X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Plaza Pública

¿Qué es eso de la transversalidad?

Juan Antonio Gil de los Santos Publicada 04/04/2016 a las 06:00 Actualizada 03/04/2016 a las 19:21    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 10

Cuando el movimiento 15-M irrumpió en las calles hace ya cinco años no lo hizo aglutinado en una serie de partidos políticos escorados hacia un lado u otro del espectro político. De hecho, si hubo una proclama que destacó entre las demás fue la de“no nos representan”, refiriéndose al régimen del 78 y a todos sus actores que durante más de treinta años y con mayor o menor acierto habían hecho posible la rotura del pacto social.

Como movimiento que era las gentes allí reunidas provenían de orígenes muy diversos, no sólo en lo ideológico sino en la esencia misma de percibir y afrontar la realidad. Aunque sí había algo que las uniera era el diagnóstico de la actual deriva: desequilibrio insostenible entre el establishment (una élite blindada bajo el poder político y económico que estaba dispuesta a hacer lo que hiciera falta para seguir encaramándose a su posición) y los outsiders (el común de los mortales que no participaba del sistema de toma de decisiones y del consecuente privilegio de las élites), ensanchándose la brecha entre los unos y los otros, y conduciendo a estos últimos a una situación cada vez más precaria.

El establishment haciéndose uso de su posición de fuerza y de sus ingentes recursos, anquilosado en las instituciones que tenían que velar por los derechos de los outsiders y cada vez más desapegado a la realidad, desgarró por completo el frágil equilibrio sustentado en la constitución de 1978, otrora válido en un contexto histórico en el que los pueblos españoles venían de padecer cuarenta años de una vehemente y despreciable dictadura. Presionados hasta el límite y descubierto el artificio, los movimientos populares se arrojaron a la calle para descerrajarse de aquellos que ponían sus propios intereses por encima de una mayoría social atropellada y abandonada a su suerte.

Y lo hacían de forma organizada desprendiéndose de mortajas partidistas, superando el obsoleto eje izquierda-derecha, secuestrado por un bipartidismo que se turnaba en el poder y que había quedado subordinado a los poderes económicos en la sombra, puertas giratorias mediante. Los “de abajo”, en contraposición con esas élites desafectadas, se negaban a resignarse, a descarnase de la justicia social, de la libertad, la democracia o el bien común, y exigían mayor democratización en la economía, exigían que la clase política volviera la mirada de nuevo hacia ellos y dejara de ser la continuación institucional del IBEX 35.

El tiempo pasó, unas elecciones generales se sucedieron, la Troika y el austericidio continuaron golpeando con crueldad, la miseria se desbocó y extendió, pero el movimiento 15-M nunca desapareció; maduraba y maceraba, incubando dentro de él la solución que no iba a encontrar afuera. Montad un partido y presentaos a las elecciones, alguien proclamaría a aquellas personas que incomodaban en las plazas con sus asambleas y propuestas compartidas por una inmensa mayoría de la sociedad. Pronto desearía haberse mordido la lengua.

Así nacería Podemos, heredero del 15-M. Aunque sería injusto decir que en él no convergieron años de luchas y defensa por el bien común, por modelos de sociedad más justa, en forma de organizaciones o militantes de partidos que compartían objetivos. En esa primera etapa confluyen en un mismo espacio tanto veteranos activistas como personas que hasta ese momento no habían participado en política, unos ya organizados y otros aún por organizar.

Comienza un doble reto: el de canalizar toda esa fuerza popular en una línea de acción compartida y el de organizar un partido como suma plural pero armonizada de colectivos diversos. Podmeos transita, por tanto, de movimiento a partido, con el objetivo de entrar a las instituciones para transformarlas, para ponerlas del lado de la gente.

Tras la eclosión en las elecciones al parlamento europeo de 2014 con cinco eurodiputados, más gente se acerca al partido-movimiento pues identificada por primera vez con un proyecto que derriba las barreras del hartazgo político, recupera la ilusión ante la posibilidad de que se produzca el ansiado cambio. Personas, muchas de ellas abstencionistas en pasadas elecciones, se convierten en militantes de un 15-M hecho partido. Llega el momento en que se de un paso en lo político-organizativo previendo una serie de citas electorales que van a ser cruciales para el futuro del país.

A través de debates asamblearios en círculos se lleva a discusión el que será el modelo político-organizativo con el que se hará frente a las distintas competiciones electorales. En octubre de 2014 las propuestas más votadas son discutidas en el congreso fundacional de Podemos en Vistalegre, siendo un modelo político transversal, en el sentido de que apuesta por la construcción de grandes consensos como la defensa de una sanidad gratuita, pública y universal, el derecho social a la vivienda o recuperar los derechos laborales perdidos, el que es respaldado con el mayor consenso.

