X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Plaza Pública

Los buenos políticos van al infierno

Publicada 14/10/2016 a las 06:00 Actualizada 14/10/2016 a las 17:20    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 106

Una mujer judía de mediana edad es perseguida por un grupo de nazis. Un hombre bueno, un respetable y famoso profesor de Medicina ve, desde su ventana, esconderse a la mujer en el edificio de enfrente. Al rato, un joven nazi llama a la casa del profesor y le pregunta: ¿ha visto usted ocultarse en algún edificio cercano a una mujer a la que estamos persiguiendo? Ahora le pregunto a la amable lectora, o lector, de estas líneas: ¿qué respondería usted? ¿Le mentiría o le diría la verdad al nazi?

En el invierno revolucionario de 1919, Max Weber dio una conferencia, ante una asociación estudiantil, que sería el embrión de su famoso libro El político y el científico. En ese texto, Weber hizo su no menos famosa distinción entre la “ética de la convicción” y la “ética de la responsabilidad”. La ética de la responsabilidad, “ordena tener en cuenta las consecuencias previsibles de la propia acción”. Quienes actúan según la ética de la convicción no se preocupan por los resultados de sus acciones. “Cuando las consecuencias de una acción realizada conforme a una ética de la convicción son malas, quien la ejecutó no se siente responsable de ellas, sino que responsabiliza al mundo, a la estupidez de los hombres o a la voluntad de Dios”.

El fin de semana del 7 al 9 de octubre, La Sexta y El Confidencial publicaron sendas encuestas de los institutos de demoscopia Invymark y DYM. En ambas se anunciaban parecidos resultados en unas hipotéticas terceras elecciones: subida del PP y Ciudadanos (C's), y caída del PSOE, sobrepasado por Unidos Podemos (UP), que pasaría a ser segunda fuerza política. Como soy sociólogo tiendo a no sacralizar las encuestas electorales, pero tampoco me parece bien ignorarlas por completo, así que veamos algunas enseñanzas que podemos sacar de ellas.

Por ejemplo, en la encuesta de La Sexta se preguntaba a los entrevistados si preferían “abstenerse y facilitar el gobierno de Rajoy” o “seguir votando en contra de Rajoy, aunque provoque unas terceras elecciones”. La población en general es ligeramente favorable a facilitar el gobierno de Rajoy, un 48%, antes que ir a unas terceras elecciones, un 46%. Sin embargo, los votantes de izquierda prefieren ir a terceras elecciones antes de facilitar un gobierno de Rajoy, un 71% en el caso de los socialistas y un 88% en el caso de los votantes de UP.

Los votantes del PP y de C's, por el contrario, manifiestan una clara preferencia por una abstención que evitara ir a terceras elecciones. Es un resultado interesante, porque en esas terceras elecciones, según las encuestas que vamos conociendo, el PP mejoraría sus probabilidades de sumar, con Ciudadanos, una mayoría absoluta. De modo que los electores del PP y C's prefieren el pájaro en mano de un gobierno que necesitaría negociar con el PSOE para sacar muchas leyes adelante, antes que ir a unas elecciones que muy probablemente le darían al PP la posibilidad de sacar esas leyes, u otras más duras, sólo con el apoyo de C's.

En todo caso, la principal lección que sacamos de la encuesta de La Sexta es que la izquierda quiere ir a nuevas elecciones. La siguiente lección la sacamos de la encuesta de El Confidencial. A la cuestión: “¿Cree que la celebración de unas terceras elecciones solucionaría la actual situación de bloqueo político que vive el país?”, el 73% de los votantes socialistas y el 70% de los votantes de UP responden que no. Es obligatorio hacernos la siguiente pregunta: ¿qué lleva a los votantes de izquierdas a querer unas terceras elecciones sabiendo que no servirán para desbloquear la situación política de nuestro país? Incluso con la posibilidad de que esas elecciones pudieran darle a la derecha una ventaja mayor, y decisiva, de la que ya tiene.

