar. No compres todo en el supermercado, no salgas a la calle con síntomas, comprueba cómo están tus vecinos, ayuda a los demás, porque la amabilidad también es contagiosa", concluye el periódico británico.

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