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Qué ven mis ojos

El enemigo está en casa

Publicada el 02/02/2016 a las 06:00
“No hay peor ciego que el que prefiere que otros vean por él” .


Si no fuese porque a uno se lo quieren quitar de en medio las nuevas generaciones y al otro la vieja guardia, los aspirantes del PP y del PSOE a La Moncloa y a los bancos azules del Congreso, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, se parecerían como dos gotas de agua. Porque en el fondo, a la hora de enfrentarse a un motín qué más dan barones que delfines: el peligro es el mismo y es tan difícil de esquivar en un caso como en el otro, porque nada separa tanto a los aliados como lo que antes los unía y porque los muros de una fortaleza pueden servir para detener a quienes la asaltan, pero no a los que ya están dentro. En Génova y en Ferraz el enemigo está en casa, los cómplices se han transformado en conspiradores y uno ya casi puede imaginarse a los disidentes de los dos partidos contándose en voz baja y con segundas intenciones aquel chiste en el que alguien le preguntaba a otra persona: “Tú tienes veinticuatro años, ¿verdad?” “Sí, ¿cómo lo has adivinado?” “Porque yo tengo un hermano de doce y es medio idiota…” El que pierde una carrera pierde con ella a todos los que le seguían, y las últimas elecciones las han perdido los dos, aunque sea cada uno a su modo.

“Al suelo, que vienen los nuestros”, decía Pío Cabanillas, antiguo ministro de la dictadura, la UCD y el PP, y famoso, entre otras cosas menos divertidas, por esa frase y por la anécdota que protagonizó con el algún día todopoderoso Manuel Fraga Iribarne: era una mañana de verano, los termómetros echaban humo y al pasar junto a una playa desierta de Galicia, el fundador de Alianza Popular y de sus diferentes sucursales mandó parar el coche y sugirió que se dieran un baño para combatir el calor. "Pero, hombre, si no venimos preparados", dijo el subordinado. "No pasa nada”, le respondió su jefe, “como no hay nadie, nos bañamos desnudos". Se metieron en el agua y les fue peor que en Palomares, porque a los cinco minutos aparecieron por allí un par de monjas que iban de excursión con un grupo de niñas. Fraga, intentando proteger su imagen de hombre público, salió corriendo hacia el coche como alma que lleva el diablo y cubriéndose la entrepierna con las manos, mientras Cabanillas no hacía más que gritarle: "¡La cara, Manolo! ¡Lo que tienes que taparte es la cara!" El actual presidente del Gobierno en funciones tampoco tiene muy claro qué agujero de su barco intentar cubrir, porque el viejo trasatlántico hace agua por todas partes, de Mallorca a Castellón y de Madrid a Valencia. Y ya se sabe que los náufragos, tarde o temprano, acaban comiéndose unos a otros.

A Mariano Rajoy y Pedro Sánchez quieren hacerles la cama y que sea de matrimonio, pero el candidato socialista no parece que se vaya a rebajar a unir su destino al de quien ahora le tiende la mano que antes usó para aplastar a la oposición a golpe de decreto. En cuanto al puño que apretaba la rosa, hay en Sevilla, Oviedo o Mérida quienes no desean que se abra y veamos lo que hay dentro. Lo único que mueven es un dedo, para señalar con él al lobo feroz, que curiosamente no es la derecha sino Podemos, lo cual explica menos hacia dónde van que dónde les aprieta el zapato. Es muy posible que no se den cuenta o no quieran verlo, pero lo que necesitan no es una venda, sino un quirófano. Ante todo no hagas daño, se titula el libro de memorias del doctor Henry Marsh que acaba de publicar en España la editorial Salamandra y que antes de llegar aquí ha obtenido un éxito clamoroso en Gran Bretaña y en Estados Unidos. En el texto, el neurocirujano cuenta una serie de casos en los que pudo salvar la vida de sus pacientes, aminorar su dolor o hacer que recuperaran alguna de sus capacidades perdidas; pero también habla con amargura e impotencia de las ocasiones en que no pudo vencer a la enfermedad, ni siquiera ralentizarla, y de lo duro que resulta tener por norma no engañar a nadie, tener que mirar a los ojos a quien va a su consulta o a los familiares que aguardan en una sala de espera y decir: “Me temo que tengo malas noticias”. Que alguien se lo regale a Susana Díaz y ella lea el caso de un hombre que discutía con el médico si tenían que operarle el lado derecho de la cabeza o el izquierdo, cuando en realidad él confundía uno con el otro, ya que sufría el síndrome de Gerstmann, que consiste justo en eso. Aquel señor, por suerte, se fio de lo que le decía Marsh y pudo salvar su vida. A ver si el PSOE hace lo contrario, mete el bisturí en la mitad equivocada y no sale del hospital.