Y es en esta transversalidad, claro reflejo de la ciudadanía que se arrojó a la calle en el 15-M, el rodea el Congreso o las PAHs, en la que quiero centrar el presente artículo. Porque es gracias a esta transversalidad la que ha propiciado los gobiernos del cambio en ciudades como Cádiz, Madrid, Barcelona o Valencia, entre otras. Es ese transversalismo el que ha hecho posible que objetivos anclados en proyectos de minorías hayan sido integrados en un proyecto de mayorías con posibilidades reales de llegar al gobierno y realizar la transformación de las instituciones desde dentro, condición sine quanon para llevarlos a cabo. Pero, ¿qué es exactamente lo que entendemos por transversalidad?

Debemos entender la transversalidad como la acción de construir mayorías. Pero no mayorías electorales de per se, sino mayorías sociales construidas desde la identidad de compartición de objetivos comunes, construir identidades integradoras y acumuladoras, adaptadas a la sociedad actual; siendo uno de los ejemplos el identitario de los de abajo como superador de clase obrera, que era, no obstante, un acumulador valido hace 50 años.

La construcción no acaba en algo puramente nominativo, sino que identificados los conductores de consenso y las líneas de acción comunes por las que la mayoría social está dispuesta a organizarse para asaltar las instituciones y arrebatárselas a la élite privilegiada, es nuestra obligación aunar esfuerzos y habilitar las herramientas de participación y acción para que esa mayoría social se sienta no solo representada sino provista de medios reales para hacerse oír. Esto se traduciría en el modelo actual en la participación telemática, los círculos y las moradas.

Sin olvidar que en la organización coexisten por un lado la vanguardia militante, el famoso núcleo irradiador, y simpatizantes que participan en diferente grado, las líneas de acción han de estar orientadas no sobre el núcleo irradiador o los simpatizantes ya convencidos, sino sobre esa mayoría social a la que se aspira. Hacia los, también famosos, sectores aliados laterales, en el afán de construcción real de una identidad mayoritaria, concienciada de la importancia de cambio y de que (al contrario de lo que el hastío y el bombardeo mediático ha provocado en ellos) se asienta en sus manos el que se lleve a término. Así sectores como el de funcionarios o los profesionales sanitarios, el profesorado, los desempleados, independientemente de su ideología asentada en caducos clivajes de izquierda-derecha, vaciados en parte de contenido y sentido por obra y gracia del bipartidismo, se sumarán gradualmente a la construcción de grandes consensos como la defensa de una sanidad gratuita, pública y universal, el derecho social a la vivienda o recuperar los derechos laborales perdidos, la lucha contra la corrupción, etcétera.

Bien es cierto que muchos de nosotros provenimos de ambientes muy progresistas, a algunos se nos eriza la piel al rememorar la leyenda del POUM, o somos republicanos confesos, a otros les nace un cosquilleo de orgullo cuando se canta la Internacional, otros son anarquistas, otros se consideran ecosocialistas, feministas, otros provienen de haber militado en grandes partidos, o son personas recién llegadas a la política, pero tan implicadas como los que llevan en el activismo desde que les nacieran los dientes. Hay también militantes de otras organizaciones que tienen su propio funcionamiento.

Por eso es esencial que tengamos siempre presente que los espacios de militancia son un medio y no un fin en sí mismos, para llegar a esa amplia mayoría social que nos necesita. Debemos tener prudencia en no asimilar al cien por cien el espacio militante con ese proyecto hegemónico que estamos construyendo entre todas, escapar de dinámicas perversas de la vieja política que no conducen a nada. Nuestro objetivo no es hacer proselitismo de la extrema izquierda. Tenemos que mirar más allá de nuestro ombligo militante, volver a recuperar la ilusión de la gente, que se sienta identificada, implicada con el proyecto, recuperar el desborde que se produjo al principio en los círculos.

___________________________

Juan Antonio Gil de los Santos es diputado
de Podemos Andalucía
EL AUTOR


Hazte socio de infolibre



10 Comentarios
  • terrícola terrícola 04/04/16 23:23

    Que alguien me lo aclare. Soy militante de Podemos desde las últimas Elecciones Europeas. Las múltiples asambleas del principio, que mal que bién, aseguraban contacto, calor y proximidad, han desembocado en aislamiento, desconexión y zozobra. Podemos comienza a parecerse a los partidos de siempre, ver oír y callar, que el jefe ya decidirá. Dónde están los círculos ? Dónde están las bases en una agrupación que prometió participación y decisiones compartidas? Dónde está y en qué consiste la acción dentro del partido ? Muchas dudas que ojalá se disipen antes de que se disipen las ilusiones y la esperanza en el cambio.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    0

    • laguncar laguncar 05/04/16 00:15

      Tendrías, quizás, que aclarar qué ha pasado con tu círculo más próximo, o si sigues en contacto con él o no, cómo era tu participación y cómo es ahora... no sé, como militante que "eras" estaría bien conocer algo más de tu andadura por el partido, porque es algo que hacemos todos, no nos lo dan hecho...

