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Disculpen que discrepe

Publicada 30/06/2016 a las 06:00 Actualizada 30/06/2016 a las 17:36    
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Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 88

Si una encuesta asegurara hoy que la mayoría de los españoles está dispuesta a compartir con sus compatriotas más necesitados sus propiedades privadas (casa, coche, cuenta bancaria, dispositivos electrónicos…), no me lo creería ni aunque me hubiera fumado un par de canutos y bebido tres o cuatro mojitos. Sería algo contrario a esa sabiduría basada en la razón y la experiencia que llamamos sentido común.

Lo digo porque soy de los que no están demasiado sorprendidos por los resultados de las elecciones del 26 de junio. Aquí mismo escribí antes de que se celebraran que lo previsible era que el voto de derechas se mantuviera y el de izquierdas descendiera. El voto conservador es, por su misma naturaleza, disciplinado, inasequible al desaliento, escasamente crítico con sus dirigentes; el de izquierdas es volátil, crítico y propenso a la melancolía. Para ilustrarlo, cité el ejemplo de la repetición de las elecciones autonómicas madrileñas de 2003, las del tamayazo, cuando Esperanza Aguirre ganó con claridad en la segunda vuelta tras haber perdido por poco en la primera.

Que el PP haya ampliado en 700.000 papeletas su resultado del 20 de diciembre tiene una explicación bastante fácil: el espíritu de voto útil y las veleidades de Albert Rivera le han permitido recuperar una parte de los que entonces fueron a Ciudadanos; los temores provocados por la ingobernabilidad, el yihadismo y el Brexit le han añadido unos cuantos de los que se abstuvieron hace un semestre. No se necesita ningún sondeo postelectoral para saberlo, ni se necesitaba ninguno para preverlo. El miedo, el más vale malo conocido que bueno por conocer y el madrecita que me quede como estoy son sentimientos humanos más poderosos que la indignación, la rebeldía y el deseo de cambio, y muy particularmente, podríamos decir que por definición, entre los que suelen votar a los conservadores.

Si me conocieran personalmente sabrían que tampoco me extraña la tolerancia con la corrupción del núcleo duro del electorado derechista español, ni tampoco la amplitud de ese núcleo duro. Viví el franquismo en mis primeros 21 años de vida y recuerdo que aquel siniestro régimen tenía un relativamente amplio apoyo social. Que robara y reprimiera las libertades era permisible para millones de compatriotas mientras les garantizara seguridad ciudadana, la sagrada unidad de España –el nacionalismo españolista existe, amigos– y la posibilidad de comprarse un piso y un coche utilitario. Una intensa presión mediática –ayer monopolística, hoy mayoritaria– machacaba y machaca esos sentimientos hasta el lavado de cerebro.

En cuanto a Unidos Podemos, no comparto la idea general de que ha sufrido un desplome. Un frenazo, sí; un desplome, no. Que tenga los mismos escaños –71– que tenían por separado IU y Podemos en la breve legislatura anterior casi me parece un éxito en el contexto de giro a la derecha de estos comicios. Era obvio que la abstención en la segunda vuelta iba a afectar principalmente a electores jóvenes, progresistas y/o antisistema entre los que Unidos Podemos tiene sus caladeros. Conozco a algunos de ellos que, desde el momento mismo en que se anunció la repetición de los comicios, me adelantaron que no volverían a votar porque, argumentaban, todo esto es una farsa diseñada para que siempre ganen los mismos y, además, el último domingo de junio es ideal para volver casa tras los exámenes o comenzar a ir a la playa.

Ya sé que los sondeos decían otra cosa, pero ¿cuándo se va a dar cuenta la gente de que los españoles, incluso a la salida de las urnas, mienten ante los encuestadores más que otros pueblos? Ya sé que las expectativas de los dirigentes de Unidos Podemos eran muy superiores, pero ¿no deberían esos dirigentes ser menos arrogantes, endogámicos y triunfalistas, y, además, tener menos prisas? Su explícito deseo de formar parte de un Gobierno a la primera de cambio siempre me ha parecido poco realista: conseguir un potente grupo parlamentario que haga oír la voz de los 5 o 6 millones de españoles muy críticos con lo que hay ya me parece un gran resultado para una criatura de dos años. Y, sobre todo, construir una alternativa de izquierda sin prefijos, auténticamente socialdemócrata, que sea uno de los pilares de la regeneración democrática y social de España no es cuestión de cuatro tertulias, tres asambleas y un par de comicios.

Tengo la impresión de que si Podemos e IU no hubieran ido juntos a las elecciones habrían sacado menos escaños como consecuencia de nuestro sistema electoral. Quizá habrían obtenido algunos votos más, pero es muy dudoso que eso se hubiera traducido en actas de diputados. Intuyo que el millón y pico de votos perdidos por la coalición en relación a los resultados por separado de diciembre se dividen entre el previsible abstencionismo juvenil y antisistema del que hablé antes y el de los berroqueños de la vieja Izquierda Unida. Lo publicado aquí por Sánchez-Cuenca ofrece una pista interesante en relación a lo segundo.

Por último, encuentro alucinante el entusiasmo expresado por el PSOE tras el 26J. Ha perdido 100.000 votos y 5 escaños y casi brinda con champán porque Unidos Podemos ha quedado por debajo. La obsesión con Podemos ha sido el único eje de campaña de los socialistas y parece seguir siendo su principal razón de ser. Sin la menor acritud, me pregunto si no debieran reflexionar sobre el hecho de que, a tenor de los resultados del domingo, no parecen haber recuperado ni uno solo de los votos perdidos por la coalición Unidos Podemos. El penoso argumento de que se repetían las elecciones por culpa de que Pablo Iglesias no hubiera dado un cheque en blanco al matrimonio de conveniencia formado por Pedro Sánchez y Albert Rivera solo podía comprarlo el núcleo duro de su electorado. La satanización de Podemos no parece resultar muy atractiva para esos votos progresistas que no paran de escapársele al PSOE desde hace un lustro.

Podemos y Unidos Podemos deben reflexionar sobre cómo recuperar el impulso. Deben hacerlo con serenidad, no convirtiéndose en esa jaula de grillos que desean sus adversarios, y admitiendo que han cometido errores. En la breve legislatura anterior –la presentación de su oferta de gobierno de coalición con el PSOE fue formalmente penosa y dio gasolina a la sañuda campaña en su contra- y durante las semanas electorales –¿no cayeron en la trampa de las expectativas excesivas que le tendieron sus adversarios?, ¿no debieran haberse trabajado más la calle y menos el espectáculo televisivo?...–.

El PSOE también tendría que darle a la mollera. ¿Está seguro de que el españolismo, casticismo y conservadurismo político, económico e institucional de Susana Díaz, que, por cierto, ha perdido frente al PP en Andalucía, resultaría irresistiblemente seductor fuera de Despeñaperros para esos millones de progresistas que han dejado de votarle? ¿Cree de veras que el sentido de Estado, el respeto debido a los poderes financieros y todos esos sofismas a los que le insta interesadamente el establishment hacen tilín entre los que desean una reforma a fondo del edificio español y también, por supuesto, el europeo?

Entretanto, el sentido común dice que el PP es el que debe quemarse intentando formar Gobierno y, de conseguirlo, abordando una legislatura complicada sin una mayoría parlamentaria propia. Y también dice que la oposición de izquierdas debe ofrecerle una firme resistencia por tierra, mar y aire. Si lo hiciera fraternalmente sería estupendo.
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14 Comentarios
  • phentium phentium 04/07/16 15:25

    Bisoñez.......esa es la palabra. UP ha pecado de bisoñez que es el mismo pecado que cometio PI el 20D. PODEMOS es la inica formacion que cuenta con elementos jovenes y recientemente formados en las universidades de ciencias politicas. El resto de formaciones estan configuradas por elementos formados en la selva polito-administrativa del estado y curtidos en mas o menos batallas. PI aun tiene que aprender a decir mentiras reservandose un resquicio para la escapatoria. Aun tiene que aprender a amagar la amenaza a su enemigo con la derecha y luego atizarle con la izquierda. En una palabra: le falta malicia politica. Le falta "callo". Esta en periodo de formacion, pero como le decian a mis hijos 2progresa adecuadamente" y necesita su tiempo. Un buen plato no se cocina en diez minutos. en una o dos legislaturas podemos tener una izquierda autentica y fuerte. espero llegar a tiempo de verlo.