Además de ser honrado, hay que parecerlo, suele decirse, y por mucho que le moleste al aún líder de los conservadores que se lo digan de puertas para fuera y para dentro, él no puede dar una imagen de honestidad porque cada vez que le ponen un foco encima proyecta las sombras de Rato y Rus, Mato y Matas, Bárcenas y Barberá, Fabra y Granados… La calle es mía, dijo cuando pudo Fraga, y su discípulo lo ha querido volver a decir cincuenta años después con una Ley de Seguridad Ciudadana que es propia del heredero de un jerarca de la dictadura reconvertido en padre de la Constitución y que lo único que pretendía era tapar la boca a los ciudadanos. Pero no contaba con que el problema de la represión en un estado democrático es que se acaba donde empiezan las urnas, porque lo único que se pueden meter en ellas son papeletas, no el Boletín Oficial del Estado doblado en dos. Así que al final el PP ha pagado el precio de tanto robo, malversación, saqueo y abuso de poder. Algunos de sus cabecillas van camino de la cárcel, otros de vuelta a casa y otros se hacen los invisibles en el limbo del Senado. Pero a ninguno de ellos le saldrá gratis lo que no deberían haber hecho.

En cuanto al PSOE, que a algunos de sus mandamases les parezca tan terrible que su secretario general piense en consultar a sus bases los posibles acuerdos de Gobierno a los que pudiera llegar con otras formaciones, explica hasta dónde han llegado algunos, para qué han usado las banderas y qué cosas se han dejado por el camino, entre ellas una parte de sus siglas. Pedro Sánchez no tiene un problema, sino una gran oportunidad: hay una ese y una o que le están esperando con los brazos abiertos. Si las vuelve a poner en su sitio, el nombre volverá a estar entero. Y él se podrá sentir como el neurocirujano Henry Marsh cuando una de sus complicadas intervenciones acaba bien: merece la pena haber visto el infierno si era lo que había que hacer para conseguir ver a continuación el cielo.
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66 Comentarios
  • Ana Amalia Ana Amalia 07/02/16 14:37

    Ojalá "a ninguno de ellos le saldrá gratis lo que no deberían haber hecho". Pero a veces me inunda el pesimismo: no siempre sale a flote la verdad, las triquiñuelas legales, las argucias, etc..., que le voy a contar que Vd. no sepa.

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  • Bacante Bacante 07/02/16 11:49

    ENTREVISTACarlos Taibo: “El TTIP es la mayor osadía del gran capital”

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  • MASEGOSO MASEGOSO 04/02/16 10:11

    Tú ves las aguas más claras que esos hombres de 24 años. Igual las vemos los que pensamos que la unión de las izquierdas es la solución para comenzar a cambiar este país. Pero el PSOE, al que le sobran dos letras, tiene muy cerrada la mano para evitar que sus vergüenzas salten por el aire y, ese puño cerrado en torno al tallo de la rosa, que tanto nos ilusionó, hoy nos avergüenza por su rastrero proceder con los principios de la socialdemocracia. Gracias Benjamín por tus artículos y, sobre todo, por el bien que nos hacen. Salud.