Antes de abordar este asunto, veamos las respuestas a otra pregunta de la misma encuesta. La pregunta dice: “¿Estaría a favor de una solución en la que el PSOE se abstuviese a cambio de que el PP presentase a un candidato diferente a Mariano Rajoy?”. Se trata de un asunto muy importante, porque en este caso se separa la aceptación de un gobierno del PP de la aceptación de un gobierno de Rajoy. En el caso de que se retirara Rajoy, la mayoría de los votantes socialistas, un 58%, sería favorable a una abstención que permitiera gobernar al PP. Sin embargo, sólo el 27% de lo votantes de Unidos Podemos aceptaría ese trato.

Conviene añadir, además, que un 80% de los votantes de Ciudadanos y hasta un 51% de los votantes del PP se manifestaban de acuerdo con quitar a Rajoy para desbloquear la situación política. Sin entrar en este interesante resultado entre los votantes de la derecha, concentrémonos en la diferencia de opinión entre los votantes socialistas y los votantes de UP. ¿Por qué los electores socialistas como los podemitas comparten el rechazo a Rajoy y, sin embargo, discrepan respecto a la aceptabilidad de un gobierno del PP sin Rajoy? ¿Por qué una mayoría clara de votantes socialistas estaría dispuesta a abstenerse a cambio de quitar a Rajoy, en tanto que la mayoría de los votantes de UP prefiere ir a unas terceras elecciones antes que aceptar un gobierno del PP sin Rajoy?

Aunque creo que los dos electorados de izquierdas tienen distintos intereses de clase, que influyen en sus preferencias, y que merecen un artículo por sí mismos, parece evidente que la ética de la convicción está actuando tanto en los electorados socialista como en el podemita, pero de manera diferente. Las convicciones de una mayoría de electores de UP les impiden negociar con la derecha ninguna salida al bloqueo político, porque su rechazo no es sólo a Rajoy, sino a un sistema político que reconoce al PP como un actor legítimo. No les importa que, finalmente, la derecha gane con holgura si ellos conservan su convicciones en toda su pureza. Dice Max Weber: “Quien actúa según una ética de la convicción, sólo se siente responsable de que no flaquee la llama de la pura convicción, la llama, por ejemplo, de la protesta contra la injusticias del orden social”. Si la derecha gana por mayoría absoluta, los de la ética de la convicción van a tener muchos más motivos para protestar por las injusticias sociales. Los electores socialistas, por su parte, se vencen hacia la ética de la responsabilidad y calculan cómo aminorar los daños, piensan como políticos, eligen entre dos males.

Los socialistas nos comprometimos a no facilitar un gobierno del PP y a no ir a terceras elecciones, lo que sólo nos dejaba la salida de formar un gobierno alternativo si queríamos hacer honor a nuestros compromisos. El apoyo de C's a la investidura de Rajoy, y la persistencia de UP en sus posiciones de la legislatura anterior, además del mutuo veto entre UP y C's, evidenció pronto que tampoco sería posible un gobierno alternativo viable en esta legislatura. A partir de esa constatación, hiciéramos lo que hiciéramos, los socialistas no podríamos cumplir una de nuestras dos promesas: de modo que, o permitíamos un gobierno del PP, o íbamos a terceras elecciones.

El día 2 de septiembre, horas después de la derrota de Rajoy en la segunda votación de su fallida investidura, publiqué un artículo defendiendo una abstención prorrateada entre “las fuerzas del no” a cambio de la retirada de Rajoy. La derrota en la investidura, y el asunto Soria, habían debilitado políticamente a Rajoy, y su salida, además de posible, tenía un doble valor, práctico y simbólico. Por supuesto, era plenamente consciente de que no iba a ser fácil que Rajoy y Unidos Podemos aceptaran hacer su parte de esfuerzo en el desbloqueo, pero me parecía una posición justa y defendible por los socialistas, y por tanto una salida democráticamente aceptable.

