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Rajoy y el cuento de la liebre y la tortuga

Publicada el 13/12/2014 a las 06:00

Para Rajoy la crisis es "historia del pasado"

Para Rajoy la crisis es "historia del pasado"

El Gobierno es optimista ante la situación económica. Muy optimista. Tanto que se le va la mano a Rajoy y suelta sin mover un músculo que la crisis “ya es historia del pasado”. Cierto es que hay algunos indicadores claros que apuntan en esa dirección y otros poco conocidos, como la inversión publicitaria en grandes medios, que han dejado de caer para aumentar poco a poco en los últimos meses; verdad es también que abandonamos ya la recesión, que crecemos y que se crea empleo, y se palpa en la calle menos miedo a consumir, a enfrentar las navidades con algo más de desahogo; e incluso ha corrido como la pólvora el hecho de que el otro día Wyoming en El Intermedio dejó en su grabadora para la historia de España una nota de voz después de que la impagable Sandra Sabatés ofreciera una noticia elogiosa sobre el Gobierno de Rajoy. Algo está cambiando, sin duda. Pero la crisis está todavía muy lejos de haberse resuelto. Tanto como lejos están quienes anuncian su fin, de la realidad de lo que ha pasado, está pasando y pasará en este país.

Como el presidente madrileño, Ignacio González, un caballero que cuando le piden en el Parlamento que abra los comedores infantiles en Navidades afirma, para oponerse, que el problema de la infancia en Madrid es la obesidad. Vamos, que los niños están gordos y que para qué van a abrir los comedores. O el señor González Pons, que es capaz de soltar que España es ejemplo del mundo: “la Alemania de Europa”, dice sin ruborizarse.

Debe ser que leen poco, o leen lo que no deben. Porque si el señor González que gobierna en Madrid leyera los informes de UNICEF sabría que en la comunidad que gestiona hay unos 200.000 niños en riesgo de pobreza, que España es el segundo país de la Unión Europea con mayor pobreza infantil y que hay casi un millón de hogares en España en los que hay niños y ni su padre, ni su madre ni sus hermanos tienen trabajo. O si el señor González Pons o el señor Rajoy, que lo ven todo tan claro, se hubieran molestado en echar un vistazo al informe que el pasado lunes publicó la OCDE, quizá hubieran medido algo más sus palabras.

Resulta difícil aceptar que es ejemplar el caso de España, que según la OCDE es el cuarto país con más desigualdad en el mundo, en el que más distancia hay entre los más ricos y los más pobres, después de Méjico, Estados Unidos, y Turquía. O que nos miran con admiración cuando más de la mitad del incremento del paro en la Eurozona durante los años de la crisis se debe a la situación española.

Tan difícil, como creer que la crisis es cosa del pasado en esta España en la que la mitad de los jóvenes sigue sin trabajar ni ver futuro, y donde casi el 40 por ciento de la población tiene verdaderos problemas para llegar a fin de mes, si es que llega.

Al menos, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, decía ayer tras el consejo de ministros que “todavía queda mucho por hacer”. Debe ser que sale a la calle y habla con la gente.

La OCDE, que no es un organismo vinculado a Podemos ni financiado por grupos desestabilizadores antisistema sino un foro de una treintena de países entre los que están las grandes potencias mundiales, que se conjuraron en su día para “promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo”, acaba de decir en su último informe sobre desigualdad en el mundo que las soluciones que han puesto en marcha los países industrializados para salir de la crisis pueden resultar finalmente devastadoras: “concentrarse exclusivamente en el crecimiento en lugar de en la redistribución puede debilitar ese crecimiento en el largo plazo al aumentar la desigualdad”. En este informe, la OCDE, que sitúa a España entre los países más desiguales y donde más ha crecido esa desigualdad, con una brecha de hasta 14 veces entre lo que ganan los que más tienen y los peor pagados, exige que las políticas económicas “aseguren” que las personas más ricas contribuyan más a la solución de la crisis mediante “tributos sobre la riqueza y la propiedad” y una lucha realmente eficaz contra la evasión y el fraude fiscal.