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  • schopenhauer vive schopenhauer vive 04/02/16 06:39

    Leo con mucho agrado los artículos que publicas en InfoLibre que desde la frase que les da entrada invitan a la reflexión y que están escritos con sosiego, inteligencia y arte. En relación con la situación de los dos partidos otrora hegemónicos y hoy en crisis profunda recurro a la pintura. El cuadro "La balsa de la Medusa" de T. Gericault refleja, en mi imntuición,  la situación que edtán viviendo y el futuro que les espera si no hacen prevalecer la razón sobre el egoísmo de la voluntad. El cuadro está basado en un hecho real que sacudió a la sociedad francesa a principios del siglo XVIII. La Web de la UNED hace este resumen:  el dos de junio de 1816 la fragata “medusa” naufraga frente a la costa oriental africana. Su capitán, que demuestra ser un desalmado más que un inepto, consigue el cargo por el apoyo a los Borbones. ¿Desalmado e inepto? Sí, pues el capitán y sus oficiales emplearon las barcas salvavidas abandonando a los 149 marineros que les acompañaban, ya que los consideraron socialmente inferiores. Y, en una balsa que estos últimos construyeron, navegaron a la deriva durante 13 largos días en los que se sucedieron escenas de locura, desesperación y canibalismo. Sólo veinte sobrevivieron (cinco de ellos fallecen durante el rescate.  Añadiré que el capitán utilizo además de su autoridad, la mentira para conseguir el acuerdo con la tripulación, a lquienes dijo que la balsa que se construyese con la madera de la fragata sería remolcada por los botes, que portarían el agua y la comida. La intuición a la que se dirige el artista permite conocer verdades inmediatas sin la mediación de la razón y resultan inaccesibles a su explicación con palabras, por lo que animo a observar las reproducciones del cuadro, aunque no creo que produzca las mismas emociones que estar frente al enorme original (7x4 m.)

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    • deepred22 deepred22 04/02/16 11:03

      Gracias por la aportación Opino que QUIZÁS el parelísmo se podría aplicar al Psoe actual, con su ejecutiva (= capitán y oficiales)(ejecutiva del Psoe) dejando a sus votantes en la misma situación en la  que dejaron aquellos a los marineros Y CON LAS MISMAS TRETAS

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  • Folgo Folgo 03/02/16 17:04

    Es cierto que da gustazo leer lo que bien escrito está. También me han agradado las novelas que he leído suyas. ¡Enhorabuena! También coincido con su escrito. Lo que necesitamos (y hemos votado) es un Gobierno de coalición entre PSOE, PODEMOS, IU... que desarrolle políticas que mejoren la vida de la mayoría de la ciudadanía, que no sea el testaferro de la troika y el Ibex-35. Pero no soy optimista al pensar que se va a conseguir. A día de hoy, desconfío de que Pedro Sánchez tenga la voluntad política de querer ese Gobierno. Y si careciera de esa voluntad, nos encaminaremos a nuevas elecciones. Si la posee, difícil, pero no imposible.

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 03/02/16 17:19

      Pues sí, Folgo: ahí vamos a ver quién es y lo que quiere cada uno, eso es lo bueno de las negociaciones, que hay que hacerlas tarde o temprano a careta quitada. Y muchas gracias en lo que toca a mis novelas.

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  • massaluca massaluca 03/02/16 10:59

     PedroSanchez:manda a paseo a todos estos sarcofogos de tu partido, y pacta con la izquierda, las bases te lo agradeceremos.los socialstas de verdad, no entienden, como todo un Felipe y sun camarilla, que llego a odiar tanto a la derecha, ahora quiera pactar con ellos, estos ya no son socialistas, son la Casta, y quieren que nada cambie, pues a ellos les funcionan las cosas, y la gente les importa una mierda,Pedró,¿somos socialistas, si o no,? Pues demuestralo......Un votante hasta este momento, a partir de ahora, depende te ti.