Las circunstancias cambiaron pronto. Tres semanas después de la publicación de mi artículo, el 25 de septiembre por la noche, al conocerse los resultados en Galicia y el País Vasco, y ya antes de que ocurrieran los aciagos sucesos de esa semana en el PSOE, era evidente que unas terceras elecciones favorecerían a las derechas y perjudicarían a las izquierdas. Conforme pasa el tiempo hay más personas que recuerdan menos los desmanes de cuatro años de mayoría absoluta del PP y recuerdan más el último año de bloqueo político. En junio los socialistas, y la izquierda en general, sacamos peores resultados que el diciembre pasado, y lo mismo nos ha ocurrido en las elecciones autonómicas a pesar de nuestra estrategia del “no es no”.

El 26 de septiembre, Pedro Sánchez convocó unas elecciones primarias a la secretaría general del PSOE para el 23 de octubre, comprometiéndose, si obtenía el apoyo de los afiliados, a formar un gobierno alternativo en una semana, pues ese es el plazo existente antes de la convocatoria automática de nuevas elecciones. Al día siguiente de esas declaraciones del líder socialista, el señor Iglesias, que debería ser su principal socio de ese gobierno alternativo, afirmó: “¿Alguien cree que a partir del 23 de octubre se puede conseguir el aval del jefe del Estado, abrir una negociación complejísima y que nosotros consultemos a nuestras bases? Eso es ciencia ficción”.

Quienes no quieran creer ni en la declaración de Sánchez, ni en la de Iglesias, están en su derecho, y pueden pensar, si eso les place, que ambos nos estaban mintiendo y en realidad ya habían acordado un gobierno alternativo. Sin embargo, si atendemos a los hechos conocidos y a las declaraciones públicas de los protagonistas, y no a los rumores, resulta evidente que el día 2 de septiembre, después del fracaso de la investidura de Rajoy, la estrategia del secretario general del PSOE era ya ir directamente a terceras elecciones si no conseguía un harto improbable gobierno alternativo. La misma estrategia, por cierto, de Unidos Podemos. De hecho, el instrumento que eligió, unas primarias, era más adecuado para garantizarse el liderazgo del partido de cara a unas nuevas elecciones que para hacer partícipes a las bases de la decisión sobre un acuerdo de formación de un gobierno alternativo. Las primarias no fueron convocadas para compartir una decisión sino para concentrar el poder.

Si todos hubiéramos actuado de otra manera en el pasado, el presente sería distinto. Pero que los demás no nos hicieran caso en el pasado, o que actuaran mal, no nos exime de nuestra responsabilidad en el presente. Ahora nos apremia un doloroso dilema. No queremos a Rajoy, no nos parece digno de ser presidente, no nos parece bueno para España. Si nos abstuviéramos, Rajoy sería presidente, es verdad que con un poder limitado, sobre el que podríamos influir en el Parlamento, cuyas medidas podríamos atemperar, pero en todo caso sería nuestra responsabilidad que Rajoy fuera presidente. Por el contrario, si no nos abstenemos y vamos a terceras elecciones, es muy probable que Rajoy gobierne sin que podamos influir en las medidas que tome, pero entonces nosotros habríamos salvado nuestra conciencia, la responsabilidad de que nos gobierne Rajoy no sería nuestra, sería de quienes lo hubieran votado. El país, y la gente a la que defendemos, con una altísima probabilidad, estarían peor, pero no sería responsabilidad nuestra. ¿O sí?

Cuando, previendo que, o bien no servirán para nada, o bien aumentarán el poder de la derecha, una parte de la izquierda prefiere ir a terceras elecciones antes que permitir un gobierno del PP, está actuando según la ética de la convicción: antes muertos que cometer la indignidad de permitir un gobierno del PP. Esa fue la misma lógica que nos llevó a las segundas elecciones con mejores resultados de la derecha, antes muertos que cometer la indignidad de facilitar un gobierno del PSOE con Ciudadanos. Sin embargo, sorprendentemente, Max Weber nos dirá: “Esta ética es, así, una ética de la indignidad, salvo para los santos”. Para los santos o para quienes pueden pagársela, podríamos añadir, si atendiéramos a una lógica de clase que aquí no hemos tenido espacio para desarrollar.