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • Nuevo Nuevo 04/04/16 20:59

    Parece una garantía que I y M sean profesionales muy preparados, pequeños empresarios de la comunicación, que podrían ganarse la vida holgadamente y disfrutar de una buena posición y , sin embargo, renunciando a su zona de confort, prefieren guiarse por su compromiso social y ambición revolucionara. Admirable su audacia y capacidad comunicativa, atributos de liderazgo imprescindibles en los tiempos que nos ha tocado vivir. Pero eso no inmuniza contra los errores, ni garantiza el acierto en el peligroso arte de la transversalidad y centralidad del discurso. Parece que E se ha sentido dolido porque cree tener la razón política  y organizativa, y probablemente la tenga, pero no parece haber medido bien los tiempos, algo de extraordinario valor en la dirección de proyectos, donde la inteligencia ejecutiva es la base del talento que lleva al éxito; como parece ser un joven bien preparado, ágil, lúcido y hambriento de aprender y mejorar, vuelve con renovado impulso. Su liderazgo se proyecta con vigor por sus indiscutibles habilidades de comunicación y digitales, que se cimientan en el conocimiento de los clásicos. Su entusiasmo vuelve a contagiar a todos. Las diferencias entre I y E parecen superadas. Lo más probable es que en breve P vuelve a tomar la iniciativa política, ocupando una vez más la centralidad del discurso. Que la falta de certezas no paralice nuestro ánimo.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Nuevo Nuevo 04/04/16 20:58

    No sabemos la envergadura de las transformaciones que se están produciendo, ni las consecuencias sociales que producirán la globalización y la revolución digital, pero, al día de hoy, en las sociedades avanzadas no resulta creíble y sensato un cambio social si no es desde un discurso transversal, que aúne a los más golpeados por la crisis, a los que ven perder sus derechos y nivel de vida aceleradamente, a los jóvenes preparados que se enfrentan a la precariedad crónica, a los emprendedores a la fuerza, a los empresarios no corruptos, a los empleados públicos, a los pequeños empresarios creadores de riqueza, a los desempleados, a los optimistas del futuro tecnológico a pesar de sus efectos, a los hombres y mujeres decentes y comprometidos con la sociedad. La promesa de un futuro mejor, si es muy lejano, puede crear monstruos, derivar en marginalidad o contribuir a la decepción y desmovilización política de la mayoría social.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Nuevo Nuevo 04/04/16 20:57

    ¿Cuál es la situación después del 20D?. La CUP da el gobierno a JxSí, la deriva independentista del gobierno catalán perjudica la posibilidad de un gobierno alternativo al PP a la valenciana. El ayuntamiento de Madrid incurre en reiterados errores y muestra falta de liderazgo, y la dirección de P Madrid manifiesta ausencia de liderazgo. Pedro Sánchez toma la iniciativa política, invita a P a formar un gobierno alternativo al PP; P escenifica una posición que empuja al PSOE hacia la gran coalición o nuevas elecciones, dada la debilidad interna de Pedro Sánchez. PSOE llega a un acuerdo con C,S , e incita a P a salir de su zona de confort para echar al PP. La crisis económica no cesa, crisis bursátil, China frena su crecimiento, la crisis financiera de Europa se agrava y el Deutsche Bank hace temblar a la troika, Draghi sale al rescate inyectando de nuevo a los bancos, pero se mantiene la incertidumbre y la falta de confianza en la recuperación. Los poderes económicos nacionales e internacionales presionan a PP, C,S y PSOE a formar un gobierno que evite nuevas elecciones. Crisis organizativa de crecimiento en P, en varias direcciones territoriales, y crisis política con la pérdida de la iniciativa política y la centralidad del discurso, crisis de la dirección de Madrid y destitución fulminante de SP, M insiste en reforzar los círculos y mantener distancia con los medios, I propone a Echenique como SO con el apoyo de la mayoría de la direcciones territoriales; la crisis acaba afectando a la relación personal entre I y E. Los atentados de Bruselas alimentan el miedo al cambio. I se reúne no Pedro Sánchez y proclama su voluntad de formar gobierno con el PSOE a la valenciana, sin condiciones, dispuesto a renunciar a parte de su programa y abierto a buscar pactos con C,S.  C,S  airea su rotundo rechazo a que P forma parte de un gobierno, prefiere que haya nuevas elecciones, propone al PSOE que negocie con el PP. P incita al PSOE a convencer a C,S para que apoye un gobierno de progreso para echar al PP. 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Nuevo Nuevo 04/04/16 20:55