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  • Emilssoa Emilssoa 03/02/16 06:12

    Estupendo artículo, para variar. Lo más divertido es como la mayoría de los barones se llevan las manos a la cabeza con la idea de que, al igual que en Podemos, se vaya a pedir el respaldo de las bases a cualquier acuerdo. Isidoro y sus evangelistas de El País piden el pacto con el PP. Les da igual que sólo lo respalde un 4% de los votantes. En el PP todos, empezando por el presidente, están colocados a dedo. ¿Cómo salir de esa endogamia? Si te quejas, algún dedo colocará a otra persona en tu puesto. Lo menos divertido es escuchar ayer decir al líder de C's que el modelo económico de Podemos es Venezuela y Grecia. Y ningún periodista preguntó ayer: Perdone, ¿qué tienen en común las economías de Venezuela y Grecia? o ¿Es ese el talante necesario para negociar a tres bandas y sacar adelante un nuevo Gobierno? Nos toma por idiotas de 24 años recién cumplidos. En cuanto al libro del doctor Mars y su título, me ha recordado la novela autobiográfica La Casa de Dios, de Samuel Shem, basada en su experiencia como médico en prácticas en un hospital. El Gordo, un médico con muchos años de experiencia, les da el consejo de que a los ancianos con demencia lo mejor que se les puede hacer es no hacerles nada. Refiriéndose a evitar una medicina intrusiva que sólo les provoca empeoramiento y dolor. El protagonista se da cuenta con el tiempo de que el Gordo tiene razón: cuando la medicina ya no puede curar, al menos, que no provoque más dolor. Confío en tu recomendación y voy a leer Ante todo no hagas daño lo antes posible.

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 03/02/16 12:03

      Pero Emilssoa, qué mal pensado, cómo puedes decir eso: claro que Rivera conoce a la perfección Grecia, ¿no ves que le financió el partido ultraderechista Libertas?

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  • Marina Filoc Marina Filoc 03/02/16 05:22

    Se me hace que el periodismo es como el ejército. Hay uno que los manda y ellos van al frente omitiendo lo importante porque lo importante manda al frente a los que pagan el sueldo. La diferencia entre el soldado y el periodista es que el soldado es un bruto que no sabe que está defendiendo a un turro poderoso, en cambio él periodismo lo sabe. Creo. http://marinafiloc.blogspot.com.ar/2016/02/capitulo-76-la-cuerda-y-el-loco-o_1.html

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  • Birth Birth 03/02/16 00:45

    Otro buen artículo. Me quitó algo el gusto ver su reprimenda paternalista y personalizada a RFJ sobre su trato con cepeda. Me resulta injusto. cepeda no necesita defensa. Me explico: vengo de leer una ronda en otra columna y (como en otras ocasiiones) lo que Cepeda da no son golpes sino dentelladas. No lee, cree que su transición es la única verdadera y falta continuamente al respeto y a las opiniones que el considera atrevimientos de la ignorancia. Hasta ahora creo que es el ejemplo, su ejemplo de cómo trata a los demás, lo que influye más en que podamos navegar en armonía.

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 03/02/16 01:59

      Por cierto, Birth, lo de "navegar en armonía" me ha encantado.

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 03/02/16 01:58

      Gracias, Birth, por la lectura generosa del artículo, es un aliciente sentirse observado. Respecto a lo otro, en mi opinión siempre es mejor estar por encima de ciertas actitudes que a su nivel. Me encanta cuando la gente discute sin soltar las riendas, por así decirlo. Me desagrada, sin embargo, cuando en lugar de agitar se zarandea. Uno es así, nunca se rinde a la hora de intentar que las personas que piensan distinto peleen sin golpes bajos.

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  • LUIS RAMON LUIS RAMON 02/02/16 19:21

    Totalmente de acuerdo contigo en que Sánchez no tiene un problema sino una oportunidad. Pero ya sabes Benjamín lo que decía Woody Allen, "La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema".

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 02/02/16 20:25

      Ja, ja, ja, pues mira, Luis Ramón, a Woody cuando habla hay que escucharlo de usted...

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