X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Desde la tramoya

Crowd-tonting


Publicada 14/06/2013 a las 06:00 Actualizada 13/06/2013 a las 19:42    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 3

Día 20 de marzo en Nueva York. El director de tecnología de la CIA ofrece una conferencia que bien podría haber sido argumento de Mortadelo y Filemón. Dice el individuo, un tal Gus Hunt (el nombre tiene ya su gracia): "el valor de cualquier pieza de información solo se conoce cuando puedes conectarla con algo más que llega en el futuro”. “Puesto que no puedes conectar puntos que no tienes, eso nos lleva a… digamos que fundamentalmente tratamos de recogerlo todo y mantenerlo para siempre.” Y advierte luego: “Ustedes son ya sensores andantes” y “la tecnología en este mundo se mueve más rápido que los gobiernos o las leyes… Ustedes deberían preguntarse cuáles son sus derechos y quién es propietario de sus datos”.

El bueno de Gus puede decir tal cosa sin que se le caiga la cara de vergüenza hasta que descubrimos, como esta semana, que, en efecto, la CIA está haciéndose con información de millones de personas, que pasa previamente por las manos de jóvenes en zapatillas y sin corbata en empresas privadas. No será porque Gus no nos había avisado…

Hay acontecimientos que nos despiertan del sueño de la ciberutopía. Como pensábamos que Internet es otro mundo, creímos que ahí sí se podían robar libros o canciones o fotos. Y que eso no era lo mismo que robarlos de una librería, una tienda de discos o una exposición fotográfica. Como pensamos que Internet es un mundo nuevo, confiamos en que esa nueva libertad de internet nos permitiría derrocar a dictadores y sátrapas. Hasta que llegaron los cañones y liquidaron las esperanzas infantiles de los sofactivistas. Como pensamos que Internet abre un mundo nuevo, pusimos los periódicos gratis, hasta que recientemente hemos redescubierto que la buena información debe pagarse, y ahí están los viejos periódicos volviendo a pasar factura por lo que debe sin duda pagarse. Como supusimos que Internet abría las posibilidades de la participación política, fomentamos plataformas, campañas y wiki convocatorias, para descubrir que los interesados y los comprometidos son los de siempre, y que sin riesgo, disciplina y perseverancia no se provocan de verdad cambios sociales. Como pensamos que Internet debía ser “neutral”, dejamos en manos las multitudes, lo horizontal y lo aparentemente espontáneo la autorregulación de Internet. Para descubrir que lo único que hemos promovido es una increíble concentración de poder en manos de unas cuantas empresas gigantes en Sillicon Valley; eso sí, con un amable aspecto inofensivo de jóvenes en zapatillas y jugando al billar en espacios diáfanos. Como creímos que el futuro estaba en la “libertad” infinita de la red, nos opusimos a la regulación. Y vemos ahora que eso permite tropelías como la persistencia de patrañas en la red, la vulneración de derechos individuales o la desnudez de la vida privada de uno.

Quienes creemos que es absurdo distinguir Internet de lo real, porque Internet es ya real; o lo on-line de lo offline, porque ambos se funden ya de hecho; o a los cibernautas de los ciudadanos, porque todos somos ya ambas cosas… Quienes creemos que esa distinción es absurda, pasamos por viejos y antiguos. Dicen que queremos manejar el mundo del siglo XXI con normas del XX. Yo digo que los viejos son ellos, que quieren regular el siglo XXI con normas del siglo XV. Lo moderno, con permiso, es entender que los estados, en representación de sus pueblos, deben poner coto a los desmanes de los poderosos, en el mundo real, o en internet, que son exactamente lo mismo.


Hazte socio de infolibre



3 Comentarios
  • La RAF La RAF 17/06/13 23:47

    Coincido en todo su texto, Sr. Arroyo, sobre todo la última frase del último párrafo del artículo. Salud y suerte

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Chulisanchez Chulisanchez 15/06/13 16:24

    Leyendo este artículo se me queda cara de lela. Confiando en que Internet iguala, permite compartir conocimientos....el problema es que todos no jugamos con la misma baraja.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • romef romef 15/06/13 00:29

    El gran hermano(orwelliano),ya llegó y parece que para quedarse.El gran deseo de todos los gobiernos,controlar a sus ciudadanos,aparentando defender su seguridad,se ha precipitado sobre nosotros,y con total impunidad y absoluta falta de escrúpulos estos huelebraguetas cibernéticos vacian de contenido cualquier atisbo de esa bonita democracia en la cual vegetamos,sin enterarnos de que nuestros derechos son pisoteados sin freno por aquellos que dicen representarnos.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.