    El rápido ascenso de P provoca una profunda crisis del bipartidismo. P se postula como la oposición al gobierno del PP. El triunfo de Syriza en Grecia anima el proyecto de P. Alerta entre los defensores del régimen y del sistema. Se produce una durísima y permanente campaña antip., que centra sus mayores esfuerzos en desacreditar ad hominem a sus dirigentes, y Venezuela se convierte en el punto débil de la dirección de P, M deja la dirección. Ciudadanos, imitando a P, se convierte en competidor por la centralidad del discurso, y frena el ascenso de P ocupando parte de su espacio. La victoria de Susana Díaz en las elecciones andaluzas frena la caída libre del PSOE; afloran diferencias de orientación y organización entre TR y SP-E, que con la mediación de I se atenúan, P hace una buena campaña final aunque con resultados discretos. Gran resultado electoral de P en las elecciones autonómicas y municipales, llegan los ayuntamientos del cambio y el gobierno valenciano. El paso atrás de Tsipras frente a la troika aumenta las dudas en la viabilidad del programa económico de P. La polarización de las elecciones catalanas, por primera vez, provoca la pérdida de la iniciativa política de P, que hace una mala campaña en la que renuncia a sus siglas y el resultado electoral es decepcionante. Los ayuntamientos del cambio, en especial el ayuntamiento de Madrid, son objeto de una gran campaña de descrédito para dañar la imagen de P. Los atentados de Paris alimentan el miedo al cambio. El 20D P obtiene un buen resultado electoral con un eficiente discurso más transversal y un programa económico más elaborado y creíble, pero no consigue alcanzar las expectativas creadas hace diez meses, no resulta suficientemente creíble la centralidad de su discurso para buena parte del electorado situado en su zona de influencia, que ha mantenido su voto al PSOE o ha optado por Ciudadanos. P, alianzas e IU, no suman suficientes diputados para formar un gobierno como en Valencia, un gobierno alternativo al PP sólo es posible con los apoyos de los independentistas catalanes o  llegar a pactos con C,S.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Nuevo Nuevo 04/04/16 20:55

    Hace menos de una año P se convierte en la principal expresión partidaria del movimiento popular, que aunaba la indignación transversal del 15M de jóvenes preparados sin futuro o precario, la defensa transversal de los servicios públicos de las mareas, la sensibilidad social transversal con los desahuciados y con los más golpeados por la crisis, el rechazo transversal a la corrupción, el deseo transversal de regeneración y profundización democrática, la esperanza transversal  de cambio del régimen bipardista y la oposición transversal al austericidio salva bancos de la troika. Sus líderes demostraban gran talento: análisis certero, sensibilidad social, decencia política y ética, voluntad de cambio, optimismo político, creatividad, dominio comunicativo y extraordinaria audacia. Con su liderazgo P toma la iniciativa política, impone la centralidad de su discurso, se convierte en la principal herramienta del cambio.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Ferdinand30 Ferdinand30 04/04/16 11:27

    El 15-M desembocó en 4 años de mayoría absoluta del PP. Y la concreción en partido de dicho movimiento, no sabemos cómo va a responder los próximos 4 años. Y la vida es muy corta, tanto más para los que tenemos mayor edad. Así que de momento en el movimiento 15-M aún hay más mitología que resultados prácticos. Me dirán que están los "Ayuntamientos del cambio". Es cierto, y yo me congratulo por ello, pero en un mundo globalizado, y en una Europa gobernada, (pacte quien pacte y como pacte en España) por una troika, lo de los ayuntamientos son el chocolate del loro.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    0

    • Javiro Javiro 04/04/16 18:45

      Hasta que nis de la gana, estz es la cuestión

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • Javiro Javiro 04/04/16 06:47

    Didáctica explicación que sonará a chino en mentes poco flexibles y supone carnaza para mentes obtusas y mediáticas. Por si acaso, las élites han puesto en marcha "la máquina del fango" sin entender nada sobre el fenómeno politico. Nunca comprenderán la importancia vital que une a las singularidades: dignidad, derechos, servicios básicos y reparto justo de la riqueza generada por la TOTALIDAD de la sociedad. Confío en que de una manera u otra para las próximas elecciones (hay que pesar sólo en milagros) Ia izquierda que lidera Garzón sume sus votantes en algún tipo de acuerdo de coalicción. El PSOE se ha excluido de la izquierda y su hísterico pacto NUNCA puede favorecer al Estado que se pretende.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.