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  • moregarjuan moregarjuan 02/07/16 09:01

    Duele lo que dices, pero es que tienes razón. Podemos no ha fracasado, pero ha gestionado fatalmente sus expectativas. Al margen de lo que acabe siendo UP, lo que está claro es que hay que empezar a trabajar en el Podemos 2.0 desde ya, sino el tinglado como partido se vendrá abajo. Los Consejos Ciudadanos estamos muy hartos que de ser invisibles y por ahí es por donde puede fracasar el proyecto renovador de UP.

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  • Aviluara Aviluara 02/07/16 02:14

    Comparto tu opinión de que el peor remedio para los problemas del Psoe, sería Susana Díaz. Quizas adecuada para un estilo de política útil para las zonas rurales de Andalucía, pero completamente contraproducente para las áreas urbanas, precisamente allí donde el Psoe ha sufrido su gran perdida, y sin las que es imposible conseguir la hegemonia política.

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  • EAJ49radio EAJ49radio 01/07/16 17:38

    No me ha sorprendido el resultado de Podemos pero tengo que decir que la subida del PP me ha dejado un poco sorprendida, llámenme ingenua. El que haya personas que voten y sean conservadoras no es de extrañar, está claro que la derecha no va a desaparecer cómo por arte de magia, pero de ahí a premiar la corrupción hay un abismo, con lo cual deduzco que hay mucho corrupto potencial y encubierto.

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  • Folgo Folgo 01/07/16 17:27

    Felicito a Javier Valenzuela por este análisis. Así, sin estridencia, sin despeinarse, (lo que es obvio) ha descrito lo mejor que he leído desde el 26J. Y concluye, "el PP es el que debe quemarse intentando formar Gobierno y, de conseguirlo, abordando una legislatura complicada sin una mayoría parlamentaria propia. Y también dice [el sentido común] que la oposición de izquierdas debe ofrecerle una firme resistencia por tierra, mar y aire. Si lo hiciera fraternalmente sería estupendo". A partir de ahora, siempre que la actuación política esté presidida por "el sentido común", los distintos partidos nos demostrarán en la práctica parlamentaria (y en el BOE) su voluntad, repetida hasta el hartazgo, de acabar con la austeridad, los recortes, la desigualdad, el paro, la precariedad del empleo..., y luchar por la mejora de la vida de l@s ciudadan@s en nuestro país. Coincido con Valenzuela en que sería estupendo que la oposición de las izquierdas fuera hermanada en pro de la ciudadanía. Y ello sólo depende de la voluntad política de los diferentes partidos que la componen, acompañada por la presión social que no podemos dejar de ejercer desde la sociedad civil. En este sentido considero absurdo y falaz el pretendido debate respecto de si el PsoE debe apoyar, incluso con la abstención, la investidura (o el Gobierno) de los ppatrióticos del PP. El sentido común aconseja que corresponde al partido que pretende formar el Gobierno la obtención de los apoyos necesarios, a fin de lograr la investidura en el parlamento. El mismo sentido común exije que quienes presumen de pertenecer a la izquierda ideológica, política y social, no deben facilitar la formación de Gobierno a la derecha. Desgraciadamente, por ahora presenciamos un debate sin sentido, que es falaz y absurdo.

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  • Sancho Sancho 01/07/16 17:07

    Señor Valenzuela: comparto su artículo de principio a fin. Excelente y claro análisis.

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  • Fredi Fredi 01/07/16 16:14

    Muy buenas, siguiendo con los resultados del día 26, y un poco en la linea que comentas, creo que hay un poco de todo en cuanto a la distribución del voto. Quiero hacer referencia al desvío del voto de Podemos a PSOE, diría que más de uno se fue al PSOE, la abstención ha sido mayor y contemplar esa posibilidad se hace complejo el giro de voto, por lo demás estoy de acuerdo en tu apreciación de lo que es este España. Un saludo,,,

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    • rosalino rosalino 01/07/16 17:14

      Y los votos que perdió el PSOE,?a donde fueron.Es curioso,que se hable mucho del resultado de Unidos Podemos,como si fuera un fracaso mantener los 71 diputados con la mayor parte de la  artillería mediática disparando sin descanso contra ellos,y se hable muy poco de la continua sangría de votos del PSOE,que perdió 5 escaños y escuchando a algunos,parece que ganaron las eleccione.No se puede estar con la banca y con los trabajadores a la vez.