Cuando se nos dice que tenemos que elegir entre Rajoy y unas terceras elecciones, se nos está ocultando, cínica o ingenuamente, el verdadero dilema. Esa elección no produciría ningún desgarro en el PSOE. El desgarro viene de la conciencia de no poder ocultarnos a nosotros mismos que con una alta probabilidad la verdadera elección sea entre un gobierno de Rajoy con menos poder o un gobierno de Rajoy con más poder. A esto se refiere el famoso dicho de que la política es tener que elegir entre lo muy malo y lo peor. Lo que nos desgarra es tener que sacrificarnos, no para mejorar el mundo, sino para evitar que sea mucho peor.

No mentirás, dice el octavo mandamiento. Si el profesor de nuestro ejemplo hubiera dicho la verdad al nazi, probablemente la mujer estaría muerta, pero él se encontraría en el Paraíso con los líderes de Podemos, el día en que estos, por fin, consigan asaltar los cielos. El profesor no habría mentido, diría a las puertas del Paraíso, y añadiría: la responsabilidad de la muerte de la mujer es exclusivamente de los asesinos nazis. Así se actúa desde la ética de la convicción. Si, en lugar de un santo, era un buen político socialdemócrata o democristiano, le hubiera respondido al nazi que no había visto a la fugitiva. Quizá su mentira no habría salvado a la fugitiva, pero él habría ido de cabeza al infierno por mentiroso.

Los políticos, y los partidos políticos, no pueden desentenderse de las consecuencias de sus actos, para salvarse ética o estéticamente. La contradicción sobre la que escribía Max Weber en 1919 es la que ahora nos desgarra a todos y cada uno de los socialistas españoles, y no sólo a los socialistas. Para resolver esa contradicción, Weber citaba la célebre frase de Maquiavelo en la que dice que el Príncipe debe anteponer la salvación de su patria (añádase trabajadores, personas necesitadas, gente que huye buscando refugio) a la salvación de su alma. Esa es la razón por la que el infierno está lleno de buenos políticos socialistas.
_____________________

José Andrés Torres Mora es diputado socialista por Málaga


Hazte socio de infolibre



12 Comentarios
  • jodero jodero 17/10/16 20:38

    Felicidades :La restauración monárquica, la permanencia en la otan, la reforma del 135de la Constitución y para completar votar a favor de que gobierne el PP. Mi voto en las elecciones que le di no era para que haga usted lo contrario que dijo.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • viaje_itaca viaje_itaca 16/10/16 11:11

    Diputado socialista tenía que ser. La comparación de lo de los nazis es absurda hasta el delirio: el de Podemos´sería el que se opondría a los nazis y no delataría a la mujer. Serían los socialistas los que dirían: "bueno, desde el punto de vista de la responsabilidad, a la mujer la van a acabar encontrando y pueden venir a por mí y mi familia por haber intentado ocultarla. No puedo evitar que la cojan así que mejor evito males mayores y se lo digo". Por otra parte, mucho analizar las encuestas pero muy poco las cagadas propias (por supuesto, sí las de Podemos, que también las tiene, pero exageradas). A lo mejor un intento serio, no aceptar el abrazo del oso y buscar después el cheque en blanco de Podemos, y tampoco poner la excusa de los nacionalistas, a lo mejor el PP no remontaría en cada encuesta. Y si se va a terceras elecciones, ahora el PSOE se ha suicidadeo, pero el gobierno de Rajoy va a ser igual con PPsoE apoyando o sin PPsoE apoyando, ya se encargará FeliPP de ello. Tiene usted más cara que un saco de pesetas de los tiempos de Franco, Y encima, la cara es la misma que la que figuraba en esas monedas.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • sapere_aude sapere_aude 15/10/16 20:01