Cuidado, por tanto, con las euforias, con anunciar finales de crisis y erigirnos en espejo ejemplar y guía universal cuando el enfermo no está curado y el riesgo de recaída no ha sido conjurado aún. Tan estúpido fue negar la crisis a la manera de Zapatero como darla hoy por terminada tal y como ha hecho Rajoy, frente a este país todavía roto y desanimado. Y cada vez más desigual.

No nos felicitemos antes de llegar a la meta, no sea que como le sucedió a la liebre, confiada en vencer sin esfuerzo a la tortuga, se duerma entre las flores de la segura victoria y pierda la carrera.
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17 Comentarios
  • El analista de Marilyn El analista de Marilyn 15/12/14 21:43

    Algo pasa... Nosotros nos creemos honestos, trabajadores, buenos padres, hijos, abuelos, vecinos amantes, amigos de nuestros amigos y abiertos a todo el mundo. Sentimos pena cuando a otro le va mal, lo hieren o enferma. Cuando abandonan un perro. O cuando los municipios retiraron los bebederos públicos y los bancos de las calles. En fin, que nos creemos buena gente. Con ganas de reír y disfrutar y hasta con capacidad de hacerlo... Sin embargo, nos gobierna Rajoy...porque nosotros le votamos... Y nos hundió en la miseria... pero nosotros lo elegimos... Y nos toma por idiotas... y claro, nos duele y nos enojamos. Pero se nos pasa y seguimos.... Digo yo que el hombre no está del todo equivocado. Que conoce los bueyes con que ara.

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  • tintarroja tintarroja 14/12/14 16:35

    Y es que nuestros gobernantes, con Mariano Rajoy a la cabeza, parecen vivir en otra Galaxia. Lo cierto es que cuentan con muchos medios informativos que afortunadamente están comprometidos en contar la verdad, pero también los hay que la tergiversan. De este modo, la confusión entre la población está asegurada. Entonces no queda más remedio que cada uno de nosotros trate de buscar la verdad de lo que está pasando. Yo nunca había visto tantos desgraciados buscando en los contenedores de basura, lo cual es evidentemente un síntoma de que la crisis aún no ha terminado, ni terminará mientras existan gobernantes como el señor Mariano Rajoy y la camarilla que lo acompaña, por mucho que se disfracen de demócratas. En mi opinión, la única solución para acabar con la pobreza, la desigualdad y la corrupción en este país, es acabar con el sistema y proclamar la dictadura del proletariado. A más de uno le escandalizará esta afirmación, pero entonces que me digan si tienen la fórmula mágica.  

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  • hartodjetas hartodjetas 14/12/14 14:01

    Por todo ello hay que tener un cierto esmero a la hora de utilizar el lenguaje. El poder lo sabe y bien que se cuida de disfrazar la realidad con eufemismos de todo tipo. No deberíamos entrar al trapo y  NO HAY QUE LLAMAR CRISIS A LO QUE ES UNA ESTAFA. NO HAY REFORMA LABORAL, HAY RECORTES DE DERECHOS. NO HAY RECUPERACIÓN, HAY MACROGANANCIAS EMPRESARIALES. No se entiende porqué se cae sin cesar en las trampas eufemísticas. NO HAY REFORMAS, SON LISA Y LLANAMENTE RECORTES. Desde el poder interesa, en un perverso juego sibilino, que cale el concepto de "reformas", cuando a la hora de la verdad se puede comprobar que acaban siendo medidas ANTISOCIALES que sólo buscan el beneficio del criminal neoliberalismo que nos asfixia. Al final, eso que ellos llaman "reformas" no buscan otra cosa que la tan cacareada "recuperación" que ellos procuran para los suyos, es decir, para los asesinos económicos del IBEX (la macroeconomía). Pero no se arregla el sufimiento de las familias. Esto no les importa.

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  • ela ela 13/12/14 19:39

    Ela dice: Ante semejante abuso de poder solo cabe que no solo el pueblo sino la oposición del congreso debería dar ejemplo de lucha, de honestidad, de no tragar con la ignominia de la Ley Mordaza. Acciones YA.

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  • Alfar Alfar 13/12/14 19:30

    ¿Cómo, que G. Pons ha dicho que España es la Alemania de Europa? Y pensar que yo siempre había pensado que Alemania era la Alemania de Europa.

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  • ela ela 13/12/14 19:30

    Ela dice: La oposición de izquierda solo le queda dar el do de pecho, retar al PP a que les detengan o les multen, manifestándose frente al Parlamento o acudiendo al primer desahucio  que se produzca en Madrid, se asombrarían del respaldo que les daría el pueblo. Ante grandes males grandes remedios.

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  • ela ela 13/12/14 19:27

    Ela dice: Habrá que hacer las manifestaciones de Grecia e Italia, ya solo faltaba la Ley Mordaza; la oposición en bloque (o al menos la de izquierda) debería dejar el Parlamento y cada día manifestarse en su puerta a ver si los detienen, si lo hicieran Europa y el Mundo se enterarían de como están aquí las cosas.

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  • Jorge Cruz Jorge Cruz 13/12/14 18:24

    El plan del capital-liberalismo mundial para salir de la crisis no era otro que tratar de mantener e incluso incrementar los márgenes de beneficios de los más poderosos a costa de arrebatar derechos a las clases media y baja. Que en España haya tanto hambre, tanto paro (juvenil y maduro), tanta desigualdad y tan poco futuro para estas clases sociales, era una condición necesaria para que los datos macro estuvieran como están sin tener que tocar a los más poderosos. No hablamos, por tanto, de daños colaterales sino de daños imprescindibles. No ha habido lucha de clases, porque una de ellas ha estado años dormida mientras recibía ataques de la otra. De ahí que la clase de Warren Buffet vaya ganando. Ahora parece que la clase dormida empieza a despertar y a plantar cara.

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    • tintarroja tintarroja 14/12/14 16:47

      Pues, sí, señor Jorge Cruz, está usted en la línea de mi pensamiento; y yo añadiría que esa clase que ahora parece despertarse a causa de lo mal que le va en el ciclo periódico al neo-liberalismo fascista, causante de la esclavitud moderna que significa la no distribución de la riqueza a todos y cada uno de los trabajadores, debería decir basta ya y salir en piña a la calle, reclamando una verdadera democracia popular que llevara al gobierno a un trabajador de verdad y no la marioneta que tenemos actualmente en la persona de Mariano.  Claro que esto no es tan sencillo, pero tiempo al tiempo, pues el mundo nunca ha estado peor que hoy en día. 

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  • Janina Janina 13/12/14 15:25

    El Sr. Rajoy es lo más parecido a un charlatán de feria cuando oferta las grandes cualidades de el elixir de turno. Ahora toca hablar de recuperación y de que es tal la recuperación que hasta los niños madrileños de tanto comer padecen de obesidad. Estamos tan bien, alega el cínico de turno, que ya somos la envidia de Europa. Ya solo les falta anunciarnos que ya han descubierto un crecepelos que será recetado gratuitamente para los calvos. Y yo me pregunto, ¿Qué sabrán estos caraduras de la crisis cuando nunca la han tenido que soportar? Espero que el ciudadano si tenga memoria histórica reciente para rechazarlos en las urnas. Saludos 

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  • BARET BARET 13/12/14 13:15

    Juanra, afortunadamente al Sr. Ignacio González no lo "tratamos" por estas tierras valencianas. Pero al Sr. G. Pons, sí. Si es verdad, según por aquí se dice, que es el diputado sandía, "verde por fuera por ecologista y rojo por dentro por izquierdoso", mal se puede ruborizar a la vista de todos. Peca de daltónico. A no ser que su rojo interior sea el acumulado de tantos sonrojos no manifestados. Veta a saber.

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