x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Plaza Pública

2015: un sistema político ingobernable

Publicada el 02/01/2015 a las 06:00
No quiero ser agorero pero es lo que se va a producir en España, en sus distintos niveles institucionales, si se cumplen los escenarios que adelantan las encuestas. La larga lista de decisiones injustas para hacer frente a la crisis, la falta de un reparto equilibrado de los sacrificios y los casos de corrupción -ni atajados ni castigados a tiempo desde los partidos de gobierno- desataron la protesta social, luego la desafección ciudadana hacia las instituciones y, como consecuencia, han provocado el voto de la ira acumulada como forma democrática de castigo a los responsables de sus problemas vitales.

En medio de una encarnizada batalla electoral de todos contra todos, no veo que la gobernabilidad de las Ciudades, Comunidades Autónomas y de España se pueda garantizar, salvo por pactos que parecen imposibles al día de hoy. Lo grave es que, en una situación de grave crisis del sistema político y económico, nos encontramos con el desprestigio y la desconfianza hacia la cultura del pacto, la ruptura de los puentes entre los partidos y una debilidad importante del consenso constitucional, aunque alguno no lo quiera reconocer.

El pasado 2014 ha sido un año perdido para la causa de la recuperación de la confianza ciudadana en las instituciones porque el Gobierno, como máximo responsable de abordar la regeneración democrática, ha carecido de voluntad política y desaprovechado la mayoría absoluta del PP. La ha utilizado con prepotencia para evitar el control del Parlamento y burlarse de la división de poderes en vez de para sanear el sistema, reformando 12 leyes decisivas para atacar la corrupción y aportar transparencia y participación a la democracia. Sin olvidar que 2014 ha servido para que avanzaran la precariedad laboral, la desigualdad y la pobreza.

En este fuego cruzado nadie parece buscar alguna base de entendimiento. Y no pienso sólo en crear las condiciones para hacer posible la imprescindible reforma constitucional; un objetivo que el PSOE no ha sacado a la calle para hacer pedagogía de su importancia decisiva en la profundización de la calidad de la democracia, la actualización federal de la estructura territorial y su nueva condición de garante de los derechos sociales básicos. Por el contrario, los partidos están en la pura captación del apoyo electoral y más tras la aparición de Podemos, cuyo discurso para ganar alimenta el voto de la ira, la ruptura del sistema y la confrontación con la UE.

Se constata un panorama complejo en el que la obtención de una mayoría absoluta será un milagro y la formación de gobiernos en las ciudades de Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, etc, o en territorios como Cataluña, Madrid, Andalucía, Valencia, Extremadura, Galicia e incluso Euskadi -a futuro-, resultará problemático y su existencia se me antoja muy inestable. Sin olvidar que algún gobierno actual corre riesgo de disolución anticipada y ello puede abrir más heridas.

Tendrán que ser gobiernos muy plurales, suma de más de dos fuerzas, nacidos como un mal menor pero desde una profunda desconfianza entre ellos. Conozco la dificultad por experiencia de 20 años en San Sebastián. Y de cara a la formación del Gobierno del Estado puede esperarse lo mismo, aunque serán las inercias electorales y de pactos tras los resultados de mayo las que permitan ver algo de luz sobre su configuración, inestable en todo caso.

En su guión, Podemos promete la luna y basa su relato en la descalificación de la casta, incluida IU, con un programa cambiante y ambiguo, sin ideología clara como no puede ser de otra forma cuando se anuncia como un proyecto híbrido, idealista y utópico, entre el modelo bolivariano, el de la socialdemocracia nórdica y el radical sureño de Syriza. Pero su fuerza estará si mantiene el voto de la ira.

El PP parece no tener con quien sumar porque, además, los de Rosa Díez están en baja. Sus bazas son las de vender la pretendida recuperación económica, algunas bajadas de impuestos en 2015, operaciones de maquillaje regeneracionista de última hora y propagar el miedo frente a Podemos para movilizar el voto cabreado de derechas. Rajoy no sólo no será capaz de autosacrificarse para propiciar un inteligente paso de Soraya Sáenz de Santamaría a la Moncloa en febrero, sino que además tendrá que librar una guerra fea con Esperanza Aguirre que quiere volver a ser Alcaldesa. ¡Qué desvergüenza!