    El dilema moral planteado y su corolario "con la ética de la responsabilidad" un político bueno acaba yendo al infierno, como el ".... hombre bueno, un respetable y famoso profesor de Medicina..."del primer párrafo, es solo una simplificación en aras de dar coherencia a lo incoherente. Algunos hechos y variantes sobre el argumento del sociólogo socialista:   1.- Como el profesor, el PSOE no solo se encuentra ante una situación en la que haya un único valor en juego, decir la verdad (cielo) o mentir (infierno). Hay otros valores que ha valorado antes de responder (la defensa de la vida, la justicia, los valores nazis, el respecto a la ley, etc.) y la respuesta que de debe responder a ese razonamiento previo. ¿Lo ha hecho el PSOE?   2.- ¿Respondería el profesor una vez diciendo que no sabe donde está y otra vez delatando a la joven judía? ¿En qué basa ese cambio? ¿tiene algo que ganar o que perder el bueno y respetable profesor? Parece que el cambio de opinión del PSOE respecto de la investidura de Rajoy tiene mucho que ver con su interés de mantener los 84 escaños y ganar tiempo, ergo que no se venda maquiavélicamente bajo la idea de anteponer la salvación de su patria (añádase trabajadores, personas necesitadas, gente que huye buscando refugio) a la salvación de su alma". 3.- La actitud del profesor seguramente sería diferente el perseguido fuera un criminal, aunque los perseguidores fueran nazis. En este caso a quien se quiere mantener (el PP de Rajoy) puede decirse que ha dinamitado el estado de derecho (escuchas del ministerio de interior) ha jugado sucio en las elecciones vía financiación ilegal, da vergüenza el grado de degradación moral y de ciclismo al que se ha llegado escuchando las declaraciones de Correa y las respuestas de PP, C's, prensa de derechas.... por no hablar de los recortes y desmantelamiento de los servicios públicos. En definitiva, un artículo para justificar que el PSOE traicionará sus valores por intereses a corto plazo, intentándonos hacer creer que es por el bien común, sobre todo de los más necesitados. Estoy de acuerdo con su idea de la abstención prorrateada. Si no, a las terceras "pobres pero honrados".. nunca tontos.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Ringenious Ringenious 15/10/16 18:56

    Te olvidas de que el sector más rancio del PSOE evitó el pacto con Podemos y no has visto ni oido (o querido hacerlo) que se quitó el veto a Ciudadanos pero ni siquiera dejaron opinar a Sanchez antes de que se lo cargaran, curiosamente los mismos que ahora habláis de la ética de evitar unas terceras. El profesor si le hubiese dicho la verdad a los nazis pero antes les invitase una taza de café se hubiese ganadp el carnet del los sociatas.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    0

    • Antonio Basanta Antonio Basanta 16/10/16 01:34

      Nunca ha habido un pacto con Podemos que hubiera roto un sector del PSOE. eso es una mentira y a mi me da verguenza que haya tantos mentirosos en la izquierda. ¿Cuales eran las bases de ese pacto? ¿Donde estan? Es mentira, es un cuento que se cuentan personas para quedar bien, pero no ha existido ni en el coco de los dirigentes de ningun partido. Se juega con un acuerdo que no ha existido ni se han reunido ningun equipo negociador. ¿por qué no nos cuenta usted si estaban los nacionalsecesionistas catalanes, los que rompen las Constituciones democráticas en ese pacto? Si usted lo sabe, denos detalles de ese pacto .... roto por no se quien. No se puede hacer politica de izquierdas con mentiras y fabulaciones.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • jucies jucies 15/10/16 14:55

    Ahora va a resultar que los que van a vender al PSOE por un plató de lentejas son los politicos buenos y responsables...

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • flopez flopez 15/10/16 13:33

    Decía Kant que el hombre es libre y que, sólo actúa libremente cuando actúa éticamente. Un comportamiento ético es aquel, según Kant, que basa su decisión en la razón universal, es decir, que sería la misma que tomaría todo ser humano en las mismas circunstancias, siempre y cuando no tuvieras un conflicto de intereses con las consecuencias de dicha decisión. En resumen, haces algo por el fin en si mismo y no por lo que obtienes con ello. Un persona que actúa éticamente según Kant, al tomar una decisión no se plantea que saca a cambio sino el resultado de la misma sin más. Obviamente, denegar el acceso al poder de un partido corrupto, de unos ladrones sin corazón, es objetivamente bueno y ético, salvo que ganes algo personalmente con tal decisión. Los votantes de Podemos y muchos del Psoe, igual no son responsables para Weber y sólo unos fanáticos para el autor del artículo, pero según Kant han obrado éticamente y para mi los críticos abstencionistas del Psoe (es una opinión personal por supuesto) no son más que unos traidores que solo buscan justificar su inaceptable actitud.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • jodero jodero 15/10/16 13:03