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      • Fredi Fredi 01/07/16 17:34

        El aumento de la abstención, con respecto al 20 D, fue una de las causas y no veo un fracaso el resultado de Unidos Podemos.

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      • Folgo Folgo 01/07/16 17:32

        De acuerdo con lo que manifiestas en tu comentario. Si me permites, un matiz: has dicho "No se puede estar con la banca y con los trabajadores a la vez". Más bien, en mi opinión: No se puede estar con los BANQUEROS y con los trabajadores a la vez. Salud.

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  • LuisVicente LuisVicente 01/07/16 11:16

    Acertado análisis aunque debería haber insistido más en la feroz camapaña en contra desde los medios conrtrolados por la derecha, casi todos, y desde la izquierda, real o supuesta. Sin embargo conviene recordar que buscar causas, equivale a buscar culpables y progresar en la división interna. No es, pues, extraño que los medios insistan tanto en la búsqueda de las causas del «subpaso». Mejor dejemos en paz lo pasado y volvamos al principio. El objetivo que se perseguía era alcanzar una mayoríoa suficiente para reformar la Constitución, ajustar las instituciones a una democracia auténtica, eliminando los controles políticos, derogar leyes impuestas contra la violuntad popular y hacer de las cámaras parlamentarias auténticos organos que representen la voluntad de la mayoría del pueblio español, no del partido o partidos dominantes. Nada de eso se puede hacer en las condiciones actuales, ni tampoco con la ayuda del PSOE que no aceptará de ningún modo varios de esos objetivos y considera los objetivos del partido por encima de la voluntad de la mayoría. Siguiendo el juego político en las condiciones en que estamos solo se conseguira convertir a UP en un sustituto del PSOE indentado en el sistema de la vieja política. Para alcanzar esos objetivo era necesario un movimiento, no un partido, un movimiento que integrase las más voluntades posibles para hacer esas reformas y, una vez hechas, convocar elecciones, en las que entonces competirían los partidos políticos. Así entendí Podemos desde el principio, pero he ido viendo como al intentar convertirse en partido corre el riesgo de destruir el movimiento. En un movimiento no hay primacias. Hay líderes, sin duda, pero sin caudillismos y sin afanes de permanencia.

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  • Edita Brocos Edita Brocos 01/07/16 08:49

    Hay edificios que no admiten reformas y es mejor implosionarlos. La casa moral española se ha convertido en un antro de corrupción donde toda clase de insectos litófagos, carcomas, polillas, cucarachas, etc. Están acabando con cualquier rastro de Antigua hidalguía, honradez y dignidad. Los votantes que validan , que jalean, que cronifican todo un sistema inmoral y nada solidario de producirse... perdonen, no me merecen respeto. Cabe también aquí la crítica a esa Iglesia acrítica con los poderosos, que también vota en masa corrupción, por el solo interés crematístico y de perpetuación de concordatos. La España que vota en contra de los más débiles no se puede llamar a sí misma madre, ni siquiera madrastra, sino asesina de vidas inocentes y de sueños . Porque las políticas que se aplicarán seguirán aumentando la tortura y el sufrimiento de los de abajo : que somos casi todos. Seguiremos viendo perplej@s el espectáculo miserable e inmoral de centenas de corrupt@s campando por sus respetos, exhibiendo su cara dura, su cinismo y su falta de respeto a la justicia... mientras otr@s compatriotas sufren, enferman y mueren , víctimas de esas ovejas mansas que votan a todo un sistema de depredadoras políticas.! 

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    • Bacante Bacante 01/07/16 11:27

      Edita,  ese discurso suyo es lo que ha faltado en la campaña de sonrisas y corazones de UP.  Un saludo muy cordial. 

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  • Ninsesabe Ninsesabe 01/07/16 08:41

    Excelente artículo con el que concuerdo absolutamente. Y no es que el franquismo también tenía sus apoyos sociales: ¡es que todavía los tiene!

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