Los socialistas escalamos montañas y nos colgamos en el vacío ante el vértigo de los propios y como demostración de audacia mediática. Pero nos cuesta subir en las encuestas por un problema de credibilidad, más allá de los esfuerzos de Pedro Sánchez, su oposición radical a Rajoy y sus compromisos con la transparencia y contra la corrupción. La dificultad estriba en enganchar con un relato propio que ilusione y sea creíble. Difícil porque el achique de espacios de Podemos, nuestra política frente a la crisis con Zapatero y el caso de los ERE limitan el alcance de tanto esfuerzo. Si bien es cierto que la respuesta laudatoria al mensaje navideño del rey me pareció un error.

De ahí mi insistencia, desde hace meses, en la idea de haber presentado una moción de censura en el Congreso contra Rajoy, como auténtica prueba de fuego de la capacidad de fondo del Secretario General y de la madurez del proyecto alternativo de los socialistas para salir de la crisis respecto al del PP. Se va a perder esa oportunidad y no veo razones políticas que lo justifiquen. Por cierto, que no deja de ser llamativo que yo confíe en Pedro Sánchez mucho más que algún
círculo de poder interno.

Lo cierto es que el PSOE tiene a un tercio de sus votantes en las Generales de 2011 entre una posición de enfado y de ira. De ahí la imperiosa necesidad de demostrar, en un clima de tanta excitación, que es posible una vía intermedia entre la propuesta insurreccional a un sistema democrático imperfecto con un programa económico ideal pero no cuantificable y las políticas de austeridad y recortes ya sufridas impuestas por Merkel, el FMI y los mercados especulativos.

¿Es posible esa vía sin caer en el puro pragmatismo? ¿Puede el PSOE lograr convencer de un modelo de Estado de Bienestar que resulte sostenible y de un modelo radical de Estado de Derecho sin dejar ni un resquicio a la idea de la gran coalición? Ese abrazo del oso es el centro de la estrategia que seguirá lanzando la derecha política, mediática, económica y financiera con una presión creciente; y convendría no olvidar el peso de la opinión de quienes ocupan puestos en los altares del partido socialista.

                                       ------------------------------------------------------------------                                                                                                                                                                Odón Elorza es diputado Socialista por Gipuzkoa

Más contenidos sobre este tema




9 Comentarios
  • para3 para3 03/01/15 18:20

    Olvida Odón que las mayorías absolutas son la razón de que estemos donde estamos. Sin acometer reformas de calado y con uno de los censos políticos más corruptos denuestro entorno. Ahora se les llena la boca de regeneración y transparencia, pero siguen cubriendo a sus corruptos con edredones de plumas para que no les veamos. Ninguno de los dos grandes partidos se atreve a tirar del edredón y dejar al aire a sus vergonzantes corruptos. Y por ultimo, Sr. Odón, en las democracias de nuestro entorno no se producen mayorías absolutas y eso no impide que se gobierne. Lo que si impide es este vergonzante nivel de corrupción. 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • AmErICaNo AmErICaNo 03/01/15 11:26

    No son tiempos de consensos que ayuden a consolidar lo que hay. Son tiempos de cambio, de justicia social. De libertad sin ira. Podemos alimenta el voto de la ilusión, de la esperanza en que se invierta la tendencia a la pérdida de lo público y se equilibre el reparto de las cargas y la riqueza y recoge el voto del hartazgo acumulado por la desconfianza de las políticas de los responsables de esta situación. Podemos ofrece algo que fue el eje principal del discurso de su partido y que dejaron en el camino por pura captación de apoyo electoral, ese que ahora les falta.  

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • resteban75 resteban75 03/01/15 01:57

    ¿País ingobernable?, dejen votar a la gente....

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • resteban75 resteban75 03/01/15 01:56

    En aras de la estabilidad se sacrificó a la democracia.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Llaranes Llaranes 02/01/15 22:11

    En las europeas voté al partido X, gente preparada y con una idea de democracia participativa de la que están a años luz PSOE, iu y quizá también podemos. Pero en las generales volveré a lo que considero voto útil para terminar con este nefasto gobierno, votaré a Podemos, porque el psoe al que voté hasta el vergonzoso dia en que cambiaron la Sagrada constitución Española, con nocturnidad y con despotismo Desilustrado tratandonos a los españoles como menores de edad, el PSOE ya no es voto útil. Está parasitado por busca-puestos inutiles , cuando no corruptos, cuya máxima y casi unica experiencia vital es haber medrado dentro del partido, alimentándose de él y consumiéndolo. Ya no son ni útiles ni socialdemócratas. Por eso votaré a Podemos, cuyo borrador económico es keynesiano y socialdemócrata tradicional. Quizá  fallen, pero no es seguro que sea asi. Seguro es que ustedes  si han fallado. Sr Elorza, han convertido al PSOE en un partido parasitado y parásito. 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Montaigne Montaigne 02/01/15 20:09

    Desde otro punto de vista distinto a la visión de Elorza, podríamos decir que Podemos de momento no ha prometido nada porque no hay programa electoral, y espero que no prometa nada que no pueda cumplirse. En fin, parece claro que desacreditar a Podemos es el único hilo creativo que son capaces de poner en práctica los profesionales de la política convertidos en el obstáculo para la política, lo cual es una clara ofensa y falta de respecto a lo que ha aupado a Podemos en los primeros puesto estadísticos, la gente. Al hablar del voto de la ira, me llega un tufillo de profunda inocencia o sesgo, esto último por no entender la situación actual de nuestros conciudadanos, que más que furiosos están profundamente decepcionados por haber visto como sus representantes entregaban un país al mejor postor. Este artículo constata una vez la percepción que desde hace tiempo me acompaña, que estos ilustres señoras y señores de la política no pueden ver más allá de amurallados coches oficiales...

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Quitrailo Quitrailo 02/01/15 12:21

    Que manía (y que poca esencia democrática demuestran) tienen ustedes los políticos "profesionales" de decir que si: a) No hay mayorías absolutas , o b) No hay posibilidad de pacto a lo "tripartito" (es decir, repartiendo despachos sin gobernar al unísono) ENTONCES HAY INGOBERNABILIDAD. Siéntense, hablen, dialoguen y pacten, como hacemos nostros en nuestro trabajo, con nuestra pareja, etc. Basta ya de tomarnos el pelo, agarren la democracia por los cuernos.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Laniebla Laniebla 02/01/15 11:28

    ¿Vamos hacia un pais ingobernable? No estoy nada de acuerdo, mas viendo donde nos ha llevado la mayoria absoluta del pp. El pp se ha encontrado con la tormenta perfecta, una crisis que hace ganar mas dinero a los que ya tienen mucho, una situacion y una mayoria absoluta que te permite hacer leyes a tu gusto. Recortar en todo que siempre quisieron pero nunca se atrevieron hacer, apoyandose en la situacion heredada. Tan tranquilos legislaban, sin oposicion que pudiese parar nada que se les fue la mano. Mientras mas crece la miseria y la desigualdad mas crece la indignación. Asi que pregunto ¿un pais gobernable es donde una mayoria absoluta hace lo que le da la gana? ¿Y eso es lo mejor para los ciudadn@s?, pues segun mi punto de vista bien venida sea la ingobernabilidad. El meternos miedo ya no funciona, muchos no tenemos nada que perder.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • El analista de Marilyn El analista de Marilyn 02/01/15 11:26

    Odón, estás demostrando que eres un lobito neoliberal con piel de corderito progue... No cuela Odón... Tu perteneces a un partido Bipartito que su tarea es defender en lo económico los intereses de la clase dominante ( las elites, las 80 familias, los Amigotes del Estado, para que me entiendas) Yú perteneces a esa elite política que puso a trabajar a todas las instituciones del Estado en favor, y de rodillas, de esa clase dominante, que en medio de la miseria general siguen acrecentando sus fortunas. Por supuesto que pasaremos por etapas de crisis política: el viejo régimen que tú has ayudado a construir no morirá sin presentar resistencia. Eso que tu llamas "sistema político ingobernable" es la verdadera transición que nos tenemos que dar, pasar del neofranquismo actual a la democracia que nunca hemos tenido. Tú, que has trabajado para las Elites, has creado ese voto que llamas "de la ira"... y que muchos llamamos de la Justicia. Mientes lobito neoliberal... y lo sabes...  

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

 
Opinión