    El debate esta trufado por el autor. Lo que es objetivo es el rechazo mayoritario de la población al PP. Lo siguiente en pura lógica es que los partidos que representan ese sentir articularán un gobierno alternativo. Lo que no es comprensible es la opción del PSOE desde que perdió la mayoría absoluta el PP de hacer todo lo posible por no gobernar a nivel nacional. Como militante socialista de su provincia por la que ha sido electo no comparto ni suscribirse facilitar un gobierno PP. El PSOE gobierna con Ciudadanos, Podemos a nivel local y autonómico y que IBEX 35 impide hacerlo a nivel nacional?.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • novelero novelero 15/10/16 12:53

    Realmente el articulo esta bien, solo que no se a que políticos se refiere, tal como se redacto la constitución del 78, lo obvio es que aflorara la corrupción (privilegios para todos los estamentos, legislar y nombrar los jueces, aforarse,...etc), esa comandita, del bipartidismo, a llevado al PSOE a donde se encuentra ahora, mientras el PP ha sido coherente, incluso se ha desplazado a la derecha, el PSOE esta a la izquierda del PP pero en el centro derecha, desubicado totalmente y continúan empeorando, o corrigen ya, o podrán acabar ahí donde Ud. indica.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • AMP AMP 15/10/16 12:19

    "Esa es la razón por la que el infierno está lleno de buenos políticos socialistas." ¿Lleno? ¡No fastidie!, por no decir otra cosa. Como no sea el fundador y unos pocos más, no creo yo que llenen nada que merezca la pena. Y deje ya de mentir, usted no es socialista, que todos los que como usted, así se llaman, sí que llenarían cualquier espacio, a rebosar. Yo no quiero pagar a politiquillos como usted. Todavía no tengo claro quién me repugna más, si los tipos como usted o los que les votan.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Lobolopezglg Lobolopezglg 15/10/16 11:35

    Recomiendo que eliminen de la ecuación que el autor es diputado socialista y entenderán mejor l terrible dilema al que nos enfrentamos cualquiera que estemos en medio, entre la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad. Luego pónganse en la piel de algún diputado o militante de la élite socialista al que crean "honesto" (en mi caso, Borrel, por ejemplo), la dureza de la situación es brutal. Por otra parte, cuanto más reflexionó sobre la situación actual, más deleznable y penosa me parece la actuación de Iglesias, ni por convicción ni por responsabilidad, más me recuerda a Susana Díaz, por ejemplo. 

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    0

    • R12 R12 16/10/16 01:29

      Cualquier diputado de la élite socialista "honesto" ya hubiese dejado el partido hace tiempo. O al menos hubiese luchado para que su partido conservase se honestidad, del que él es responsable. Lo que no parece honesto es dejarse guiar por una panda de interesados como si fuese una oveja del famoso libro de Orwell.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0



Lo más...
 
Opinión
  • Muros sin Fronteras Ramón Lobo Ramón Lobo

    La Internacional del Odio

    La mayoría de los atentados yihadistas en Europa los han cometido ciudadanos europeos. Las propuestas de cerrar las fronteras son inútiles. Es un hagamos algo porque no sabemos qué hacer. Son inútiles porque los terroristas no vienen de fuera, están dentro, han nacido aquí.
  • En Transición Cristina Monge Cristina Monge

    Sin garantías no hay democracia

    La democracia, compleja y resbaladiza como ella sola, puede nombrarse y apellidarse de muchas maneras, pero todas tienen un elemento común: la articulación de un sistema de poderes y contrapoderes que actúan como garantía.
  • Cobarde con causa Juan Herrera Juan Herrera

    El wéstern, género de Trump

    El día que Trump, Kim-Jong-un o Maduro no hacen un duelo de pistoleros tuiteros, en el telediario hay un sheriff corrupto o un juez prevaricador.
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre